Archivo de editorial de 2019

Una fiebre (del oro) que mata

03/07/2019, Millares de buscadores ilegales de oro, garimpeiros, están penetrando en el territorio de los yanomamos causando graves daños en sus tierras y poniendo en peligro la supervivencia de las tribus.

Uno de los numerosos asentamientos ilegales de buscadores de oro en territorio de los yanomamos. © FUNAI

Según denuncia Survival Internacional, organización internacional para la defensa de los pueblos indígenas, hasta 10.000 garimpeiros han invadido la tierra de los yanomamos en el norte de Brasil, propagando a su paso la malaria por la región y contaminando con mercurio muchos de los ríos.

Muchos de los grupos de yanomamos mantienen contacto con la sociedad no indígena, pero según Survival, se sabe que un grupo no contactado habita en el área que está siendo invadida y las autoridades investigan señales de hasta otras seis comunidades no contactadas que podrían vivir allí.

Los líderes indígenas locales denuncian que “los mineros están levantando asentamientos y pistas de aterrizaje, envalentonados por el respaldo del presidente Bolsonaro a los invasores de tierra, y los constantes ataques a los pueblos indígenas”.

La asociación yanomami Hutukara denuncia la devastación que provocan sobre la pesca y la caza de las que dependen para su modo de vida.

El pueblo yanomamo

Unos 35.000 yanomamos viven a ambos lados de la frontera entre Brasil y Venezuela. Un 20% de la población yanomami de Brasil ya murió por enfermedades que propagaron los buscadores de oro que invadieron su selva a finales de los 80 y principios de los 90.

Tras una larga campaña internacional liderada por el líder yanomamo Davi Kopenawa, Survival y la Comisión Pro Yanomami, la tierra de los yanomamos en Brasil fue demarcada como “Parque” en 1992. Las tierras de los yanomamos en Brasil y Venezuela juntas conforman el mayor territorio selvático indígena del mundo. Por este territorio se desplazan los grupos nómadas, que van cambiando de un territorio a otro para establecer huertos de cultivos y explotar la caza (con arcos y flechas) y pesca del entorno. Su sistema de vida –autoconsumo- les permite vivir aislados del resto del mundo, sin relaciones comerciales; de modo que se sabe de la existencia de grupos “no contactados”.

En la Amazonía perviven pueblos indígenas aislados en una grave situación de vulnerabilidad, ante el brutal avance de lo que algunos llaman ?civilización? © G. Miranda/FUNAI/Survival

Davi Kopenawa señala: “Cuatro de nuestros ríos, Uraricoera, Mucajaí, Apiaú y Alto Catrimani, están contaminados. La situación empeora, más mineros están llegando y no traen nada [bueno], solo problemas y enfermedades mortíferas”

El director de Survival International, Stephen Corry, ha criticado duramente al gobierno de Brasil: “la fiebre del oro que se vive en el norte de Brasil (…) está devastando a los yanomamos, que ya fueron atacados y masacrados hace treinta años durante un brote similar. A Bolsonaro no le importa permanecer al margen y ver cómo mueren personas y se destruye la selva: solo una oleada de indignación pública en Brasil e internacionalmente pueden detenerlo”.

La denuncia de Survival es importante. Es preciso que los pueblos que quieren mantener su propia existencia se vean apoyados por la comunidad internacional. La ambición por las riquezas no legitimiza el aplastamiento de los núcleos humanos que viven un modo de vida tradicional ni el envenenamiento de los recursos del planeta. Por otro lado, está demostrado que los pueblos indígenas son los mejores guardianes del mundo natural.

Es algo que no sólo va lo los yanomamos.

Dejarlos vivir

29/05/2019, La presión humana sobre el planeta no sólo agota los recursos y la vida salvaje, sino que pone en peligro la vida y pervivencia de comunidades humanas.

Futuro incierto. Los enawene nawes están padeciendo por la deforestación y la construcción de las presas hidroeléctricas. © Fiona Watson/Survival International

Artemio Artigas. Guiarte.com. 29/05/2019

La organización Survival International viene recordando que hay que respetar a los pueblos indígenas que ya han mostrado su deseo de que se les deje en paz. Estos pueblos tienen derecho total a ello, y además garantizan que los territorios en que viven se explotan con un sentido más racional y justo que el empleado por los “invasores civilizados”.

El problema se puso de manifiesto nace meses cuando se supo que un grupo humano de las islas Andaman acabó con la vida de un misionero estadounidense que se había introducido en su mundo.

Según recuerda Survival, organización fundada en 1969 y dedicada a proteger los derechos de los pueblos indígenas y tribales, un ciudadano estadounidense, al parecer un misionero, fue asesinado por miembros de la tribu sentinelese en las islas Andamán, India.

Este no fue un caso único. Se sabe que tribu sentinelese de las islas Andamán es activa defensora de su aislamiento y tras el Tsunami de 2004 se hizo famosa la foto de un indígena lanzando flechas desde la playa a un helicóptero de reconocimiento que pasó por allí.

Los sentineleses viven en su pequeña isla cubierta de selva, Sentinel del Norte, que tiene aproximadamente 72 kilómetros cuadrados, desde la que se resisten a todo contacto. En 2006, dos pescadores indios, que habían amarrado su barco cerca de la isla y se quedaron dormidos después de pescar furtivamente, fueron asesinados cuando su barco fue arrastrado hasta la orilla.

Por lo que se ha podido ver desde la distancia, los isleños sentineleses están sanos, alerta y son prósperos, en claro contraste con las tribus a las que los británicos intentaron llevar la “civilización”. los observadores siempre han visto a muchos niños y mujeres embarazadas, lo que corrobora la existencia de la vitalidad isleña y la salud de sus habitantes.

Survival hace campaña ahora en favor de las tribus de América del Sur. Recuerda que hace 11 años se difundieron unas imágenes de una tribu no contactada cerca de la frontera entre Brasil y Perú, fotos tuvieron un gran impacto en aquel momento, y aprovechan el recordatorio para destacar la necesidad de la defensa de que las tierras de los pueblos indígenas no contactados, porque son las sociedades más vulnerables del planeta.

Aún hay diversos grupos indígenas remotos, algunos no contactados, en el mundo © Gleison Miranda/FUNAI

Estas poblaciones están siendo aniquiladas por la violencia ejercida por invasores que les arrebatan tierras y recursos, así como por enfermedades como la gripe y el sarampión, que llegan con los invasores, enfermedades para las que los indígenas no tienen inmunidad.

En América del Sur, las comunidades pasan por momentos críticos. Survival afirma que en Brasil y Colombia hay una "guerra" a los pueblos indígenas, que están padeciendo masacres y epidemias

En Brasil, el presidente Bolsonaro, declaró desde un principio su voluntad de “integrar por la fuerza a los pueblos indígenas”, lo que equivale a forzar su desaparición. Survival recuerda que este mandatario ha está trabajando en ello: con distintas medidas:

• Sacando el departamento gubernamental de asuntos indígenas, FUNAI, del Ministerio de Justicia para situarlo bajo el control de la ministra Damares Alves, predicadora evangélica que está siendo investigada por incitar al odio racial contra los pueblos indígenas

• “Retirando la responsabilidad de la demarcación de los territorios indígenas de la FUNAI para encomendársela al Ministerio de Agricultura, dirigido por políticos antindígenas del lobby del agronegocio

• Adoptando decretos para dificultar la protección de los territorios indígenas y el “seguimiento” de los aliados de los pueblos indígenas…

Todo ello hace que en estos momentos, sea preciso incrementar mundialmente la conciencia proteccionista a los pueblos indígenas y la presión contra aquellos que incrementan legal o ilegalmente la presión contra ellos, para explotar sus tierras y recursos.

Los nénets habitan en la península de Yamal: una extensión de turberas que va desde el norte de Siberia hasta el mar de Kara.Imagen de © Steve Morgan/Survival

En los lugares donde viven los indígenas la naturaleza sigue siendo un pulmón que permite “seguir respirando” a la Tierra. Acabar con esos paraísos es violar con los derechos de sus habitantes y colaborar en la destrucción del Planeta.

Web de Survival: https://www.survival.es/