Santa María Novella

En el tramo final del siglo XIII se inició este edificio, por los dominicos en Florencia.
Una de las joyas de Santa María Novella son los frescos de Ghirlandaio. guiarte

Es una estructura que en su arcada exterior -de mármol blanco y verde- recuerda modelos arabizantes.

La fachada fue terminada en el XV por León Bautista Alberti, conjugando elementos hasta elaborar una obra que parece de marquetería. Frente a esta portada de sabor renacentista, el campanil presenta su airosa figura, más grácil y austera.

El interior es sorprendente. Se trata de un espacio de sabor cisterciense, y de notable luminosidad. Estamos en uno de los núcleos artísticos florentinos de mayor intensidad. Destaquemos algunos hitos:

En medio de la nave cuelga un suntuoso crucifijo, restaurado recientemente; es obra de Giotto.

En el presbiterio se muestran los excelentes frescos de Domenico Ghirlandaio. Son la obra maestra de este artista, cuyos restos reposan en el cementerio que está al lado de la iglesia. No hay desperdicio. El visitante se ubica detrás del altar y tiene enfrente, a su izquierda y a la derecha unas pinturas soberbias, relativas a la vida de la Virgen María y de San Juan bautista, principalmente.

Es una bellísima galería de retratos de hombres y mujeres de la Florencia del siglo XV, con un magnífico colorido y un virtuosismo indudable

A la izquierda del presbiterio está la capilla Gondi, con un crucifijo famoso, debido a Brunelleschi.

A la derecha del presbiterio está la capilla de Filippo Strozzi, con unos aparatosos frescos de Filippino Lippi.

En la mitad de la nave lateral izquierda se presenta un fresco magnífico de Masaccio: La Trinidad. De él se valora especialmente su organización espacial y el uso refinado de la perspectiva.

El púlpito de mármol, en la columna de la izquierda, es también excelente: obra de Brunelleschi.

Aún hay más elementos de valor en este conjunto religioso. Cabe citar el Claustro Verde, de formas románicas, con frescos de Paolo Ucello, y la Capilla de los Españoles, que debe su nombre a que en el siglo XVI era frecuentada por Leonor de Toledo y su séquito. Tiene excelentes frescos de Andrea Bounaiuto.  

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