Palas de Rey, Lugo (España).

Palas de Rey, Palas de Rei en gallego, es la última población lucense de mediano tamaño que el peregrino encuentra en la provincia de Lugo, casi en el límite de La Coruña.

La iglesia de Villar de Donas, en el municipio de Palas de Rey, es el principal monumento religioso de la comarca. Imagen de Jose Holguera para Guiarte.com

Por Claudio Path
En el medioevo se denominaba el lugar como “Palatium Regis” nombre derivado del hecho de que el monarca visigodo Witiza tuvo un palacio en el lugar. Según crónicas medievales, este monarca compartió con el poder con Égica y fue responsable en algún momento del territorio de lo que antaño correspondió al reino de los suevos, que ocupaba la actual Galicia, norte de Portugal y oeste de León, teniendo su sede real en Tuy.

El viajero que viene del este por la senda santiagueña, encuentra en el entorno de Palas una tierra de transición. El ambiente profundamente arcaico y rural de las etapas precedentes se pierde y los bosquecillos dejados atrás pasan a ser mayores terrenos dedicados al eucalipto. La propia estructura de las edificaciones cambia, y en los tejados se va perdiendo la pizarra para abundar cada vez más la teja.

Palas tiene un municipio bastante extenso, poblado por unos 4.000 habitantes, aunque en la localidad habita en torno a un millar de personas.

El castillo de Pambre, muy cerca de Palas de Rey. Imagen de Jose Holguera para Guiarte.com

La población, a unos 65 kilómetros de Santiago de Compostela, no posee gran riqueza artística, aunque en el municipio hay valiosos elementos patrimoniales, entre los que destaca el castillo de Pambre, una de las mejores fortificaciones medievales de Galicia, y la iglesia románica de Villar de Donas.

Entre lo más valioso de la capital municipal está la iglesia de San Tirso, originaria del siglo XII, pero con grandes reformas posteriores. El entorno del templo es agradable, destacando la imagen de la portada del mismo, que queda realzada por una escalinata que la antecede.

Del primitivo templo tan solo se ha salvado la portada. Esta es sencilla, pero bella, con dos arquivoltas que se apoyan en columnas con capiteles de motivos vegetales. El resto del templo, de cruz latina, refleja los arreglos posteriores, en especial la torre campanario, poco acorde con los estilos gallegos tradicionales.

La iglesia de San Tirso, de Palas de Rey, con su portada románica. Imagen de Jose Holguera para Guiarte.com

El castillo de Pambre es una fortaleza de notable fama. Su origen es del siglo XIV, de los Ulloa, y tiene una forma cuadrangular, con torres en las esquinas, y una gran torre del Homenaje en el centro. Su estructura es un tanto irregular, para adaptarse al escarpado terreno. Tiene fama especial porque en la revuelta Irmandiña fue la única fortaleza gallega que resistió a los levantados contra la opresión señorial.

La iglesia de Villar de Donas, Vilar de Donas, en gallego, es uno de los más interesantes monumentos románicos de la región. Es lo que resta de un monasterio que perteneció a la Orden de Santiago, con excelentes pinturas del siglo XIV. Es monumento histórico artístico desde 1931. https://guiarte.com/pueblos/villar-de-donas.html

En el entorno hay diversos elementos prerromanos, monumentos megalíticos y restos de castros. En tiempos de Roma fue bastante romanizada la zona, que cruzaba una vía que unía Lugo (Lucus) con la costa. Esa cualidad de punto viario se refrenda en la Edad Media, cuando el propio Códice Calixtino citó a Palas (Palatium Regis) como meta de una de las últimas etapas.

Estatua de peregrino en Palas de Rey. Imagen de Jose Holguera para Guiarte.com

Como lugar de mediano tamaño y con elevado paso de viajeros, Palas tiene varios restaurantes y mesones, en los que se degustan los tradicionales productos de Galicia, buena carne, pescados… y pulpo. Pero lo más propio de la zona es el queso. Hay una denominación de origen -Arzúa-Ulloa- e incluso existe una fiesta anual del queso que rota por distintos lugares de la zona.

La economía del lugar sigue teniendo base la actividad agraria, aunque cada vez tiene más peso la de servicios y la industrial. El Camino de Santiago también le da una notable vida en el ámbito de la hostelería y restauración.

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