Cazalla: señora de la Sierra

Cazalla es uno de los más bellos pueblos andaluces, con notable pasado y habitado en la actualidad por unas 6.000 personas, en un atractivo territorio de la Sierra Morena

Un recorrido por este entorno de la mano de Artemio Artigas, con fotografías de Ignacio Muro

Cuentaviajes Cazalla: señora de la Sierra

Relato de viaje a Cazalla: señora de la Sierra

Por Sierra Morena

La Sierra Morena ocupa un bello territorio, frontera natural entre La Mancha, los llanos extremeños y la depresión del Guadalquivir.

Estamos en una tierra verdeante, una tierra en la que alcornocales y olivares se mezclan con bosquecillos, campos de cultivo y de pastos, y donde abunda una variopinta fauna. Pero al lado de la belleza natural late la profunda historia del hombre.

Otoño en el entorno de Cazalla de la Sierra. guiarte.com. Copyright

En medio de los campos sorprende al viajero el color rojizo del alcornoque recién liberado de su corteza. El alcornoque es –por esencia- el árbol del bosque mediterráneo con vocación de nudista, porque periódicamente se despoja de su traje verdeoscuro para provocar la atención por su piel desnuda con tonos de carne arrebolada.

El contraste colorista en la piel del alcornoque. guiarte.com. Copyright

Alcornoques, olivos, pastizales, bosquecillos de ribera... cercan de ambiente serrano a Cazalla de la Sierra, a unos 75 kilómetros al NE de Sevilla.

    

Cazalla

Cazalla es uno de los más bellos pueblos andaluces, con notable pasado y habitado en la actualidad por unas 6.000 personas.

La vida es tranquila en Cazalla, en medio de calles blancas de ventanas floridas. guiarte.com. Copyright
El Parque Natural que ocupa este territorio de la Sierra Morena reverdece la vida urbana, una vida que aquí tiene aire pausado, y mantiene un ajetreo diario aún vinculado a las actividades agrarias, la producción de anisados y a un turismo que ha encontrado ambientes con encanto.

Lugar de paso obligado situado sobre la antigua ruta a Merida, siempre fue éste un notable centro urbano, como lo atestiguan hallazgos prehistóricos, la existencia de un núcleo fortificado de los días púnicos, luego la Calletum y más tarde la Castalla árabe.

Ya en manos cristianas, desde el final del siglo XIII, la urbe progresó, merced a su producción agraria y su especialización en el tratamiento de vinos y aguardientes.

Cúpula de la cartuja de Cazalla. guiarte.com. Copyright
No en vano, en muchas partes del globo se le sigue utilizando la palabra cazalla como sinónimo de aguardiente.

Desde el XVI al XVII el lugar mantuvo una inusual progresión, que le llevó a triplicar su población. Básicamente por el prestigio de su producción de licor. Por aquí pasaron reyes y magnates. Felipe V parece incluso que veraneó en esta hermosa villa, allá por los inicios del XVIII, cuando ya era famosa la producción de aguardiente del lugar.

    

Santa María de la Consolación

Hoy, Cazalla se presenta atractiva para el viajero que busca reposo y belleza sencilla, un poco de arte y una gastronomía rica, en la que no faltara la cazalla ni la caza ¡Obsérvese que están unidas radicalmente ambas palabras!

Detalle del exterior del templo de Santa María. guiarte.com. Copyright
Conejos, venados, cabritos y corderos son apreciados en la cocina de este lugar, en la que no hay que olvidar los jamones ni los licores.

Y para arte también debe haber tiempo

Interior renacentista de la Iglesia arciprestal. guiarte.com. Copyright

El monumento más llamativo es la iglesia de Santa María de Consolación, que está adosado a una puerta de las antiguas murallas almohade.

Está catalogada como monumento histórico-artístico.

Sobre un templo del siglo XIV se realizó un modelo renacentista, en el siglo XVI, con modificaciones posteriores. En el exterior contrastan las formas armoniosas de piedra con la torre mudéjar de ladrillo.

El espacio interior es bello. En el retablo hay obras de valor, de Juan de Oviedo, siglo XVI. Excelente colección de orfebrería.

    

...Y una cartuja expoliada

Allí, la Plaza Mayor, con casas sencillas, algunas con la solera del tiempo y bellas portadas, como la del Hogar del Pensionista.

Aunque destruida en Buena parte, la cartuja sigue mostrando parte de su pasado empaque. guiarte.com. Copyright
Esparcidos por este lugar de blancas casas encaladas hay otros elementos que revelan el interés histórico del lugar.

El ayuntamiento y una fábrica de anises ocupan el viejo convento de San Agustín, cuyas obras son básicamente del XVI y XVIII.

El convento de San Francisco, del XVII también se ha adecuado para la producción de anisados y mercado de abastos.

Otro detalle del edificio de la cartuja. guiarte.com. Copyright
Otros antiguos centros religiosos han sufrido paralelas reconversiones, pero muestran dependencias y claustros de notable vigor.

Pero el arte y el sabor a historia también están en las afueras, como en la cartuja, donde se muestran elementos góticos, mudéjares y barrocos.

Parte de la misma ha sido salvada de las ruinas para reconvertirla en hospedería y centro de arte.

El resto exhibe esa melancólica belleza de la destrucción; paseos umbrosos donde pudiera estar el espíritu de Gustavo Adolfo Bécquer buscando un rayo de luna o el eco de la pisada de una mujer amada sólo en sueños.

    

Reino de la naturaleza

Después de la desamortización la cartuja quedó expoliada, convertida en majada de ganados. Merced a un plan de reconversión turística, iniciado en 1977, y no culminado todavía, se ha podido recuperar parte de su antiguo y sencillo esplendor.

El impulso de una mujer, Carmen Ladrón de Guevara, hizo que recibiera el Premio Europa Nostra, en 1986, a la conservación del Patrimonio Histórico Artístico y su Entorno. La Junta de Andalucía la declaró Bien de Interés Cultural..

Y a cuatro kilómetros del pueblo, el Santuario de Nuestra Señora del Monte, en uno de los bellos parajes del parque natural, y dedicado a la Patrona de Cazalla de la Sierra.

La naturaleza está siempre en la retina de quien pasea por el entorno de Cazalla. guiarte.com. Copyright
Es del siglo XVIII y centro de romería en el segundo fin de semana de agosto.

Desde el punto de vista biológico, también es interesante el territorio serrano; propicio para andarines y cicloturistas. La flora es atractiva y la fauna abundante. Es tierra en la que hay ciervos, jabalís, ginetas, nutrias, buitres, águilas... también es buen territorio para la pesca de la trucha.

Y para descansar y conversar. Y disfrutar del buen comer. De entrante, un plato de la famosa chacinería del ibérico de la Sierra de Sevilla. Luego, un plato de caza: conejos, venados, cabritos y corderos son apreciados en la cocina de este lugar. Pata terminar, café y una copa del aguardiende de lugar.

Cazalla y caza; caza y cazalla. ¡Dos palabras unidas por su raiz!