Qué ver en Isfahán, perla de Persia

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Isfahán, perla de Persia

Un patrimonio reconocido universalmente

Puentes, jardines, el bazar, las mezquitas y palacios otorgan a Isfahán una calidad especial entre las ciudades iraníes.

Interior del palacio Alí Ghapu, detalle. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

La UNESCO la declaró, como titular de un legado histórico notabilísimo, de Interés Mundial.

Embellecida por grandes dignatarios, la urbe posee notables riquezas, aunque las más recomendables al viajero están en torno a la magnífica Plaza del Imám, la segunda más grande del mundo, después de la de Tiananmen, en China.

Mezquita del Viernes

Es una de las obras más interesantes de la arquitectura religiosa de Irán.

En 2012, La mezquita entró en la lista del Patrimonio Mundial. Minarete y cúpulas. Mezquita del Viernes. Isfahán. © MJiB/UNESCO
El edificio muestra un esquema clásico. Sus elementos más característicos son sus dos cúpulas, ambas del siglo XV.

La mezquita de los Viernes, original del siglo XI, fue epicentro ciudadano y ha sufrido modificaciones distintas que la transforman en un observatorio de la evolución de la arquitectura religiosa del país.

Tiene un inmenso patio, con su estanque pileta de mármol, y un viejo vestíbulo, un bosque de columnas del año 1088.

Masjed-e Sheikh Lotfollah.

El monarca Sha Abbas I ordenó la construcción de una pequeña mezquita en la plaza del Imám. La fachada es interesante y su interior notabilísimo. Es de 1602.

Entrada de la mezquita. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

Es una joya de diseño. Los colores azul, turquesa y rosa sobre fondos amarillos dominan la fachada. No cuenta con un gran patio ni minaretes. Más que una gran mezquita se trata de un oratorio familiar.

Entre la belleza decorativa hay que situar los mosaicos y estalactitas de su mihrab, que le dan una visión original. Todo en el edificio respira sosiego y paz espiritual.  

Mezquita del Imám

Se trata de una obra maestra de la arquitectura mundial, Antiguamente se le llamaba mezquita Real.

Vista parcial de la mezquita. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte.Copyright

Construida entre 1612 y 1638. El refinamiento de su decoración es magistral y muestra la plenitud de la policromía safávida.

La mayor parte del edificio esta cubierta por azulejos esmaltados, en los que se reitera la poética admiración persa hacia las flores. La cúpula es notable, por su colorido y elegancia decorativa. Los minaretes que la flanquean alcanzan los 40 metros, en tanto que los del santuario llegan a 54 metros.

Los minaretes oscilantes

Se trata de una obra sencilla, aparentemente, con una característica extraña y aún inexplicada por las leyes físicas.

Minaretes basculantes. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

El minarete se puede agitar desde dentro, generándose una vibración que se transmite a la otra torrecilla, en medio de cierto pánico de los espectadores que piensan que la edificación puede doblarse en cualquier instante.

Estos sencillos minaretes están al lado de la tumba de Abé Abdullah, más conocido como Menár Yombán, y se hallan a 6 kilómetros al este de la urbe.  

Catedral Vank

Este es el templo referente de los cristianos armenios en el Irán (en todo el país, el número de cristianos apenas llega al 1 por ciento).

Detalle de la catedral armenia. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte.Copyright

Se trata de una obra primitiva pero llena de sabor y arcaísmo. Data del año 1655, y es un compendio en el que se sintetizan conceptos cristianos armenios con el arte de las mezquitas del período safávida. Cuenta con un museo.  

Plaza del Imám

Se trata de una grandiosa plaza rectangular que en 1979 mereció ser catalogada como Bien Cultural del Patrimonio de la Humanidad, honor que en Irán tienen el zigurat de Chogha Zanbil y Persépolis.

Plaza del Imam, con la mezquita al fondo. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte.Copyright

La plaza mide algo más de medio kilómetro de largo por 165 metros de ancho, lo que la sitúa como una de las mayores del mundo. Data de 1612 y se encuentra perfectamente urbanizada. Siguiendo una planificación original.

Los monarcas safávidas utilizaban la plaza como campo de polo. Aún se conservan los postes de portería. En torno a ellas se alinean varios de los edificios más representativos de la ciudad.

Sus 8.000 metros cuadrados (el doble que la Plaza Roja de Moscú, por ejemplo), la transforman en un centro múltiple donde antaño se hallaban charlatanes, poetas, predicadores y abundante hampa. Hoy su público está mas bien guiado por el recreo y la compra de todo tipo de artículos.  

Palacio Alí Ghapu

Este gran edificio de Isfahán data del siglo XVII y es sin duda una obra palaciega maestra del período safávida.

palacio de Alí Ghapu. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

Tiene seis pisos y alcanza una altura de 48 metros. Cada planta posee un estilo de decoración propio, destacando la riqueza decorativa, escayola, mosaico y madera.

El amplio vestíbulo de recepción tiene capacidad para unas 200 personas y está delicadamente decorado con relieves policromados. Las habitaciones tienen muchos elementos de interés, en los detalles de acabado y dibujo. Desde él se gozan de excelentes vistas hacia la Plaza del Imám.

Palacio Hasht Behesht.

El nombre de este palacio de Isfahán significa "los ocho paraísos".

Se trata de una obra de planta octogonal, cuatro lados largos y cuatro chaflanes cortos. Tiene dos pisos

El palacio fue construido en 1669, en tiempos del Sha Soleiman.  

Palacio Chehel Sotun

Fue construido por Sha Abbas II, en el año 1667, en el final del período safávida.

Bella imagen de la columnata del palacio. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

Se trata de uno de los mejores exponentes de la arquitectura real persa.

Era el lugar de recepción de delegaciones extranjeras, en su ancho pórtico.

Sus 20 columnas revestidas con espejos y metales, y sus murales históricos son elementos de bastante interés.

El Gran Bazar

Esta es una visita obligada en Isfahán. En el bazar se aprecia la vida de la ciudad, sus colores, sus olores, sus trasiegos.

Zona de elementos metálicos en el Bazar. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte.Copyright

El Bazar de Isfahan goza de renombre. Situado junto a la plaza de Queisareh, es de los más interesantes de oriente. Allí destaca la artesanía de oro y plata, esmaltes, alfombras, marroquinería, antigüedades, pintura en miniatura y objetos con incrustación.

Es un espectáculo contemplar el ir y venir de la gente y la sonoridad del ambiente. El recorrido por el bazar, desde la Plaza del Imán hasta la mezquita del Viernes puede alcanzar los cinco kilómetros, con patios y callejones llenos de ambientes diferentes.  

Los puentes

Existen bellos puentes en Isfahán: el Puente de Sio Seh Pol y el Puente Khaju.

Puente Shio Seh Pol. Foto Alí Reza Karbasi-guiarte. Copyright

Puente de Sio Seh Pol

Tiene treinta y tres arcos y fue construido por orden de Sha Abbas I en 1602. Es uno de los símbolos de Isfahán.

Puente Khaju
Es otro bello puente, de 1650, con 132 metros de largo. En el piso inferior existe una curiosa casa de té, al lado mismo de la corriente del Zayadeh.  

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