Egipto, el milagro del Nilo


Hace miles de años, en la orilla del Nilo floreció la civilización más avanzada de su tiempo. Hoy, los viejos templos y monumentos funerarios –mutilados por el tiempo y la historia- siguen asombrando al viajero.

Entre las riquezas de esta tierra nutrida por el esfuerzo, el río y la historia, están las monumentales Pirámides, único monumento en pie de las Siete Maravillas de la antigüedad.

Miguel Moreno Gallo nos introduce en ese mundo de agua, piedra, desierto y sol. Él es autor del texto y fotografías.

Cuentaviajes Egipto, el milagro del Nilo

Relato de viaje a Egipto, el milagro del Nilo

El Nilo de los faraones

Egipto es un país lineal donde todo tiene un orden y cumple una función.

El Nilo baña los espacios habitados, riega las tierras y sirve como enorme cloaca de aguas residuales.

El arte se repite, monocorde, casi hasta el infinito; sirve al poder; establece la conexión entre el pasado, el presente y el más allá.

El Nilo corta al país, de sur a norte, y aglutina el espacio fértil y poblado de Egipto. guiarte. Copyright

Los ciudadanos egipcios viven, gozan y sufren hoy como en tiempo de los faraones, se bañan en el mismo río, contemplan el mismo paisaje, aceptan el mismo arte.

El eterno Nilo. Foto Moreno Gallo-guiarte. Copyright


La perseverancia es lo que ha permitido a Egipto sobrevivir durante seis milenios ajeno al mundo, protegido por el desierto, abierto a los viajeros.

Nada mejor para conocer este país que dejarse llevar por las aguas del Nilo, rememorar la historia y aceptar la cordialidad pegajosa de los paisanos.

El crucero fluvial

Los mejores restos faraónicos están situados a lo largo del río Nilo, única zona habitable de Egipto. Por eso un crucero fluvial es el mejor sistema para sumergirse en la historia.

Assuán
suele ser uno de los puntos de partida, en el sur desértico. Allí se ha construido una enorme presa que permite regular el caudal a cambio de impedir el aporte de limos fértiles.
Kom Ombo
La obra es faraónica, como no podía ser menos en este país, y crea artificialmente el lago de Nasser, una de las mayores reservas de agua dulce que se pueda encontrar en el mundo.

Desde Assuán se recomienda volar a Abusimbel, 300 kilómetros al sur, para encontrarse con las hermosas tumbas de Ramsés II y las mujeres de su familia. Una magnífica obra excavada en la roca.

La capacidad constructiva de los egipcios permitió que el sol naciente atravesara los lóbregos pasillos del cenotafio para iluminar la estatua del faraón. Si hoy la contemplación del lugar es un espectáculo, cabe imaginarse lo que pensarían los nubios del desierto que se asomaran allí hace miles de años y vieron aquellas moles ante ellos.

También hoy sorprende el traslado de estas gigantescas montañas de piedra para evitar que las tumbas quedaran anegadas por el pantano.

   

Camino de Tebas

Desde Assuán los barcos fluviales se deslizan por el Nilo suavemente hacia el norte camino de Tebas, o Luxor como se llama ahora, permitiendo contemplar.

Obelisco en Luxor. Foto Moreno Gallo - guiarte. Copyright

(con aire acondicionado, o con una cerveza fresca en la mano) cómo en las fértiles orillas miles de egipcios luchan cada día para sobrevivir.


Basura acumulada, animales muertos en el río, casas de adobe y mujeres trabajando... probablemente, imágenes muy similares a las de de hace tres o cinco mil años.

Luxor se deriva de la palabra árabe Al Cosur cuyo significado es los palacios, lo que tiene una evidente relación con su riqueza arquitectónica, con su calidad de vieja capital de uno de los imperios

Cerca del Nilo, en el centro de la ciudad, se halla el grandioso templo de Amón, construido por el Amenofis III. No menos impresionante es el de Karnak, al que se llega por la avenida de las esfinges.

Cruzando el río, se halla necrópolis de la legendaria Tebas. Es una tierra en la que pueden verse algunos de los mejores monumentos del magnífico arte sepulcral egipcio. En los valles funerarios de los Reyes y las Reinas se arraciman las tumbas de cientos de grandes dignatarios. Sus nombres nos suenan de la historia. Son los Tatankamon, Ramses, Tutmosis, etc.

Las dependencias han sido violadas, saqueadas, desde la antigüedad, pero la sola contemplación del escenario emociona al viajero.

     

El Cairo, megalópolis africana

El Nilo también nos puede llevar hasta El Cairo, la capital de Egipto, hoy en día una ciudad con 15 millones de habitantes que viven entre el tráfico, el ruido, el calor y el caos.

Mezquita en la ciudadela. Foto Moreno Gallo - guiarte. Copyright


Esta ciudad puede ser un símbolo de las megalópolis del siglo XXI, aunando pasado y futuro, riqueza y miseria, pero sobre todo mostrando una superpoblación que va en detrimento de la calidad de vida

Merece la pena la visita al Museo de Antigüedades, donde se exponen o almacenan fabulosos tesoros, más protegidos por la leyenda de los faraones que por sofisticadas medidas de seguridad.

También puede hacerse una visita a la Mezquita de Alabastro y la ciudadela moderna, y al bazar Khan el Khalili, en donde se pueden encontrar los mismos artilugios que en cualquier otro mercadillo del mundo.

El barrio Copto, al que se llega cómodamente en Metro, ofrece otra visión del país, un cristianismo fosilizado que nos sugiere cómo pudo ser la vida y la religiosidad en los primeros años de nuestra Era.

     

Pirámides, desiertos...sol

Dicen las malas lenguas que hay dos clases de viajeros: los que conocen las pirámides de Egipto y los demás.

Pirámide de Keops, vista desde el pie. Foto Moreno Gallo - guiarte. Copyright


Es un buen eslogan turístico que anuncia una realidad: La pirámides son una de las maravillas del mundo en las que sorprende a partes iguales la monumentalidad, la pureza de líneas y la complicación constructiva.

Las pirámides de Giza son visita obligada. Están muy cerca de El Cairo. Calificadas como una de las Maravillas del Mundo, durante siglos han sido un modelo de construcción perfecta, obra de grandes arquitectos y técnicos, pero también muestra de la opresión de una monarquía despótica y explotadora.

Las pirámides de Keops, Kefrén y Micerinos son una asombrosa realidad: la morada eterna construida para unos faraones venerados como dioses. Si no se sufre de claustrofobia, conviene visitar el interior.

Otras Visitas

Egipto no se agota turísticamente en unas vacaciones. Ni en unos cuantros monumentos.


Además de El Nilo, los templos, las tumbas y El Cairo con sus pirámides y su museo, se puede viajar a Menfis y Sakkara, cerca de El Cairo.
Allí se conservan antiguos vestigios de Ramsés II y las magníficas mastabas, tumbas semitenterradas en las que se puede encontrar un arte original, dentro de la norma hierática egipcia.
También se puede ir a Alejandría, a la península del Sinaí para ver el Monasterio de Santa Catalina, o al Mar Rojo, en donde comienzan a abundar las instalaciones hoteleras.

Allí es posible hacer deportes náuticos, admirar la riqueza submarina, viajar al desierto o simplemente tomar el sol, mucho sol.

Kom Ombo y Edfú son otros lugares situados a orillas del Nilo en los que se pueden contemplar templos interesantes. La arquitectura monumental egipcia sorprende por su rica variedad, hasta el punto de no resultar empalagosa por muchos templos y tumbas que se visiten.

    

Religión, arte e historia

Relieve de un faraón borrado por algún contrincante. Foto Moreno Gallo - guiarte. Copyright
LA RELIGIÓN

En el Impero Antiguo hay pluralidad de cultos, pero pronto se llega a una espiritualidad politeísta, en donde abundan los dioses, algunos con su cabeza animal: Amón (carnero), Anubis (chacal), Horus (halcón)...

Los dioses aparecen muy vinculados a la ciudad que les da culto, y a veces tienen funciones determinadas, como la protección de las ciencias, la guerra, etcétera. La época más singular fue la de Akenaton (Amenofis IV) y Nefertiti, que instauraron el culto al sol.

EL ARTE

Edificios monumentales, excesivamente construidos, poco gráciles por falta de técnica arquitectónica. Escultura de buena calidad, pero muy encorsetada por rígidos patrones. Relieves variadísimos, generalmente con descripción lineal, que terminan llenando todo el espacio. Es lo que se denomina “horror vacui”, un auténtico vértigo ante un trozo de pared vacía. Escritura jeroglífica de ideogramas, aunque evoluciona a consonantes agrupadas y textos demóticos para uso común.

EL FARAÓN


El faraón, que significa “casa grande”, es el dueño absoluto que recibe su poder por herencia. Encarnación de Horus (gran dios con forma de halcón), con frecuencia se le considera divino.

Pero los faraones no se lo debían creer del todo, porque mandaban, con frecuencia, que les representaran junto a los dioses, por si se les pegaba algo. También eran aficionados a destruir las imágenes de sus antepasados o rivales, e incluso a adueñarse de sus estatuas mediante la modificación de los símbolos.

BREVE CRONOLOGÍA DE LA ANTIGUEDAD EGIPCIA

Imperio Antiguo: 2850-2052 a.C.

Tinitas, dinastías I-II (/2850-2650 a.C.)
Época de las pirámides, dinastías III-VI (2650-2190 a.C.)
Período de transición, dinastías VII-X (2190-2052 a.C.)

Imperio Medio: 2052-1570 a.C.

Tebas Dinastía XII (2052-1570 a.C.)
Expansión de Sesostris (1878-1841 a.C.)
Segunda transición (1778-1610 a.C.)

Imperio Nuevo: 1570-715 a.C.

Hatseput, Tutmosis, Amenofis (1501-1358 a.C.)
Seti y Ramés (1345-1165 a.C.)

Baja Época: 715-332

Invasión de los Asirios (662 a.C.)
Alejandro Magno invade Egipto (332 a.C.)

Dominio Romano: 30 a.C.

Llegada de los árabes: 642

     

Información práctica

Abu Simbel. Foto Moreno-Gallo. Guiarte. Copyright
Para viajar bien

Conviene llevar ropa fresca y un sombrero liviano. Y crema solar. Si se puede, evitar las horas del mediodía.

En Egipto abundan el sol y la luz. Mejor es, por tanto, no llevar película fotográfica de alta sensibilidad, que se satura demasiado. Son preferibles los carretes de 100 ASA. Ojo, porque en muchos lugares cobran por hacer imágenes a los monumentos ¡y a las personas!

Moneda.El dólar tiene tanta aceptación o más que la libra egipcia (la inflación galopa). Los billetes pequeños pueden sacar de apuros, porque en las zonas turísticas nunca tienen cambio. ¡Qué casualidad!

Las propinas parecen no tener fin. Conviene, si el viaje es organizado, negociar en grupo y nombrar representante al más firme regateador. Pueden cobrar por ayudarle a subir una escalera, por dejar un trozo de cartón que sirve de abanico o por decirle cuál es el mejor sitio para hacer la fotografía.

Los precios varían mucho de un lugar a otro. El agua mineral es un claro ejemplo: se puede encontrar cuatro veces más barata en la tienda de un barrio de El Cairo que en un puesto turístico. Claro, que eso sucede también en España.

En Egipto hay unos 60 millones de habitantes, de los cuales una cuarta parte viven en El Cairo. El 85% de la población se encuentra a orillas del Nilo.

El idioma oficial es el árabe, pero en las zonas turísticas todo el mundo se entiende en inglés (o por señas si hace falta...)

La religión mayoritaria es la musulmana suní. En general hay tolerancia, pero en algunos barrios no les gusta que vayan las mujeres muy descubiertas. En el bazar de El Cairo sí que les gusta...¡Incluso no desdeñan las apreturas!

Los ricos son muy ricos y los pobres muy pobres. La mayoría sobrevive.

No es necesario vacunarse para ir a Egipto, pero conviene tomar elementales medidas higiénicas con el agua o la comida fresca. Ojo a las deshidrataciones.

La seguridad
es evidente en las zonas turísticas. Hay cien policías por kilómetro cuadrado (y un barrendero por cada cien kilómetros cuadrados).

Las cámaras de vídeo hay que declararlas a la entrada del país. Las cámaras fotográficas no despiertan el interés de los aduaneros.

Página web oficial de Turismo de Egipto: http://touregypt.net/

Anochecer en las aguas del Nilo. Foto Moreno Gallo - guiarte. Copyright