Qué ver en Alcalá de Henares

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Alcalá de Henares

Una ciudad sorprendente y rica

Alcalá de Henares es una hermosa ciudad, aún relativamente desconocida pese a su designación como Patrimonio de la Humanidad.

Cisneros fue el gran impulsor de Alcalá

El paseo por la calle Mayor, hermosamente porticada, o por la anchurosa plaza de Cervantes, proporciona enseguida la percepción de que la urbe tiene un notable contenido, aún poco explotado para el turismo.

Edificios como la Catedral, la Universidad y el Palacio Arzobispal son suficientes para merecer una visita. Pero junto a estos abundan las viejas casonas y las iglesias con una magnífica construcción que se remonta al periodo de los Austrias, cuando Alcalá brilló como el faro intelectual de la Corona de Castilla, al lado de otras ciudades como Salamanca. 

La Universidad de Alcalá

La Universidad de Alcalá de Henares, fundada por el Cardenal Cisneros, es hoy en día uno de los grandes atractivos de esta ciudad.

Portada del recinto universitario

Universidad. Colegio Mayor de San Ildefonso. En 1499 Cisneros fundó la Universidad de Alcalá de Henares, cuyo Colegio Mayor era el de San Ildefonso. La fachada mayor del centro es de Rodrigo Gil de Hontañón, una interesante muestra plateresca. En el interior del gran edificio hay varios patios, destacando el de Santo Tomás de Villanueva, herreriano, y el Trilingíe, donde se ubicaba la antigua escuela de hebreo, latín y griego.

El Paraninfo, antigua Aula Magna, cuadra de animales en el siglo XIX, y actualmente magnífico escenario donde anualmente se entrega el Premio Cervantes, es una sala magnífica, de bellísimo artesonado, interesantes yeserías platerescas y hermoso suelo.

Junto a todo ello está la capilla de San Ildefonso, donde se muestra el sepulcro del Cardenal Cisneros.

 

Palacio Arzobispal

Una bella edificación con historia. Fue el lugar de encuentro entre Isabel la Católica y Colón.

Poderoso torreón del palacio. Foto Alfonso García-guiarte. Copyright.

Palacio arzobispal construído desde el siglo XIII al XIX, en el que nacieron la infanta Catalina de Aragón y el emperador Fernando de Alemania.

Aquí se entrevistaron por primera vez Isabel la Católica y Cristóbal Colón.

La fachada principal es de Alonso de Covarrubias, siglo XVI.

 

La Catedral

La Catedral de Alcalá fue mandada construir por Cisneros sobre el lugar en el que fueron martirizados los santos Justo y Pastor.

La poderosa torre catedralicia. Foto guiarte. Copyright

Este majestuoso edificio es de estilo gótico tardío. Con tres naves de bóveda de crucería.
Es una iglesia Magistral en la que los canónigos debían ser magister, profesor, de la Universidad.

Un incendio de la Guerra Civil española destrozó en el siglo XX los tesoros del interior. Perduran unas interesantes rejas. En una capilla están los restos de San Diego de Alcalá, santo que dio su nombre a una conocida ciudad de California.  

El Convento de San Bernardo

El Convento de San Bernardo es uno de los nueve establecimientos de clausura que existen aún en Alcalá.

El edificio religioso está en un bello enclave urbano. Foto guiarte-Alfonso García. Copyright

El Convento de San Bernardo era hasta hace pocos años uno de los nueve establecimientos de clausura existentes en Alcalá. En la actualidad se encuentra ya cerrado como convento y sólo se visita su museo y el edificio.

Fue fundado en 1618 por el cardenal Bernardo de Sandoval para religiosas cistercienses.

La fachada es de ladrillo, pero esconde un magnífico interior, con una original iglesia que en lugar de retablo posee un curioso baldaquino que permite oficiar cuatro misas simultáneas.
 

Otros monumentos de Alcalá

La ciudad tiene otros monumentos de interés.

Puerta de Madrid, en el límite del viejo casco histórico de la ciudad

Algunos de estos monumentos son: Oratorio de San Felipe Neri, Hospital de Antezana, Museo-casa de Cervantes, restos de Santa María la Mayor y capilla del Oidor, casa de la Entrevista, murallas, etc.

Durante los últimos años se han ido restaurando algunas viejas casonas, así como otros colegios universitarios de hondo sabor histórico.

Con todo ello, el simple paseo por las calles de la ciudad vieja de Alcalá se torna cada día más ameno.