Parque Natural de Níjar - Cabo de Gata

El Parque Natural del Cabo de Gata se encuentra en el extremo sureste de la península Ibérica, prácticamente todo él en el municipio de Níjar, uno de los más extensos de España.

Ésta es una guía comarcal, elaborada con textos de Artemio Artigas y fotografías del mismo, y de Jesús Pozo.

Poblaciones

Información general acerca de las poblaciones del Cabo de Gata.

Pueblos relacionados

Ocio y gastronomía

Las playas de la zona son buenas y limpias.

La playa de Mónsul, una de las más espectaculares, en la que se han rodado varias películas. Guiarte.com. Copyright.

A Destacar las del entorno de Cabo de Gata, San José, Rodalquilar, Aguas Negras, etc. Espectaculares las de Los Genoveses y Mónsul, al sur de San José.

La artesanía de la zona está decayendo. Desde los tejidos de Níjar, las coloristas jarapas, hasta los trabajos de esparto. Quedan restos de cerámica en Níjar, de interesante sabor popular.

Hay una zona de protección de aves en el entorno del sur del parque, donde se ubican las Salinas de Cabo de Gata, con su espejo de agua que contrasta con el ámbito de extrema aridez que lo rodea y añade un elemento natural de atractivo.

Cerámica popular de fabricaciól local, en Níjar. Guiarte.com. Copyright.

Diversas especies de aves aparecen por aquí. Unas porque residen permanentemente, otras por ser éste punto de escala en la ruta migratoria entre Europa y África.

Flamencos, gaviotas, abocetas, cigüeñuelas, etc. Habitan en este entorno lacustre que se sitúa paralelo a la playa, separado del mar por barra arenosa de 250 a 500 metros de anchura y que tienen su origen en una albufera que quedó separada del mar. Hay junto a la carretera que discurre al lado de la playa un observatorio ornitológico.

La gastronomía de la zona es austera, como lo han sido sus gentes toda la vida. De los guisos de interior destacan los relativos a la caza: abundancia de perdiz y conejo, tradicionalmente sazonados con pimentón. En los pueblos de costa hay tradición de pescados, tanto en guisos como a la plancha.

En Níjar hay tradición de buen cocido con morcillas. Hay una pasta local, los gurullos, hecha llanamente con harina y sal, que frecuentemente acompaña a los guisos. También las migas tienen tradición local. Es famoso el pan de Níjar.

La comarca de Cabo de Gata

El Parque Natural del Cabo de Gata se encuentra en el extremo sureste de la península Ibérica, prácticamente todo él en el municipio de Níjar.

Una geografía singular

Éste territorio apartado de la Península Ibérica, de clima subdesértico fue declarado Parque Natural en el año 1987.

Fortaleza de época árabe, entre matorrales y palmeras, en el clima árido del Parque. Un anticipo de áfrica, en España. Guiarte.com. Copyrignt.

Fue entonces calificado como parque natural marítimo-terrestre, el primero del país.

Su incomunicación y la sequedad del clima hicieron que la zona estuviera con escasa presión urbanística lo que ha permitido la conservación de unos 60 kilómetros de costa prácticamente virgen, algo raro en el Mediterráneo europeo.

El clima es relativamente cálido, con una media térmica anual de unos 19 grados. Las precipitaciones son escasas, algo menos de 200 mm. año, algo que incluye a esta zona prácticamente entre los ámbitos desérticos. Además, esas lluvias son muy irregulares. En medio de una sequía permanente, el total de las precipitaciones se concentra en tres o cuatro episodios.

En medio de la sequedad del territorio, los aljibes resultaban absolutamente necesatios para la supervivencia. Éste pertenece al Cortijo del Fraile. Guiarte.com. Copyright.

El territorio es montañoso. Discurren por él, paralelas a la costa oriental, las sierras de Cabo de Gata, La Serrata y más al interior la Alhamilla, barrera que alcanza los 1000 metros de altura en varios puntos y que contribuye -como una de las estribaciones orientales del macizo de Sierra Nevada- a la sequedad del clima.

Entre estas sierras se extienden zonas más hundidas, como los valles del Artal y del Hornillo, en los que se asientan ahora abundantes explotaciones de invernaderos, otra de las típicas imágenes de la zona.

La superficie del Parque es de 45.000 ha. De ellas 12.000 son marinas. La mayor altitud de la zona del Parque Natural corresponde al pico de El Fraile, con 491 metros.

Fauna

Es relativamente variada. En el ámbito marítimo destaca una singular riqueza.

Rascacio, pez de la familia de los escorpénidos, abundante en los entornos del Cabo de Gata. Imagen de Víctor Villanueva

Aquí confluyen masas de agua que provienen del Estrecho y las propias del Mediterráneo, generando un enclave rico en vida.

La morena, otro pez de roca, habitual en el Cabo de Gata. Imagen de Víctor Villanueva

Tanto en los roquedos costeros, como en las llanuras de posidonia marítima hay una abundancia notable de fauna. Es por aquí donde pervivieron hasta tiempos relativamente recientes ejemplares de foca monje.

Culebras, eslizones y lagartos habitan por doquier. Amplia avifauna, tanto de las zonas lagunares de la costa -cigüeñuelas, flamencos, etc.- como esteparias -alcaraván, perdiz, alondra de Dupont etc.-. Búhos, águilas, cernícalos... Es interesante recalcar que ese clima de la zona y la ubicación cercana a África hace que el conjunto de la avifauna sea especial.

Entre la fauna terrestre, abundancia de insectos, algún galápago, bastantes erizos, zorros, tejones, conejos y algún jabalí.

Flora

La flora marina es interesante, al estar sometido el territorio a escasa presión.

Algas, anémonas y esponjas cubren la zona de rocas, en tanto que abundan las llanuras cubiertas de posidonia, que forma extensas praderas muy oxigenadas y en las que abunda la vida.

Sobre un terreno de rocas sedimentarias y volcánicas, se extiende una comunidad vegetal propia de las zonas áridas, con algunos endemismos, como el Dragoncillo del Cabo o el Jopo de lobo.

Nopal. Guiarte.com. Copyright.



Abundan los espartos, cártamos, cardos, romeros, tomillos y otras plantas de escaso porte. Proliferan las chumberas y los agaves, cactus traído de América y que ahora es prácticamente señor del parque.

Hay varios arbustos típicos en la zona, como el azufaifo, la adelfa y el lentisco; numerosos tamarix; abundancia de palmitos, la pequeña palmera mediterránea, y prácticamente ausencia de arbolado, salvo contadas matas de pino y algunas palmeras, olivos, cítricos y acacias.

Más información sobre la flora en:
http://www.guiarte.com/colordesierto/

Historia

Es larga la historia de la zona, especialmente interesante en periodo prehistórico.

Castillo de San Ramón, cerca de Rodalquilar. Guiarte.com. Copyright.

Por aquí hubo asentamientos de las culturas de Los Millares y Argar. Quedan algunos vestigios y enterramientos de aquella lejana época.

Sin duda, las características geológicas del territorio facilitaron tanto los abrigos para asentamientos humanos como los materiales para la metalurgia.

Ocasionalmente, la zona conocería los periodos expansivos de fenicios y griegos. Se cree que en el mismo Cabo de Gata estuvo situado un santuario dedicado a Afrodita. Avieno habla de esta costa para decir que en torno al cabo de Venus(Gata) se extendía un litoral vacío de habitantes y de suelo abyecto.

En época de Roma se sabe que aquí hubo explotaciones pesqueras y mineras. De aquel tiempo son ya explotaciones de Rodalquilar.

La iglesia de Níjar, del siglo XVI, es el templo de mayor calidad de la zona. Guiarte.com. Copyright.

Ya en periodo árabe se fundó la población de Níjar, en los días en que también se fortificó Almería. Se ubicaron torres y castilletes diversos puntos de la costa. Un interesante ejemplo es la torre fortaleza nazarí de El Playazo, junto a Rodalquilar, del siglo XIV, cuadrangular, con foso y torrecillas cilíndricas en las cuatro esquinas del edificio.

A partir del XVI se ubicaron varias fortalezas en la costa para defenderla de ataques de piratas y bereberes. Aún se pueden ver algunas de estas como San Felipe y San Pedro.

En tiempos modernos la zona ha sido interesante por las explotaciones mineras de Rodalquilar, donde se explotó el oro hasta la década de los sesenta, siglo XX; las explotaciones salineras cercanas al Cabo de Gata, y -sobre todo- las extensas explanadas dedicadas a los cultivos bajo plástico, que han generado una nueva riqueza agraria.