Qué Ver en Brasilia

Qué ver en la ciudad de Brasilia, capital de Brasil. Elementos más destacados para su visita.

Cómo se distribuyen los barrios de Brasilia

Resumen de las zonas o barrios que componen la ciudad brasileña de Brasilia, capital del país.

Vista del Asa Norte desde la Torre de Telecomunicaciones. Se aprecia algún hotel y el centro comercial Brasilia Shopping.

Influido por Le Corbusier, el plano se repartió en función de una “racionalidad” urbana. Zonas residenciales, de gobierno, de ocio... Ésta es justamente la tarjeta de presentación de Brasilia, una ciudad que no se parece en nada a lo que podamos conocer en otras urbes del mundo.

El plano sería algo así como la figura de un avión gigantesco que viaja en dirección sudeste. El fuselaje, correspondería a las actividades administrativas y las inmensas alas (llamadas en portugués Asa Sul y Asa Norte) a los barrios comerciales y de habitabilidad; todo con unas excelentes vías de comunicación para facilitar el traslado rápido.

Grandes explanadas finalizan ante volúmenes edificados de formas geométricas, básicamente de formas cúbicas y redondas... con unas perspectivas estudiadas para lograr simetrías, asimetrías y brillantez estética.

Zona residencial en el Asa Sul de Brasilia, unos barrios muy habitables, con abundante vegetación y edificios de buen aspecto, aunque con un poco de aire soviétic

En el centro de este territorio de la modernidad urbana, lo que comparábamos como fuselaje del avión y que en Brasilia se denomina Eje Monumental, destaca la plaza de los tres poderes, donde se concentran algunos de los centros más representativos del país como el palacio del Congreso, donde radica el poder legislativo o el Palacio del Planalto, correspondiente al poder ejecutivo. Cerca, la explanada de los ministerios con sus edificios estética similar.

Un sitio excelente para analizar el conjunto es la céntrica torre de televisión, en la zona central del Eje Monumental, cerca del lugar donde se unen las Alas Norte y Sur con el fuselaje del avión.

En definitiva, podemos encontrar muchas particularidades que nos llamarán la atención en Brasilia. Para que los lectores se puedan hacer una idea mejor, imagínese una ciudad donde todos los hoteles se concentrasen en un área, así como los centros comerciales en otra, las zonas residenciales en una distinta, etc.

Asa Sul vista desde la Torre de Telecomunicaciones. También se puede apreciar parte del Eixo Monumental y otros elementos como la Catedral de Brasilia.

Ahora tocaría preguntarse si toda esta "racionalidad" a la hora de diseñar los barrios de la ciudad es práctica. Sin duda, concentrar las áreas de ministerios o palacios de gobierno es útil y crea un conjunto muy atractivo para el visitante. Pero no todo son ventajas. Por ejemplo, dado que la zona de residencias está separada de la zona comercial, nos encontraremos con que para ir a un supermercado decente, tenemos que andar bastante o trasladarnos en transporte público o privado. Es decir, no existe el típico super de barrio, sino que tienes que cambiar de barrio para encontrarlo. A lo sumo, cerca de tu casa encontrarás una pequeña tienda de ultramarinos, una sola y punto.

Ejemplos de poca practicidad hay bastantes. Si eres un ejecutivo en viaje de negocios, olvida alojarte en un hotel al lado del lugar donde tengas tu interés. Los hoteles están todos en el mismo lugar, en una zona determinada donde sólo hay hoteles, lo que te obligará a tomar un taxi para ir al lugar donde tengas que dirigirte por tus negocios.

Otra cosa que deja un poco que desear, una vez visitada Brasilia, es que la planificación de la ciudad parece que fue pensada para circular en vehículo y no a pie. Es decir, no es una ciudad pensada para los peatones, que tienen que recorrer cientos de metros para encontrar un paso de cebra por el que poder cruzar el Eje Monumental, por poner un ejemplo.

Una de las grandes avenidas de Brasilia, cerca de la Torre de Telecomunicaciones. Se puede apreciar como los peatones se ven forzados a cruzar por un lugar sin paso de cebra ni semáforo.

Eje Monumental de Brasilia

El eje central de la ciudad de Brasilia, llamado Eje Monumental, es donde se concentran la mayoría de los lugares que debemos visitar.

Eje Monumental visto desde la Torre de Telecomunicaciones. Se puede apreciar en el centro la estación central de autobuses y monumentos como la Catedral, Palacios de Gobierno, el Puente JK al fondo, e

Si nos imaginamos Brasilia como un pájaro con las alas abiertas, lo más interesante sería el cuerpo del ave, por lo que nuestra visita se centrará en lo que se denomina el Eje Monumental de la ciudad (Eixo Monumental en portugués). Esta zona es una gran extensión de terreno con unas magníficas extensiones de césped bien cuidado y poco poblado de árboles o matorrales.

No es necesario nombrar los elementos que nos podremos encontrar en el Eje Monumental, puesto que los vamos a ir viendo poco a poco a lo largo de los próximos artículos, pero, para nuestra orientación, cabe decir que a un extremo tenemos los palacios de Gobierno y al otro la torre de telecomunicaciones y diversos museos. En una parte más central está la estación de autobuses principal y monumentos como la catedral o los distintos museos.

El Eje o Eixo Monumental tiene grandes extensiones de cesped sin otro tipo de vegetación. En la foto podemos ver los edificios sede de los distintos ministerios.

Las distancias en el Eje monumental son relativamente largas, lo suficiente para que no lo podamos recorrer con facilidad en un mismo día, teniendo en cuenta las distintas paradas que querremos realizar. Así pues, para trasladarse de un extremo a otro sería interesante un autobús u otro tipo de transporte. Sin embargo, merece la pena recorrer a pie alguna de las zonas del eje central, puesto que podremos experimentar una de las sensaciones más especiales que se dan en la ciudad.

Estar en medio del eje monumental, en medio de la extensión de césped, da una amplitud de visión impresionante y poco común en las ciudades del mundo. A tu alrededor podrás observar que la ciudad se mueve, que las grandes avenidas albergan decenas o cientos de vehículos, pero toda esa agitación parece muda en medio de la explanada. La sensación que se queda es como si vieras todo ese panorama, inmenso y vivaz, metido en una caja de cristal.

Los edificios modernistas, del arquitecto Niemeyer, son la tarjeta de visita de Brasilia. Aquí vemos el Museo Nacional con la Catedral de la ciudad en el fondo.

Palacio del Congreso de Brasilia

El palacio de Congreso de Brasilia es una de las imágenes más representativas de Brasil.

Vista del Palacio de Congreso, donde se aprecian sus altas torres y el contraste con las estructuras cupulares.

El Palacio del Congreso, situado en el Eje Monumental y en las inmediaciones de la Plaza de los Tres Poderes, obra de Oscar Niemeyer, es símbolo del Estado brasileño. Consiste en dos torres rectangulares de estética cercana al edificio de la Naciones Unidas, aunque en este caso quedan realzadas por las estructuras de los “plenarios” de las cámaras de diputados y del senado federal.

Las torres, de 28 pisos, albergan las partes administrativas del Poder Legislativo y sendas fundaciones. A sus lados las otras dos estructuras cupulares que realzan la verticalidad de estos edificios, los más altos de la ciudad. La estructura convexa es el plenario del Senado y la cóncava es la de la Cámara de Diputados.

En torno al conjunto –como en otras construcciones de la urbe- los espejos de agua y explanadas de césped realzan la estética. Esta obra, de 1958, forma el mayor conjunto arquitectónico de Brasilia.

Foto del Congreso Nacional de Brasilia, desde la Plaza de los Tres Poderes.

Otra toma del Palacio de Congreso de Brasilia. Se puede ver una pasarela que comunica ambas torres.

Palacio de Planalto

El Palacio de Planalto es la principal sede del Gobierno Federal y lugar trabajo más habitual del presidente de Brasil.

Palacio de Planalto, con las líneas modernistas características de la arquitectura de Brasilia, obra de Niemeyer.

El Palacio de Planalto, sede del Gobierno Federal, se encuentra en la plaza de los tres poderes, en el extremo del Eje Monumental de Brasilia donde se agrupan todos los Palacios de Gobierno. Niemeyer puso en él una imaginación más festiva, y lo consiguió rompiendo la línea horizontal del edificio con sus columnas de aire picasiano.

Fue diseñado por Niemeyer en 1956, y en el plano piloto de la ciudad tenía como nombre Palacio de los Despachos. Se terminó a tiempo para que en 1960 – en las celebraciones de la capitalidad- fuese sede principal del evento.

Líneas horizontales se conjugan con las curiosas columnas que dan levedad a la imagen. En el entorno, sencillos jardines para realzar el propio edificio.

Ante la fachada se ubicó una lámina de agua con posterioridad a la inauguración, después de que un aventurero intentara conseguir fama internándose en el edificio con el vehículo que conducía (chocó contra una de las columnas y no consiguió la fechoría).

La superficie de los cuatro pisos es de 36.000 metros cuadrados, y la sala noble es la tercera. Allí se ubica el gabinete presidencial.

Foto del Palacio del Planalto, que deja ver algunas zonas arboladas cercanas.

Palacio de Justicia

El Palacio de Justicia es otro magnífico edificio de Niemeyer. Consiste en el tribunal de mayor instancia de Brasil, cuyos fallos no se pueden apelar.

Palacio de Justicia, con la escultura de Ceschiatti al frente. Tiene unas líneas similares al Palacio de Planalto.

Una fachada de arcos, con unos canales que vierten cortinas de agua dan un aire especial al palacio de Justicia, otra de las obras de Niemeyer en la capital brasileña.

Se trata de otra edificación de líneas horizontales, a semejanza del palacio de Planalto, aunque en ésta, la disposición columnar, también muy original, es más apretada y seria. Es la sede del Ministerio de Justicia.

Está también ubicado en la Plaza de los Tres Poderes y la preside una escultura titulada "A Justiça", obra de Alfredo Ceschiatti.

Detalle de las líneas curvadas de las columnas del Palacio de Justicia, características de los edificios de Niemeyer.

Palacio de Itamaraty

Conocido también como Palacio de los Arcos, obra del arquitecto Niemeyer en estilo modernista.

Fachada principal del Palacio de Itamaraty, Ministerio de Relaciones Exteriores, en Brasilia.

Es sin duda uno de los edificios más clasicistas de Niemeyer, sin duda inspirado en las logias del renacimiento italiano. En él se alberga la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil. Es un órgano que depende del Poder Ejecutivo.

Se la llama también Palacio de los Arcos, por esa arcada tan peculiar, que queda realzada por un espejo de agua, en medio del cual se halla un excelente grupo escultórico de mármol, que representa al globo terráqueo con sus continentes, y que es obra de Bruno Giorgi, titulada “Meteoro”.

Foto del Palacio de Itamaraty, donde se puede apreciar la escultura Meteoro, de Bruno Giorgi.

Palacio de la Alborada

La residencia oficial del presidente de la República es un edificio ubicado en las cercanías del Lago Paranoá, cuyo encanto está basado en la simplicidad.

Palacio de Alborada, foto de Thum Fel, usuario de Wikimedia.

Oscar Niemeyer es también autor de este trabajo que se inauguró en 1958.

Se trata de un edificio longitudinal, de baja altura, cuya fachada queda realzada por columnas que recuerdan por su inspiración picasiana a las del palacio de Planalto.

Al lado se halla otra obra encantadora: una capillita, obra también de Oscar Niemeyer, que tiene el techo pintado por el artista Athos Bulcão, otro de los artistas que han dado brillantez especial a la ciudad.

En el espejo de agua que realza la fachada está otro magnífico grupo escultórico: As Laras, las Bañistas, obra de bronce del escultor Alfredo Cheschiatti, que recuerda las formas de Moore.

La Catedral

La Catedral Metropolitana Nossa Senhora Aparecida es otra obra magnífica de Niemeyer, inaugurada en el año 1970, y de notable audacia constructiva.

Catedral de Brasilia, obra de Niemeyer, con las estatuas de los Cuatro Evangelistas.

Uno de los edificios más interesantes y bellos de la ciudad es la Catedral Metropolitana.

Se trata de una especie de cúpula que arranca del suelo, organizada en torno a un círculo delimitado por dieciséis nervaduras convexas, que se abren en la cima en una especie de gesto de ofrenda a las alturas.

En torno a la edificación, que corona una cruz, hay cuatro grandes figuras de bronce, de Alfredo Cheschiatti, conocidas como los evangelistas.

Aquí se puede ver el campanario, al lado del edificio de la Catedral, que también es bastante original.

Este edificio está parcialmente enterrado, y se accede a él por una rampa descendente, de aire oscuro, especie de zona de meditación, que antecede al propio ámbito interno, sumamente luminoso, bañado por la luz colorista de los vitrales de Marianne Peretti, un espacio en los que parecen flotar los ángeles, obra de Cheschiatti.

Quizás vista desde fuera resulte un poco menor en tamaño de lo que uno se esperaba, pero es que el hecho de estar parcialmente enterrado hace que el edificio parezca menor desde fuera y mayor una vez accedemos a él. El aire que se respira dentro está bañado del color azulado que desprende la luz, a causa de los vitrales, lo que ofrece una sensación de iluminación, paz y armonía poco habituales en este tipo de construcciones.

Detalle del interior de la Catedral de Brasilia, con las nervaturas y vidrieras y el altar.

Torre de Telecomunicaciones

La Torre de Telecomunicaciones de Brasilia es el mejor lugar desde donde visualizar la ciudad, desde la altura y con una amplitud de 360 grados.

Una de las muchas vistas que se pueden apreciar subiendo a la Torre. En este lado vemos parte del Eixo Monumental y el Palacio de Convenciones.

Una visita a Brasilia quedará completa con el acceso a la Torre de Telecomunicaciones, a la que podemos subir para obtener unas valiosas vistas panorámicas del conjunto arquitectónico. Dada su altura, es posible divisar la Torre desde muchos puntos de la ciudad y así mismo, que queda en el Eje Monumental, más o menos en la zona más céntrica de la ciudad, cercana a las Alas Sur y Norte.

Torre de Telecomunicaciones, en este caso vista desde un poco más lejos y donde se puede apreciar la plataforma a la que se puede subir, a media altura de la torre.

La Torre de Telecomunicaciones es de acceso público, por lo menos una de las plantas, a la que llegaremos por ascensor. Como decimos, las vistas permiten observar de una manera general el plano de la ciudad e intuir la forma del avión. Podremos ver sus alas a los dos lados, y hacia un lado los edificios de gobierno y al otro una serie de centros de convenciones y museos.

Si tenemos un poco de suerte, encima de la torre encontraremos un amable vendedor de postales turísticas que nos explicará los diversos elementos de interés que alcanzaremos con la vista, puesto que la visita no incluye guía turístico ni nada parecido. No obstante, lo más impactante es la propia vista de la ciudad y la ocasión de sacar unas buenas fotografías del lugar.

Torre de Telecomunicaciones de Brasilia, destacada sobre un cielo parcialmente nublado.

Puente Juscelino Kubitschek

El puente Juscelino Kubitschek, también conocido como Ponte JK, es una de las imágenes más típicas de Brasilia.

Puente Juscelino Kubitschek o puente JK, con sus arcos asimétricos, desde la orilla del lago Paranoá.

El puente Juscelino Kubitschek es una obra de reciente construcción, realizada por Alexandre Chan y galardonada con algunos premios arquitectónicos. Fue inaugurado en diciembre de 2002, con nombre en honor al presidente de Brasil que impulsó la creación de la ciudad capitalidad del país.

Es un puente de líneas ultramodernas, que hace una ligera curva en su recorrido, acompañado por tres característicos arcos asimétricos y localizados en planos distintos, que destacan aun más su anatomía curvada. Entre los ciudadanos de Brasilia es familiarmente conocido como "A ponte JK", con artículo "A", pues la palabra "ponte" en portugués es femenina.

Situado sobre el Lago Paranoá, tiene una longitud de 1200 metros y una anchura de 24 metros, dividida en dos sentidos con tres carriles cada uno más dos pasarelas por las que circulan ciclistas y peatones.

Vista panorámica de la ciudad de Brasilia desde el Puente JK.

Para visitar este puente tendremos que salirnos un poco de las rutas turísticas habituales y podremos llegar en autobús. La ida podríamos hacerla en taxi si lo preferimos, pero si dejamos el taxi para poder apreciar las vistas sin prisas, la vuelta la tendremos que hacer en autobús.

Si vamos con tiempo y lo deseamos, podremos incluso tomar un baño en las aguas del lago que cruza el puente, donde es posible que encontremos habitantes refrescándose o incluso intentando pescar alguna cosa.

Plaza de los Tres Poderes

La Plaza de los Tres Poderes aglutina los principales edificios de gobierno de la ciudad y por tanto del país.

Monumento en homenaje a los trabajadores que construyeron Brasilia "Os Candangos".

El punto más destacado de la ciudad de Brasilia es la Plaza de los Tres Poderes, de forma cuadrada y localizada en el extremo este del Plano Piloto de Brasilia, que no es más que una gran explanada en la que se disponen en sus distintos lados los edificios de las instituciones gubernamentales de Brasilia.

En la Plaza de los Tres Poderes encontraremos los tres principales edificios de la administración, que son:

Poder Legislativo: el Congreso Nacional
Poder Ejecutivo: el Palácio do Planalto
Poder Judiciario: el Tribunal Federal Supremo

Panteón de la Patria y de la Libertad Tancredo Neves, con forma de paloma idealizada por el arquitecto Oscar Niemeyer.

La plaza es totalmente plana, lo que realza todavía más la vistosidad de estos tres edificios y crea un conjunto arquitectónico modernista que es la imagen típica de Brasilia y una de las postales del país.

La plaza, ya de por si interesante, además tiene diversos monumentos y construcciones en memoria de diferentes personajes y hechos que tienen que ver con la historia de Brasilia. Quizás en este sentido lo que más nos llame la atención es una escultura de dimensiones gigantes que se llama "Os Candangos", que es un homenaje a las personas, mayoritariamente nordestinas, que vinieron a estas tierras para construir la capital de la nada, a las que se llamaron "Candangos".

Lúcio Costa fue el urbanista al que se encargó el diseño de la ciudad de Brasilia que quiso hacer su particular Versalles en la Plaza de los Tres poderes, pero no dedicado al rey, sino al pueblo. En honor a él se construyó un mini museo subterráneo, obra de Oscar Niemeyer, llamado "Espaço Lúcio Costa", donde se pueden encontrar diversos elementos que ayudan a entender un poco más la construcción de la ciudad y sus características. Se accede desde unas escaleras localizadas en la Plaza de los Tres Poderes y dentro podremos encontrar una maqueta de la ciudad, táctil pensada para deficientes visuales, así como copias del proyecto del plano piloto y fotos de las obras de construcción de Brasilia.

La plaza de los tres poderes es de dimensiones enormes, en un espacio diáfano, sin vegetación ni elementos para dar sombra. Tan solo los monumentos y edificios de gobierno.

También apreciaremos en la plaza otro edificio modernista, menos destacado que los de los tres poderes, pero que también tiene interés dentro de la numerosa obra de Niemeyer en esta ciudad. Se trata del Panteón de la Pátria y de la Libertad Tancredo Neves, realizado en 1985 que simboliza una paloma blanca. Es un homenaje a las personas que han destacado durante la historia de la Patria Brasileña y fue diseñado motivado por la conmovedora muerte del primer presidente elegido democráticamente en Brasil, asesinado por envenenamiento.

También se destaca en la plaza un monumento donde ondea la bandera del país, que pasó al libro Guiness por ser la mayor bandera colocada en un mástil.

Bandera de Brasil, en el libro de los Guiness, por ser la mayor bandera que ondea en un mástil.

Complejo Cultural de la República

Un conjunto de edificios destinados a actividades culturales situados en la Esplanada de los Ministerios, Brasilia.

Foto del Museo Nacional de Brasilia, de líneas modernistas.

El Complejo Cultural de la República João Herculino (Complexo Cultural da República en portugués) es otro de los puntos donde se concentra la maestría arquitectónica de Oscar Niemeyer. Está compuesto por los edificios del Museo Nacional Honestino Guimarães y de la Biblioteca Nacional Leonel de Moura Brizola.

Este complejo dedicado a la cultura fue proyectado por Oscar Niemeyer, como tantos otros edificios y monumentos de Brasilia, de gran interés por ser una obra tardía del arquitecto, que se inauguró en 2006, el mismo día en que el proyectista cumplía 99 años de edad.

Edificio de la Biblioteca Nacional de Brasilia, que es tan perfecto y con diseño tan limpio que en la foto parece tan sólo una maqueta.

Situado en la Esplanada de los Ministerios y muy cercano a la Catedral de Brasilia, hace parte de un conjunto modernista de notable belleza y único en el mundo como es el Eje Monumental de la capital brasileña.

El Museo Nacional tiene forma de cúpula, pegada al suelo, donde destacan varias pasarelas, de entrada al museo y para la circulación entre sus plantas. Tiene un área de 14.500 metros cuadrados y fue inaugurado con una exposición sobre la obra de Niemeyer, que todavía se expone en el momento de escribir esta guía.

La Biblioteca Nacional de Brasília, que durante muchos años se conoció popularmente como la "Biblioteca Sem Livros" (en español sería Biblioteca sin libros), por estar cerrada al público y no tener ejemplar alguno para lectura. Hoy ya se encuentra abierta, de lunes a viernes e incluso sábados y domingos en horario más reducido, desde diciembre de 2008. Cuenta con unos cien mil libros de los que han sido catalogados unos once mil, según el propio web de la institución.

Interior del Museo Nacional, donde está expuesta una colección de fotografías y otros elementos de la obra del arquitecto Oscar Niemeyer.

Memorial JK y Memorial de los Pueblos Indígenas

Dos museos dedicados a Juscelino Kubitschek y a la población indígena de Brasil, muy próximos entre si.

Tanto el Memorial JK como el de los Pueblos Indígenas se encuentran en el Eje Monumental, rodeados de extensiones grandes de césped. Aquí se ve el Memorial JK.

Queremos hacer una mención aparte a estos dos museos, que agrupamos en un mismo artículo por localizarse uno al lado del otro. Se sitúan en el Eje Monumental, pero en la parte de la ciudad opuesta a la explanada de los ministerios. Desde la Torre de Telecomunicaciones, quedarían hacia el lado donde está el centro de convenciones de Brasilia.

Son dos museos que se encuentran en sendos edificios, obra de Oscar Niemeyer, quizás no tan imprescindibles como otros que ya hemos comentado. No obstante, merece la pena señalarlos por estar en otro área del Eje Monumental de Brasilia que tal vez, si tenemos suficiente tiempo, merezca la pena para pasear.

Edificio del Memorial JK y la estatua de altura considerable de Juscelino Kubitschek.

El Memorial JK tiene un edificio mayor, que recuerda a un bunker del ejército. Está dedicado a Juscelino Kubitschek, y es donde descansa eternamente. Podremos ver enseres personales del fundador de la ciudad, como fotos o su biblioteca personal, así como de su mujer Sarah. Como hay que pagar una entrada para realizar la visita, nos arriesgaremos a desaconsejar su acceso si el visitante no se siente muy patriota de esta nación. En el exterior destaca una estatua de Juscelino Kubitschek, que está alzada en un pedestal de gran altura, del artista Honório Peçanha, que es fácil divisar desde distintos puntos de la ciudad.

El Memorial de los Pueblos indígenas tiene más interés para las personas extranjeras o menos patriotas, por contener material focalizado en mostrar la diversidad y riqueza de la cultura indígena dispersa por las tierras brasileñas. El edificio tiene forma de una maloca redonda (una maloca es una construcción típica del Amazonas destinada a albergar actos de la vida social indígena).

Cuenta con piezas representativas de varias tribus indígenas como arte realizado con plumas, objetos de madera, máscaras, objetos musicales, etc. Un detalle interesante es que el museo está dirigido por un indígena nativo brasileño, lo que viene a demostrar un poco más su compromiso con la cultura original del país. Por mucho tiempo el Memorial "dos povos indigenas" permaneció cerrado, pero actualmente se puede visitar y la entrada es libre.

Edificio del Memorial de los Pueblos Indígenas.

Otros edificios de Oscar Niemeyer en Brasilia

El Teatro Nacional o la pequeña iglesia de Nuestra Señora de Fátima, otras de las obras de Niemeyer de Brasilia.

Hemos visto que Niemeyer tiene numerosas obras en Brasilia, lo que hacen de la ciudad casi un museo arquitectónico al aire libre. Pero aparte de las muchas obras que hemos comentado en artículos anteriores de la Guía de Brasilia, el famoso arquitecto es el responsable de otros tantos edificios interesantes.

El Teatro Nacional Cláudio Santoro es una muestra de ello. Se encuentra al lado del Eje Monumental, a la altura del Complejo Cultural de la República. Es un edificio que comenzó su construcción en 1960, pero cuya obra pasó 5 años detenida y sólo terminó en 1966. El edificio tiene una forma que podríamos llamar piramidal, pero bastante irregular y sin el pico de arriba.

Edificio del Teatro Nacional de Brasilia, obra de Oscar Niemeyer.

Más alejada de las rutas turísticas habituales está una pequeña iglesia dedicada a Nuestra Señora de Fátima, en la zona residencial del Ala Sur de Brasilia. Es el primer edificio religioso levantado en Brasilia, a petición de la señora Sarah Kubitschek, primera dama Brasileña, esposa del presidente Juscelino Kubitschek, impulsor de la construcción de la capital del país. El templo fue inaugurado en 1958 y está inspirado en los sombreros de las monjas de la congregación "dos Vicentinos". La fachada está decorada con azulejos que representan la paloma del Espíritu Santo y de la estrella de la navidad.

La sede de la Procuradoria General de la República, también algo alejada de la ruta común de los turistas, es otro de los edificios de Niemeyer, en este caso un poco más tardío, proyectado en 1995 e inaugurado en 2002. Sus líneas son post-modernistas, con forma de dos cilindros unidos por pasarelas. Tiene como característica estar recubierto de vidrio, algo bastante raro en la arquitectura del artista. Está situado un poco más al sureste, pasando la Plaza de los Tres Poderes, en dirección al lago de Brasilia.

Todavía en fase de construcción se encuentra la Torre de la Televisión Digital (no confundir con la Torre de Telecomunicaciones). Es un edificio también proyectado por Niemeyer que tendrá una altura de 180 metros. Está localizado en el distrito Lago Norte, bastante lejano del plano piloto de la ciudad, por lo que no se recomienda en estos momentos su visita.

Iglesita de Nuestra Señora de Fátima, obra de Niemeyer.

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