Salamanca Capital Cultural Europea


Por Artemio Artigas

La pequeña Roma, la Atenas de España... Salamanca ha sido objeto de comparaciones con otras urbes del mundo, pero en un juego absolutamente inútil, porque la ciudad tiene tal categoría, en arte, historia y cultura, que no necesita estos piadosos eslóganes.

En el 2002, Salamanca ha recibido el título de Capital Cultural Europea. Artemio Artigas colaborador de guiarte.com nos introduce en esta magnífica ciudad, tal vez la más bella de las del Reino de León. Fotografías de guiarte.com

Cuentaviajes Salamanca Capital Cultural Europea

Relato de viaje a Salamanca Capital Cultural Europea

Salamanca y Brujas

En mayo de 1998, se acordó que Salamanca sería, junto a la belga Brujas, capital cultural europea para el año 2002.

Curiosamente, se hermanaron en la capitalidad dos ciudades que –aún sin contar con monumentos absolutamente excepcionales- poseen sendos conjuntos urbanos cuajados de armonía y belleza, en los que refulge el arte y la cultura.

Imagen de la portada de San Esteban. Fotografía de guiarte. Copyrightdetalle

Al contrario que Florencia, Roma o París, Salamanca y Brujas son también ciudades a la medida del hombre, donde se goza de la cultura con detenimiento, sin cansancio, ni hartazgo; donde el cúmulo de elementos de interés no ahoga los sentidos ni embota la mente.

     

En la Vía de la Plata

Nacida a la orilla del Tormes, centro-oeste de España, en el límite de los territorios prehistóricos de vacceos y vetones.

La ciudad adquirió importancia en tiempos romanos, como punto medio de la Vía de la Plata, la gran ruta romana que unía Mérida (Emerita Augusta) y Astorga (Asturica Augusta), articulando el tráfico de la franja oeste de Hispania.

Salamanca está a 208 kilómetros al oeste de Madrid y 63 al sur de Zamora. Es urbe Patrimonio mundial de la UNESCO, en cuyas calles y monumentos se detecta el rescoldo de su larga historia.

 

Si en los días de Roma creció impulsada por lo mercantil, a partir del siglo XIII volvió a entrar en una era de progreso, íntimamente ligado a su condición de ciudad universitaria.

Después de la crisis del XVII, que afectó a todas las urbes de la cuenca del Duero, Salamanca volvió a resurgir. En el siglo siguiente se impulsó de nuevo la Universidad, finalizaron las obras de la Catedral Nueva y se construyó la maravillosa Plaza Mayor.

Nombres ilustres de la cultura, como Francisco Vitoria, Fray Luis de León, Churriguera, Santa Teresa o Unamuno están ligados a esta ciudad que, ahora sigue siendo una hermosa urbe, de notable interés artístico y cultural, sin duda una de las más bellas de España.

     

Conocer lo básico de Salamanca

Para disfrutar de la ciudad, vamos a sugerir una ruta. Tomemos como punto de partida la zona del Campo de San Francisco (se llega hasta allí con facilidad, por estar en la ronda urbana) y nos olvidaremos del automóvil.

Detalle del Palacio de Monterrey. Fotografía de guiarte. Copyright

Muy cerca está el Palacio de Monterrey, del siglo XVI, uno de los mejores edificios civiles renacentistas de España. Enfrente, la Iglesia de Purísima, del XVII, en la que destaca el gran cuadro de La Inmaculada, de José de Ribera.

Desde la Plaza de Monterrey, tomaremos la calle de la Compañía. Justo donde iniciamos la calle, a nuestra izquierda, en uno de los edificios palaciegos, podemos ver una placa de mármol que recuerda los días en los que Unamuno vivió allí. La cultura nos sigue saliendo al encuentro.

Y nos sigue saliendo al encuentro por más adelante, cuando nos hallamos emparedados entre la popular Casa de las Conchas, del siglo XV, de aires góticos y renacentistas, y la poderosa Clerecía, antaño colegio de Jesuitas y ahora sede de la Universidad Pontificia, con su gran iglesia de torres barrocas, de aire catedralicio, y su excelente claustro. El conjunto tiene un aire más grande que grandioso.

     

La Universidad

Desde la Clerecía, por la calle de los Libreros, se accede a la Universidad, institución originaria del siglo XIII, y de una gran trascendencia para la historia de la cultura.

Con su fachada plateresca, un tapiz denso, labrado en piedra de Villamayor, que se levanta sobre una doble entrada.

Patio de las Escuelas Menores. Fotografía de guiarte. Copyright

La fachada está llena de escudos, medallones, figuras de héroes y personajes de todo tipo, un auténtico cuadro en el que el espectador puede pasar horas interpretando su exuberante contenido.

Una estatua de Fray Luis de León está frente a este tapiz escultórico, cerca del Patio de Escuelas, llamado así porque allí se preparaba a los estudiantes para acceder a la universidad. Es sencillo y bello, gótico.

     

Las catedrales

Al lado de la Universidad se hallan las dos catedrales, porque Salamanca tiene el orgullo de haber hecho una catedral tardogótica y barroca, sin haber destruido la románica.

Interior de la Catedral Nueva de Salamanca, un regalo para la vista. Foto Guiarte.com Copyright

La catedral vieja, es románica, del siglo XII, y en ella se notan las crecientes influencias gotizantes. Destaca de forma especial la Torre del Gallo, cubierta por una cúpula de influencia bizantina, que recuerda modelos de Zamora y Toro. También son de interés los frescos de la bóveda del ábside central, relativos al Juicio Final. Son de Nicolás Florentino.

La mole catedralicia, desde el entorno de San Esteban. Fotografía de guiarte. Copyright

La catedral nueva es de inicios del XVI, y con obra de 200 años. Se inauguró en 1733, pero en 1755 el terremoto de Lisboa la dañó, por lo que hubo de rehacer buena parte.

El interior, de tres naves, produce una impresión de grandiosidad, realzada por la cúpula que se halla sobre el crucero. El coro es bueno, barroco, y en el trascoro se conservan sendas tallas de Juan de Juni. Entre las dependencias destaca la Capilla Dorada, un auténtico museo de esculturas policromadas(un centenar), además de la del Cristo de las Batallas, con un Cristo románico que perteneció, según la tradición, al Cid.

     

De la plaza de Anaya a San Esteban

Al lado del gran templo catedralicio está la Plaza de Anaya, en la que confluyen diversos edificios religiosos y universitarios, entre ellos del Colegio de Anaya, neoclásico, con su frontón triangular sostenido por cuatro grandes columnas.

Siguiendo en dirección oeste, Plaza Concilio de Trento, se halla el Convento de las Dueñas, del XVI, con su bellísimo claustro de forma irregular y dos alturas, un prodigio de belleza renacentista.

Colegio de Anaya. Fotografía de guiarte. Copyright

Pero a su lado se halla otro magnífico edificio. El convento de San Esteban, que atraerá inmediatamente la atención del visitante merced a su fachada plateresca, a modo de retablo-arco triunfal de tres alturas.

San Esteban es convento de Dominicos, donde residieron hombres de la talla de Francisco Vitoria, Domingo de Soto y Melchor Cano. Una magnífica obra del siglo XVI. Tiene una buena iglesia, con retablo de Churriguera, y un excelente Claustro de los Reyes.      

Plaza Mayor

Retornando hacia el norte, por la Plaza de Colón, el visitante se hallará ante Torre del Clavero, de airosas torrecillas, para llegar a la calle de San pablo, donde perviven diversos edificios civiles de interés.

Pero el destino está apenas 200 metros más adelante: la Plaza Mayor.

En el mundo hay plazas inolvidables. Tal vez el viajero conozca algunas de ellas, como las del Zócalo, en México; la del Campo, en Siena(Italia); la de España, en Sevilla, o la des Vosgues, en París. La de Salamanca también es de excepción.

Imagen del ayuntamiento salmantino, en la Plaza Mayor. Fotografía de guiarte. Copyright

Construida entre 1729 y 1755, como punto de encuentro ciudadano e incluso ruedo taurino, está enmarcada por cuatro fachadas de tres pisos, todas ellas de diferente longitud. En medio de una de ellas se halla el Ayuntamiento, sobre cinco arcos mayores, y coronado con una espadaña en la que reinan tres campanas.

La plata está viva. Pétreos personajes ligados a la historia de Salamanca, en los medallones de la plaza, asisten inmutables ante el tráfico de estudiantes, turistas y ciudadanos salmantinos, que tienen aquí centro y ágora.

Bajos los soportales, animados bares, restaurantes y excelentes tiendas contribuyen a la animación de la zona.      

El viajero decide

Es el lugar ideal para que el viajero decida si desea proseguir viendo la ciudad o relajarse y gozar del paso del tiempo y de la gastronomía. Hay razones para todo.

Casa de Santa Teresa, en Salamanca. Fotografía de guiarte. Copyright

Si quiere ver más cosas puede conocer el puente romano, el convento de Santa Clara; numerosas iglesias románicas y posteriores; alguno otro edificio civil como el Palacio de Fonseca, o museops como el de la Catedral o el de Bellas Artes.

Pero también es recomendable la opción de detener la visita y gozar de la gastronomía.

Desde hace milenios ésta es tierra de carnes. En la región aún perviven algunos de los verracos ibéricos, como curiosos tótems prehistóricos. Hoy las dehesas tienen una magnífica población de vacuno y de cerdos que fundamentan una magnífica oferta culinaria, profundamente entroncada en la astronomía del reino de León, no castellana, como se aprecia en sopas de ajo, chanfainas, cocido, etc.

     

Un año especial

La capitalidad cultural servirá para mejorar la oferta cultural de la ciudad, adecentar algunos edificios y ampliar las dotaciones públicas.

La actividad cultural salmantina será importante desde enero, con notoria presencia musical y teatral.

La programación de la Ciudad Europea de la Cultura incluye quince estrenos mundiales entre representaciones teatrales y musicales, más de un centenar de conciertos de todos los estilos, 115 montajes escénicos, catorce congresos internacionales, 35 publicaciones y 62 proyecciones audiovisuales.

Una placa recuerda que aquí vivió Unamuno. Fotografía de guiarte. Copyright

Para ver la programación concreta de Salamanca en este año tan especial: http://www.salamanca2002.es/

Merece la pena disfrutar Salamanca. Siempre.