Que ver en Fráncfort

La ciudad tiene muchos atractivos, el casco histórico, una zona con magnífica arquitectura moderna y excelentes centros museísticos.

La catedral

Con una torre poderosa de 95 metros de altura, la catedral de Fráncfort, dedicada a san Bartolomé, es originalmente gótica.

La catedral imperial de Fráncfort emerge sobre el casco viejo, con su impotente torre. Imagen de Guiarte.com

La obra es básicamente de los siglos XIII, XIV y XV, y se alza sobre restos previos merovingios y carolingios.

Es el quinto templo levantado en el lugar. La primera iglesia de la que se tiene constancia era del siglo VII.

Aunque sus valores artísticos no son excepcionales, destaca por su contenido histórico, ya que en el templo se procedía a la elección de los emperadores que, en muchos casos, también eran coronados aquí. Tradicionalmente, la elección se hacía en una capilla denominada Wahlkapelle. Por ese vínculo histórico, el edificio se denomina catedral imperial.

Interior de la catedral imperial de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

En 1944, la ciudad fue masacrada por las bombas y ardió prácticamente todo el barrio antiguo. La voluminosa torre de la catedral, obra del siglo XV, pervivió en gran parte, pero las naves quedaron destrozadas. Felizmente esta iglesia fue reconstruida, aunque el tono rojo chillón de su pintura ha sido tradicionalmente criticado.

Salvo en invierno, los turistas pueden subir a la torre para contemplar una magnífica vista de la ciudad.

En el interior del templo, de tres naves, se conserva alguna obra gótica, entre la que destaca un buen altar de un maestro de Colonia dedicado a la dormición de María (Siglo XV). Es interesante también el coro, del XIV.

Al lado, aprovechando el claustro gótico se halla el Museo de la Catedral, con bellos ornamentos sagrados y orfebrería.

Altar de La “dormición” de María, del siglo XV, en la catedral imperial de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

La Schirn

La Schirn Kunsthalle Frankfurt, conocida popularmente como Die Schirn o La Schirn es un prestigioso centro artístico que se halla entre la catedral y la Römerberg.

La Schirn Kunsthalle Frankfurt, en el entorno de la zona más antigua de la ciudad. Imagen de http://www.schirn.de/

Es una obra alargada con un núcleo central circular que ocupa un espacio de la ciudad vieja totalmente destruido durante la II Guerra Mundial, en el que se ubicaban antaño callejuelas con puestos de venta.

La Schirn se dedica al arte, pero no es un museo. Simplemente alberga exposiciones en las que colabora con los grandes centros de arte del mundo, desde el Guggenheim a la Tate o el MOMA. De este modo, en sus salas han sido presentadas muchas de las grandes muestras de arte mundiales que han pasado por Alemania en las últimas décadas.

Römerberg

Apenas a 200 metros de la catedral, en dirección oeste, aparece la Römerberg, que es el centro vital e histórico de Fráncfort.

Conjunto de casas del siglo XVI con entramados de madera en la Römerberg de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

En medio de este espacio se halla la Fuente de la Justicia (Gerechtigkeitsbrunnen), en torno a la cual se arracimaba el pueblo de Fráncfort para ver las ceremonias imperiales.

Desde el siglo XIII se celebraron aquí las ferias, aunque ahora Frankfurt tiene una feria internacional distinta. El mercado que suele seguir teniendo actividad en la plaza es el de la Navidad.

Animación al atardecer en la Römerberg. En la imagen, edificios de entramados de madera y al fondo la Schirn Kunsthalle. Imagen de Guiarte.com

El conjunto urbano es relativamente anárquico, pero hay diversos edificios interesantes entre ellos, en la zona oeste, el bello ayuntamiento, que aglutina a tres edificios góticos distintos.

Además hay un llamativo conjunto de casas del siglo XVI con entramados de madera en la parte este, reconstruido tras la II Guerra Mundial; aparte de la coqueta iglesia gótica de San Nicolás en el sur; mientras que hacia el norte se asoma la histórica iglesia de San Pablo.

La popular Fuente de la Justicia, de la Römerberg de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Rathaus Römer

El ayuntamiento data del siglo XV y fue en la antigüedad sede de los banquetes de las coronaciones imperiales. Fue también sede de la Asamblea Nacional Alemana en 1848, hasta que se trasladó a la iglesia de San Pablo.

El ayuntamiento de Fráncfort –el Rathaus Römer- data del siglo XV. Imagen de Guiarte.com

Esta edificación sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, y no se reabrió hasta 1.955

Los tres edificios que constituyen la casa consistorial han sufrido diversas remodelaciones. Ahora, el conjunto tiene cierto equilibrio merced a la preminencia de la fachada central, los aguilones agudos y los tonos de la piedra y la pintura.

La fachada central destaca por su balconada corrida y sus cuatro estatuas de emperadores sobre las cuales aparecen sendas águilas imperiales.

Historisches Museum

Se trata del museo de la historia de Fráncfort, un conjunto heterogéneo de inmuebles que se halla en el sur de la Römerberg y que está siendo renovado a fondo.

la antigua Torre de Aduanas (Rententurm), entre otros edificios del Historisches Museum de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

El espacio incluye varios edificios, uno de ellos la antigua Torre de Aduanas (Rententurm) del siglo XV, que era el lugar de cobro de las tasas a quienes entraban con materiales desde el puerto fluvial.

Justo enfrente del Historisches Museum, el viajero puede contemplar la llamada Casa Wertheim, de entramados de madera. Por suerte, esta fue una de las pocas supervivientes de los bombardeos de 1944. Es una edificación hermosa.

La Casa Wertheim, Una de las pocas edificaciones de entramados de madera salvadas en la II Guerra Mundial. Imagen de Guiarte.com

San Nicolás

También en la parte sur de la Römerberg se halla la vieja iglesia de San Nicolás. Fue una capilla de la corte imperial desde el siglo XIII al XIV.

La vieja iglesia de San Nicolás, en Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Se trata de un templo de pequeñas dimensiones en el que destaca su airosa flecha hexagonal de tono rojizo, coronado por un agudo chapitel.

El edificio es básicamente medieval y se alegra por las torrecillas que rematan sus ángulos. Es interior es relativamente pequeño, pero resulta agradable y armonioso, por lo que es un buen ámbito para meditar en silencio, al lado del bullicio de la Römerberg.

Iglesia de San Leonardo

En la orilla del Main, a apenas 200 metros al oeste de la Torre de Aduanas (Rententurm) se halla la Leonhardskirche.

La iglesia de San Leonardo destaca sobre el fondo de rascacielos geométricos de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

La iglesia de San Leonardo, de cinco naves, es de inicios del XIII, de un románico tardío, con posteriores ańadidos góticos.

El templo fue en su origen uno de los más poderosos de la ciudad, por estar protegido por los emperadores germánicos Se conservan diversos elementos de las distintas épocas, excelentes altares, esculturas y hasta una pintura de Holbein el Viejo.

Iglesia de San Pablo

También muy cerca de la Römerberg, se halla la Paulsplatz, presidida por la iglesia de San Pablo, un edificio de gran contenido histórico.

La iglesia de San Pablo, de Fráncfort, es un edificio de gran contenido histórico. Imagen de Guiarte.com

Esta iglesia fue hecha entre 1789 y 1833, con forma ovalada y una gran cúpula. Por su capacidad, fue utilizada en 1848 como sede del Parlamento en los días de la Revolución Alemana, cuando se elaboró en Fráncfort la constitución de 1849 para la Alemania unificada. Prusia no apoyó esta constitución y la revolución fue abortada. En 1849 se disolvió aquel parlamento y San Pablo retornó a ser una importante iglesia.

Destrozado por los bombardeos de 1944, el templo fue rehecho rápidamente, para ser reinaugurado en el centenario del Parlamento de Fráncfort, aunque desde 1948 ya no tiene servicio religioso, sino que se dedica a usos civiles.

Casa de Goethe

No lejos de la Römerberg y la Paulsplatz, a unos 200 metros al oeste de esta se halla la popular Casa de Goethe.

Imagen del escritor, en la entrada del Museo Goethe, en Fráncfort. Imagen de Guiarte.com.

En este lugar nació uno de los personajes alemanes más importantes de su tiempo: el poeta y novelista Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832).

También esta casa fue seriamente dañada durante los días de la II Guerra Mundial, pero ha sido restaurada para albergar diversos elementos relacionados con la vida del autor, que residió en ella gran parte de su juventud.

La edificación era originaria del siglo XVII y había sido adquirida en el siglo XVIII por la abuela de Goethe; ahora está abierta como museo, y allí se encuentran las habitaciones en las que nació, estudió y escribió, su teatro de Marionetas, así como documentos y cuadros que nos remiten a aquel tiempo de finales del siglo XVII.

Casa natal de Wolfgang von Goethe, en Fráncfort. Imagen de Guiarte.com.

Hauptwache

Si el viajero avanza desde el casco viejo hacia el norte, se encontrará pronto con la Zeil, que desde el siglo XIX es una popular calle comercial llena de vida.

En una esquina de la Zeil pervive el coqueto edifico de la Hauptwache. Imagen de Guiarte.com

Uno de los puntos neurálgicos de esta arteria es la Hauptwache, nombre que equivale a Guardia principal. Y en efecto, en la plaza se halla un pequeño edificio barroco, del XVIII, que fue sede policial de Fráncfort, cuando esta era un estado libre.

La sede policial fue ocupada en 1833 por jóvenes demócratas que pretendieron crear una nueva república en la ciudad. Ahora es un elegante café en medio de un nudo de tráfico urbano.

Santa Catalina y Liebfrauenkirche

Justo al lado de la Hauptwache el viajero hallará también la iglesia de Santa Catalina, St. Katharinen Kirche.

Iglesia de Santa Catalina, St. Katharinenkirche, en Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Se trata de un airoso templo de aire gótico, con amplia obra de los siglos XVII y del XVIII, en cuya pila bautismal se bautizó a Goethe.

Cerca de la plaza hay otro templo de interés: La Liebfrauenkirche, iglesia de un convento capuchino, originaria del siglo XIV, de bellas ventanas góticas.

La Liebfrauenkirche posee un tímpano de la Adoración de los Magos, debido a Gerthener, maestro gótico local que también trabajó en las catedrales de esta ciudad y de Maguncia.

La Liebfrauenkirche, originaria del siglo XIV, con grandes ventanas góticas. Imagen de Guiarte.com

La Bolsa

Este edificio, imagen del mayor mercado de valores continental, es una obra clasicista debida a los arquitectos Heinrich Burnitz y Oskar Sommer.

Las dos populares esculturas que simbolizan la bolsa de Fráncfort, el toro y el oso. Imagen de Guiarte.com

Junto con la Ópera, el edificio de la Bolsa, de la misma época, represente el poderío de la ciudad en el siglo XIX.

El edificio, de aire renacentista se caracteriza por su bella cúpula. Ante el mismo se alzan dos populares esculturas un toro y un oso, símbolos de los movimientos bursátiles alcista y bajista, respectivamente. El conjunto se debe al escultor Reinhard Dachlauer

La primera bolsa de Fráncfort empezó a funcionar en el siglo XVI y no ha cesado de crecer hasta nuestro tiempo, siendo unos de los pilares que han elevado a la ciudad a la categoría de capital financiera de Europa.

Palacio de Thurn und Taxis

Muy cerca de la bolsa se halla otro palacio de notable importancia en la vida económica europea: el de los Thurn und Taxis.

Entrada al palacio de Thurn und Taxis, en Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Esta familia controló el servicio postal de Centroeuropa hasta bien entrado el siglo XIX, cuando el negocio pasó a manos de Prusia.

El palacio de esta poderosa familia fue construido en la primera mitad del siglo XVIII por Robert de Cotte, y en él llegó a reunirse la Asamblea Federal de la Confederación Germánica.

Quedó gravemente dañado en la II Guerra Mundial y no fue reconstruido en su totalidad.

Torre de Eschenheim

Continuando hacia el norte del viejo casco urbano, el viajero hallará la Eschenheimer Turm, o Torre de Eschenheim.

La Eschenheimer Turm, o Torre de Eschenheim, la única que queda en pie del conjunto fortificado de la urbe. Imagen de Guiarte.com

Esta esbelta torre circular coronada por airosos chapiteles es un resto del magnífico conjunto de las fortificaciones que tenía la poderosa ciudad.

En su momento más altivo, la urbe llegó a contar hasta con 42 torres de este tipo. Se cuenta que la Torre de Eschenheim era la más bella, y que aún es hoy la torre vigía más alta del país.

Diseñada por Klaus Mengoz, la Torre es obra de 1428 y ha resistido relativamente incólume hasta nuestro tiempo.

Jardines de Bockenheim
A la altura de la torre se abre una gran franja verde de forma estrellada que rodea el casco antiguo, que no es sino el ámbito que ocupaba el sistema defensivo de la ciudad.

En él, no lejos de la Eschenheimer Turm están los jardines de Bockenheim con un popular cenador, el cenador de Nebbien, que esa edificación que mandó construir el editor local Marcus Johann Nebbien, en 1810, como homenaje a su esposa.

Un poco más allá de los jardines y estanques de Bockenheim aparece la Opera.

La Antigua Opera

El edificio de la antigua Opera es otro de los orgullos de Fráncfort.

El edificio de la antigua Opera de Fráncfort, al atardecer. Imagen Deutsche Zentrale für Tourismus/Torsten Krüger

Se trata de una obra diseñada por Richard Lucae, inaugurada en 1880, en presencia de Guillermo I, y con la obra Don Giovanni de Mozart.

Es un edificio ambicioso con dos magníficas salas, con un exterior clasicista en el que sendos frontones de la portada le otorgan un aire helenizante.

Son muchos los grandes espectáculos que se vivieron en él, entre ellos el estreno mundial de Carmina Burana. Sin embargo esa historia estuvo a punto de acabar en 1944. Los bombardeos lo dejaron destrozado y sólo se salvó por una campaña popular ciudadana que reclamó su reconstrucción. Se reabrió en 1981.

La Nueva Ópera está en la Willy-Brandt-Platz, en un edificio moderno y funcional de los años sesenta.

Museo de Arte Moderno

El Museum für Moderne Kunst es un trabajo del destacado arquitecto vienés Hans Hollein.

El Museum für Moderne Kunst, un notable trabajo arquitectónico de Hans Hollein. Imagen de Guiarte.com

Uno de los elementos importantes de este centro es precisamente el edificio, en el que el diseñador tuvo que abordar el problema de su base, de forma triangular. Por ello la gente lo denomina como “la porción de pastel”.

La sobriedad de su exterior, de tres plantas, se rompe con sus arcos de piedra rosada de la planta baja. En el interior se muestra abundante obra de destacados artistas de la modernidad: Pinturas, esculturas, fotografías, instalaciones. Entre los más destacados artistas figuran Warhol, Roy Lichtenstein, Beuys, Oldemburg...

El Puente de Hierro

Un monumento entrañable para los ciudadanos de Fráncfort es el Puente de Hierro, que une el casco antiguo con la otra orilla del Main.

El popular Eiserne Steg, Puente de Hierro, monumento entrañable para los ciudadanos de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Este puente se erigió en 1868, y quedó destruido durante la II Guerra Mundial.

Reconstruido tras aquel aciago tiempo, el puente es hoy un punto típico de la ciudad, al que acuden los viajeros de todo el orbe a fotografiarse, con el fondo de la catedral o del conjunto de rascacielos. Además, en sus barandas de hierro, los enamorados cuelgan candados que recuerdan amores más o menos eternos.

El puente es metálico, de aire industrialista, y tiene una longitud algo menos de 200 metros. En su origen era de peaje.

Los amores eternos quedan anudados en los candados del Eiserne Steg, Puente de Hierro, un punto especial de Fráncfort. Imagen de Guiarte.com

Los museos de la orilla sur

La ciudad de Fráncfort tiene una excelente colección de museos, pero muchos de ellos se hallan enfrente del casco viejo de la ciudad, en la otra orilla del río.

Mujer india contempla pinturas religiosas medievales en el Städel, Imagen de 
Deutsche Zentrale für Tourismus

Nueve museos se levantan en la ribera sur del Meno, en el distrito de Frankfurt-Sachsenhausen. Entre ellos cabe citar:

Museum fír Angewandte Kunst (artes decorativas)
El Museo de las Artes Decorativas se dedica al diseño y la decoración. Se halla integrado por dos edificios, una clásica villa residencial de tres plantas, del siglo XIX, la Villa Metzler y un edificio en forma de L que la abraza, con sus formas y plano cubistas. Este edificio es de una excelente pureza de líneas y gran luminosidad, uno de los mejores trabajos del arquitecto Richard Meier.

El contenido del museo de Artes decorativas es también muy bueno, con materiales de diversos continentes y culturas.

Museum der Weltkulturen (etnología)
Al lado del museo de Artes Decorativas se halla el Weltkulturen, dedicado a la etnología, y que se ubica sobre tres villas edificadas en el siglo XX.

El centro agrupa a una serie de elementos relativos a las costumbres tradicionales de los distintos continentes: máscaras, joyas, objetos de la vida cotidiana y de uso religioso, etc. Alberga también un archivo de imagen y una biblioteca sobre la materia.

Deutsches Filmmuseum (cine)
En la misma avenida Schaumainkai, el siguiente museo es el del cine alemán (Deutsches Filmmuseum)

En este centro se presentan contenidos relativos al origen del cinematógrafo, y elementos que nos recuerdan el origen de las proyecciones de los hermanos Lumiиre en 1895, para pasar luego a los tiempos del siglo XX.

Cámaras, imágenes, música, carteles, libros… La muestra se complementa con exposiciones temporales y proyección de películas originales.

Deutsches Architekturmuseum (arquitectura)
El Deutsches Architekturmuseum Museo Alemán de Arquitectura (DAM) acerca al visitante a la obra arquitectónica del hombre, desde la cabaña primitiva a los rascacielos contemporáneos.

El arquitecto Oswald Mathias Ungers, diseñó un edificio luminoso transparente y blanco que permite centrar al espectador en el objeto contemplado y a la par gozar del entorno. Una gran muestra sobre la historia de la construcción: planos, maquetas, dibujos, además de una gran biblioteca temática y excelentes exposiciones temporales.

Museum fír Kommunikation (comunicaciones)
Otro de los centros que se halla en la avenida Schaumainkai es el que se dedica a la comunicación, creado inicialmente en 1958 como el Museo Postal

El centro muestra aspectos que van desde los signos y escrituras a los sistemas de comunicación: correo, teléfono, radio, televisión, telegrafía y nuevos desarrollos potenciados en nuestros días; una muestra que se complementa con eventos y exposiciones temporales.

El Stдdel
El museo más importante de Fráncfort es tal vez el Stдdelsches Kunstinstitut und Stдdtische Galerie, el Stдdel, dedicado a la pintura y escultura desde la Edad Media a la actualidad.

En centro fue fundado en 1818 merced a la colección donada por el banquero Johann Friedrich Stдdel , incrementada de forma continua desde entonces (salvo en la época Nazi, en la que se retiraron algunas obras por ser calificadas como “arte degenerado”)

El museo ocupa un elegante edificio del siglo XVIII y tiene en la actualidad una de las mejores colecciones de arte centroeuropeas, con unas 2.700 pinturas, 600 esculturas y más de 100.000 dibujos y diseños gráficos.

Es magnífica su colección de pintura de final de la Edad Media y la época Moderna, con excelente representación de maestros flamencos e italianos. Posee también una buena colección de artistas contemporáneos. Entre las firmas, Holbein, Cranach, Botticelli, Durero, Rembrandt y Vermeer. Ya en período de arte moderno, en la colección están desde Monet y Cézanne, a Picasso, pasando por artistas germánicos como Kirchner Beckmann, Otto Dix o Georg Baselitz

Pero el barrio de Sachsenhausen no sólo sirve para disfrutar de los museos, sino para la gastronomía. Una cita es la calle Schweizer donde abundan las tabernas de sidra. Se trata de una zona relativamente conservada, pues fue menos machacada que el resto de la ciudad durante la Guerra Mundial.

Los rascacielos de Fráncfort

Uno de los aspectos llamativos de Fráncfort es el conjunto de rascacielos que dan a la ciudad un aspecto neoyorkino y muestran el poderío económico de diversas instituciones.

Espectacular conjunto de rascacielos de Fráncfort, en una mañana otoñal. A la derecha, la Commerzbank Tower. Imagen de Guiarte.com

La Torre Commerzbank (Commerzbank Tower) es una obra de Norman Foster, de 1994. En su momento fue el edificio más alto de Europa (actualmente es el cuarto). Posee una altura de 260 metros y acoge al Commerzbank.

La Messeturm es la segunda torre más alta de la ciudad, con 257 metros. Es una obra del arquitecto Helmut Jahn. Este edificio fue el primero que superó los 250 metros de altura en el continente europeo. Su nombre se traduce al español como Torre de la Feria, pues acoge dependencias de la gran Feria de Fráncfort

La Maintower, de 200 metros de altura, está formada por dos figuras, una cúbica y otra cilíndrica. Lo corona una torre de transmisión que añade otros 40 metros de altura a la estructura. En ella hay un banco y estudios de radio y televisión. Se disfruta desde lo alto una extraordinaria vista de la ciudad.

Finalmente en el Skyline de la ciudad otro elemento que destaca es la torre de Comunicaciones, La Europaturm, que alcanza los 337,5 metros de altura.

La Messeturm, y escultura de Hermes. Deutsche Zentrale für Tourismus. Tim Krieger

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