Qué ver en Aranjuez

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Aranjuez, capital de primavera

Patrimonio de Aranjuez

En Aranjuez hay que conocer los edificios y jardines reales. Tienen una belleza apacible, un acierto aire huertano, acorde con el paisaje y con el hecho de que esta residencia real estuviera concebida como lugar para pasar la primavera.

Embarcadero real, a la orilla del Tajo. Imagen de guiarte.com. Copyright

Pero el pueblo de Aranjuez tiene también sabor, con su estructura urbana radial y rectilínea, con sus viejos edificios de los días dorados de la monarquía borbónica.

El ensanche del pueblo, fraguado en 1765, se encaminó a hacer del pueblo una ciudad moderna y funcional. Por ello se contó pronto con servicios o instalaciones para matadero y plaza de toros.

Al abrigo de esta ordenada estructura se ubicaron casas palaciegas como las de Medinaceli, Osuna y Godoy.

 

El Palacio Real

El palacio fue empezado por Felipe II, con planos de Juan Bautista de Toledo, y más tarde ampliado bajo la dirección de Juan de Herrera, el arquitecto del Escorial.

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Destruido en parte el edificio inicial, por un incendio, Felipe V volvió a mejorarlo, dotándose de una monumental escalinata y una estructura y decoración más afrancesada.

Nuevas reformas del XVIII contribuyeron a darle su aspecto actual, con las dos alas y el patio de armas, que dan un porte magnífico al edificio.

En el interior hay una excelente obra, con pinturas de Lucas Jordán, Ribera, Bayeu y Maella; así como un mobiliario de notable belleza y variedad.

Entre las dependencias recomendables, la capilla, con un altar de ágata, y pinturas de Maella y Bayeu; el salón de Porcelana, con obra de maestros de Capodimonte; el salón del Trono, con su mobiliario rococó y los tapices de Bruselas.

 

La Casa del Labrador

Se trata de un palacete construido sobre la base de una casa de labranza, por orden de Carlos IV.

Casita del Labrador. Imagen de guiarte.com. Copyright


La Casita del Labrador, en el extremo este de los Jardines del Príncipe, tiene planta cuadrangular con dos alas laterales, que conforma un agradable patiecillo.

Se trata de un edificio neoclásico de decoración suntuosa, a veces recargada, con pinturas de Maella y Bayeu. Entre las estancias el salón María Luisa.

 

Los jardines

El Jardín del Parterre, junto al palacio, es de estilo francés, con hermosas fuentes.

La fuente de Apolo, en el Jardín del Príncipe. Imagen de guiarte.com. Copyright

Muy cerca está también el jardín de la Isla, llamado así porque esta rodeado por el Tajo y una moldera de molinos. Es la parte más antigua de los jardines. Alamedas, parterres, y románticas fuentes se suceden en el mismo.

Es una zona de magnífica arboleda y pequeñas plazas en las que se asientan fuentecillas que recuerdan al mundo de los héroes griegos o a la mitología precristiana.

El Jardín del Príncipe es el más grande. Fue hecho en la segunda mitad del XVIII. Una inmensa cantidad de árboles –muchos de ellos venidos de América- hacen del lugar un auténtico botánico.

En el jardín del Príncipe hay diversos vestigios de las actividades diarias de la monarquía: el embarcadero donde fondeaba una escuadra del Tajo, naves hechas para el placer de los reyes y príncipes. Muy cerca está la Casa de los Marinos. Las casa del Labrador es otro palacete situado en el mismo Jardín.

Entre los elementos decorativos del Jardín del Príncipe cabe apuntar una Fuente de Apolo, de espectacular ubicación al fondo de una de las avenidas, con una escultura del Dios de factura italiana del siglo XVII. También está en el interior del jardín del Príncipe el lago chinesco, de finales del XVIII, con airosos elementos llenos de encanto

 

Capilla de San Antonio

Al abrigo del palacio esta la gran plaza de San Antonio, ideada por Bonavía.

Al fondo de la plaza aparece la ermida de San Antonio. Imagen de guiarte.com. Copyright

El arquitecto puso en un extremo a la real Iglesia de San Antonio y en la otra orilla del rectángulo una fuente monumental. En los lados quedan las Casas de Oficios y la de Infantes

En la amplia plaza cuadrangular se halla el bello oratorio de San Antonio, que une las casas de Oficios e Infantes mediante una arquería continua.

Es una obra relativamente pequeña, pero grácil y llena de movimiento.

 

Iglesia de Alpages

Es el templo más viejo de Aranjuez, edificado sobre una ermita precedente.

Es obra de inicios del siglo XVIII, y esté en una estratégica situación, en una de las avenidas radiales que parten del palacio.

 

Convento de San Pascual

Una construcción sobria y sólida ideada por el arquitecto Sabatini.

Iglesia del convento de San Pascual. Imagen de guiarte.com. Copyright

Sabatini diseñó un magnífico convento, en el que se denota la calidad constructiva de la zona, con el empleo de adobe y ladrillo, lo que le da un aire bello y austero.

La portada de la iglesia es airosa, y el centro tiene obras de Mengs, Maella y Tiépolo.

 

Hospital de San Carlos

El Hospital de San Carlos se halla enfrente de San Pascual. Es sencillo y austero.

Portada del Hospital de San Carlos. Imagen de guiarte.com. Copyright

Fue mandado erigir por Carlos III para atender las necesidades locales y palaciegas.

Muy cerca está la plaza de toros, del siglo XVIII, en la que llama la atención su austeridad exterior, de ladrillo, que oculta un interior de relativa calidad.

 

Edificios Civiles

La casa de Infantes se halla en uno de los lados de la plaza de San Antonio.

La casa de Infantes. Imagen de guiarte.com Copyright

Es de Juan de Villanueva y tuvo el destino de ser alojamiento de los ilustres visitantes que llegaban al lugar.

Tiene una austera imagen exterior, y un gran patio, sólido, en el interior.

 


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