En busca del poblador

En la Argentina de los inicios del siglo XX creció a la par la riqueza y la inmigración, principalmente de gentes llegadas de Italia, España y otros países del ámbito europeo y mediterráneo. Conill, se encuentra con uno de las poblaciones más bellas del recorrido, encaramada en un altivo cerro, en el que conserva restos de su larga historia. Nos estamos refiriendo a Vejer de la Frontera.

Cuentaviajes En busca del poblador

Relato de viaje a En busca del poblador

El poblador

En la Argentina de los inicios del siglo XX creció a la par la riqueza y la inmigración, principalmente de gentes llegadas de Italia, España y otros países del ámbito europeo y mediterráneo.

Antes de permitir el desembarco de los extranjeros al puerto de Buenos Aires se les preguntaba por los datos personales y el oficio (no se permitía entrar a inmigrantes sin una especialidad que les permitiera ganarse la vida). En el país se habían definido ya unos "prototipos" para los emigrantes de cada tierra, y en las orillas del Río de la Plata abundaban los chistes sobre ellos.

A Jorge Luis Borges -al que le encantaban estos chistes históricos- le escuché uno referido a la entrada de un barco proveniente de Europa. Llega un italiano al que se le pregunta la ocupación, y declara ser ingeniero; detrás viene un asturiano y se declara vaquero; un francés dice ser plomero(fontanero), el vasco afirma pastor ...hasta que llega el andaluz y a la pregunta de su especialización, responde: "yo, poblador".

     

Crónica demográfica

Viene a cuento esta historieta, narrada en un restaurante de La Recoleta, por los datos que acaban de darse a conocer relativos a la evolución de la demografía española, que parece que empieza a dar señales de recuperación.

Todo ello debido básicamente, a los pobladores que han llegado de fuera.

¡Albricias! En el año 2004 nacieron en España 453.278 niños. Hace más de veinte años que no se alcanzaba una cifra así. De los recién nacidos, 62.150 son hijos de madre extranjera, una cifra también récord.

Tras esta recuperación de la natalidad, en España se alcanza una tasa de natalidad de 1,32 hijos por mujer, absolutamente insuficiente para mantener la población ...pero la mayor alcanzada también en los últimos veinte años.

Con todos estos datos, el país alcanzó un crecimiento vegetativo de más de 80.000 personas ¡El mayor también en las dos últimas décadas!

     

Un mundo sin niños

El rápido crecimiento económico español registrado en la segunda mitad del siglo XX y en los inicios del XXI ha generado diversas tendencias, entre ellas la disminución drástica de la tasa de reproducción.

En una sociedad rural, contar con abundantes hijos era una señal de riqueza; ellos aportaban ingresos a la familia, permitían ampliar los terrenos explotados y aumentar el volumen de los rebaños.

En cambio, el tránsito industrial invirtió la situación. Cayeron en desuso las explotaciones familiares y se exigió un aprendizaje para que los muchachos alcanzasen un puesto de trabajo en fábricas u oficinas. Una gran prole pasó a ser una carga insoportable para el proletario de la época industrial.

     

La cópula de la rana

Los hijos dejaron de dar beneficios desde tierna edad, se transformaron en una carga pesada (largos estudios, vivienda más grande, mayores costos de alimentación y sanidad, etc).

Además, una vez mayores, debían implicarse en un trabajo alejado del hogar, con lo que dejaban de atender a los ancianos padres, como habían venido haciendo sus antecesores en las sociedades tradicionales.

Las exigencias de nuevos artículos de consumo y las nuevas pautas de ocio hicieron que la procreación quedase como un aspecto arcaico y no deseable. Hoy un mayor porcentaje de gentes opta por una vivienda en la playa o un coche más lujoso antes que por tener un bebé recién nacido a su cargo.

Marvin Harris citaba el consejo de un cabecilla tribal de la Amazonia a su hijo. "Kupate, hijo mío, ten más hijos. Como la rana al copular, empuja tu semen bien adentro. Mira lo sólo que estas sin parientes. Haz hijos, que después de ayudarán. Pescarán para ti cuando crezcan y tu seas viejo".

¡Qué extrañas palabras para nuestro mundo hiperdesarrollado!

     

El retorno de los pobladores

Para mantener la población estabilizada hace falta una tasa reproductora de más de dos hijos por mujer. La tasa española del 2004, año récord, ha sido de 1,32 niños por mujer; la de la "Europa de los 25" es del 1,48.

Por poner unos datos diferentes se pueden citar, por orden alfabético los siguientes (estadísticas de 1998): Afganistán, 7 hijos por mujer; Angola 7, Arabia Saudita, 6; Bolivia, 4; Congo, 6; Costa de Marfil, 5; Etiopia, 6; Filipinas, 4; Guatemala, 5; Guinea, 6; Haití, 4; Irak, 5; Liberia, 6; Madagascar, 5; Mauritania, 6; Mozambique, 6; Níger, 7; Nigeria, 5, ...y Yemen 8 hijos por mujer.

La fertilidad de países menos desarrollados parece estar llegando a España. En 2004 nacieron aquí 12.953 niños de madre marroquí y 11.048 de madre ecuatoriana... parece que incluso esta empezando a crecer levemente la tasa de maternidad de las mujeres nativas de la Península Ibérica. ¿contagio?Con la natalidad europea actual, el futuro del continente es difícil.

El adelgazamiento de la pirámide de población, la entrada tardía de los muchachos al trabajo y el alargamiento de la esperanza de vida hacen pensar que en un mundo en el que habrá muy pocos trabajadores para atender a una enorme masa de pensionistas. Para que no llegue la crisis de los sistemas de sociales y el hundimiento económico de la envejecida Europa hacen falta millones de inmigrantes: hacen falta pobladores.