Qué ver en Berna

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Berna

El patrimonio

El plano de Berna es sencillo. Una calle principal recorre la forma alargada de este cerro abrazado por el río. Otras calles lo hacen en paralelo, a veces comunicadas entre sí mediante callejas cubiertas.

Bellos edificios con aire peculiar y hermosas fuentes llenan la geografía urbana de Berna. Aquí un detalle de la Käfigturm o torre de la prisión. guiarte.com copyright

Gran parte de estas calles se caracterizan por sus robustos soportales, por donde circula un abigarrado gentío haciendo compras o deambulando.

Berna es así una ciudad fácilmente soportable en los días de lluvia o nieve, porque se puede recorrer sin paraguas.

Viejas torres, edificaciones tradicionales, bellas fuentes y calles empedradas integran un conjunto sumamente agradable.

El Aare configura la estructura urbana. guiarte.com copyright

La catedral de Berna

La gente la llama "la catedral", pero en realidad se trata de una colegiata edificada en el siglo XV, aunque la terminación de su torre principal no ocurrió sino en el XIX.

El templo más destacado de la ciudad es la catedral gótica. guiarte.com copyright

De especial interés es el tímpano de la portada principal, que representa –como en muchos otros de su tiempo- el Juicio Final.

Este conjunto resulta sumamente abigarrado y realista. Aún conserva pintura original.

Portada del templo, con un atractivo tímpano. guiarte.com copyright

Se puede acceder a la escalera de la torre, que nos permite otra atractiva vista panorámica sobre la ciudad, con sus tejados, y el valle del Aare rodeando el casco viejo.

Otros edificios religiosos

No es rica Berna en arquitectura religiosa. El viajero puede conocer la Heillggeistkirche o iglesia del Espíritu Santo, de aire barroco e interior dominado por soberbias columnas.

Interior de la Heillggeistkirche. guiarte.com copyright

La Nydeggkirche, iglesia de Nydegg, se halla en un bello barrio, cerca del cauce del Aare. Es de factura gótica.

La iglesia Francesa es la más antigua de las existentes y muy ligada a la historia de los Hugonotes. Fue hecha entre 1270 y 1285 como templo de los dominicos.

Desde 1623 fue iglesia de los protestantes de habla francesa, después de 1685 centro de hugonotes.

En Berna hay mayoría protestante y un tercio de católicos.

La Nydeggkirche, dominando un atractivo barrio. guiarte.com copyright

Rathaus

La sede municipal de Berna es bella. Su escalera de acceso y el balcón de la portada le dan un aspecto relativamente airoso. También es llamativo su enorme tejado.

Este edificio, que también fue sede de la asamblea cantonal, es de los inicios del siglo XV, y sigue siendo uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura civil de Berna.

La sede municipal de Berna. guiarte.com copyright

Bundeshaus

El palacio Federal de Berna es la sede del Gobierno y el Parlamento suizo.

Destaca por su gran cúpula, visible también sobre los tejados de la ciudad, y se ubica frente a la Bärenplatz, una zona habitualmente animada.

El edificio del parlamento fue concluido en 1902. Es visitable. En la parte sur del mismo hay una excelente y apacible terraza, a donde van los berneses a leer o a jugar al ajedrez

Desde allí se tiene una excelente vista en la que se divisa en primer término el Aare con los barrios que se ubican en torno al río, y al fondo –si el día es despejado- aparecen las montañas alpinas.

La animada Bärenplatz y al fondo el Palacio Federal. guiarte.com copyrigt

Zytglogeturm

Es la puerta del Reloj, que constituía la entrada occidental de Berna hasta el siglo XIII. Se ubica en medio de la zona de más ambiente comercial de la ciudad.

Zytglogeturm, la puerta del Reloj. guiarte.com copyright

Su robustez se acompasa a su voluminoso reloj y no menos llamativo chapitel. Son bellas y típicas las figuras pintadas del mecanismo... Y entre ellas no faltan los consabidos ositos.

Käfigturm

La torre de la Prisión de Berna está algo más al oeste de la del Reloj.

La torre de la Prisión. guiarte.com copyright

Cuando se amplió la ciudad hacia esta zona, la torre de la Prisión remplazó a la otra como puerta de la ciudad. Es del siglo XIII y ha sido restaurada. Se dedica a actividades culturales.

La torre está en la Bärenplatz, donde en la antigüedad había un foso con osos. Ahora es lugar para bellos mercadillos y zona de terrazas animadas.

Marktgasse

Hay una calle que divide en dos la estructura alargada de la ciudad de Berna.

Una arteria divide en dos la ciudad. Toma distintos nombres: Karmgasse, Marktgasse y Spitalgasse. guiarte.com copyright

Esta arteria se inicia en el puente de Nidegg y continúa hacia el oeste. Toma diversos nombres: Karmgasse, Marktgasse y luego Spitalgasse.

Esta arteria tiene una notable vida comercial. Se puede recorrer toda bajo soportales y a ellos dan las entradas de cientos de comercios de todo tipo, desde galerías comerciales hasta tiendas de libros, juguetes, etc.

Este conjunto comercial es único en Europa y forma parte de la indudable personalidad de Berna.

La torre del Reloj está en esta larga arteria que da vida a la ciudad. guiarte.com copyright

En el recorrido, el viajero se encontrará con las torre del Reloj y la Prisión y una serie de fuentes atractivas...

Por cierto, esta es la zona donde residió de los grandes genios de la Humanidad: Albert Einstein. Su casa estaba en el número 49 de la Karmgasse.

Bärengraben

Bärengraben es el foso de los Osos. Los osos y Berna son elementos indisolubles.

Los osos, íntimamente vinculados a la ciudad de Berna. Dos ejemplares en el Bärengraben. guiarte.com copyright

A la entrada de la ciudad por el puente de Nydegg, el viajero puede gozar de unas vistas hermosas sobre los barrios que surgieron en el meandro del Aare junto al Unterturbrucke. Es un punto de visita obligada.

Desde el puente de Nydegg, al lado del Foso de los Osos, el viajero puede gozar de unas vistas hermosas. guiarte.com copyright

Junto a la entrada del puente está el Bärengraben o foso de los osos, donde están estos plantígrados tan vinculados a la historia de la ciudad.

La mejor época de visita es la de la primavera, cuando estos animales están más animados tras el duro invierno.

El foso de los Osos es tan imprescindible para el viajero como para los ecologistas. El primero se entera de que es un testimonio del apego de los berneses a estos animales, desde el siglo XV, y los segundos hacen frecuentes manifestaciones de protesta por mantener los animales en este estrecho minizoo urbano, cuando podrían gozar de la libertad de la montańa.

Otros atractivos

Berna tiene otros puntos de interés para el viajero. El zoológico está en la pendiente del valle del Aare, formando terrazas agradables.

Berna presenta muchos detalles sugerentes y curiosos. Un ogro comiendo niños, en una fuente de la ciudad. guiarte.com. Copyright

El museo de los Alpes permite al turista familiarizarse con esta zona montañosa que cubre buena parte de la confederación: historia, fauna, turismo, montañismo, etc.

El museo de bellas artes tiene buenos cuadros de los primitivos italianos, y excelente material de Ferdinand Hodler, pintor de la ciudad, y de Paul Klee.

Otro buen museo es el de la Historia de Berna, con buen mobiliario, tapices y elementos de la vida cotidiana de los berneses en tiempos pasados.


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