Qué ver en Basilea

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Basilea

El patrimonio

Es Basilea una ciudad de vida agradable, que conserva algunos edificios del pasado, especialmente vinculados al arte gótico.

Sin embargo, lo que da una mayor dimensión artística y cultural a la ciudad son sus museos. Hay una treintena de ellos. Entre todos destaca el de Bellas Artes, el mejor museo suizo.
EStatua de Alexandre Calder en la Fundación Beyeler (Riehen), uno de los atractivos del entorno de Basilea. Guiarte.com/Tomás Alvarez. Copyright

Ese atractivo cultural rebasa la propia ciudad, porque su vigor histórico y económico la han convertido en un punto donde se junta la pujanza de la actividad pública y privada. Así, en el extrarradio de la urbe podemos ver museos como el Tinguely o la extraordinaria Fundación Beyeler.

También en las cercanías se hallan otros puntos de interés como la atractiva ciudad de Rheinfelden o la romana Augusta Raurica.

Las defensas medievales

La vida medieval de Basilea fue intensa. Fue ciudad libre dentro del Sacro Imperio Romano Germánico y en el 1501 se adhiere a la Confederación Helvética.

La puerta de San Alban -–San Alban-Tor- sigue señoreando el viejo barrio de San Alban, a la orilla del Rin, en Basilea. Guiarte.cpm/Miguel Angel Alvarez. Copyright

Era una ciudad clave porque en algún momento de le historia tenía el único puente sobre el Rin desde el lago Costanza hasta el mar.

Para defenderse de posibles ambiciones exteriores dispuso de un importante recinto defensivo, del que apenas quedan muestras.

San Alban-Tor marca el ámbito oriental del muro. La torre que perdura enhiesta aún señorea aquella parte de la ciudad.

Por la parte oeste está la Spalen-Tor, tambien del entorno del siglo XIII y que fue restaurada en el siglo XIV.

La catedral de Basilea

En el lugar había una catedral carolingia, que fue destruida en el 917 tras una invasión húngara.


Portada del templo catedralicio de Basilea. Foto guiarte. Copyright

En 1019 se inauguró una nueva catedral, románica, que ardió en 1185. A partir de la anterior estructura románica se construyó otro edificio desde el siglo XII al XV, con restauraciones sucesivas.
Las altivas flechas góticas sobrepasan los tejados de la ciudad y enmarcan una portada del siglo XIII.

El interior tiene parte románica, como se aprecia en el triforio y los capiteles de la nave central. La cabecera también tiene buena parte románica, como se aprecia desde el exterior. El edifico alberga la tumba de Erasmo de Rotterdam, quien murió en esta ciudad en 1536.
Detalle de las torres y el tejado colorista del templo mayor de Basilea. Guiarte. com/Miguel Angel Alvarez. Copyright

La puerta de Saint Gall, románica, está en el transepto, es una de las mejores portadas románicas al norte de los Alpes.

Posee un tejado sumamente colorista y bello, que fue admirado por Pío II, cuando pasó por Basilea en el 1438, durante el concilio. Cuenta también el templo con dos claustros góticos.

Desde sus parte posterior se disfruta de una magnífica vista sobre el Rin.

Markplatz y Casa de la Ciudad

La plaza del mercado de Basilea es otro punto de animación ciudadana, en medio de calles que conservan viejas edificaciones de amplios voladizos.


Fachada de la casa de la ciudad, en Markplatz. Basilea. Guiarte. com/Miguel Angel Alvarez Copyright

En el mercado, cerca de alguna sólida edificación secular, se ubica habitualmente un mercado, que recuerda la tradicional vocación de Basilea.

La Casa de la Ciudad es del inicio del siglo XVI, de un gótico tardío que sufrió modificaciones en el final del XIX, con una abundante decoración y una poderosa torre.

En su interior tiene una interesante sala de Sesiones, del XVI, con buena madera y vitrales.

Entorno catedralicio y Oberer Rheinweg

En torno a la zona de la catedral de Basilea aparecen barrios plazas y calles como la Agustinergasse, Rheinsprung, Andreasplatz, Spalenberg o Gämsberg.

La catedral de Basilea, desde Oberer Rheinweg. Guiarte.cpm/Miguel Angel Alvarez. Copyright

Pero una de las vistas más bellas está de la otra parte del río. Oberer Rheinweg es un paseo paralelo al Rin que ofrece una magnífica vista del viejo conjunto urbano.

Casas antiguas, palacetes, iglesias... entre ellas la catedral, con sus aguzadas flechas y su llamativo tejado de color, ofrecen una estampa inolvidable y pacífica, al lado del gran río.

Otra de las vistas del casco urbano de Basilea, desde Oberer Rheinweg. Guiarte.cpm/Miguel Angel Alvarez. Copyright

Kunstmuseum

El Museo de Bellas Artes, Kunstmuseum, es el mayor de Suiza, y posee una magnífica colección pictórica del XVI y XVII.

Angel de la Anunciación, Konrad Witz. Imagen del Kunstmuseum de Basilea.

El centro es básico para conocer la pintura suiza y del entorno del Alto Rin. En el Renacimiento, Basilea ya era un importante centro de vigor económico y cultural. Un coleccionista de aquella época, Basilio Amerbach, reunió parte de los antiguos contenidos que ahora se ven en el Kunstmuseum.

Entre las obras de los maestros antiguos están las de Konrad Witz, artista alemán del XV que vivió su madurez en Basilea, donde falleció. El Museo guarda una excelente colección de este autor, del que se conocen contados cuadros.

Ya en el patio de entrada del centro hay esculturas de Rodin, Chillida y Calder. En el primer piso se hallan obras de Schongauer, Grünewald, Hans Holbein, Baldung Grien, Lucas Cranach el Viejo, Rubens, Delacroix, Géricault, Manet, Monet, Pissarro, Renoir, Cézanne, etc.

El segundo piso es básicamente pintura del siglo XX: Picasso, Braque, Gris, Matisse, Marc, Nolde, Kokoschka, Chirico, Dalí, Mondrian, Kandinsky...

Museo Tinguely

A orillas del Rin, junto al parque de la Solitude, un edificio del arquitecto Mario Botta acoge al museo dedicado al escultor cinético Jean Tinguely.

Una de las esculturas de hierro de Tinguely, ante su museo, en Basilea, obra del suizo Mario Botta. Guiarte.com/Tomás Alvarez. Copyright

El edificio es excelente, con una fachada a los jardines, en los que se mezclan los árboles y la obra del autor y otra fachada dando al río, que se puede contemplar desde una gran galería alargada. Es una obra iniciada en 1994 e inaugurada dos años más tarde, que encierra un espacio de 6.000 metros cuadrados, en el que se ubican las distintas salas.

Tinguely (1925-1991) es uno de los grandes artistas modernos suizos. Estudió en Basilea y pronto se interesó por el surrealismo y el movimiento. Luego marchó a París, donde presentó sus esculturas móviles. Colaboró con diversos artistas, entre ellos Klein, y construyó esculturas cinéticas complicadas que hoy se hallan en enclaves de todo tipo, unas con un aire infantil y otras, en ocasiones, con una visión de tono crítico y pesimista.

A través de los espacios interiores del museo de Basilea, los espectadores pueden conocer los diversos periodos de este artista merced a una gran selección de obras escultóricas, dibujos, cartas, etc.

Beyeler Foundation

En las afueras de Basilea está Riehen, una apacible ciudad donde se ubica la Fundación Beyeler.



Henri Rousseau en la Fundación Beyeler. Copyright Fondation Beyeler. Photo: Robert Bayer, Bâle

Una magnífica exposición de arte en la que figuran cuadros de Picasso, Monet, Cezanne, Bacon, Klee, Giacometti, etc.

Los galeristas Hildy et Ernst Beyeler reunieron en el curso de una dilatada experiencia ejemplos magníficos del arte actual, que en 1982 fueron entregados a la Fundación, en la que hay un conjunto excelente de unas 200 obras maestras, presentadas junto con hermosos ejemplares de esculturas primitivas.

Estatua de Calder, en los jardines de la Fundación Beyeler, en Riehen, Basilea.

Para ubicarlas se hizo un edificio alargado de líneas rectas y sobrias, perfectamente adaptado al marco rural. Renzo Piano fue el arquitecto que hizo este trabajo, en el que se funde el arte con la ruralidad del entorno, donde abundan los maizales y pastizales, y desde el que se oye el mugir del ganado vacuno.

Entorno, diseño sencillo, sabia utilización de la luz y el paisaje, excelentes espacios expositivos. Una pequeña obra maestra.

Buena parte del ámbito está dedicado a exposiciones temporales de los grandes maestros del arte actual

En el jardincillo de la Fundación –abierto al uso público- frutales y árboles ornamentales dan un aire amable al conjunto, en el que no falta el arte, como la magnífica estructura realizada por Calder.

Otros museos

En Basilea se pueden encontrar además otros museos de interés para el viajero.


Historisches Museum, en Basilea. Guiarte.com/Miguel Angel Alvarez. Copyright

Cerca de la catedral de Basilea, por una calle paralela al Rin, se halla el Museo de las Culturas, con secciones de prehistoria, ciencias naturales y etnografía. No sólo hay temas suizos, sino excelentes colecciones de materiales de oceanía, América, Asia y Africa.

El Kleines Klingenthal se encuentra en un edificio que fue monasterio, derribado en parte en el siglo XIX y en el que se muestra bastante material escultórico, así como interesantes maquetas y dibujos. Buen material escultórico medieval, entre el cual están numerosas esculturas originales de la catedral.

El Historisches Museum, está en un viejo convento franciscano, del siglo XIII, ocupado por religiosos hasta la Reforma. Encierra una magnífica colección de obras vinculadas estrechamente a la vida de la ciudad, tanto de ámbito religioso como profano

La ciudad posee una amplia lista adicional de museos: el de la Farmacia, el Judío, el de Deportes, el Kirschgarten, etc.

Otros puntos de la urbe

En la parte vieja de la ciudad de Basilea hay varias zonas con encanto.


Fuente gótica en Fischmarkt, en Basilea. Foto guiarte. Copyright

En la Plaza del Mercado de pescado(Fishmarkt), se halla una bella fuente constituida por una columna gótica, del siglo XIV.

Desde la Fishmarkt hacia el sur hay calles de gran encanto, como la de Spalemberg, y plazas agradables como la apacible Andreasplatz, con su aire recoleto y su fuente del mono comiendo uvas. Es un barrio lleno de casas tradicionales y tiendas estupendas para hallar productos varios como antiguedades o artesanías.

En la ciudad se hallan viejas puertas vinculadas a los recintos defensivos, tales como la Spalentor y la de San Juan

La última de las iglesias citadas, erigida entre 1857 y 1865 con p`lanos de Ferdinand Stadler, es uno de los mejores templos neogóticos de Suiza.

También hay otras iglesias de valor, como la de San Pedro, del gótico final, con interesantes frescos; San Antonio, Elisabethenkirche, etc. La última de las iglesias citadas, erigida entre 1857 y 1865 con planos de Ferdinand Stadler, es uno de los mejores ejemplos neogóticos de Suiza.

Otro punto de elevado interés es el magnífico jardín zoológico, el mayor de Suiza, bastante prestigiado por estar reproduciendo especies en peligro de desaparición  


Volver a la Guía de Basilea