Qué ver en Siena

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Siena

Patrimonio

Siena es una ciudad gótica, en coherencia con sus días de mayor gloria.

Imagen de Siena. guiarte. Copyright

De época gótica es su mejor arquitectura, y también los mejores momentos de su escultura, que surge por impulso de artistas pisanos. Jacopo della Quercia es su principal figura.

En pintura también hay una gloriosa escuela, en la que hay nombres como Guido da Siena, Buonisegna, Martini, Barna da Siena, Lippo Memmi, Bartoldo di Fredi, Lorenzo Monaco, Lorenzo di Pietro, etc.

Pero Siena debe gozarse sobre todo en el aspecto exterior en esos tonos humildes, de ladrillo, que dan aire de austeridad a unos palacios cargados de siglos y dignidad; o en esos tonos marmóreos que refuilgen sobre la ciudad: los de la inacabada catedral.  

Plaza del Campo de Siena

Este es sin duda una de las plazas más famosas del mundo, bella, siempre animada, centro de la vida local, donde se desarrolla en el inicio del verano la famosa Carrera del Palio.

Vista de la plaza del Campo, con el palacio Sansedoni, en la parte más alta, la opuesta al palazzo Pubblico. guiarte. Copyright

La plaza está inclinada. Parece un inmenso teatro, en cuya escena estaría el Palazzo Público, desde donde parten ocho líneas que dividen este inmenso graderío en nueve sectores, representando los nueve representantes que regían antaño esta próspera urbe.

La bellísima fuente Gala. guiarte. Copyright
En la parte alta está una magnífica fuente: fonte gala, inaugurada en 1348, en el ocaso político de la ciudad.

En el XV se revistió con unos bellísimos paneles de mármol, obra de della Quercia. Los originales están en el Palazzo Público.

Tambien en la parte alta se halla el palacio sansedoni, del siglo XIII. Todo el conjunto rebosa serenidad, historia y grandeza.

Palazzo Pubblico

En este edificio de Siena se aúnan la esbeltez y la gracia, originario del siglo XIII, aunque terminado en el XVII.

Palazzo Pubblico.guiarte.Copyright

La parte inferior y el porche de entrada, de mármol blanco, con juegos geométricos sobre las ventanas, contrasta con la sobriedad del ladrillo de las dos plantas superiores, en las que destacan los amplios ventanales, de tres vanos.

El cuerpo central, de una altura más, se corona por sendos diminutos campanarios, sencillos, pero que dan ligereza al edificio.

En uno de los extremos del edificio se alza la esbelta torre, coronada por un atractivo remate de piedra blanca. Esta es la torre del Mangia, con 88 metros de altura. Se puede acceder a la torre, desde donde se divisa una buena vista urbana, con ese tono ocre del ladrillo y la teja.

El edificio tiene una planta ligeramente curvada, lo que ayuda a darle mayor dinamismo.

En el interior hay diversas salas, aunque lo más destacable es la capilla, con buenos forjados y frescos de Taddeo della Quercia. Tiene también una famosa sillería.

También es justamente celebre la Sala del Mapamundi, con excelentes frescos.  

Conjunto catedralicio

Es ésta otra de las zonas claves de Siena, que ocupa la zona elevada de una de las colinas de la urbe.

Junto al palacio de la Prefectura, el Museo de la Obra de la Catedral y la austera fachada del Hospital de Santa María de la Scala, que proviene del siglo XIII.

La catedral se inició en el XII y se terminó prácticamente en el XIV. Es un edificio bello, en el que resulta sumamente atractiva la policromía marmórea, iniciada por Giovanni Pisano.

El campanil es de 1313. Sorprende su vigor artístico, geométrico. Las líneas horizontales dibujadas por sus listas de mármol se aligeran merced a una serie de ventanales que van aumentando de tamaño a medida que suben los vanos.

Imagen de la bellísima catedral de Siena. guiarte. Copyright

En 1339, Siena, pletórica de confianza en su futuro, abordó la realización de una obra especialmente grandiosa. Se optó por hacer la catedral más espectacular de la cristiandad. La actual serviría como crucero, y se inició la gran obra. La peste y las derrota ante Florencia acabaron el optimismo. Hoy, junto a la catedral, quedan enhiestos paredones de lo que era aquel gran proyecto, un monumento a la ambición truncada de un pueblo.

En el interior son gozosos los juegos de perspectivas opero –sobre todo- los suelos: cincuenta y seis paneles de mármol, en los que trabajaron notabilísimos artistas del gótico y el renacimiento.

Otra obra magnífica es el púlpito, obre de Nicola Pisano, una obra magnífica que supera incluso los trabajos del artista en Pisa.  

San Domenico de Siena

Es una iglesia de estilo gótico, amplia y espaciosa, con forma de T, en la que destaca su aspecto severo, acorde con el espíritu de las órdenes mendicantes.

San Domenico, en la verde geografía de Siena. guiarte.Copyright

El edificio tiene interés por su interior, donde destacan los frescos sobre la vida de Santa Catalina de Siena, de Sodoma, y el tabernáculo renacentista, con restos de la santa.

Pero también destaca la iglesia por estar íntimamente vinculada a la vida de la santa de Siena. Aquí esta mujer tuvo sus éxtasis. A apenas doscientos metros, en la calle que lleva el nombre de Santa Catalina, está la casa natal de aquella.  

Vías y palacios

Siena tiene un conjunto de calles de gran sabor, llenas de edificios con aire gótico o renacentista, aunque dominadas por la austera armonía del ladrillo.

La Vía Banchi di Sopra y la Vía di Cittá articulan básicamente el viejo casco. Son peatonales. En ellas se ubican algunos de los principales edificios de la ciudad.

El Palacio Piccolomini,, el Chigi-Saracini y la logia de los Mercaderes están en la Vía di Cittá.

En la Banchi di Sopra destaca el Palacio Tolomei y la Plaza Salimbeni, con tres magníficas fachadas palaciegas.

El palacio Salimbeni, al fondo, en la plaza de su mismo nombre. es del siglo XIV. guiarte. Copyright

Museos

Dos museos de Siena son recomendables.

Al lado del Duomo se halla el Museo de la Obra de la catedral, con magnífica obra original de Giovanni Pisano y Jacopo della Quercia, en la planta baja. En el primer piso, pinturas de la escuela de Siena, relicarios, etc. Es recomendable detenerse ante la Virgen en Majestad (Maestà) de Duccio.

Muy cerca está también la Pinacoteca, en el palacio Buonsignori, que presenta una magnífica colección de pintura de la escuela sienesa.

En la pinacoteca se destaca el segundo piso. Muestra, con un sentido temporal desde los primitivos de Siena, para llegar al renacimiento. En el primer piso merece la pena ver una Sagrada Familia de Pinturicchio y una Flagelación, de Sodoma.

Maestà de Duccio. en el museo de la Obra de la catedral. guiarte

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