Obernai, Alsacia (Francia).

Obernai, pueblo de Alsacia, Francia
Obernai es un importante núcleo turístico, cuya historia está vinculada a la cercana abadía de Sainte Odile.

La ciudad, de unos diez mil habitantes, conserva buena parte de sus casas tradicionales, en un casco urbano de calles con sabor alsaciano. La población se sitúa al piedemonte, en el inicio de la llanura, cerca de un amplio territorio de cultivos de viñedo.

La ciudad tuvo importancia desde la antigüedad. En el siglo siete residía en ella el duque de Alsacia, Adalrico, padre de loa futura Santa Odile. El duque tenía un castillo en Altitona, Hohenbourg, actual monte de Ste-Odile.

Detalle de la alcaldía de Obernai. Foto guiarte. Copyright


Santa Odile creció huida del entorno de su salvaje y brutal padre, que la sometió a todo tipo de persecuciones para evitar su objetivo de vida religiosa. Finalmente, persuadido de su propio error, el padre le legó entre otros el monte donde fundó el centro religioso que hoy es uno de los puntos más visitados de Alsacia.

En el entorno de Obernai se pueden ver restos de una historia densa, como el muro prerromano o los restos de castillos, fortalezas etc.

Obernai perteneció al Imperio Romano Germánico, a los obispos de Estrasburgo y fue ciudad de la Decápolis, con un recinto fortificado en el que hubo hasta 40 torres y doble foso.
Obernai fue una ciudad sólidamente fortificada desde el medievo. Foto guiarte. Copyright.
Soportó una azarosa existencia, entre la que destacan los días de la Guerra de los Treinta Años, cuando fue destruida por sucesivos enfrentamientos. Estuvo en manos de los suecos, imperiales, franceses, suecos y franceses de nuevo, en un proceso progresivo deterioro y destrucción.

La ciudad ha tenido una recuperación económica en el siglo XX, con industrias agroalimentarias, eléctricas, etc., aunque su actividad económica es feudataria del entorno de Estrasburgo.

La zona más atractiva de Obernai es la plaza del Mercado, de bellas edificaciones tradicionales cargadas de belleza y dignidad. En medio de ella está la estatua de Santa Odile.

Entre los monumentos recomendables está el ayuntamiento, con elementos del XIV al XIX; la torre de la Chapelle, originaria del XIII; el antiguo mercado de trigos, donde estuvieron las carnicerías municipales, que data del XVI, y el airoso pozo renacentista del XVI.

Otros elementos de valor son los restos de las murallas, aún notables, que constituyen una excelente ruda de paseo, circular y umbrosa, en torno al viejo casco urbano.

La iglesia de San Pedro y San Pablo, notable por su dimensión, es básicamente del XIX, con un altar gótico del Santo Sepulcro y vidrieras del XV.

La oficina de Turismo, Chapelle du Beffroi, teléfono 88956413, organiza visitas por la ciudad. También hay un recorrido por el entorno del viñedo.

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