Cereceda, Madrid (España).

Un núcleo serrano de la cuenca alta del Manzanares, espacio de atractivo botánico y faunístico, integrado en un municipio junto con los núcleos de El Boalo y Mataelpino, en la provincia de Madrid.
Nuestra Señora la Blanca. Guiarte Copyright

Su atractivo paisajístico y su relativa cercanía a Madrid –unos 50 kilómetros- ha generado un crecimiento de población, que se acerca en conjunto para el municipio a los 6.000 habitantes.

La población se halla al lado de otros puntos de interés turístico como es la villa de Manzanares el Real, el embalse de Lozoya y los paisajes atractivos de La Pedriza.

Estos pueblos del municipio tienen su origen en el avance de los pastores segovianos hacia el sur de la sierra, tras la Reconquista, quienes quedaron bajo el control señorial de los titulares del castillo de Manzanares. El Catastro de Ensenada, siglo XVIII, nos da fe del raquítico desarrollo de los lugares.

En tiempos modernos, Cereceda ha crecido merced a la agricultura, la ganadería y el turismo. Hoy es una atractiva y plácida población, al lado de una ruta transitada y en medio de bellos paisajes, y dominada por la altiva iglesia de Nuestra Señora la Blanca.

El edificio, sobrio y de estructura gótica, es excelente. Está construido en una atractiva piedra blanca, conserva una buena pila bautismal del siglo XVI y retablo posterior.

Hay fiestas locales en mayo y a finales de agosto.

Por el municipio pasa una vía de peregrinos para Santiago de Compostela, la que salía de Madrid y enlazaba en Sahagún de Campos (León) con el camino Francés. Pasaba por los pueblos de la Cuenca Alta del Manzanares para enfocar el cruce de la sierra por el puerto de Fuenfría. Un buen recorrido para ver paisajes, castillos, fauna y flora y hasta restos de calzada romana.

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