Salta y Jujuy: el norte de Argentina

La otra Argentina: Salta y Jujuy, las provincias del Norte Argentina merece, sin duda, muchos viajes. Uno de ellos nos lleva a las provincias del Norte las más imbuidas de la colonización hispana que se desarrolló a través de las fronteras de Chile, Bolivia y Perú. Allí se exhiben, entremezclados, vestigios precolombinos, ruinas de fortalezas y poblados indígenas y construcciones de claro sello español.

Es un relato con texto y fotografías de Ignacio Muro

Cuentaviajes Salta y Jujuy: el norte de Argentina

Relato de viaje a Salta y Jujuy: el norte de Argentin

Las provincias del norte

Argentina merece, sin duda, muchos viajes. Uno de ellos nos lleva a las provincias del Norte las más imbuidas de la colonización hispana que se desarrolló a través de las fronteras de Chile, Bolivia y Perú.

Allí se exhiben, entremezclados, vestigios precolombinos, ruinas de fortalezas y poblados indígenas y construcciones de claro sello español.

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Esta enorme extensión que conforma las provincias de Salta, Jujuy, Catamarca y Tucumán, ofrece un panorama de paisajes sorprendentes, sinuosos caminos y coloridos cerros. En cada una de las pequeñas poblaciones que ocupan sus valles, los antepasados dejaron una profunda huella.      

Tierra de contrastes

Las tierras del Norte conforman esa otra Argentina que precisa de un vehículo todoterreno para recorrerla y disfrutarla.

Una región llena de contrastes, donde las altas cumbres dan paso, por un lado, a las grandes planicies de la puna, con inmensos lagos de sal, y, de otro, a los valles y quebradas que se abren, primero, en forma de grandes llanuras y, más tarde, como selvas subtropicales.

Quebrada de las Conchas. guiarte.com. Copyright

Paisajes de color dan marco a un conjunto de pueblos, con casas de adobe, capillas históricas y ruinas prehispánicas, donde el tiempo parece haberse detenido. Los rodean cerros, a veces multicolores a veces monocromáticos, con laderas cubiertas de grandes cactus, un paisaje en cuyos surcos y caminos constituye un placer adentrarse y perderse.

Para un recorrido de cinco días elegimos dos rutas: la de los Valles Calchaquíes, en Salta, y la de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.

     

Los Valles Calchaquíes

Desde Salta tomamos el camino hacia Cachi, un camino de 120 km sobre ripio que asciende por la Cuesta del Obispo hasta alcanzar casi los 3000 msnm.

Más adelante el camino desemboca y atraviesa el Parque Nacional Los Cardones, cuyo nombre proviene de un cactus gigante, simplemente un aumentativo de cardo, que los indígenas utilizaban y utilizan para construir los muebles y techos de sus casas.

Parque Nacional de los Cardones. guiarte.com. Copyright

Cachi, Los Molinos, Santa María, Angastaco o San Carlos son pequeños pueblos indígenas levantados con un trazado en damero, con calles perpendiculares entre sí que dan acceso a grandes plazas de forma cuadrada en las que se ubica sus iglesias. Todas ellas constituyen un monumento a la sencillez aunque sólo algunas de ellas, - las de Cachi y Santa María, uno de los principales asentamientos de los milenarios indios yokaviles - levantadas por los jesuitas en el siglo XII, tienen reconocido su interés cultural.

El tamaño de los cardones se aprecia comparándolo con la figura humana. guiarte.com. Copyright
Se trata de pueblos separados entre sí por algo más de media hora de camino sinuoso, apenas unas decenas de kilómetros, aislados por la ausencia de comunicaciones, incluidas las telefónicas, en las que destaca siempre la figura de una pequeña escuela símbolo del esfuerzo educativo que la República Argentina les dedica.

En todas ellas perduran las tradiciones hispanas mezcladas con las originarias de sus tribus, como los altares a la Pachamama, la madre tierra, en un rico sincretismo que impregna las costumbres, el habla y el arte, presente tanto en la arquitectura como en la imaginería.

    

Paisajes e historia

Cafayate es una pequeña y bella ciudad rodeada de viñas, donde se produce el famoso vino torrontés, blanco y frutado.

Bien provista de hoteles y restaurantes, con calles que invitan a caminar y casas de tipo colonial, es también un buen sitio para tomar un merecido descanso.

Desde allí nos dirigimos a las Ruinas de Quilmes, ciudadela fortificada erigida por los indios del mismo nombre, situada a 40 km.

El río Calchaquí da nombre a estos valles. guiarte.com. Copyright

Un poco más adelante, la presencia de llamas y guanacos nos anuncia el Abra del Infiernillo que da paso a Amaícha del Valle, rodeada de coloridos cerros y célebre por su Fiesta de la Pachamama. A 10 Km de Tafí del Valle se ubica el Parque Los Menhires, sembrado de piezas graníticas esculpidas por aborígenes pertenecientes a la cultura Taif.      

Por los desfiladeros

El retorno a Salta, de la que nos hemos alejado casi 200 km, nos adentra por la Quebrada de Las Conchas.

Este hermoso desfiladero de piedra y tierra roja nos recuerda al Cañon del Colorado, en el que nos adentramos, con algunos lugares espectaculares como la Garganta del Diablo.

Salta es una gran ciudad colonial, de más de 500.000 habitantes, con un centro histórico en rehabilitación, con amplias plazas, una imponente catedral y unos bellos palacios en los que resaltan sus balcones coloniales.

Paisajes llenos de sublime belleza ... y soledades. guiarte.com. Copyright

La “Ciudad de Lerma en el Salta” fue fundada, en 1582, por Hernando de Lerma sobre las márgenes del río Arenales, con el propósito de ofrecer defensa y apoyo del comercio y las comunicaciones de Santiago del Estero con el Perú. una red de circulación de hombres, animales, mercancías y noticias que, con eje en Potosí, permitiría la comunicación entre los puertos El Callao (Perú) y el de la recién fundada Buenos Aires.

El poder de la naturaleza. guiarte.com

La hostilidad indígena limitó su expansión y amenazó su continuidad pero se mantuvo gracias a su importante función estratégica dentro del tránsito comercial. Ocho años después de que, en 1776, se estableciera el Virreinato del Río de la Plata, surgió una nueva Intendencia con capital en Salta. Desde 1813 tuvo un papel decisivo en la guerra de la Independencia contra las tropas realistas españolas.

    

Quebrada de Hunahuaca

Desde San Salvador de Jujuy se llega a esta vía natural que asciende hacia el altiplano, una tierra surcada de serranías, desfiladeros y quebradas, en un recorrido facilitado por una carretera asfaltada, amplia y bien trazada.

La Quebrada de Humahuaca, declarada Paisaje Cultural de la Humanidad, por la UNESCO, el 2 de julio de 2003, es un corredor natural en dirección N-S de unos 155 km. de largo, en cuyo valle corre la cuenca del Río Grande de Jujuy, flanqueado al Oeste y al Norte por el Altiplano de la Puna (3.800m), al Este por las Sierras Sub-andinas y al Sur por los Valles templados.

Gentes de Humahuaca. guiarte.com. Copyright

Camino de arrieros y caravanas en época temprana, ruta de los Incas antes de la llegada de los españoles, vía del comercio entre el Río de la Plata y el Potosí a través del Camino Real, vínculo contemporáneo entre diferentes países de la región, la Quebrada de Humahuaca ha representado y representa un camino de ida y vuelta de fecundación cultural.

Llama en torno a un humilde caserío. guiarte.com. Copyright

Conforma un espacio andino singular que destaca por la línea de recintos prehispánicos fortificados, denominados pucará, que en la lengua indígena significa fortaleza, que se prolonga por más de un centenar de kilómetros, en una línea ininterrumpida, que les permitía mantener el contacto visual entre la gran mayoría de ellos.

    

Desde Pumarca

Con tales características, la Quebrada de Humahuaca constituye un itinerario cultural que permite conocer el extenso recorrido histórico que ha culminado en el rico sincretismo actual.

Esto ha dado lugar a un espacio con personalidad propia que se refleja en sus costumbres y patrimonio.

La mayor parte de sus 30.000 habitantes reside en los pueblos más importantes como Tumbaya, Tilcara y Humahuaca, en tanto el resto ocupa los poblados más pequeños y áreas rurales dispersas.

Purmamarca está en la falda del Cerro de los Siete Colores. Ahí comienza la Quebrada. guiarte.com. Copyright

La Quebrada comienza por Purmamarca, población indígena de gran interés situada en la falda del Cerro de los Siete Colores, cuyos estratos reflejan diversas edades geológicas. Allí es importante no perderse su pequeña iglesia del siglo XVII y disfrutar de un paseo por su mercado y su plaza.      

Hasta el altiplano de la Puna

Si se desea tener una visión directa del cercano altiplano de la Puna es necesario tomar un desvío en dirección a Susques, en la frontera con Chile, que nos requiere ascender un largo puerto que nos sitúa a 3400 metros sobre el nivel del mar.

Al superarlo, divisamos, después de un pequeño descenso, unas salinas de casi 1.000 km2, un mar de sal, blanco como la nieve, el elemento que uno se imagina es el adecuado para esas alturas y no la sal, que en nuestra cultura es más propia del nivel del mar.

La luz es cegadora en Las Salinas. guiarte.com. Copyright

Allí, la luz cegadora compite con el silencio, que casi se oye, y el tiempo, que parece no existir. De regreso a la Quebrada, se transita por una extensión de franjas de colores sobre las montañas, denominada "La Paleta del Pintor" hasta acceder a Maimará.

Tilcara, con su iglesia de la época colonial. guiarte.com. Copyright

Más adelante, accedemos a Tilcara, uno de los pueblos más importantes y bellos de la Quebrada, con una bella iglesia, también del siglo XVII, y dos bellas plazas.

Allí es imprescindible ver el Pucará, una población fortificada construida por los nativos omaguacas en épocas precolombinas, reconstruida hace unas décadas.

Ignacio Muro Benhayas

    

Una tierra inolvidable

Emplazada en el corazón de la Quebrada se encuentra Uquía en cuya Iglesia (Monumento Histórico Nacional) descansan los restos del historiador jesuita Pedro Lozano.

Probablemente una de las más bellas del recorrido, destaca por la presencia en sus paredes de los ángeles arcabuceros, serie de llamativas pinturas cuzqueñas del siglo XVII.

Antes de llegar a Humahuaca cruzamos el monolito que marca el Trópico de Capricornio es donde el día 21 de junio se celebra el Inti Raymi (Fiesta del Sol), celebración de antigua tradición aymará que se hace, en el momento que comienza el solsticio de invierno, para recibir el nuevo ciclo agrícola.

Una tierra dura y bella, poblada de gentes sencillas, humildes. guiarte.com. Copyright

Humahuaca fue fundada por los españoles a fines del siglo XVI. En su Iglesia y en el Museo del Carnaval Norteño hay un complejo panorama de los usos y costumbres de la región. A 12 Km están las misteriosas ruinas de los andenes de cultivo de Coctaca con numerosas cuadrículas de pircas.

La Iglesia de Uquía es Monumento Histórico Nacional. guiarte.com. Copyright

De retorno a Salta, somos conscientes que dejamos atrás un espacio único para el recuerdo, que siempre asociaremos a unos días de una intensidad irrepetible.