Qué ver en Cascais - Estoril

A unos 20 kilómetros al oeste de Lisboa se halla Cascais, un municipio de gran interés turístico, ubicado a la orilla del Atlántico, en una zona de clima suave y atractivas costas.

La ciudadela de Cascais

En la orilla norte del Tajo se creó a lo largo del tiempo un complejo fortificado, destinado a proteger los accesos a Lisboa.

Lienzo oeste de la ciudadela de Cascais. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Estas instalaciones se remontan a la Edad Media, en tiempos de Juan II, pero el conjunto se reforzó con Felipe II, en el momento en que estaba unida en la misma Corona la totalidad de los reinos de la Península Ibérica. Este reforzamiento continuó en tiempos sucesivos.

En 1870 se adecuó el recinto para recibir a la Corte portuguesa, cuando la familia real decidió veranear en la playa. Allí falleció el rey Luis I en 1889.

Desde el XIX, la ciudadela tiene el título de residencia del Jefe del Estado.

Como curiosidad, este recinto castrense/cortesano fue el primer punto de Portugal donde se utilizó la luz eléctrica, en 1878.

En la actualidad, la ciudadela alberga en su interior, entre otras instalaciones, una Pousada, establecimiento hotelero de lujo.

Interior del recinto fortificado. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Palacio de los Condes de Castro Guimarães

Junto a la Ciudadela, en el parque municipal Marechal Carmona se halla un edificio encantador que data de inicios del siglo XX: el palacete de los Condes de Castro Guimarães.

El palacete de los Condes de Castro Guimarães, se halla en una tranquila zona verde. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Se trata de una obra hecha por un aristócrata inglés, de estilo romántico-historicista, que es sede de este destacado museo biblioteca.

El edificio está cargado de belleza, en un ambiente tranquilo, en medio del verdor y al lado de una sencilla iglesita de aspecto rural.

Los condes que habitaron el edificio y que lo dotaron de excelentes elementos, lo cedieron a la ciudad como museo municipal. En él se pueden ver diversas joyas artísticas, un buen mobiliario, elementos arqueológicos y una rica biblioteca.

El patrio/claustro del palacete tiene un indudable encanto. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Otros museos

Al oeste de la Ciudadela se ubica un gran jardín municipal en torno al que hallamos las más importantes instituciones culturales de Cascais.

El Centro Cultural de Cascais. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Aparte del museo de los Condes de Castro Guimarães, se encuentran en esta zona el gran Centro Cultural de la ciudad. Así como el Museo del Mar - Rei D. Carlos y la Casa das Histórias de Paula Rego.

El Centro Cultural de Cascais ocupa un edifico rehabilitado, que en su origen fue convento de las Carmelitas Descalzas, quienes ocuparon el edificio hasta el siglo XIX.

A finales del siglo XX, el edificio pasó a poder de la Cámara Municipal, que recuperó lo que pudo, de modo que en el año 2000 se abrieron de nuevo las instalaciones, con espacios expositivos, zona de conferencias, un pequeño auditorio, etc.

El Museo del Mar lleva el nombre de Rei D. Carlos porque se ubica en un espacio de un antiguo club fundado en 1879 por iniciativa de este, un edificio que fue una especie de sede social de la aristocracia de Cascais. El lugar se reconvirtió en el siglo XX como centro destinado a mostrar la relación de Cascais con el mar.

Muy cerca de este museo se halla otro edificio cuyas líneas sorprenden al viajero. Eduardo Souto de Moura, premio Pritzker de Arquitectura, es el autor del mismo.

Se trata de la Casa das Histórias Paula Rego, que alberga una gran colección de obras de esta pintora e ilustradora portuguesa y de su marido, el británico Victor Willing.

La Casa das Histórias Paula Rego. Imagen de http://www.casadashistoriaspaularego.com

El núcleo urbano de Cascais

El viejo núcleo de Cascais es perfectamente paseable y se ubica cerca del arco costero, de apenas un kilómetro de longitud.

Una muestra de los palacetes de la orilla del mar: la Casa L. Perestrelo de Vasconcelos. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Este arco se extiende desde la playa da Nossa Senhora da Conceióão a la Marina o puerto de Cascais, ubicado ante la ciudadela.

En este ámbito podemos encontrarnos con las pequeñas playas de Conceióao, la Rainha y la Ribera, antes de llegar a los ámbitos portuarios pesquero y deportivo.

El paseo por la línea del mar nos permite ver excelentes edificaciones palaciegas que atestiguan el poderío económico de la época dorada del lugar. Entre ellas el ambicioso palacio Seixas, el de los duques de Loulé, la Casa Faial o la de Perestrelo de Vasconcelos.

Las animadas terrazas de la plaza Luis de Camoes. Guiarte.com/Ana Alvarez.

En núcleo más tradicional se arracima en torno a la plaza 5 de Octubre, donde está la Cámara Municipal de Cascais. En torno a ella hay un laberinto de callejuelas y pequeñas plazas llenas de encanto, bellas tiendas y restaurantes.

La placita de Luis de Camoes es un hervidero de turistas asentados en las mesas de los establecimientos de restauración. Junto a ella, una larga calle, la Alameda dos Combatentes da Grande Guerra, articula todo el movimiento urbano, comunicando prácticamente la estación de ferrocarril y el centro de la bahía de Cascais.

...Y en la parte más elevada del antigua casco, pervive la iglesia de Nossa Senhora da Assunóão, parroquia de Cascais, originaria del siglo XVI, aunque con notables modificaciones posteriores, entre otros motivos por los destrozos del terremoto de Lisboa, en 1775. En el templo, lo más destacado son los azulejos del interior.

La iglesia de Nossa Senhora da Assunção, parroquia de Cascais. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Estoril

En la carretera costera que enlaza Cascais con Lisboa, poco antes de llegar a Cascais se halla Estoril, localidad que mantiene un flujo constante de residentes y viajeros.

El chalet Barros, en Estoril. Guiarte.com/Ana Alvarez.
El atractivo de Estoril radica en su luminosidad y clima agradable aún en invierno, así como en una serie de alicientes como los excelentes campos de golf, un gran casino, playas, restaurantes etc.

El núcleo, integrado por diversas urbanizaciones, se desarrolla a lo largo de la costa, en la que aparecen sucesivas playas, comunicadas por un paseo marítimo que enlaza la zona de la playa de Azarujinha y la de Conceição, circuito propicio para caminar o ir en bici, aunque esto último está reducido a determinadas horas en verano, cuando hay más afluencia de bañistas.

En este ámbito perduran algunos viejos palacetes como el llamado chalet Barros, construido en el final del XIX, en un estilo medievalista, edificado sobre los restos de uno de los fuertes que proliferaban en la costa.

El chalet Barros está junto a la playa de Tamariz. Muy cerca, se halla la estación de tren, así como el Casino, el Centro de Congresos y el famoso hotel Palacio Estoril, conocido porque durante la última Gran Guerra albergó allí a una serie de gentes vinculadas a la aristocracia y realeza europea, que encontraron en Estoril un ámbito alejado de los conflictos. Un poco más atrás de esta zona está el museo de la Música Portuguesa, Casa Verdades de Faria.

Una mención especial al Casino Estoril que según se anuncia es el mayor de los europeos, y que une a su actividad de casino otras relativas a la animación y la fiesta. Es una obra de inicios del XX.

Fachada del Casino Estoril. Guiarte.com/Ana Alvarez.

Las playas

Desde Carcavelos hacia el oeste, la costa es atractiva y alterna playas con roquedos. La carretera Marginal es un excelente mirador.

La costa de Cascais y Estoril, desde las inmediaciones de la ciudadela. Guiarte.com/Ana Alvarez.

En Estoril destaca la playa de Tamariz, justo enfrente de la zona del Casino y la estación de ferrocarril. Es excelente y en su entorno hay también una agradable piscina natural.

Frente a la playa Tamariz se encuentran diversos bares y restaurantes, propicios para tomar un refresco o cenar al anochecer, sintiendo la brisa del Atlántico.

Playa de Nossa Senhora da Conceição, en Cascais. Guiarte.com/Ana Alvarez.

En el mismo Cascais hay varias playas, pero de escasa dimensión, las de Nossa Senhora da Conceióão. Rainha y Ribera.

Si el visitante quiere una playa extraordinaria, la oferta está aún más al oeste. Se puede sugerir el uso de la carretera costera hasta alcanzar la inmensa Playa de Guincho, con un extraordinario arenal, aunque sus aguas tienen fama de ser frías y de fuerte oleaje.

Algo más allá está el Cabo da Rocha, el punto más occidental del continente.

Piscinas en la playa de Tamariz, Estoril. Guiarte.com/Ana Alvarez.