La Pequeña Camarga Alsaciana

El Rin llega a Francia por el Sur de Alsacia, después de dejar atrás a la ciudad suiza de Basilea. Hace dos siglos, el río fluía a un lado y otro del valle, pero los campos de cultivo han ido avanzando a costa del inmenso cauce. Al norte de Basilea existe una pequeña Reserva Natural, La Pequeña Camarga Alsaciana, que pretende conservar este territorio donde tierra y agua se funden.

Esta es una guía de esta pequeña comarca, que se extiende al norte de Basilea, a lo largo del Rin y del Canal de Huningue.

Elaborada con textos y fotografías de Tomás Alvarez.

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La Camarga

Guía de esta pequeña comarca, que se extiende al norte de Basilea, a lo largo del Rin y del Canal de Huningue.

La Reserva

La Reserva Natural de la Pequeña Camarga Alsaciana es un territorio para comprender cómo eran antaño los terrenos del entorno del Rin.

Cisne en la soledad de un pequeño charco pantanoso de la Reserva Natural, al atardecer.

Este territorio, ubicado sobre los términos municipales de San Luis, Rosenau, Village-Neuf, Bartenheim y Kembs, se encuentra en el sur de la llanura de Alsacia, en el departamento del Alto Rin, y ocupa una superficie de 900 hectáreas, ubicadas a unos 240 metros de altitud, aproximadamente, sobre el nivel del mar. La reserva fue creada en 1982.

Edificio central del área de atención de la Reserva Natural.

Se trata de la primera reserva creada en Alsacia, y tiene como objetivo testimoniar la riqueza natural de la jungla renana, aunque el río en este ámbito, ha sufrido muy sustanciales modificaciones en el curso de los últimos siglos, con la creación de los canales de Huninge y Alsacia y la gran central hidroeléctrica de Kembs.

La Pequeña Camarga está abierta a las visitas durante todo el año, y se llega excelentemente a la reserva especialmente desde Rosenau y San Luis. Es fácilmente accesible en bici desde todos los pueblos vecinos, porque en torno al canal de Huninge hay un magnífico sendero utilizable todo el año.

En medio del marjal se hallan a veces algunos bóvidos, que fueron traídos de Escocia para controlar las pasturas.

En la zona se clasifican 174 pájaros, de los cuales 76 son nidificantes; abundan diversos mamíferos, además de unos bóvidos traídos de Escocia, para aprovechar la gestión de pastos de los terrenos de marjalería.

Pero aparte de la naturaleza y los elementos explicativos que se pueden conocer en la zona de acogida del parque, éste tiene también el honor de albergar la primera piscifactoría europea, ubicada aquí en 1852, para aprovechar las aguas para producir pescado, con el que también se pretendió repoblar diversos cursos franceses.

En 1860 las instalaciones estaban ya hechas y la explotación de piscicultura fue denominada Pisciculture de Huningue, porque la población que llevaba este nombre era la capitalidad de esta zona.

Recorridos por la Pequeña Camarga

El corazón de la reserva es un conjunto de casas que alberga la recepción: las casas de la reserva, la de piscicultura, los espacios pedagógicos y expositivos.

Imagen del siglo XIX, con la primitiva edificación dedicada a la piscicultura.

Junto a este grupo de edificaciones se hallan unos espacios naturales de gran atractivo; zonas lagunares en las que es frecuente encontrar una avifauna variada.

A la Pequeña Camarga se llega con facilidad. Si el viajero viene en bicicleta, el acceso mejor es el sendero cicloturista del Canal de Huningue. A la altura de la esclusa número dos del canal. Tome la carretera que conduce a Saint Louis la Chaussée (hacia el oeste) y apenas recorridos doscientos metros aparece un sendero de tierra en el lindero de la Reserva Natural. Siguiendo este sendero se accede al corazón de la misma.

Plano de la Reserva Natural

Si llega en automóvil, deberá llegar hasta Saint Louis la Chaussée y tomar la carretera de Rosenau. En las afueras de San Louis aparece una pequeña área de descaso, con bancos y carteles orientativos. Desde ella, en dirección norte, va otro sendero que en media hora aproximadamente nos conduce a los edificios del centro de la Naturaleza.

Por ferrocarril, también conviene acceder por la estación de Saint Louis la Chaussée.

Los recorridos a pie o en bici se pueden hacer por distintas áreas. Habitualmente son senderos sencillos que cuentan con zonas de observación para gozar del paisaje y "espiar" la vida de la zona.

Una naturaleza exuberante, donde agua y tierra se confunden; lagos, arroyos, marjales; zonas de bosque y pastura... En estas últimas aparecen de vez en cuando los bóvidos traídos de Escocia para tratar de mantener naturalmente territorios de pasto; en los espejos de agua aves diversas...

Varios de los senderos se realizan por el entorno del área central de acogida, en tanto que otros discurren en torno al Rin, según el plano que se adjunta.

Agua y tierra se funden en una naturaleza bella.
Desde los observatorios se contemplan paisajes y aves.

El Rin salvaje

El Rin nace en Suiza y desemboca en el mar del Norte, después de pasar por varios países. Es el principal río europeo, por su importancia histórica y su valor económico.

El Rin salvaje, a la altura de la Barra de Istein.

De sus 1300 kilómetros de longitud, los últimos 880 son navegables, exactamente desde Basilea.

Ha sido, históricamente, un río de gran significación. Con su caudal medio de más de 2000 metros cúbicos por segundo, discurre drenando una cuenca de cerca de 200.000 kilómetros cuadrados, recogiendo aguas de diversas cordilleras, pero especialmente de los Alpes.

En su origen es un río salvaje, natural, con aguas que brincan en un vivo descenso, hasta que alcanza los territorios germánicos.

Apacible imagen del Rin salvaje, con sus riberas boscosas.

Nace en los Alpes, en el cantón de los Grisones, y avanza raudo desde más de 3000 metros de altitud hacia los 400 de la zona del Lago Constanza. Aún se aprecia su viva corriente en su recorrido suizo, especialmente en Schaffhausen, donde el agua se transforma en orgía de espumas, en las mayores cataratas existentes sobre suelo europeo.

Si ya en Suiza pierde su carácter bravío, especialmente por mor de las explotaciones hidroeléctricas, a partir de Basilea el río pierde casi todo su carácter natural, por la contaminación, los acanalamientos y aprovechamientos energéticos y sobre todo por las obras puestas en marcha para hacerlo cómodamente navegable.

En el entorno de la Reserva Natural de la Pequeña Camarga Alsaciana aún podemos admirar el Rin salvaje junto al "domesticado".

Trazado antiguo y nuevo del Rin. Se observa como los numerosos ramales del río han desaparecido. Sólo quedan las corrientes marcadas en tono más oscuro.

El hombre ha canalizado la gran corriente, pero aún queda un ramal muy natural, al este del Gran Canal de Alsacia, donde las aguas parecen ser puras, donde aún el ojo puede contemplar las piedras del fondo o la espuma de las aguas al descender por los rápidos.

Un trayecto recomendado para ver este Rin salvaje en esta parte alsaciana del río: el viajero debe llegar hasta las esclusas del Kembs. A la izquierda de las mismas hay un indicador y un sendero que baja en dirección este. Por ahí se camina un amplio trecho hasta encontrarse con el ramal "salvaje" del Rin.

A lo largo del río hay una vía empedrada, más propicia para el paseo a pie que para la bici, hasta le presa que deriva la mayor parte del agua por el Canal de Alsacia, a la altura de Village Neuf. Siguiendo este camino hacia el sur se puede contemplar el magnífico bosque de ribera y al fondo, en el otro lado del río, el roquedo de Istein.

La barra de Istein genera una serie de rápidos que hacían al río peligroso y difícilmente navegable, cerca de Basilea.

En el pasado, la corriente llegaba hasta las cercanías del roquedo, desde donde se han pintado magníficos cuadros y grabados, con el paisaje de corrientes e islas al fondo. Istein fue una población también vinculada al señorío episcopal de Basilea, y que a su vez dominó en algún momento el entorno del otro lado del río: Huningue y Rosenau, según consta en documentos históricos.

El paseo nos permitirá contemplar también los arrastres de cantos rodados, que antaño eran propicio lugar para el desove de los salmones, y unos pequeños rápidos, la Barra de Istein, debidos a las mismas formaciones rocosas de Istein.

El salmón desapareció del Rin hacia 1956. desde los años noventa vienen haciéndose labores para facilitar el retorno de salmónidos y además se están haciendo sueltas de cientos de miles de alevines; muchos de ellos procedentes de la piscifactoría de la Pequeña Camarga. Ya hay constancia de vuelta de hasta territorio alsaciano. Se espera que en el futuro pueda crecer esta aún escaso flujo.

Llegados a estos rápidos de Istein, se puede retornar por el sendero que surge a la izquierda, en dirección al oeste, para reencontrarnos con la margen derecha del Canal de Alsacia, y volver a la zona de las esclusas. De no optar por este atajo, se puede seguir hacia el sur por el camino de la orilla del Rin salvaje hasta la presa de inicio del Canal de Alsacia; cruzar por encima de la misma y entrar por el margen alemán del río, para volver a Francia por el puente que une Weil am Rheim con Hunigue y Village Neuf.

El Rin domesticado

Basilea es el punto en el que el que el Rin sufre una profunda mutación. Aquí podemos hablar de un río domesticado.

Represa de inicio del Gran Canal del Rin.

Desde esta ciudad suiza, la última por las que pasa el gran río, hasta el mar del Norte, la navegación es cada vez más intensa. Se podría decir que Basilea es el puerto fluvial de Suiza.

Productos químicos e industriales de todo tipo van en barcos hacia el norte, desde aquí, atravesando primero los territorios limítrofes de Alsacia y Bade, luego adentrándose por la región industrial del Ruhr y más tarde por el entorno de los Países Bajos.

En la transformación del río, tenemos varios puntos que recorrer. En Huningue, cerca del puente peatonal, unos cientos de metros hacia el sur, aparece el primer canal que sale del río. Es relativamente humilde, pero cargado de historia. Es el Canal de Huningue, obra de 1828, destinada a enlazar el Rin con el Ródano.

Un barco supera la esclusa de Kembs y sigue camino hacia Basilea.

Apenas avanzamos por el río tres kilómetros más, a la altura de Village Neuf una gran represa conduce la mayor parte de las aguas al Gran Canal de Alsacia, en tanto que deja una menor parte para el Rin "salvaje".

Gran Canal de Alsacia

Al término de la Primera Guerra Mundial, la Paz de Versalles otorgó a Francia el derecho de explotar los recursos del Rin. Entonces, a partir de 1920 se construyó un inmenso canal, el Gran Canal de Alsacia, destinado a la circulación de barcos y la explotación de la electricidad.

El Gran Canal de Alsacia se inicia frente a Village Neuf, es un trabajo del ingeniero René Koechlin, tiene una longitud de 52 kilómetros y una anchura media de unos 200 metros.

La obra dejó al que los germánicos denominaban Pater Rhein (Padre Rin) casi sin flujo. El salmón fue desapareciendo del territorio. Paralelamente, el desarrollo fue transformando la corriente en la más contaminada de Europa. Felizmente, esto va cambiando e incluso el salmón está recuperándose.

Un navío pasa hacia el norte, por debajo de las compuertas de la esclusa de Kembs.

Para comprobar lo que es el Rin domesticado, podemos seguir desde la altura de Village Neuf a la de Kembs Loechlé, por la orilla alemana o la francesa, en un ameno paseo, a la vera de la corriente del Gran Canal, por el que de vez en cuando pasan grandes barcos cargados de productos, en dirección norte o sur.

A la altura de Kembs Loechlé aparecen las grandes esclusas del río, que permiten superar los desniveles que va registrando el terreno en su descenso hacia el mar. Es ameno contemplar el paso de las embarcaciones y el funcionamiento de las grandes compuertas.

Al lado mismo de las esclusas está la gran fábrica de electricidad, la primera de las cuatro grandes centrales hidroeléctricas del canal, con una producción anual de 895 millones de Kwh.

Es este un paseo excelente para ver al Rin como agente de desarrollo económico europeo. Desde 1868, por la Convención de Mannheim, el río está catalogado como territorio de "aguas internacionales" desde Basilea hasta el mar del Norte. Es el gran río domesticado.

Central y esclusa de Kembs

Una de las excursiones obligadas se desarrolla en torno a la central hidroeléctrica y las esclusas ubicadas frente a Kembs-Loechlé, algo al norte de Rosenau.

Cisnes, en la orilla del Gran Canal de Alsacia, en su inicio, frente Village Neuf.

Cuando el Rin pasa a la altura de Weil am Rhein(Alemania) y Village Neuf(Francia) una inmensa presa desvía la corriente hacia el Gran Canal de Alsacia, anchurosa vía de agua que permite el aprovechamiento energético y la navegabilidad del Rin. Una mínima parte da agua sigue por el viejo cauca del Rin, en medio de un paraje atractivo.

La construcción de la obra de Kembs se desarrolló entre 1928 y 1932. La gran esclusa en de aquella época, aunque ampliada posteriormente. Permite salvar un desnivel de 12 metros, con lo que la navegabilidad se asegura hasta Basilea.

Las obras de remozamiento hechas en la década de los noventa, para ampliar el tonelaje de las embarcaciones que circulan por el río, fueron financiadas en su mayor parte por Suiza, dado que por aquí pasa el 15 por ciento de su comercio exterior, y por aquí llega el 40 por ciento de los hidrocarburos que consume el país. Ésta navegabilidad del Rin permite en realidad a Suiza tener una salida al mar.

Un navío acaba de superar las exlusas de Kembs en su viaje hacia el sur.

El aprovechamiento hidroeléctrico del Rin en Kembs corrió a cargo de la sociedad Energie Electrique du Rhin, creada por René Koechlin, diseñador del Gran Canal de Alsacia. En 1946 la central quedó nacionalizada, en propiedad de la empresa EDF.

El canal de Alsacia, de unos 52 kilómetros de largo está cortado en otros tres puntos, en los que coincide el aprovechamiento energético con las esclusas que permiten superar los desniveles del río. Los barcos disponen 10 metros de profundidad media con un canal navegable de un mínimo de 80 metros de anchura.

El Canal tuvo una prehistoria interesante. Desde la Edad Media, las poblaciones del entorno fueron tratando de hacer canalizaciones para evitar inundaciones y ampliar zonas de cultivo, facilitando además la navegabilidad del río.

Imagen de la central elétrica de Kembs, la primera que tiene el Rin en el Canal de Alsacia.

En el siglo XIX los trabajos se aceleraron bajo la dirección del ingeniero alemán Tulla. La corriente se hizo más rectilínea y se acortó un 15 por ciento. El resultado fue desastroso en parte, porque en esta zona la corriente adquirió mucha mayor rapidez, aumentó la capacidad de erosión y el río bajo en algunos lugares hasta diez metros, por los arrastres. En el entorno de Kembs emergieron unas rocas prácticamente insalvables, la barra de Istein, y los barcos dejaron de llegar a Basilea.

La familia Koechlin, gente burguesa emprendedora y técnicamente avanzada, ya intentó en el tramo final del XIX aprovechar el Rin para producir electricidad, para ello creó incluso una sociedad industrial en Moulhouse, pero el proyecto rebasaba las posibilidades.

El final de la primera guerra Mundial, y el permiso logrado por Francia para explotar energéticamente al río dieron la señal de salida. El proyecto Koechlin avanzó, y en 1928 se iniciaron los trabajos en el entorno de Kembs.

En 1932 la fábrica producía 895 millones de Kwh, el 6 por ciento de las necesidades de Francia en aquella época.

Las aguas, en la salida de la central eléctrica de Kembs.

La central posee dos grupos Kaplan y 4 turbinas de hélice para generar energía. Todo está suficientemente automatizado para que unas pocas personas atiendan la central y el pase de las embarcaciones.

Se llega muy bien desde las inmediaciones de Kembs-Loechlé, y el pase a ambos lados del canal es sumamente relajante. Si se quiere hacer una ruta ciclista, se puede pasar por delante de las esclusas y seguir la orilla oriental del Canal, hasta la presa que desvía las aguas del Rin. Se cruza por encima de ella y se pasa a la orilla alemana. Siguiendo al sur, se accede al puente que una Weil am Rhein y Village Neuf; se pasa a la parte francesa y ya vuelta hacia el norte, hasta el punto de arranque. A la altura del casco de Village Neuf se puede retomar el paseo a la orilla del Canal, para regresar a la zona de las esclusas. No hacer muy tarde el recorrido, porque el paso por encima de la presa del Rin se cierra hacia las seis de la tarde.

Pararse un ratito a ver el paso de los barcos por las esclusas es algo siempre entretenido... Pero también es entretenido llevarse un libro y buscar un rincón en el que gozar de la tranquilidad de estos parajes.

El Canal de Huningue

Si hubiera que buscar un elemento común a todas las poblaciones del entorno de la Pequeña Camarga, ese sería el Canal de Huningue.

Aquí nace el Canal de Huningue, en el oeste del Rin, junto a Suiza.

El canal cruza por medio de la planicie renana. Actualmente ha perdido su interés original, (comunicar el Rin y el Ródano), pero ha ganado atractivo como vía verde.

El Canal de Huningue es una obra de 1828, que sirve como alimentación de agua al Canal que enlaza el Ródano con el Rin. Se inicia en Huningue, en la margen del Rin, justo a la altura del encuentro de las fronteras de Francia, Alemania y Suiza.

En el punto de inicio hay un bello parque, de Agua Vivas, donde pueden efectuarse deportes de canotaje y kayak.

Deportes en la corriente del parque de Aguas Vivas, junto al nacimiento del Canal de Huningue.
El apacible canal, a la altura de Village Neuf.
Prosigue el canal por el municipio de Village Neuf, para continuar en dirección norte por los aledaños de Rosenau, Bartenheim y Kembs. Desde aquí empieza a orientarse progresivamente hacia el oeste para llegar a los aledaños de Moulhouse.

Desde Huningue a Kembs -que es el trozo analizado para esta guía- el canal es un curso de agua apacible, en el que se encuentran diversos ejemplares de aves, especialmente anátidas, y que lleva permanentemente a su lado una vía para peatones y cicloturistas.

A medida que nos alejamos de Huningue el entorno toma cada vez una imagen más rural, y al lado de la ruta podremos ver a los lugareños trabajando, pescando o simplemente jugando a la petanca.

En algunos enclaves especiales hay observatorios para ver la naturaleza con detenimiento.

Es la vía ideal para recorrer la zona, porque la cruza por la mitad, y también para acceder a la Reserva Natural de la Pequeña Camarga Alsaciana, A la altura de la esclusa número dos del canal, frente a Saint Louis la Chaussée hay una pequeña área de descanso desde la que sale un sendero por el que se accede al corazón de la Reserva. Junto a la esclusa hay un mapa explicativo.

Un cartel, en Huningue, nos informa de algunas aves que habitan en la zona.