Qué ver en Archipiélago de Cairú

Esta es una lista de las cosas que hay que ver o hacer en Morro de Sao Paulo y los alrededores. Una rica oferta de turismo activo.

Poblaciones más importantes del archipiélago de Cairú

El archipiélago de Cairú está a dos horas en catamarán de la capital del estado, Salvador de Bahía. Es un lugar histórico, por ser los primeros sitios explorados por los portugueses al llegar a Brasil.

Plaza céntrica en Cairú. Foto guiarte copyright

Está compuesto de 26 islas, donde la más grande es la isla de Tinharé. Luego en importancia tenemos la Isla de Cairú y Boipeba. Las poblaciones más importantes del entorno son las siguientes:

Morro de Sao Paulo

Se encuentra en la isla de Tinharé y es una población de fácil acceso, con mucha oferta de servicios turísticos y combinaciones para transporte de pasajeros a las ciudades cercanas. Un pueblo muy animado prácticamente todo el año, que está en un lugar excepcional por sus playas y vegetación tropical.

Playa de Boipeba y al fondo el pueblo. Foto guiarte copyright

Cairú

Esta población se encuentra en la isla del mismo nombre, es el único ayuntamiento del archipiélago. Es la segunda ciudad creada por los portugueses en Brasil, con bastante población local, pero sin apenas oferta de servicios turístico, apenas paseos en barca para conocer rápidamente la ciudad.

Boipeba

Está en la isla de Boipeba. Es un lugar muy apreciado por los turistas por su tranquilidad y oferta de turismo en un ambiente natural y poco explotado.

Playas

Tenemos buenas playas para pasar el día cerca de Morro de Sao Paulo.

Segunda playa de Morro de Sao Paulo, donde se juntan la mayoría de los turistas y servicios. Foto guiarte copyright

la más animada es la segunda playa, donde encontraremos las típicas barracas, vendedores ambulantes, alquiler de tumbonas, etc. Hay otras playas donde no tenemos esos servicios, pero es posible que prefiramos un ambiente más tranquilo.

Detalle de la segunda playa. La ilha da saudade. Foto guiarte copyright.

Lo cierto es que en todo el archipiélago no faltan magníficas playas y las podemos encontrar de distintos tipos, más o menos colonizadas. Lo mejor de todo es el ambiente, porque es encantador estar tomando un baño en una playa de aguas calientes y limpias con la vista de la mata al lado con sus palmeras y otra vegetación tropical.

Podemos para pasar el día entretenernos visitando unas próximas barreras de coral donde bucear, desde Morro de Sao Paulo y sin necesidad de tomar ningún transporte. También es un buen lugar para practicar el surf y se pueden encontrar muchas tiendas donde alquilan materiales como tablas.

Foto nocturna de la tercera playa de Morro de Sao Paulo. Foto guiarte copyright

Playa de Gamboa

En la Isla de Tinharé se encuentra una playa bastante más tranquila de las que podemos encontrar en la villa de Morro de Sao Paulo.

Playa de Gamboa. Foto guiarte copyright

Es la playa de Gamboa, que tiene a su vez un pequeño pueblo, también llamado Gamboa.

Posada española en la playa de Gamboa. Se puede apreciar la Ikurriña al lado de la bandera de Brasil. Guiarte Copyright

Es un lugar al que podemos llegar paseando desde Morro de Sao Paulo y también por bote desde el pequeño puerto de Morro de Sao Paulo, con salidas cada media hora. Lo cierto es que el camino es corto y se puede hacer como en una hora, pero si llevamos mucho equipaje puede que nos interese el barco.

En la playa de Gamboa se pueden encontrar apenas unas pocas posadas, un par de ellas regentadas por españoles, y prácticamente ningún establecimiento orientado al turista. Las posadas son casi la mitad de precio que las de Morro de Sao Paulo y el ambiente mucho más natural y tranquilo. Por eso cabía mencionar lo de llevar equipaje, porque puede que alguno prefiera alojarse en las posadas de Gamboa antes que las de Morro de Sao Paulo.

El paseo desde Gamboa a Morro, dejando aparte la posibilidad del barco, se puede hacer por la playa o por el interior de la isla. Pero atentos al estado de la marea, porque en marea alta se hace imposible ir por la playa. Es fácil que hagamos la ida con marea baja y cuando queramos volver no podamos desandar el camino porque la marea haya subido.

Baños de barro

En las inmediaciones de la playa de Gamboa hay un acantilado de tierra arcillosa donde se pueden dar baños de barro.

Fonte do Céu

La fuente del cielo (en portugués Fonte do Céu) es una pequeña caída de agua, representativa para la isla, pero que no deja de ser una pequeña ducha, en la que caben varias personas.

Fuente del cielo. Foto guiarte copyright

El lugar es encantador y el paseo para llegar también es interesante, así que si vamos con tiempo podemos dedicar una mañana hasta llegar a la cascada.

Es gozoso darse un baño de agua dulce en la isla, cuando estamos acostumbrados a los baños en el agua salada del mar.

Todo el entorno tiene su interés y si nos gusta el senderismo es un paseo interesante, aunque igual se hace un poco corto, porque necesitamos tan sólo entre media hora y una hora para llegar a la cascada.

Siempre es importante recordar que se debe preservar el ambiente natural, puesto que para los locales esa cascada es como un santuario y una forma de ganarse la vida para los guías que nos llevan a ella.

Un baño refrescante y formaciones vegetales de los alrededores. Foto guiarte copyright

Viaje en lancha para dar una vuelta a la isla

Es una buena opción para conocer rápidamente las islas y algunas de sus mayores atracciones.

De paseo en lancha. Llegando a Moreré. Foto guiarte copyright

El viaje sale por 65 reales y dura desde las 9 de la mañana a las 17 horas, cuando nos dejan de nuevo en Morro de Sao Paulo.

En buena parte de la orilla del mar podemos ver manglares. Foto guiarte copyright

El viaje es atractivo. Comienza en el puerto de Morro y hace tres paradas básicas. Recorre las islas de Tinharé, Boipeba y Cairú, aunque podríamos decir que es casi una vuelta completa a la isla de Tinharé, que es en la que está Morro de Sao Paulo y la más grande de las islas del archipiélago.

Primero se detiene en las piscinas naturales de Garapuá todavía en la isla de Tinharé y luego en las piscinas naturales de Moreré, que ya están en la isla de Boipeba.

Luego para a comer cerca del pueblo de Boipeba. Es aconsejable comer rápido para poder tomarse un tiempo para pasear por la zona y llegar hasta la villa.

El paseo nos llevará a otras pequeñas poblaciones. Aquí cultivan y venden ostras. Foto guiarte copyright

Por último la lancha se detiene en la ciudad histórica de Cairú, donde desembarcamos para darnos un paseo por la ciudad, de unos 8.000 habitantes. Es pequeña, pero interesante porque fue la segunda ciudad que fundaron los portugueses en Brasil. Lo cierto es que no está muy bien conservada y no tiene mucho que ver. Pero por otra parte no está tan explotada turísticamente como Morro de Sao Paulo, por ello conserva un encanto especial.

Durante el viaje nos hartaremos de encontrar paisajes espléndidos, pues todas estas islas rebosan belleza natural y aun quedan muchas áreas poco explotadas por el turismo. Mi opinión personal es que son demasiadas cosas a visitar en un mismo día. Podríamos perfectamente gastar dos o tres días enteros en hacer todo este recorrido y poder disfrutar más de los sitios. Creo que sólo las piscinas naturales dan para pasar un día entero, o más, y allí sólo paran unos 50 minutos.

Piscinas naturales de Garapuá y Moreré

Existen diversos lugares donde bucear por la zona, pero es especialmente recomendable ir a lo que denominan “piscinas naturales”.

Piscinas naturales y la costa al fondo. Foto guiarte copyright

En ellas podremos disfrutar especialmente del espectáculo natural bajo el agua. Existen en las inmediaciones varias de estas piscinas naturales, como las de Garapuá, en la isla de Tinharé, y las de Moreré, en la isla de Boipeba.

Peces fotografiados desde fuera del agua. Foto guiarte copyright

Las piscinas naturales son pequeñas barreras de coral donde se encuentra un agua totalmente transparente y caliente. En ellas podemos bucear tranquilamente y encontrarnos cantidad de peces. Las piscinas naturales de Moreré son las que más fama tienen. Y de verdad es que la merecen, pues es su visita es una experiencia muy recomendable para cualquier persona. Por lo menos para inexperta, porque los corales que he podido ver en documentales son sin duda mucho más impresionantes que los que aquí se encuentran. Pero lo que se refiere a peces de colores y de variedad es algo impresionante.

Varios barcos traen turistas todos los días a las piscinas naturales. Foto guiarte copyright

Las piscinas de Moreré están en la isla de Boipeba y podríamos llegar a pie desde el propio pueblo de Boipeba, tras una caminata como de tres cuartos de hora aproximadamente. Creo que es la mejor opción para disfrutar a nuestras anchas del lugar. Para llegar también podemos hacer el paseo de vuelta a la isla de Tinharé, que para en ambos lugares, Garapuá y Moreré. Aunque el tiempo que nos dejan para disfrutar del entorno es escaso.

Es casi imprescindible disponer de unas gafas de buceo y snorkel, puesto que si nos sumergimos para ver los peces desde dentro del agua la sensación es increíblemente mejor que si los vemos desde fuera del agua. También es una buena idea llevar unas galletas para dar de comer a los peces y que se nos acerquen con más facilidad.

Hay bares en las propias piscinas. Foto guiarte copyright

Podemos alquilar gafas de buceo y snorkel en Morro de Sao Paulo, por unos 5 reales el día entero. Aunque nada de esto hace falta, porque si nos quedamos quietos en un lugar es inmediato que los curiosos peces se acerquen a nosotros y naden a nuestro alrededor. Lo cierto es que el agua es tan transparente que no hacen ni falta sumergirse en el agua para poder ver los peces. Pero la diferencia entre verlos mientras estamos buceando, con gafas, y desde fuera del agua es importante.

Las piscinas naturales son sin duda un lugar para pasar buenos ratos o días enteros y tienen incluso chiringuitos flotantes para comprar agua u otras bebidas o alimentos. A veces con la afluencia de turistas pueda perder un poco de gracia.

Ocio en Morro de Sao Paulo

La Principal oferta de ocio de Morro de Sao Paulo y el archipiélago de Cairú es el turismo ecológico.

En el mar el buceo o el surf, en la costa la playa o los paseos por las zonas del interior, verdes y frondosas. Pero también destaca en Morro de Sao Paulo la actividad nocturna, muy agitada.

Existen muchos bares con ambientes distintos en las inmediaciones de la playa, para tomar una copa tranquila sentado con los amigos o para bailar o departir en los chiringuitos.

Hasta altas horas de la noche continúa la fiesta, así que la movida nocturna cobra protagonismo también en la ciudad, sobretodo para los más jóvenes.

Propietario posando en su Barraca de coktails. Foto Guiarte Copyright
Son destacables las barracas o puestos ambulantes que hay en la segunda playa de Morro de Sao Paulo, que sirven principalmente cocktails como la caipirinha, caipiroska, mojito, daiquiris, etc. En toda la costa brasileña nos podremos encontrar este tipo de comercio ambulante, de zumos y bebidas alcohólicas a base de frutas, pero en Morro de Sao Paulo las barracas están especialmente cuidadas y la presentación del surtido de frutas tropicales en los chiringuitos es muy atractiva.