Correcillas, León (España).

Correcillas, en el municipio de Valdepiélago, León, es un hermoso lugar, escondido en un rincón cercano a las conocidas Hoces de Vegacervera.
El caserío de Correcillas. Guiarte.com Copyright

A Correcillas se llega desde un desvío en el entorno de Villafeide, muy cerca de la Hoces. El lugar está habitado –datos oficiales- por una treintena de habitantes, aunque aparece prácticamente desierto en invierno, en medio de una geografía de montaña cuajada de hermosura.

Una pequeña iglesia de humilde espadaña, corona un caserío de empinadas cuestas, en medio de un vallecillo que desemboca, seis kilómetros al oeste, en la cuenca del Torío, por debajo de las Hoces.

El entorno es excelente, con una serie de montañas de notable belleza. Es recomendable una ruta que sale por detrás de la iglesia. Avanza primero el dirección al este, para tomar luego otro valle que sube hacia el norte, el Valle de Santiago, en dirección a Rodillazo.

Vacada, en el Valle del Marqués. Guiarte.com Copyright

El camino es muy antiguo; en algunas rocas del mismo aún se perciben las huellas que labraron los carros en milenios de trasiegos. Parece que antaño era una ruta habitual, dado que las Hoces eran prácticamente infranqueables hasta el siglo XVIII. El camino venía desde Rodillazo y Felmín.

Vamos subiendo el valle unos 4 kilómetros, hasta su inicio, contemplando vistas extraordinarias, mientras escuchamos el fragor del agua del arroyo que desciende por el fondo del valle, para llegar hasta el Collado de Santiago.

Ya en la divisoria de aguas, pasada una zona de ganadería, giramos hacia el oeste y tras subir un pequeño otero llegaremos a una meseta, desde la que se contempla con toda su hermosura el pico Correcillas, así como una magnífica pradería denominada popularmente como “el Valle del Marqués”, en una altura que ronda los 1600 metros.

Paisaje desde el monte de Correcillas. Guiarte.com Copyright

En esta zona aparecen algunos sumideros que van a desembocar en las Hoces de Vegacervera. El paraje es magnífico.

Desde el Valle del Marques se puede ascender con relativa facilidad al pico Correcillas, que tiene 2.011 metros de altitud. La proeza vale la pena, porque las vistas son extraordinarias. Ante nosotros, si miramos al norte, la Cordillera Cantábrica. Si dirigimos la mirada hacia el sur se pierde en lontananza, sobre los valles.

Si el viajero quiere completar la jornada, un paseo por las Hoces y por Valporquero, para dejar que el espíritu, se llene de hermosura. Esta es una tierra bendita por los dioses, tierra para gozar y amar.
Tomás Alvarez

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