Guía de Lleida

Ubicada al oeste de Cataluña, a unos 150 kilómetros de Barcelona, Lleida o Lérida tiene unos 140.000 habitantes (2.010), y se encuentra en torno a un elevado cerro en el que se alza la vieja catedral, cuya elevada torre es símbolo de la urbe.

Una guía de la ciudad, con textos de Tomás Álvarez

Información general de Lleida

Ubicada al oeste de Cataluña, a unos 150 kilómetros de Barcelona, Lleida o Lérida tiene unos 140.000 habitantes (2.010), y se encuentra en torno a un elevado cerro en el que se alza la vieja catedral, cuya elevada torre es símbolo de la urbe.

La ciudad

La ciudad de Lleida, era el centro neurálgico de los ilergetes, tribu que habitaba en entornos de Lléida y Huesca antes de la conquista romana.

Puerta dels Fillols, en la catedral Vieja de Lleida. Guiarte Copyright

Surgió en el entorno de una elevada colina en la que aún se perfilan las altivas siluetas de la catedral y del palacio de la Zuda

La urbe se fue expandiendo en torno a este núcleo y ha proseguido su crecimiento, sobrepasando la tradicional barrera del río Segre, actualmente cruzado por nueve puentes.

La ciudad, centro de la comarca del Segriá, posee un clima mediterráneo y se constituye como una urbe comercial y de servicios, con influencia en el resto de la provincia y del nordeste de Aragón.

Bien comunicada merced a sendas autovías y a la línea férrea de Alta Velocidad, Lleida ha tomado auge como centro ferial y dispone de un palacio de Congresos.

Historia de Lleida

En el paseo urbano que discurre a la orilla oeste del Segre, una estatua nos recuerda a Indíbil y Mandonio, caudillos locales que lucharon contra los romanos.

Bajo el palacio municipal, la Paeria, ruinas romanas y medievales nos recuerdan el pasado de la ciudad. Guiarte Copyright
Indíbil y Mandonio. Conjunto escultórico ante una antigua puerta de la ciudad. Guiarte Copyright

La estatua no sólo nos habla de la profundidad de la historia de Lleida, sino de un vehemente deseo de independencia que la tribu de los ilergetes pondría de manifiesto en varias ocasiones.

El entorno siguió siendo durante mucho tiempo solar de guerras, no sólo en los días de las luchas púnicas -en la que los ilergetes eran contarios a Roma- sino mucho tiempo más tarde, cuando Julio Cesar se enfrentó a Pompeyo, ante las murallas de la que entonces se llamaba Ilerda.

Conquistada por los árabes en el 714, estuvo en su poder hasta el año 1149. Un siglo más tarde, Jaime I le otorgaría su gobierno municipal y la Feria de San Miguel, en tanto que en 1297, con Jaime II, se crearía el Estudio General, una de las universidades más antiguas de Europa.

Las guerras de Sucesión de la corona, en el final del periodo de los Austrias, y otras circunstancias y epidemias mermaron su potencial. En el siglo XVIII la altiva catedral se cerró al culto, y pasó a integrarse en unos poderosos bastiones militares. No obstante, en tiempos de las Ilustración, comenzó a renovarse la urbe, iniciando un nuevo despegue económico y demográfico que ha proseguido en tiempos modernos.

Ocio y Gastronomía

Ocio y gastronomía en la ciudad de Lleida (Lérida), Cataluña.

La plaza de Sant Joan. Al fondo la iglesia del mismo nombre. Guiarte Copyright

Lleida es una ciudad agradable y tranquila, articulada especialmente en torno al oeste del inmenso otero que coronan la catedral Vieja y el castillo de la Zuda.

Desde la plaza de Ramón Berenguer IV, junto a la estación de ferrocarril, se puede avanzar en dirección sur, en paralelo al río, por una inmensa calle que va tomando distintos nombres Cardenal Remolins, Sant Joan, Mayor, Sant Antoni... Es –según dicen los locales- la calle comercial más larga de Europa.

En torno a ella no sólo se alinean los locales comerciales, sino también los restaurantes y monumentos: Hospital de Santa María, catedral, Sant Pere, Peu de Romeu, Sant Joan, palau de la Paeria, palau de la Diputació...

Ante el Segre, la ciudad ha desarrollaldo su cara moderna. Guiarte Copyright

Entre los edificios que nos encontraremos, hay algunos modernistas, tales como la casa Magí Llorens o la casa Melcior.

Pero también se hallan excelentes edificios –algunos también modernistas- en otra gran calle paralela, que lleva distintos nombres: Avenida de Madrid, Blondel y Rambla de Ferrán.

Precisamente en este entorno, mirando al Segre, nos encontraremos al grupo escultórico de Indíbil y Mandonio, ubicando ente el Arco del Puente, antigua entrada a la urbe. Los guerreros representan a los héroes de la tribu de los ilergetes, luchadores por la libertad, frente a los invasores. El monumento es otro de los emblemas locales.

El centro neurálgico de la ciudad es la plaza de Sant Joan, ubicada ante el templo neogótico dedicado al santo que da nombre a este espacio. Lo mejor, los edificios que la rodean y su amplitud. Lo peor el desastre urbanístico total, con una serie de estructuras urbanas que destrozan no sólo la imagen de la plaza sino la de la propia ciudad.

Desde la plaza, unas escaleras mecánicas conducen hacia el ascensor que permite llegar al “turó” en el que se alza la catedral Vieja. El estado del ascensor es lamentable. Es cierto que el coste de la subida es “simbólico” pero el servicio horroroso. Es frecuente que el viajero introduzca las monedas pertinentes y quede sin subir. La limpieza está en consonancia con el servicio.

Sin embargo, merece la pena subir a lo alto. No sólo por lo artístico y monumental, sino por la magnífica vista sobre la ciudad y la comarca.

En gastronomía, una referencia obligada es el caracol, que se prepara de varias modalidades. Incluso se celebra aquí una fiesta del caracol, el Aplec, que tiene lugar en el mes de mayo. Es Fiesta de Interés Turístico Nacional y Fiesta Nacional de Interés Tradicional.

Este encuentro gastronómico multitudinario nació en 1980, a la orilla del Segre y ahora es una manifestación de alcance internacional. Un dato: se consumen en ella doce toneladas de caracoles en tan solo tres días de goce culinario.

Fama tienen tanto las verduras como las frutas de Lleida. También es líder la provincia en producción de animales de granja, aves y cerdos. Otro producto de calidad reconocida es el aceite de oliva de denominación Les Garrigues... y no olvidemos las setas. Con tales ingredientes y una buena tradición no puede faltar la buena gastronomía.

Hay buenas escudellas, arroces, y típicas butifarras. Y para acompañar todo esto vino de Costers del Segre, denominación que abarca varias comarcas, en general de clima continental, mucho contraste térmico y poca pluviometría, produciendo blancos, tintos y cavas.

Direcciones de interés

Información de interés para el turista en Lleida (Lérida), Cataluña.

Sede del antiguo Gobierno Civil. Guiarte Copyright

Turismo de Lleida. Major 31. Tel 902 250 050

Catedral Vieja. Turó de la Seu Vella. Web www.turoseuvella.cat

Castillo de Gardeny. Turó de Gardeny, s/n. Tel. 973 27 19 42

Museo de Lleida, Carrer Sant Crist, 1. Tel. 973 28 30 75

Museo Jaume Morera. Carrer Major, 31. Tel. 973 700 419

Centro La Panera. Plaza Panera 2. Tel. 973 262 185

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