Guía de Éfeso

Contemplando lo que queda de la ciudad de Éfeso, el ser humano puede entender lo que significa el paso del tiempo.

Las ruinas se amontonan ante la atónita mirada del viajero, que encuentra en los elementos que aparecen, aquí y allá, muestras de la inmensa capacidad artística del ser humano, a la par que contempla también los efectos de las guerras, la incomprensión y el absurdo del comportamiento humano.

Éfeso, la vieja Éfeso, fue una de las polis mayores en la historia helénica; fue una metrópoli de ingente brillo en la época romana, y hoy es una ruina propicia para la melancolía que contemplan millares de turistas que la recorren cámara en mano.

Desde 2015, Éfeso forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Una guía de Éfeso realizada con textos e imágenes de Miguel Ángel Álvarez. Guiarte.com

Información general de Éfeso

Éfeso fue una de las polis mayores en la historia helénica; metrópoli en la época romana, y hoy es Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La ciudad

Éfeso es un campo de ruinas ubicado a la orilla de la pequeña ciudad de Selçuk, en la provincia de Esmirna, Turquía, cerca de la orilla del mar.

Pese a la monumentalidad de los restos de Éfeso, sólo un 20 por ciento del yacimiento arqueológico está investigado. Templo de Domiciano. Imagen de Miguel Ángel Alvarez/Guiarte.com

Hundido Éfeso por el peso de la historia y el tiempo, el lugar poblado cercano es Selçuk, donde pervive una ciudadela, una gran mezquita y la iglesia de San Juan, quien escribió su evangelio por estos lugares. Se dice que el propio San Juan está enterrado aquí.

Se suele acceder a Éfeso desde Esmirna (Izmir) o desde Kusadasi. La primera es un inmenso puerto del Egeo y una de las mayores urbes turcas, en tanto que Kusadasi es una famosa estación de veraneo, a la que también se acercan los cruceros.

Ruinas de Éfeso. Al fondo el grandioso teatro de la ciudad. Imagen de Miguel Ángel Alvarez/Guiarte.com

La ciudad de Éfeso estaba antiguamente a la orilla del mar, pero a lo largo del tiempo la costa ha ido retrocediendo y ahora está a varios kilómetros.

En la actualidad se dice que sólo hay un 20 por ciento del yacimiento arqueológico al descubierto, pero lo que se puede ver emociona al viajero. Este, sin embargo, difícilmente puede hacerse una idea de lo que fue la urbe.

Para darnos cuenta de la destrucción sirve un dato: del famoso templo de Artemisa –el mayor que existió en la antigüedad- sólo queda una columna.

Ocio y gastronomía

Cercana al egeo, y poblada de unos 30.000 habitantes, Selçuk es una agradable ciudad, famosa por contar en las afueras de la ciudad con el yacimiento de la vieja Éfeso.

La playa de Éfeso, Pamucak, es amplia y solitaria. Imagen de Miguel Ángel Alvarez/Guiarte.com

El lugar era simplemente un pueblo del municipio de Kusadasi hasta mediados del siglo pasado; luego ha crecido merced a su patrimonio, que ha hecho de la zona un territorio sumamente visitado por viajeros de todo el mundo.

En Selçuk convive el desarrollo turístico con la cultura tradicional turca, tal como se puede comprobar en las zonas más tradicionales. Su casco antiguo conserva el tipismo de la cultura del país. Entre los atractivos de la ciudad está también el Museo de Éfeso, que complementa la visita a las ruinas de la ciudad grecorromana.

El lugar está bien y con buena hostelería. Hay diversos restaurantes de aire familiar, donde se puede comer con tranquilidad comida turca, con sabor casero… algo que parece imposible en la cercana ciudad turística de Kusadasi.

Éfeso tiene una gran vitalidad turística que favorece el negocio tanto en Selçuk como en Kusadasi. Imagen de Miguel Ángel Alvarez/Guiarte.com

…Y al no haber exceso de turistas, la relación calidad precio en la hostelería es buena. También tiene Selçuk una playa, Pamucak, a la que se llega bien. Está a unos siete kilómetros al oeste. Es buena por lo que tiene de tranquila. Una decena de kilómetros de arena y apenas media docena de hoteles modernos.

Al sur de Pamucak está la ciudad de Kusadasi, sumamente turística. Con aire totalmente impersonal, llena de tiendas tradicionales, pubs, establecimientos de fast food… Vamos, cualquier cosa menos una típica ciudad turca. La ciudad, con apenas 80.000 habitantes, tiene un inmenso desarrollo turístico. Muchos cruceros paran en ella para visitar Éfeso. Lo mejor de la misma es su ubicación en medio de la bella costa del Egeo y su cercanía a puntos como Éfeso, Pamukale o la isla de Samos.

Que ver en Éfeso

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