Alcañices, Zamora (España).

En el noroeste de la provincia de Zamora, cerca de la frontera portuguesa, se halla la villa de Alcañices, un lugar de larga historia que conserva algunos elementos interesantes de su pasado.

Iglesia parroquial de Alcañices, en la parte elevada de la población. Imagen de guiarte.com

Por Artemio Artigas
Alcañices ha padecido un proceso de regresión demográfica y tiene en la actualidad algo menos de mil habitantes.

Se ubica sobre un paisaje de media montaña, con numerosos bosques de pinos, castaños y robles, aparte de la vegetación caducifolia de las pequeñas riberas. Es tierra de abundante fauna, desde lobos a corzos y jabalís. Sus caminos agrarios propician una amplia red de rutas tanto para el caminante como para el cicloturista.

Parece que fue un lugar perteneciente a la tribu astur de los zoelas, que adquirió importancia en la Edad Media, cuando (1297) fue el punto donde se firmó un tratado entre la Corona de Castilla y Portugal, por el que se fijaron fronteras.

Alcañices fue sede de una nobleza cuyo poderío alcanzó territorios próximos.

La parte alta de la urbe está dominada por la iglesia de la Ascensión, de elementos románicos, góticos y renacentistas.

Torre del Reloj. Resto de las murallas medievales.Imagen de guiarte.com

Muy cerca está el noble edificio que fue palacio de los marqueses de Alcañices.

Cerca de este núcleo está también la torre del Reloj, altiva y circular, que testimonia la existencia de las murallas medievales.

Otro monumento de interés es el convento de San Francisco, del que perdura la iglesia y una pequeña parte aneja al claustro. La iglesia es del gótico tardío, como se ratifica con sus magníficas bóvedas.

En el corazón de la población hay algunas casas de sabor tradicional, con magnífica piedra granítica y bellos miradores, en tanto que a veces sorprenden desagradablemente los añadidos desarmónicos. Así, llama la atención la insulsa arquitectura del ayuntamiento, a la que cabe contraponer, por ejemplo, bello el edificio escolar de aire modernista, del año 1907, que bien merece un lavado de cara.

Alcañices, que en julio conmemora la Virgen de la Salud, celebra con especial intensidad las fiestas de San Roque, en Agosto, época vacacional en la que regresan muchos de los emigrados, y para la que se cuenta incluso con sus gigantes y cabezudos. También mantiene vivas sus celebraciones de Semana Santa.

Bóveda de la iglesia del convento de San Francisco.Imagen de guiarte.com

> > Volver a la guía de Pueblos con arte