Qué ver en Logroño

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Logroño

Iglesia imperial de Santa María del Palacio

Este templo tiene el título imperial porque fue una donación de Alfonso VII, monarca leonés que ostentaba el titulo de Imperator Hispaniae.

Iglesia imperial de Santa María del Palacio.

El mandatario cedió un palacio para que allí se ubicara la Orden del Santo Sepulcro.

El templo tiene una estructura relativamente caótica por su mezcla de estilos, ya que tiene obra de distintos siglos, del XIII en adelante.

Entre las partes del siglo XIII, el espectacular cimborrio octogonal coronado por una aguja magnífica y algunos tramos de la iglesia.

Esa aguja está dividida por diversas impostas y presenta en su base ocho cuerpos abuhardillados con bellas ventanas ojivales.

El edificio tiene planta basilical y tres naves, con triple cabecera. La obra más importante es el retablo, un trabajo de Arnao de Bruselas, pero hay algunas tallas antiguas de valor, como la popular Virgen del Ebro.

Retablo de Arnao de Bruselas, en la iglesia imperial de Santa María del Palacio.

San Bartolomé

Adosada a la muralla medieval se edificó esta iglesia en el siglo XII, en estilo Románico y con tres naves cubiertas con bóvedas de crucería.

La magnífica portada de la iglesia de San Bartolomé.

La iglesia ha sufrido diversas modificaciones. La cabecera y el inicio de la torre son románicas, las naves y la portada góticas, del siglo XIII, y la torre fue ampliada, en altura, en el siglo XVI, siguiendo cierto aire mudéjar.

La iglesia estaba en el límite de las murallas y de hecho su propia torre servía como elemento defensivo, así como la cabecera, prácticamente sin ventanas (una saetera).

Lo más notable de esta iglesia, declarada Monumento Nacional en el siglo XIX, es una portada gótica sumamente ambiciosa y armónica, en la que perviven numerosas figuras, en su mayoría gravemente dañadas.

Las grandes arquivoltas están prácticamente sin decoración y descansan sobre dos niveles de jambas. El nivel superior alberga numeras escenas, entre ellas algunas relativas a la vida de San Bartolomé.

El tímpano del conjunto fue desplazado en el siglo XVI para abrir un óculo para aportar más luz al interior.

Cristo juez preside el tímpano.

Iglesia de Santiago

Se dice que la iglesia de Santiago actual está sobre el lugar en la que se edificó el primer templo cristiano en Logroño.

La bellísima Virgen de la Esperanza.

El edificio actual se inició en el entorno del año 1500; cuenta con una sólida nave gótica y portada renacentista realizada en el siglo XVII. Sobre la clásica arcada que protege la entrada, se presenta otro nivel con un gran nicho en el que se muestra al Apóstol a caballo.

La poderosa torre, de planta cuadrada, es del siglo XVI. Contó con un chapitel octogonal, al estilo de la Iglesia de Santa María, pero fue desmontado por problemas de la estructura de la torre.

En el interior hay un gran retablo, del siglo XVII, en el que aparecen diversas estatuas de calidad.

Sin duda, la imagen más importante del templo es la de la Virgen de la Esperanza, del siglo XIV, una estatua gótica de innegable belleza, muy estimada por los lugareños.

Portada del templo de Santiago el Real.

Catedral de Logroño

Una de las catedrales menos conocidas de España es la de la capital riojana, aunque sin duda se trata de un excelente templo.

Catedral de Logroño.

Aquí estaba la iglesia medieval de Santa María la Redonda, llamada así por tener una planta octogonal, como otras iglesias de aquella época, templo románico que fue destruido para crear una gran colegiata en los inicios del siglo XVI.

El edificio actual es básicamente de los siglos XVI al XVIII, de tres naves cubiertas con bóvedas de crucería

En el exterior destacan las magníficas torres que abrazan un bello pórtico, retablo de piedra de tres niveles. Las airosas torres barrocas son conocidas popularmente como “las Gemelas”. El templo tiene otras dos entradas laterales, del siglo XVIII.

En el interior destacan la sillería del coro, de Arnao de Bruselas, y un aparatoso retablo del siglo XVIII, en el que hay una virgen del siglo XV, de traza hispanoflamenca. En el conjunto del templo se hallan tallas de calidad, de autores como Gaspar Becerra o Gregorio Fernández, así como pinturas de cierto valor, en especial un calvario que se atribuye a Miguel Ángel.

Interior de la catedral de Logroño, con el retablo barroco en la cabecera.

Arquitectura civil y militar

Las murallas que rodearon a la ciudad de Logroño desde el siglo XII son hoy poco más que un recuerdo.

La puerta de Carlos V. Sobre el vano aparece el escudo imperial.

Tras el siglo XVI, con la incorporación de Navarra al conjunto de reinos peninsulares, Logroño perdió su cualidad de ciudad fronteriza… y las murallas dejaron de tener un sentido defensivo. El tradicional desarrollista del siglo XIX acabó con los muros que recogían a la ciudad desde época medieval. Hoy apenas quedan unos fragmentos en la zona en que está la antigua puerta de Carlos V, antes llamada del Camino.

Esparcidos por la trama urbana aparecen algunos edificios nobiliarios, entre ellos el llamado Palacio de Espartero, de aire barroco, que ocupó este estadista, y los de los marqueses de Legarda, Monesterio, etc. También cabría destacar al  Convento de La Merced, construcción del XVIII, donde actualmente funciona el parlamento regional.


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