El caso Oleg Naydenov

El hundimiento de un barco ruso en la costa canaria, en un espacio de la Red Natura 2000, muestra que hay lecciones que no se aprenden.

Miembros de Greenpeace denuncian las actividades ilegales del pesquero ruso ahora hundido ante la costa canaria. Imagen de Greenpeace.org

Gran Canaria, 16 de abril de 2015
El pesquero Oleg Naydenov sufrió un incendio el dia 11 de abril cuando estaba en el Puerto de la Luz y fue remolcado sin una ruta concreta hacia el exterior, hundiéndose tres días después a unos 24 km al sur de Maspalomas (Gran Canaria).

El tema evoca penosamente la gestión del caso Prestige, acontecimiento que ha quedado en los anales de los desastres contaminantes y que se recuerda a menudo por el “hilillo como de plastilina” con el que Mariano Rajoy, frase con la que entonces ministro de Interior de España, intentó minimizar aquel gravísimo acontecimiento.

Como en aquel caso, tras los problemas surgidos, se alejó el barco hacia el exterior tratando de hacer invisible el desastre. Greenpeace ha pedido explicaciones al ministerio de Fomento español sobre la gestión que ha llevado a Capitanía Marítima a remolcar un barco seriamente dañado y cargado con 1.500 toneladas de fuel oil fuera del Puerto de La Luz en el norte de Gran Canaria. La organización ecologista denuncia el errático e innecesario periplo al que se ha sometido al navío llevándolo por áreas de altísimo nivel ecológico primero al este del archipiélago (20 millas al sur de Jandía , Fuerteventura) hasta virar al suroeste de nuevo, para su hundimiento frente a Maspalomas (Gran Canaria), zona turística declarada Reserva Natural Especial (figura de protección canaria) por su valioso sistema de dunas vivas, el más rico de las islas.

Posicionamiento del barco hundido, ante la costa de Maspalomas, Gran Canaria. Fuente WWF

WWF, la prestigiosa fundación conservacionista internacional, señala que el buque ruso se encuentra a 2.400 metros de profundidad, en una zona de fuertes corrientes en profundidad que harán muy difícil detectar posibles vertidos desde el barco y predecir su dirección.

WWF recuerda que, tras la catástrofe del Prestige, el Gobierno español promovió la creación de una Zona Marítima Especialmente Sensible (ZMES*) al amparo de la Organización Marítima Internacional (OMI), en atención a su especial vulnerabilidad ante la contaminación marina por hidrocarburos. Este accidente, sin embargo, ha puesto de manifiesto el escaso valor de esa figura para prevenirlo. Asimismo, recuerda que el Puerto de La Luz y de Las Palmas deberían tener aprobado un Plan Contingencia por Contaminación Marina que facilitase la toma de decisiones en caso de accidente, pero no ha sido aprobado hasta el momento.

El fuel oil que lleva el buque es similar al del Prestige, aunque su cantidad es mucho menor. Sin embargo, los expertos afirman que la rotura del tanque que lo almacena es “cuestión de tiempo”. Parece que los accidentes se suceden y se aprende poco de ellos.

El pesquero Ruso ya había saltado a los medios de Comunicación en otros momentos. En 2014 fue denunciado por actividades pesqueras ilegales frente a la costa africana de Senegal por la Organización Greenpeace.

> > Volver a la guía de La editorial