Carrizo de la Ribera, León (España).

Carrizo de la Ribera, pueblo de León, España
La sencilla y bella puerta de la iglesia del monasterio cisterciense de Carrizo. Foto guiarte. Copyright

Tal vez de origen romano –se dice que su nombre deriva de Carisio, uno de los generales romanos que lucharon contra los astures- Carrizo está situado en la fértil vega del Órbigo, en la provincia de León. Tiene unos 2.000 habitantes.

El lugar se ha desarrollado básicamente a lo largo de dos calles: la carretera que se dirige al puente que cruza el Órbigo y la que conduce hacia la comarca de La Cepeda.

Esta zona ha tenido siempre gran densidad histórica. Por toda la orilla occidental de la vega del Órbigo existen restos de castros romanos y prerromanos. En la otra orilla destaca Alcoba, uno de los puntos de encuentro de tropas cristianas y árabes y por donde, en un principio, debió cruzar una vía jacobea.

El Municipio de Carrizo pertenece al Partido Judicial de Astorga, está formado por los pueblos de Carrizo, Villanueva, La Milla del Río, Huerga y Quiñones.

Precisamente La Milla debe también su nombre a su origen romano, un miliario que marcaba la ruta que subía hacia el norte por este lado del Órbigo, y que se unía en el entorno de La Garandilla a la que subía desde Asturica Augusta(Astorga) en dirección a Santianes de Pravia(cerca de Avilés).

Carrizo tomó mayor importancia en el siglo XII, cuando se fundó allí un monasterio debido al impulso del conde Ponce de Minerva y su esposa, doña Estefanía, quienes tenían una casa-palacio en el lugar.

Por aquí pasaba una vía de Santiago que venía en línea recta desde León para entrar en El Bierzo por la cuenca del río Tremor, después de pasar por Castro, Culebros y Villagatón, en La Cepeda.

Entrada al monasterio de Carrizo. Foto guiarte.com. Copyright.
El Monasterio de Santa María de Carrizo, Monumento Nacional desde 1.974, es lo más valioso del lugar. Parece ser que cuando murió el conde Ponce de Minerva, en 1174 ya estaba hecho en parte, aunque sin ser ocupado por monjas. Su viuda quedó de abadesa.

Una hermosa leyenda dice que el conde, vuelto de un cautivero en tierras musulmanas, peregrinó a Santiago y se detuvo en el hospital del monasterio de Carrizo, edificado por su esposa Estefanía Froilaz durante su ausencia. La propia condesa le atendió y le lavó los pies. Cuando él la reconoció hizo la promesa de levantar otro monasterio: el de Sandoval.

Tenga o no contenido real esta bella leyenda, lo cierto es que ambos monasterios tienen parentesco artístico.

La imagen más bella del edificio es la oriental, desde la propia huerta que trabajan con esmero las religiosas. Desde allí se percibe la belleza de su ábside, que contrasta con la humildad de la espadaña.

La iglesia del monasterio de Carrizo es parecida a la de Sandoval, aunque más sencilla, con una triple cabecera formada por tres capillas semicirculares. La portada bella y simple.

El interior del edificio tiene obra de diversas épocas posteriores al momento fundacional. Se conservan bellos esgrafiados. La Sala Capitular tiene un extraordinario artesonado mozárabe.

En el lugar hay algunas magníficas piezas artísticas. Particularmente remarcable es la estatua de Santa María la Real, de los días fundacionales, con un rostro de una belleza sublime. Lamentablemente, en el pasado sufrió mutilaciones, cuando la quisieron vestir.

Otra pieza magnífica es el Crucificado, talla de mayor tamaño del natural, que recuerda modelos del valle del Rin, del siglo XIV.

Una tercera pieza de calidad altísima es la Virgen del Villar, del siglo XI, procedente del pueblo desaparecido de Villar de Ollar, lugar de origen romano, al que los lugareños suelen peregrinar una vez al año, en cumplimiento de ancestrales costumbres.

Las religiosas tienen una dependencia a la entrada del monasterio, donde se puede ver un pequeño conjunto de sus tesoros (aparte de la iglesia, que también está abierta al culto)

Ya no están en Carrizo otras piezas extraordinarias como el Cristo de Carrizo, marfil del siglo XI, que se puede ver en el museo de León, y el Arca de Reliquias, bellísima, de madera policromada, siglo XII, que se halla en el museo de la Catedral, en Astorga.

Al lado del monasterio, en dependencias del mismo, funciona una hospedería, en lo que fue palacio de los señores el lugar. Es un edificio básicamente del XVII.

Tras la desamortización, estas propiedades pasaron a propiedad privada. El comprador, en un gesto notable, permitió el regreso de la comunidad religiosa.

El monumento culinario del valle del Órbigo son las sopas de truchas. Foto guiarte. Copyright
La iglesia del pueblo se halla cerca de este enclave. Es del XVIII, y tiene un retablo barroco.

Es buen lugar Carrizo para el paseo. Cerca hay una piscifactoría en la que niños y mayores pueden pescar una truchas que allí mismo pueden ser degustadas

Hay pueblos interesantes en los alrededores. Villaviciosa de la Ribera es zona de explotaciones romanas de Oro; San Martín de la Falamosa, Santa María de Ordás y Tapia mantienen restos de fortalezas medievales; Santa Marina del Rey es un excelente lugar para gozar de la ribera y tomarse una sopa de truchas o una carne magnífica en el Mesón Corrullo; Benavides cuenta con una repostería de alta calidad(mención de honor a las tartas de hojaldre), y Hospital de Órbigo tambien tiene una buena zona de recreo junto al excelente puente medieval.

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