Ocio gastronomía

La ciudad de Évora en relativamente pequeña, propicia para pasear tranquilamente y gozar de sus monumentos. Pero como todas las poblaciones con gran tradición religiosa, es tierra de buen comer.

La rúa 5 de Octubro, siempre animada y llena de tiendas. Imagen de Tomás Alvarez/Guiarte.com

Siempre los canónigos y magnates de la iglesia han tenido fama de buenos catadores... en tanto que los conventos de monjas han sido focos de una excelsa tradición pastelera.

Buenas comidas y dulces son de garantía en esta ciudad de tradición regia y conventual, ubicada además en medio de unas tierras onduladas propicias siempre para los cultivos (cereales, vides, olivares y alcornocales), la ganadería (el rey es el cerdo, como en las dehesas de España) y aún la caza.

Y es buena tierra para el vino. Esta es la tierra más productora de vinos de Portugal. Hay excelentes vinos, tanto blancos como tintos, aunque hay que precisar que debido a la climatología (alta temperatura) tienen una elevada concentración de alcohol. Por citar uno conocido y de garantía, el Esporao, que tiene excelente prestigio internacional.

La cocina de Evora es -como la del Alentejo en general- densa, tradicional, rotunda y suculenta. Se preparan bien las carnes y se cuidan los pescados. Cerdo, cordero, bacalao... e incluso arroces.

El Museo de Évora ocupa el Palacio Arzobispal. Imagen de Tomás Alvarez/Guiarte.com

Uno de los lugares más conocidos es Fialho en el entorno de la plaza Joaquim António de Aguiar, donde está el magnífico teatro García de Resende. Muy cerca, al otro lado de la misma plaza, está la Adega Alentejana, también recomendable. También hay algunos restaurantes recomendables en el entorno de la plaza Giraldo.

Para comprar algún recuerdo, tal vez convenga mirar con detenimiento en la rúa 5 de octubro. Se trata de una callecita peatonal que comunica la plaza Giraldo con la catedral. Es agradable y luminosa, como la propia ciudad. En su pequeño recorrido se presentas numerosos establecimientos que ofrecen productos de la tierra y artesanía. Lo más recomendable es el corcho.

El Alentejo es la mayor región corchera del mundo. Con el corcho se elaboran magníficos productos, entre ellos lujosos bolsos.

También es bueno el lugar para adquirir vinos y cerámica. Respecto a tiendas de ropa, en Évora también se pueden encontrar las más populares que la "globalización" ha puesto al alcance de los mortales en todas las ciudades de medio tamaño.

Si el viajero quiere conocer más a fondo la historia de Évora merece la pena visitar el museo Regional, que está situado al oeste de la catedral, en el antiguo Palacio Arzobispal.

Cerca de Évora hay lugares interesantes, como la ruta megalítica o la localidad de Extremoz, donde se hallan estos capiteles. Imagen de Tomás Alvarez/Guiarte.com

En el museo se conservan numerosas piezas de la época romana, medieval y renacentista, así como muebles y colecciones de pintura. Son de interés las pinturas de maestros de los siglos XV y XVI, También hay obras de Nicolás Chanterene, importante escultor de origen francés que trabajó en Portugal durante la primera mitad del XVI, y que dejó obra aquí, en Coímbra, Sintra y en el monasterio de los Jerónimos de Lisboa.

Para llegar a la ciudad, lo mejor es usar la autopista que une Extremadura con Lisboa. La urbe está a unos 100 kilómetros de Badajoz y a 130 de Lisboa. Hay posibilidad de viajar a la ciudad en tren desde Lisboa.

La oferta hotelera es abundante. Hay hoteles de todas las categorías; también camping. Al ser una ciudad Patrimonio de la Humanidad, conviene reservar con antelación, en especial si son fechas de gran actividad turística.

Aparte del indudable encanto gastronómico y artístico de la ciudad, Évora es un punto interesante para hacer recorridos por la región, Muy cerca está Estremoz, lugar conocido por su producción de cerámica y mármol. Estremoz sorprende al viajero por la riqueza de su Ciudad Alta, en la que la decadencia no ha sido capaz de borrar un tiempo de vigor económico e histórico.

Otra excursión que merece la pena es la de los monumentos megalíticos existentes al oeste de la ciudad, en especial el crómlech de Almendros, el monumento megalítico más impactante de la península Ibérica, con casi un centenar de grandes monolitos.

> > Volver a la guía de Évora