La flecha de Alsacia


Alsacia, a la orilla del Rin, es una de las regiones europeas de mayor personalidad. Su principal ciudad es Estrasburgo, nacida como poblado celta, en medio de un país de bosques y pantanos.

En la Edad Media la ciudad adquirió un intenso desarrollo comercial por su cualidad de cruce de vías. En aquella época pujante, la urbe construyó la catedral más alta de la cristiandad: la flecha de Alsacia.

Ruben Club-sapin, nos conduce por el magnífico edificio gótico

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Relato de viaje a La flecha de Alsacia

La flecha de Alsacia

la verticalidad de las líneas de la portada.

Cuando el Rin deja Suiza y abandona la dirección oeste para dirigirse a su destino final, entra en un valle anchuroso, rodeado a ambos lados por cadenas montañosas medianas, cubiertas de abetales y praderías: Los Vosgos y la Selva Negra.

Así el río avanza más de 150 kilómetros en dirección norte.

Al este queda Alemania; al oeste Francia. El territorio francés comprendido en este marco geográfico descrito es Alsacia, una de las regiones europeas de mayor personalidad.

La mayor ciudad alsaciana es Estrasburgo. Allí se establecieron antiguamente los celtas, en una de las islas que quedaban en medio de un Rin pantanoso y dividido en numerosos brazos.

En torno a la ciudad aún perdura un entramado de bosques y aguas que recuerda aquel primitivo emplazamiento.

Era el Argentorate de los celtas; el Argentoratum romano y el Estrataburgum de nuevo domino bárbaro; urbe íntimamente ligada a su episcopado y villa libre según estatuto imperial y tras la emancipación burguesa, cuando adquirió un intenso desarrollo comercial por su cualidad de cruce de vías.

Fue en aquella época pujante medieval cuando la ciudad vio crecer una de las más espléndidas iglesias góticas francesas, con la más elevada de las torres conocidas hasta el siglo XIX: la flecha de Alsacia.

     

La gran torre

la torre vista desde el lado sur de la catedral. Foto guiarte.Copyright

Cuando el viajero se acerca a Estrasburgo por alguna de las carreteras que bajan desde los Vosgos se puede contemplar cómo emerge una flecha gótica en la lejanía: es la torre de la catedral de Estrasburgo, que algunos consideran como la mayor torre gótica del mundo.

Y tienen razón quienes así piensan

Es la mayor torre del gótico, porque se terminó en el siglo XV con una altura de 142 metros de altura, medida jamás superada por torre catedralicia alguna hasta el siglo XIX, cuando se hicieron las de Colonia.

Este magnífico mirador, filigrana gótica que emerge ufana sobre un entramado de edificios medievales bellísimos, es símbolo de esta urbe más europea que francesa.
     

La catedral gótica

La catedral se edificó sobre un viejo templo de Hércules, en el 1050, en estilo románico. Como muchos otros edificios de este estilo –provistos en muchos casos de techos de madera- un rayo generó un incendio devastador.

Puerta principal. foto guiarte.Copyright

La pujanza de la urbe pronto se manifestó en una nueva catedral, construida a partir de 1176, en el nuevo estilo gótico que se estaba importando desde el entorno parisino.

Magnífica escena de la puerta sur; la muerte de la Virgen. Foto guiarte.Copyright


Pero un genio de la arquitectura se cruzó en la historia de este edificio para marcar una impronta especial.

Fue Erwin de Steimbach, que en 1284 inició la construcción de la fachada, en la que el consiguió una de las más bellas creaciones del hombre.

Erwin murió en 1318. A su muerte estaba hecha la parte fundamental: hasta la galería de apóstoles que aparece sobre el gran rosetón de portada.

Hasta 1439 no se terminó la torre norte, obra de Jean Hültz. La otra torre jamás se hizo.

    

Una portada notabilísima

Si se examina el conjunto debido a Erwin de Steinbach se encuentra una bellísima armonía.

Erwin de Steinbach realizó la portada hasta la parte superior del gran rosetón. Foto guiarte.Copyright

Abajo están las bellas puertas, cargadas de una estatuaria vigorosa llena de significados, con sus pináculos estilizados, atrevidos, que dan un aire vertical al conjunto.

En la puerta central aparecen trabajos del siglo XIII, básicamente. En el tímpano numerosas escenas bíblicas llenas de realismo, así como sus volutas. En la exterior una magnífica creación que termina con la historia de Caín y Abel. En la cimera del mismo una estatua de Salomón, sobre la cual está otra de la Virgen y el Niño. Estatuas de profetas aparecen en las jambas.

La puerta de la derecha tiene entre sus temáticas sendas escenas cargadas de simbolismo. A la izquierda, sosteniendo una manzana, aparece el Seductor. Si se mira detenidamente la estatua se puede ver cómo serpientes y lagartos(espíritus del mal) se ocultan a su espalda.

La escena de las vírgenes necias es sumamente popular. Foto guiarte. Copyright
Las Vírgenes Tontas se dejan seducir por este airoso joven. La que está a su izquierda ya aparece feliz en actitud de quitarse el vestido, al lado aparecen otras prestas a abandonarse al pecado.

A otro lado de la puerta están las Vírgenes Sabias, portando sus lámparas, dignas, atendiendo al Esposo Divino.

En el portal de la izquierda, del XIV, las estatuas representan a la virtudes, cargadas de dignidad.

Este conjunto tiene una continuación más sobria en el tramo siguiente de la portada. A izquierda y derecha se elevan prodigiosas y finas columnas, una sinfonía de piedra y verticalidad que rodean al rosetón central, de quince metros de diámetro, con dieciséis pétalos. Sobre éste se halla la galería de los apóstoles.

Sobre este tramo aparece otro más sencillo, pero cargado de dignidad, y la inmensa flecha de base octogonal, airosa y llena de belleza. Hasta la plataforma que da inicio a la torre se puede acceder a través de una larga escalera que permite una extraordinaria vista de Estrasburgo.

    

Los flancos laterales

Por la derecha, destaca el portal del reloj, parte antigua de la catedral, con sobrio aire románico aún. Cuenta con dos puertas. En medio de ellas una estatua de Salomón.

La portada sur es la más antigua. Foto guiarte. Copyright

Otras dos estatuas completan la decoración. A la izquierda la Iglesia, coronada, con una cruz y un cáliz; a la derecha la Sinagoga, derrotada.

Entre la estatuaria destaca la del tímpano de la puerta izquierda, presentando una admirable composición de la Muerte de la Virgen María, del XIII. Por encima de las puertas destaca el reloj astronómico y sendos rosetones.

Adoración de los Reyes, en el flanco norte. Foto guiarte. Copyright


El flanco izquierdo es más sombrío. Tiene un portal de la época del gótico final, con una escena del martirio de San Lorenzo.

A la derecha de este portal aparece la Virgen y los Reyes Magos, y a la izquierda otros bienaventurados, entre ellos el propio San Lorenzo.

El transepto cuenta con una torre de aire románico, hecha en el final del XIX. Un conjunto que no desentona en exceso con la obra anterior.     

Elementos del interior

El tamaño interior de la catedral no es grande, aunque tiene sencillez y grandiosidad (103 metros de largo por 32 de alto). Cuenta con buenas vidrieras del medioevo.

Entre las joyas que hay que examinar con detenimiento está el bello púlpito, diseñado por Hans Hammer, en el tramo final del gótico. El órgano es también bellísimo, con una estructura gótica.

A la altura del transepto, a la derecha, aparece una magnífica columna, el pilar de los Angeles. Corresponde al siglo XIII y es, creo, la más bella pieza gótica del templo. Las estatuas están cargadas de belleza y perfección.

El rosetón de la portada. foto guiarte.Copyright

A su lado está el famoso Reloj Astronómico, de Schwilgué, hecho en 1838.

Es una pieza popular que los guías muestran siempre a los turistas, con sus autómatas que tocan los cuartos de hora, y la muerte que marca las horas. Es muy espectacular el carillón del mediodía (¡ojo, el reloj va media hora atrasado!) en el que se mueven numerosas figuras.

Otro elemento de interés es una tumba gótica del obispo Conrad de Lichtenberger, atribuida a Steimbach...

     

...Y algo más

Al lado de la catedral está el Museo de la Obra de Notre Dame, en unas edificaciones de sabor tradicional. Es un lugar excelente para conocer con mayor profundidad la propia catedral, así como para profundizar en el arte alsaciano del medievo.

Reloj de la portasda sur. Foto guiarte. Copyright

Allí se halla una buena colección de estatuaria original de la catedral.

Otro elemento famoso de este museo es la Cabeza de Cristo de Wissembourg, que data de 1070 y se considera como la primera vidriera conocida. También cuenta con una sala consagrada a Hans Baldung Grien, etc.

Como punto final para el gozo de la catedral estrasburguesa una subida a la altísima torre, desde donde se tiene una magnífica vista sobre el entorno de la ciudad y sus alrededores.

Desde la elevada atalaya se divisa una sinfonía de bellos tejados y se reconocen iglesias y rincones de la ciudad: Santo Tomas, San Pedro el Joven, San Pedro el Viejo, la Petite France, las aguas del Ill, con los Puentes Cubiertos...

Y abajo, en la plaza de la Catedral o en la rue Merciere se ve cómo callejean los turistas o cómo algún músico entretiene al personal con su acordeón, en espera de recoger unas monedas tras desgranar una melodía con sabor a añoranza.

¡Bello, este entorno alsaciano!