Qué ver en Villafranca del Bierzo

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Villafranca del Bierzo

La ciudad del Bierzo

Villafranca tiene larga historia. Fue en el 1822 capital de la provincia del Bierzo. Conserva un cierto aire capitalino, que se percibe en su apacible ambiente urbano.

Una imagen de la apacible ciudad de Villafranca. guiarte.com. Copyright

En la ciudad perviven restos del pasado, desde la iglesia de Santiago, con su portal del Perdón, verdadera sucursal de la Seo compostelana; la gran Colegiata; la calle del Agua, de bellas mansiones señoriales, o el desvencijado palacio de los marqueses de Villafranca...

Iglesia de Santiago

El peregrino que llega a Villafranca pronto se encuentra con la iglesia de Santiago, un sencillo templo románico, de una sola nave, del siglo XII.

La conocida Puerta del Perdón. guiarte.com. Copyright

Pero lo más importante no es su sencilla arquitectura medieval, sino la tradición de que el peregrino que llegaba enfermo o impedido ante la Puerta del Perdón, recibía en ésta los mismos beneficios espirituales que merecería a su llegada a Compostela.

La puerta del Perdón, en la zona lateral oeste de la iglesia, verdadera sucursal compostelana, es bella, con cuatro arquivoltas sobre airosas columnas.

San Francisco

Desde la iglesia de Santiago ya se ve la monumentalidad y belleza de Villafranca, con sus casas de bellas galerías, y la iglesia de San Francisco presidiendo el conglomerado urbano.

Dice la tradición que este convento fue fundado por San Francisco de Asís, peregrino a Santiago. Lo cierto es que tiene portada románica y una estructura del gótico final.

Entre los aspectos destacados, su artesonado mudéjar.

La ciudad queda bajo la silueta de la vieja iglesia de San Francisco. guiarte.com. Copyright

San Nicolás

Cerca de la plaza mayor y del ayuntamiento de Villafranca, está San Nicolás el Real, de traza imponente, con elementos renacentistas y barrocos.

Imagen de la postada de San Nicolás. Imagen de Carmelo Lattassa. Copyright

Es un colegio jesuítico de los inicios del siglo XVII, gobernado por los paúles. Está en un entorno urbano agradable, con la Alameda y la Colegiata, ante la fachada.  

La Colegiata

La colegiata de Santa María de Villafranca del Bierzo está inacabada, pero tiene aire catedralicio.

Es de mediados del siglo XVI, por lo que tiene trazas del gótico final y renacimiento, con detalles platerescos. Fue mandada erigir, sobre una vieja abadía, por orden de D. Pedro de Toledo, virrey de Nápoles.

En el interior destaca el juego geométrico de la bóveda, con su cúpula central, y esa piedra pizarrosa, de finas lajas, con las que está hecha la techumbre.

Interior del poderoso edificio de la Colegiata. guiarte.com. Copyright

El castillo

También se ve a la entrada de la urbe (para los que vienen por el camino de Santiago) el macizo castillo o palacio de los marqueses de Villafranca, que es del siglo XV.

Está notablemente deteriorado, aunque le dan un aire de severa gravedad esos torreones circulares coronados por chapitel circular cubierto de pizarra azulada.

Es, por su traza, un edificio concebido más bien como palacio residencial que como bastión defensivo.

La silueta palaciega del Castillo de Villñafranca. guiarte.com. Copyright

Calle del Agua

En pleno casco urbano de Villafranca está la calle del Agua, que es la calle por excelencia de la ciudad, con sus casonas señoriales que rememoran un pasado glorioso.

La apacible calle del Agua, eje jacobeo de esta pequeña compostela. Imagen de Carmelo Lattassa. Copyright

A esta vía, camino de los peregrinos, se asoman palacios como el de Torquemada, conventos, como el de San José, y mansiones como la de los Álvarez de Toledo.... A veces al lado de la grandeza aparece también la necesidad de inversión.