Venta del Moro, Valencia (España).

Venta del Moro, pueblo de Valencia, España
Texto y fotografías cedidas por www.ventadelmoro.org

Venta del Moro es un pueblo perteneciente a la comarca de la Meseta del Cabriel, con un término municipal de 272 Km. cuadrados, que delimita por su parte Oeste y Sur con las provincias de Cuenca (Minglanilla e Iniesta) y Albacete (Villamalea y Casas Ibáñez); y por Norte y Este con otros pueblos de la comarca (Villargordo del Cabriel, Fuenterrobles, Caudete de las Fuentes y Requena). Está situado a 100 Km. de Valencia, 110 km. de Cuenca y a 100 km. de Albacete y su principal vía de comunicación es la Autovía 3 que une Valencia con Madrid. Su población total es de 1.526 habitantes repartidos entre el propio pueblo de Venta del Moro (771 hab.) y sus seis aldeas: Jaraguas (234 hab.), Las Monjas (116), Los Marcos (116), Casas de Pradas (100), Casas de Moya (107) y Casas del Rey (78).

Vista de Venta del Moro

Su economía está basada en la agricultura de secano con grandes extensiones de viña, principalmente de la variedad bobal (característica de toda la comarca), aunque también proliferan otras variedades (tempranilla o cencibel, macabeo, garnacha, tardana, royal, etc.). Actualmente, la viña ocupa el 65% de la superficie agraria y su producción de uva oscila entre 35 y 40 millones de kilos según cosechas. Son más de una docena las bodegas que vinifican en el término, embotellando sus caldos bajo la denominación de origen Utiel-Requena. Como cultivos alternativos sólo se encuentra el almendro (13 % de la superficie agraria), el olivo (5%) y algunas extensiones de cereal (4%). Su ganadería se reduce ya a una presencia testimonial de algunos rebaños de ovejas y granjas de cerdos y gallinas.

El resto de economía se complementa con el sector de la construcción y sobre todo la actividad comercial y hostelera, centrada especialmente en Venta del Moro pueblo, aunque con alguna presencia también en aldeas. En los últimos años se ha originado un crecimiento importante de empresas vinculadas con el turismo rural (albergues, hostal, casas rurales, empresas dedicadas al deporte de aventura). Por contra, la industria no agrícola es prácticamente inexistente.

Su altitud media es de 700 m. sobre el nivel del mar, aunque llega a alcanzar los 1.041 m. en el monte de Moluengo (justo en el punto en que comienza el término de Villargordo). Su extenso territorio está marcado por el valle de la Albosa (rambla que pasa por medio del término) siguiendo una línea sinclinal de orientación ibérica (NO-SE), flanqueada por dos anticlinales de la misma dirección. Un anticlinal es el de la Sierra de la Derrubiada que forma un importante arco montañoso con presencia de calizas cretácicas y jurásicas en sus cumbres, pero que finalmente se hunde bajo los materiales sedimentarios del Terciario (margas arcillosas, conglomerados y areniscas) que se esparcen en forma de mantos de derrubios (de ahí su nombre) hacia las vertientes del río Cabriel. El anticlinal del flanco noreste es prácticamente imperceptible al estar enterrado bajo los sedimentos terciarios de la meseta requenense. La mayor parte del territorio está cubierto por depósitos de materiales blandos terciarios. A destacar dos unidades geológicas singulares: un diapiro del Triásico con arcillas del Keuper justo en las salinas de la aldea de Jaraguas y las capas de calizas y dolomías que forman las agujas pétreas de los Cuchillos de la Fonseca, divisoria de los términos de Villargordo y Venta del Moro.

Su hidrografía está marcada por el río Cabriel que discurre por más de 50 km. en término venturreño, constituyéndose en barrera geográfica y administrativa con las provincias de Cuenca y Albacete y caracterizándose por sus meandros y formaciones geológicas que da lugar a parajes muy bellos y de gran importancia ecológica (Hoces del Cabriel, Cuchillos de la Fonseca, Vadocañas, Los Cárceles, Tamayo, etc.). La rambla Albosa discurre por los núcleos de Jaraguas, Venta del Moro y Casas de Pradas, recogiendo las aguas de otras ramblas (Salada, Encaños, Bullana, Varejo, Boque

Puente de Vadocañas sobre el río Cabriel
En cuanto a la presencia humana, en el abrigo de la Hoz de Vicente del río Cabriel se descubrieron en 1987 más de 100 representaciones pictóricas rupestres del Neolítico. También son varios los yacimientos y cultura material que marcan la presencia de los iberos en el término. Restos de cerámica nos señalan con casi total seguridad la explotación ya en época de los iberos de las Salinas de Jaraguas y también desde 1996 se está estudiando un importante alfar ibérico en el paraje de la Casilla del Cura del s. V a.C., especializado en la producción de cerámica para su comercialización. Estos yacimientos, junto con otros del término municipal (Apedreaos, Moluengo) y de la comarca (El Molón en Camporrobles, La Peladilla en Fuenterrobles) estaban relacionados con la importante ciudad ibérica de Kelin (en Los Villares de Caudete de las Fuentes). Sin embargo, aún no se puede determinar cual era la tribu que dominaba la zona, aunque queda descartada su filiación con los celtiberos o edetanos. Posteriormente, el territorio fue objeto de un proceso de romanización rápida del cual han quedado algunos vestigios.

La historia de Venta del Moro está fuertemente ligada a la de Requena, de la que ha sido aldea hasta su definitiva segregación en 1.836. La comarca en general ha sido un territorio fronterizo de escaso poblamiento, pero con una actividad importante de tránsito de mercancías. Ya a partir del año 1021, Requena marcó la divisoria entre los reinos de taifa de Toledo y Valencia. El Tratado de Cazola en 1179 entre Alfonso VII de Castilla y Alfonso II de Aragón reservaba la reconquista de Requena a los castellanos, como así sucedió con Fernando III entre 1237 y 1238. Alfonso X entregó su carta de población a Requena en 1257. Requena se vio pronto favorecida por la concesión de Puerto Seco en 1264 y Almojarifazgo como aduana de Castilla, donde debían tributar las mercancías en tránsito. Esta aduana fue fuente de problemas y disputas entre nobles castellanos y la corona hasta que finalmente toda la comarca quedó como terreno de realengo.

El primer documento que nos habla sobre Venta del Moro es una visita pastoral datada en 1579 del Obispo de Cuenca y cita Venta del Moro como un lugar de 7 vecinos y 24 personas de comunión que en otra visita pastoral de 1588 se convertirían en 6 vecinos. Por tanto, la zona es de poblamiento reciente (sobre todo en el caso de las aldeas más pequeñas), aunque sólo parece adivinarse un poblamiento más antiguo de Jaraguas por encontrarse en un altozano de carácter defensivo sobre la confluencia de tres ramblas y por su cercanía a unas salinas de explotación antigua. Todos los núcleos de población se encuentran cerca de una fuente o rambla que actuaría como razón inicial del hábitat: fuente Amparo y ramblas Albosa, Encaños y Salada en Jaraguas; fuente de los Desmayos en Venta del Moro; rambla Bullana con sus fuentes (Tío Mario, Fuente Grande, Hambre, Fuentecilla, etc.) en Casas del Rey; ramblas Albosa, Bullana y Varejo en Casas de Pradas, etc.

El origen del topónimo y pueblo de Venta del Moro se basa en la hipotética existencia de una venta regentada por algún musulmán en el camino que iba de Toledo a Valencia y que comunicaba Iniesta con Requena por el puente de Vadocañas. Es este puente (término de Venta del Moro e Iniesta) reconstruido definitivamente, tras diversas riadas, en su estado actual por la villa de Iniesta a mediados del s. XVI, del que se habla en las Relaciones de pueblos del Obispado de Cuenca mandadas hacer por el rey Felipe II : Iniesta (1575) con las siguientes palabras: hay una muy principal puente y edificio que loan los que ven a la parte de Vadocañas, camino de Requena y Valencia, de piedra labrada, fecha a costa de esta villa y repartimiento de vecinos, y con gran gasto que duró años, por no tener de propios, de un solo ojo y de gran altura y anchura. Pasan carros y gente. Tiene el ojo ciento y veinte pies en gíeco de mucha largura. Dicen ser la mayor y mejor y de grandes y mayores piedras del reino, y pasan bestias, y todo lo demás, de Toledo y

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