Las murallas

Antiguamente, Córdoba estaba totalmente amurallada. La urbe fue denominada en época de Al-Andalus como ciudad de las siete puertas.
Una de las puertas de la muralla medieval. guiarte.com. Copyright

El hombre, las guerras, y el tiempo han arruinado gran parte de aquellas, pero aún aparecen en la ciudad lienzos que muestran vieja estructura defensiva.

La murallas llegaban al Guadalquivir, donde aún son visibles lienzos y torres. Desde éstas el viajero puede contemplar la estampa sólida del puente romano, los restos de los molinos que se ubicaban en medio del cauce, y la popular Albolafia, entreteniendo su mirada en el animado foro de las garcetas que frecuentan la zona.

En torno a las murallas hay bellos espacios urbanos, donde se aúna la sombra y el agua con las piedras milenarias. guiarte.com. Copyright

Al norte del Alcázar aparece otro gran muro, arrancando en el Campo Santo de los Mártires, para ofrecer una airosa estampa en la que se conjuntan los lienzos, las torres y las puertas, a la orilla de una corriente de agua.

En otra parte de la ciudad también hay un gran resto de muralla de la época almorávide que formaba la cerca oriental. Está paralelo a la ronda del Marrubial, y conserva 400 metros de cerca.

Quedan algunas puertas de las viejas cercas defensivas. Entre ellas la de Almodóvar, de arco de herradura, y sólidos torreones. Era la que conducía al barrio de la Judería.

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