Crónicas de Barcelona

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La Fundació Caixa Catalunya, en otoño

La Fundació Caixa Catalunya presenta para este otoño las exposiciones: Gargallo, Schönberg-Barcelona y Ramón Gaya. La hora de la pintura

Dentro de la programación de otoño, Fundació Caixa Catalunya incluye tres exposiciones: en la Sala de Exposiciones de la Pedrera, Gargallo, del 31 de octubre de 2006 al 28 de enero de 2007, y en el Entresтl de la Pedrera, la exposición Schцnberg-Barcelona, del 8 de septiembre al 1 de octubre de 2006. Además, continuará hasta el 1 de octubre la exposición Ramon Gaya. La hora de la pintura, que se abrió al público el pasado 18 de julio.

El eje principal de la exposición Gargallo, comisariada por Rafael Ordóñez Fernández, consiste en mostrar sus obras vanguardistas, de los años veinte y treinta, que contrastan con las obras de sensibilidad clasicista del novecentismo. El objetivo, destacar la convivencia de las dos tendencias fundamentales en el universo del escultor: la clasicista y el vanguardista. En definitiva, la exposición presenta las aportaciones decisivas de Gargallo para la comprensión del arte del siglo XX. Del 31 de octubre de 2006 al 28 de enero de 2007.

La Sala Entresтl de la Pedrera, del 8 de septiembre al 1 de octubre de 2006, la exposición Schцnberg-Barcelona, que nos acerca a la figura de uno de los compositores más destacados y relevantes del siglo XX. En esta exposición se pone de relieve la importancia histórica de su figura y de su obra y se exponen, por primera vez, diversas obras originales como pinturas, partituras, juegos y otros ingenios procedentes del Arnold Schцnberg Center de Viena. En el marco de esta exposición tiene lugar el Simposio Internacional Arnold Schцnberg que se centrará en la figura del compositor vienés y su influencia en los compositores catalanes, los días 14, 15 y 16 de septiembre.

Ramón Gaya. La hora de la pintura.

Esta muestra es la primera retrospectiva del artista en Barcelona, lo que supone un reencuentro con esta ciudad que Gaya definió como un "contraste enlazado de norte y sur, de gótico y mediterráneo".

La muestra comienza con sus primeras obras de formación, inscritas en el horizonte del 27 pictórico, entre neopopularistas y boresianas. Después de viajar a París en 1928 y participar en una exposición colectiva en la prestigiosa Galerie des Quatre Chemins, y de desengañarse ante las obras de la moderna vanguardia, Gaya emprende en solitario un camino de fidelidad a la pintura, siguiendo la tradición figurativa de grandes maestros como Ticiano, Velázquez o Rembrandt, encarnada para él en la "roca española": el Museo del Prado.

Durante los años de la República colabora con La Barraca de García Lorca y el Museo Ambulante de las Misiones Pedagógicas de Cossío. En tiempos de guerra realiza carteles y las ilustraciones para Hora de España. Después de permanecer recluido en el campo de concentración de St. Cyprien en la retirada de las tropas republicanas, comienza el exilio. Seguidamente, la exposición presenta un capítulo sobre sus años de residencia en México, hasta hace poco su período menos conocido, con algunas obras inéditas en España. En los años cincuenta, cuando inicia el regreso a Europa con estancias en París, Roma, Florencia y Venecia, es el momento en que escribe algunos de sus textos más brillantes, como Diario de un pintor, 1952-1953 (1984) o El sentimiento de la pintura (1960). Este apartado se complementa con la proyección del documental La Serenísima (2006), dirigido por Gonzalo Ballester, y basado en la lectura de algunos pasajes del diario de Gaya, leídos por él mismo. De los años sesenta, cuando el artista vuelve a España, es su libro fundamental, Velázquez, pájaro solitario (1969). Este período y la década siguiente forman el núcleo central de la exposición.

Durante los años setenta, ochenta y noventa, Ramón Gaya se reencuentra por fin con su país natal, donde recibe varios reconocimientos como el Premio Nacional de Artes Plásticas (1997) y el Premio Velázquez (2002), del que es el primer galardonado. La exposición finaliza con algunas obras de principios de los dos mil.  

Los reinos de Nubia, en Barcelona.

CaixaForum desvela a través de 350 piezas singulares algunos de los secretos de los viejos reinos del Nilo, con motivo de la exposición:“Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán”

Los griegos llamaron a sus pobladores etíopes, hombres de rostros quemados. Para Herodoto, sus gentes eran las más esbeltas, hermosas y ecuánimes, y sus arqueros, robustos y diestros. No en vano aquella zona se la conoció como Tasite, ‘tierra del arco’. Para los egipcios fue, en cambio, “la tierra del oro”.

Cruce de caminos entre el África negra, el Egipto faraónico y el Mediterráneo, Nubia albergó los reinos más antiguos del continente africano y fue escenario de un intenso comercio de metales preciosos, animales exóticos, materias primas y objetos manufacturados. En ella florecieron reinos envueltos por un aura mítica: Kerma, Kush, Napata y Meroe. Pese a la importancia de su patrimonio histórico y arqueológico, los antiguos reinos de Nubia apenas son conocidos.

CaixaForum, entidad cultural de La Caixa, destacada institución financiera catalana, desvela a través de 350 piezas singulares algunos de sus secretos con motivo de la exposición más importante que se ha organizado en España de estas culturas. La muestra “Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán” abarca desde la prehistoria hasta la edad media, e incluye la influencia del cristianismo y del islam.

Las obras proceden de quince instituciones y museos, entre ellos, el British Museum de Londres, el Museum of Fine Arts de Boston, el Museo Arqueológico Nacional de Madrid y el Sudan National Museum de Jartum.

Nubia.

Nubia es el nombre que se ha dado en la época moderna a la zona del Nilo medio que se extiende desde la primera catarata en Asuán hasta la unión del Nilo blanco y el azul, en Jartum (Sudán). En la antigüedad, fue una entidad política independiente y unificada, documentada en Egipto como el reino de Kush, aunque griegos y romanos se referían a ella como Etiopía, ‘tierra de los rostros quemados’.

Aunque los primeros viajes y estudios se remontan a 1820, no es hasta bien entrado el siglo XX cuando se lleva a cabo un reconocimiento exhaustivo y se desentierran centenares de obras de arte de los antiguos reinos nubios. En 1960, la Unesco hizo una llamada internacional en defensa del patrimonio nubio que iba a quedar anegado bajo las aguas del Nilo a causa de la construcción de la presa de Asuán. Varias misiones extranjeras iniciaron excavaciones de salvamento.

La exposición Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán propone un recorrido temático a partir de un conjunto singular de esculturas, cerámicas, objetos litúrgicos, utensilios, amuletos, joyas y relieves. Las obras están distribuidas en siete ámbitos, que abarcan desde los primeros testimonios de arte rupestre hasta los vasos de alfarería y herramientas de hierro de época medieval.

Los primeros seis ámbitos están dedicados a Los nubios y su entorno, Nubia y sus relaciones con Egipto y Roma, La realeza y la sociedad, La tecnología, La religión y El mundo funerario. Cierra la exposición un último apartado que, a modo de epílogo, da cuenta de la recuperación de todo este patrimonio histórico y arqueológico de excepcional belleza e interés.

Cruce de caminos.

Nubia fue siempre un cruce de caminos entre el Egipto faraónico y el África negra, y el río Nilo la vía de penetración hacia el sur de donde procedían los productos africanos, las materias primas como maderas y resinas y los animales exóticos.

En territorio nubio era posible encontrar oro, piedras duras y semipreciosas (coralina, cuarzo, ágata y obsidiana). Esta ventajosa posición geográfica le permitió controlar las principales rutas comerciales y establecer intercambios estrechos con sus vecinos. Con Egipto mantuvo una relación muy especial. Considerada hasta hace poco como subsidiaria de Egipto, la cultura nubia ha adquirido hoy rango propio, y actualmente se plantea la relación entre ambas culturas en términos de reciprocidad e influencia mutua. A lo largo de la historia se llevaron a cabo ‘razias’, expediciones comerciales, conquistas, anexiones y colonizaciones entre ambos reinos.

En la segunda mitad del siglo VIII a. C. irrumpen en la historia de Egipto los reyes de Kush, procedentes de Napata, anexionándose inmensos territorios y conquistando durante algún tiempo el milenario trono. El primero de estos faraones negros fue Piyé, quien en dos estelas narra la conquista de Egipto y las luchas con los soberanos locales. Sus descendientes Shabaqo, Shabataqa, Taharqa y Tanutamón se consideraron auténticos soberanos de todo el valle del Nilo y adoptaron muchas costumbres egipcias, incluidas las funerarias.

Con la llegada de los asirios a Egipto, los kushitas se replegaron a su país de origen. La situación de condominio alcanzada durante el periodo ptolemaico se vio alterada por la llegada de Roma. A finales del siglo III Diocleciano renunció a controlar Nubia y retiró la frontera hasta Asuán.

En lengua nubia el rey es conocido como kore. Las esculturas y relieves presentes en la exposición muestran a soberanos de rasgos negroides, con los rostros redondeados y llenos de vigor. Su actitud y su vestimenta recuerdan a la de los soberanos egipcios cuando se representan como esfinges o con las coronas faraónicas, pero habitualmente aparecen tocados con el bonete kushita, las dos uraeus en la frente y dos cintas en la nuca hasta los hombros.

El tema egipcio del faraón triunfante fue adoptado por los soberanos meroíticos: la iconografía muestra al rey con una pierna adelantada, sujetando a sus enemigos por los cabellos con una de sus manos y blandiendo un hacha de guerra en la otra.

Buena parte de la información que nos ha llegado referente a algunas de las civilizaciones antiguas procede de sus necrópolis. Si bien la tumba neolítica consistía en una fosa circular u oval, durante la colonización faraónica se adoptó la pirámide de pendiente. Entre los ajuares depositados junto a los difuntos se han hallado artículos de tocador (peines y adornos para el pelo) y relacionados con la cosmética (pintura de ojos, ungüentos, aceites en el interior de recipientes de alabastro, madera y marfil). También nos han llegado collares, pulseras y tobilleras, así como cerámicas con representaciones de múltiples animales: leones, jirafas, hipopótamos, cocodrilos, avestruces, monos, escorpiones, ranas, caballos, etcétera.

Las primeras representaciones antropomorfas se fechan en época neolítica, son femeninas y extremadamente simples, con tatuajes, amplias caderas y voluminosas cabelleras. Suelen ser designadas como Venus y podrían interpretarse como garantes de fertilidad. A partir de la época napatea, la adopción de algunas divinidades egipcias está bien documentada, se coloca a Amón en la cima del panteón kushita como dios supremo y protector del trono real. Pero, además, los meroíticos veneraron a otras divinidades vinculadas al mundo africano. La más célebre fue Apademak, el león adorado como dios de la victoria, en estrecha unión con la vegetación y la fertilidad.

La metalurgia se desarrolló en Nubia desde épocas tempranas. Nos han llegado dagas, espejos, joyas y demás utensilios de cobre y bronce hallados en las sepulturas más ricas. El hierro está atestiguado en Meroe a partir del siglo I aC, y el electro (aleación de oro y plata) y la plata se utilizaron para joyas y recipientes rituales. La producción de cerámica en Nubia tuvo gran calidad en su ejecución, con formas y decoraciones de gran belleza. El repertorio neolítico es admirable, los recipientes de tipo calciforme merecen una mención especial. Asimismo, la cerámica meroítica es muy variada y muy bella y hubo talleres dedicados a su manufactura.

La fayenza (compuesta de sílice y álcali) fue una materia prima utilizada para la manufactura de un gran número de objetos. Fue estimada principalmente por su simbolismo y por su belleza, y su color verde estaba relacionado con la regeneración. La pasta vítrea se utilizó en la elaboración de cuentas, y durante el periodo helenístico-romano los talleres de vidrio produjeron ejemplares de lujo que se depositaron en las tumbas: copas, botellitas y recipientes para perfumes.

La exposición Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán, cuya comisaria es Carmen Pérez Die, conservadora jefe del Departamento de Antigüedades Egipcias y Próximo Oriente del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, se presenta en Barcelona del 10 de abril al 24 de agosto de 2003.  

La fascinación de la invención de la fotografía

CaixaForum, en Barcelona, presenta una muestra que refleja el impacto y la fascinación que supuso en España la invención de la fotografía

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“Nuestro siglo atareado no siempre tiene tiempo para leer, pero siempre tiene tiempo para ver”, constató Theóphile Gautier en 1858. Dos décadas antes se había divulgado en Europa el primer procedimiento fotográfico (el daguerrotipo) y había surgido la figura del espectador fascinado por las cualidades ópticas del nuevo invento. Al mismo tiempo que la sociedad se tornaba cada vez más mecanizada y rápida, la imagen iba ganando terreno a la palabra impresa.

La capacidad de síntesis de la fotografía y sus cualidades evocadoras la convirtieron en uno de los medios de representación visual predilectos. La exposición La fotografía en España en el siglo XIX muestra el impacto que supuso la invención de la fotografía, así como la expectación que suscitó a lo largo del siglo XIX. Consta de 165 fotografías, en su mayor parte inéditas, procedentes de archivos, museos y colecciones particulares.

Asimismo, reúne gran cantidad de libros, periódicos, revistas, álbumes y anuncios publicitarios que reflejan el motivo por el cual fueron generadas estas imágenes, así como sus plataformas de difusión. La muestra no pretende ofrecer una visión exhaustiva de todos los fotógrafos que trabajaron durante el siglo XIX en España, ni facilitar una lectura temática, sino incidir en los diferentes usos y funciones que tuvo el medio fotográfico.

La exposición La fotografía en España en el siglo XIX, cuyo comisario es Juan Naranjo, se puede visitar en CaixaForum (avenida del Marquès de Comillas, 6-8), del 16 de abril al 6 de julio de 2003. La exposición es fruto de un trabajo de investigación llevado a cabo por el comisario Juan Naranjo.

“La fotografía cambió radicalmente el conocimiento que la sociedad del siglo XIX tenía del mundo... La fotografía democratizó la representación, al mismo tiempo que identificaba, acusaba y acercaba la imagen del otro. Hizo públicos los interiores de los palacios, de las mansiones y de las casas más humildes y fue el medio que mejor representó y participó, tanto en la forma como en el contenido, en las más importantes transformaciones que se produjeron en la creación moderna durante el siglo XIX y que dieron paso a los movimientos de vanguardia del siglo XX”, constata Naranjo.

La fotografía en España en el siglo XIX está dividida en tres ámbitos conceptuales: Modernidad, Identidad y De la imagen privada a la pública. Reúne la obra de los primeros fotógrafos extranjeros que visitaron Eepaña, así como de autores oriundos, junto a numerosas fotografías anónimas. A través de estas imágenes, la exposición no sólo pretende recrear el clima de expectación y novedad que representó la introducción de la fotografía, sino que invita a rastrear en la obra de los pioneros algunas de las claves de la sensibilidad contemporánea.

Identidad

A mediados del siglo XIX, España era uno de los destinos predilectos de franceses e ingleses, tal como atestigua la profusión de libros de viaje y guías de la época. Los escritores y pintores románticos habían creado una imagen del país estereotipada, y muchos fotógrafos realzaron intencionadamente estos tópicos, proyectando una imagen del país muy reduccionista: toreros, bandoleros, gitanos, cigarreras, vistas de los vestigios árabes, etcétera. Théophile Gautier fue uno de los primeros en realizar las primeras fotografías destinadas al consumo de la imagen estereotipada de España. Dicha visión no se correspondía con la realidad de un país rico en matices y diferencias, motivo por el cual ciudades industrializadas y europeizadas como Barcelona fueron obviadas, pues el progreso tecnológico que se respiraba en ellas no encajaba con el tópico.

Las fotografías de delincuentes, de indígenas (de las colonias), de burgueses y de la reina Isabel II, así como las incorporadas a documentos destinados a la identificación, y las realizadas para estudios antropológicos y varios autorretratos también forman parte del ámbito destinado a la identidad. Con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888, Rafael Areñas realizó gran parte de los retratos fotográficos que se adjuntaron a los abonos que permitían el acceso a la muestra. Este tipo de pases, en los que constaban el nombre y la firma, derivaron en el actual documento nacional de identidad. Con anterioridad, el gobernador civil de Córdoba, Julián de Zugasti, había utilizado la fotografía para erradicar la delincuencia, encargando al fotógrafo J.H. Tejada, de Córdoba, la realización de todos los retratos de los delincuentes que eran apresados.

De la imagen privada a la pública

El descubrimiento de la fotografía permitió dotar de rostro a numerosas personas anónimas. Este hecho se acrecentó a partir de 1860, debido al perfeccionamiento de los procedimientos fotográficos y a la reducción de sus costes. Esto conllevó la democratización del retrato y la producción masiva de fotografías de personajes ilustres (monarcas, políticos, escritores, actores). Los retratistas más importantes empezaron a comercializar retratos de los prohombres de la sociedad y su adquisición se convirtió en una de las modas de la época. Asimismo, las obras de arte dejaron de ser objetos exclusivos de iglesias, palacios, colecciones privadas y museos, ya que se podían adquirir reproducciones en librerías, quioscos y estudios fotográficos de la mayoría de las ciudades españolas.

La modernidad

El contrapunto a la imagen romántica e idealizada que proyectaron gran parte de los viajeros que visitaron España lo constituyen las fotografías industriales que muestran el proceso de modernización de la sociedad española iniciado durante el reinado de Isabel II. No en vano la fotografía fue el medio que mejor reflejó la modernidad relacionada con el progreso científico y técnico derivado de la revolución industrial, ya que fue tomada como uno de los máximos símbolos de la modernidad tecnológica. También fue utilizada por los creadores pertenecientes a los grupos artísticos más críticos y transgresores, que la emplearon para documentar sus acciones o como medio de expresión. Dichos artistas generaron una serie de obras que se escapan a la producción de su tiempo por su carácter innovador.  

Cartier-Bresson

Retrospectiva de Henri Cartier-Bresson maestro de la fotografía y referente de la mirada documental. Su amigo y gran conocedor de la historia de la fotografía, Robert Delpire, es el comisario. En la Fundación la Caixa.

La exposición Al gusto de Cartier-Bresson se podrá visitar en CaixaForum (Av. del Marquès de Comillas, 6-8), del 19 de septiembre de 2003 al 4 de enero de 2004.

“He elegido aquellas imágenes que me estimulan, me alegran o me conmueven. Fotógrafos comprometidos, poetas, geómetras o simples observadores con talento... la lista es larga y se necesitarían varias exposiciones para presentarlos a todos.” Con estas palabras resume Henri Cartier-Bresson el contenido de esta muestra, que reúne 93 imágenes seleccionadas por él mismo entre los fotógrafos que más le han conmovido, y que se presenta en el marco de la gran exposición retrospectiva que CaixaForum dedica a su obra.

Entre las obras destaca Niños jugando en la orilla del lago Tanganika (1931), de Martin Munkacsi. “Es la primera fotografía que realmente me emocionó”, afirma Cartier-Bresson. Junto a Munkacsi, encontramos grandes clásicos como Alfred Stieglitz, Robert Doisneau, André Kertész, Man Ray, Aleksandr Rodchenko, Lewis Hine, así como todos los grandes nombres del documentalismo contemporáneo: Walker Evans, Robert Capa, Abbas, Gilles Peress y Sebastião Salgado, etcétera. Organizada por la Fundación “la Caixa” y producida por esta institución y la Fundación Henri Cartier-Bresson (París), la exposición Al gusto de Cartier-Bresson enfatiza “el placer de mirar, la sensibilidad, la sensualidad, la imaginación, todo lo que se fragua en el visor de una cámara y llega al corazón”.

Henri Cartier-Bresson inició su carrera como pintor y dibujante en los años veinte en el estudio del artista André Lhote, pero muy pronto abandonó el pincel y el lápiz por la cámara Leica. Su formación inicial ha hecho que a menudo se interrogase sobre la esencia de la fotografía. Aunque el acto de mirar comporta un punto de partida común, el dibujante construye la realidad de acuerdo con las reglas de su arte, mientras que el fotógrafo se limita a captar intuitivamente lo que ve.

Para Cartier-Bresson, la fotografía reproduce un momento supremo capturado en un solo plano. Es lo que él llama el ‘instante decisivo’, que requiere “concentración, disciplina mental, sensibilidad y sentido de la geometría”. Cartier-Bresson ha proyectado esta visión personal de la fotografía más allá de su obra personal, en el trabajo no sólo de sus predecesores, sino también de sus contemporáneos. Los grandes fotógrafos consiguen “fotografías singulares que pueden ser miradas más allá de unos pocos segundos”. En otras palabras, fotografías excepcionales que responden a una estricta economía de medios y a una rigurosa organización de formas.

Las 93 fotografías de todas las épocas que Cartier-Bresson ha escogido con motivo de esta exposición responden a este espíritu. Todas estas imágenes nos ayudan a comprender el mundo que nos rodea. Entre los fotógrafos representados destacan obras de Alfred Stieglitz (1864-1946), Lewis Hine (1874-1940), August Sander (1876-1964), Man Ray (1890-1976), Aleksandr Rodchenko (1891-1956), André Kertész (1894-1985), Brassaï (1899-1984), Manuel Álvarez Bravo (1902-2002), Walker Evans (1903-1975), Robert Doisneau (1912-1994), Robert Capa (1913-1954), Helen Levitt (1913), Inge Morath (1923-2002), Ricard Terré (1928), Rene Burri (1933), Fernando Scianna (1943), Abbas (1944), Sebastião Salgado (1944) y Cristina García Rodero (1949).  

La Sala Montcada inicia nueva etapa

La Sala Montcada de la Fundación “la Caixa” inicia un nuevo ciclo de proyectos artísticos, fiel al espíritu de vanguardia y experimentación que ha movido desde sus inicios su programación.

Si hasta ahora ésta constituyó una plataforma de entrenamiento y difusión para comisarios emergentes que planteaban la programación de toda una temporada, a partir de este año cada exposición constituirá por sí misma un laboratorio de diálogo entre el artista, el espectador, el comisario y el espacio.

Se trata de convertir la Sala en un espacio cultural, social, política y estéticamente permeable, y en el que la desaparición de la jerarquía entre comisario, artista y espectador permita un diálogo creativo, fluido y productivo.

La temporada estará formada por cuatro exposiciones, y cada una tendrá un comisario diferente (tres extranjeros y uno español, en total) que invitará a un artista español y a otro extranjero con el fin de desarrollar un proyecto en común, específico para el espacio. El objetivo es doble: por un lado, abrir la Sala a comisarios de diferentes contextos culturales, sociales y políticos que permita enriquecer, con sus propuestas, el laboratorio de intercambio en el que proponemos que se convierta Montcada; por otro, disponer de una plataforma de encuentro entre comisarios y artistas nacionales e internacionales que permitan la reciprocidad y el mutuo conocimiento de unos y otros.

Al final de cada temporada, la Fundación “la Caixa” editará un catálogo que incluirá textos, obras de referencia, imágenes y todas las actividades o sesiones de debate organizadas en torno a las mismas.

Del 14 de octubre al 7 de diciembre de 2003
Montse Romaní (comisaria) / Ursula Biemann y María Ruido (artistas)

Del 18 de diciembre de 2003 al 22 de febrero de 2004
Moritz Küng (comisario) / Lara Almarcegui y Adrian Schiess (artistas)

Del 4 de marzo al 9 de mayo de 2004
José Roca (comisario) / José Alejandro Restrepo y Juan Luis Moraza (artistas)

Del 18 de mayo al 25 de julio de 2004
Teresa Macrí (comisaria) / Cuco Suárez y Sislej Xhafa (artistas)

Rubens, Van Dyck, Jordanes

CaixaForum reune una extraordinaria selección de obras de arte flamenco: “Rubens, Van Dyck, Jordanes. Maestros de la pintura flamenca del s.XVII en las colecciones del Museo del Ermitage”

La Fundación “la Caixa” presenta en CaixaForum una extraordinaria selección de 49 óleos de 26 maestros de la pintura flamenca. Todas las obras pertenecen al Museo del Ermitage (San Petersburgo), que cuenta con una de las colecciones de pintura flamenca de los siglos XVII y XVIII más importantes del mundo, testimonio del esplendor del coleccionismo de la familia imperial.

Entre las obras destaca La unión de la Tierra y el Agua (1618), de Pedro Pablo Rubens, considerada como uno de los momentos culminantes del barroco. Junto a Rubens, se encuentran representados Anton Van Dyck, Jacob Jordaens, Frans Snyders, David Teniers el Joven, Adriaen Brouwer, Jasper van der Lanen y Jan Fyt, entre otros.

Rubens. Venus y Adonis

La muestra no sólo reúne pinturas importantes de estos célebres artistas, sino también obras en que aparecen representados, como los autorretratos de Van Dyck y Jordaens, un retrato de Rubens y una imagen de David Teniers el Joven (se cree que se representó a sí mismo bajo la figura del halconero en su famoso cuadro La cocina).

La exposición Rubens, Van Dyck, Jordaens... Maestros de la pintura flamenca del s. XVII en las colecciones del Museo del Ermitage, comisariada por Natalia Gritsay, se podrá visitar en CaixaForum, Barcelona, del 9 de octubre de 2003 al 1 de febrero de 2004.

LA COLECCIÓN DEL ERMITAGE

La colección de pintura flamenca de los siglos XVII y XVIII del Museo del Ermitage es uno de los tesoros más valiosos del Museo. Cuenta con más de 500 obras y figura entre las más importantes del mundo, pues en ella está representada de forma amplia y variada la época del florecimiento de la pintura flamenca, así como todos los géneros y las corrientes artísticas de la época.

El principal objetivo de la exposición Rubens, Van Dyck, Jordaens... Maestros de la pintura flamenca del s. XVII en las colecciones del Museo del Ermitage es mostrar la riqueza y la variedad de dicha colección a través de las pinturas más relevantes, entre las cuales se han seleccionado 49 lienzos realizados a lo largo del siglo XVII. La mayor parte de esta selección pertenece al núcleo de la antigua colección del Museo (en particular, las obras de Rubens, Van Dyck, Jordaens, Snyders y Teniers), que se inició hace más de doscientos años, durante el reinado de la emperatriz Catalina II (1762-1796).

La exposición está estructurada en los siguientes seis ámbitos temáticos.

Los bocetos y cuadros de ‘gabinete’ de Rubens

Este ámbito reúne bocetos y cuadros de ‘gabinete’ de Rubens que ponen de manifiesto su virtuosismo y su inagotable imaginación. Este tipo de obras se encuentran entre las más valiosas de Rubens pertenecientes al Museo del Ermitage. Solían decorar los ‘gabinetes’ de los amantes del arte del siglo XVII, es decir, sus colecciones privadas de curiosidades, entre las que se incluían también obras plásticas. Los bocetos y cuadros de ‘gabinete’ de Rubens gozaban de especial éxito y demanda entre los coleccionistas de Amberes, ya que estos expertos valoraban la maestría inimitable del artista flamenco.

Las composiciones religiosas, históricas y alegóricas

El lienzo decorativo monumental La unión de la Tierra y el Agua (1618), obra capital de Rubens, es la pintura central de la exposición. Basado en imágenes de la mitología antigua, es un vivo testimonio de la afición que tenía el artista por el mundo de la cultura de la Antigüedad, del que era un gran conocedor y admirador. Precisamente, la principal corriente de la pintura flamenca del siglo XVII se desarrolló en la vertiente del arte decorativo monumental, puesto que la mayoría de obras creadas por los pintores flamencos estaba destinada a decorar grandes espacios de edificios civiles y religiosos. La Iglesia, la aristocracia de la corte y los burgueses adinerados eran los principales clientes, y solían encargar obras de género histórico, religioso o alegórico. Rubens fue el creador de esta corriente y convirtió su pintura en un arte de grandes formas y grandes temas. Asimismo, este apartado también reúne obras de Jacob Jordaens (El banquete de Cleopatra, 1653), Anton Van Dyck (La aparición de Cristo a sus discípulos, c. 1620), Jacob Van Oost el Viejo (David con la cabeza de Goliat, 1643), Theodoor van Thulden (Alegoría del Tiempo revelando la Verdad, 1657 y Nicolaes van Veerendael (Alegoría de la transitoriedad, c. 1661-1663).

Van Dyck, Autorretrato

Retratos

El Museo del Ermitage posee una magnífica colección de retratos flamencos del siglo XVII. Este género, considerado como uno de los más importantes de la época, está representado en la presente exposición a través de obras de los maestros más destacados. Todos los retratos pertenecen a la época de Rubens, el periodo más brillante y fructífero de este género en el arte flamenco del siglo XVII. Nueve de los mejores retratos de Van Dyck pertenecientes al Ermitage se exhiben en CaixaForum. Plasman el virtuosismo de este artista en el oficio de retratista, así como su capacidad para hacer uso de diversos medios de expresión, técnicas variadas y esquemas de composición. Este apartado reúne también obras de Rubens, Jordaens, Frans Pourbus el Joven y Cornelis de Vos, así como un retrato de Rubens con su hijo Albert (c. 1615) de la Escuela de Rubens.

Paisajes

La muestra de paisajes que se incluye en la exposición de CaixaForum pertenece a pintores de la escuela de Amberes del periodo comprendido entre finales de la década de 1610 y mediados de la década de 1660. Entre estos se encuentran los coetáneos de Rubens que desarrollaron las tradiciones del paisaje flamenco temprano (Joos de Momper y Jasper van der Lanen), así como los pintores que colaboraron directamente con el maestro (Jan Wildens) o que estuvieron influenciados por su arte (Lucas van Uden). También está representada la obra de Jan Siberechts, paisajista que ocupa un lugar aparte, pues no se le puede integrar en una categoría concreta en la historia del paisajismo flamenco del siglo XVII.

La pintura de animales y la naturaleza muerta

Entre la aristocracia flamenca y los burgueses acomodados del siglo XVII, las pinturas de grandes dimensiones de animales y naturalezas muertas gozaban de gran prestigio. Frans Snyders y su cuñado, Paul de Vos, fueron los principales representantes. El género de pintura animalista de la presente exposición está representado por un solo cuadro, Concierto de aves (1630-1640), obra en la que Snyders representó el mundo de las aves de los bosques, campos y marismas con la precisión propia de un atlas ornitológico. Asimismo, dicho apartado reúne bodegones, naturalezas muertas y pintura de flores de los artistas Jan Fyt, Adriaen van Utrecht, Daniel Seghers y Sebastiaen Bonnecroy.

Adrian Brouwer y David Teniers el Joven. Pintura costumbrista

Adrian Brouwer (1605/06-1638) y David Teniers el Joven (1610-1690), destacados pintores flamencos del siglo XVII, adquirieron fama como grandes paisajistas y como maestros de gran imaginación e inagotable inventiva en la pintura de escenas de la vida cotidiana de los campesinos, ya que demostraron las ilimitadas posibilidades de estos temas. La exposición reúne algunas de las mejores pinturas costumbristas de estos dos artistas pertenecientes al Museo del Ermitage

¿Un Dalí pop?

“Dalí. Cultura de masas” es una gran exposición que actualmente se presenta en España y luego viajará al Dalí Museum de Saint Petersburg (Florida, EEUU) y el Museo Boymans (Rotterdam).

La aportación de la misma es sugerente: presenta al autor surrealista inmerso en el arte de la cultura industrial y de masas. Precisamente, ya en el segundo tercio del siglo XX nos encontramos cómo frente unos estilos profundamente existenciales a veces angustiados, hay artistas que vuelven a la figuración, unos (como Bacon) a través de una “nueva figuración” y otros practicando lo que se llamó el arte POP. Estos últimos volvieron la mirada al objeto real y también al objeto de gran consumo. Pintaron al bote de sopas Campbell o al rostro de Marilyn Monroe, como Andy Warhol o chalets y piscinas de California como David Hockney.

Desde esta perspectiva histórica, sorprende analizar a un Dalí que pinta en sus cuadros una botella de coca-cola en medio de un ambiente clásico italianizante o en el que se detecta su admiración por la nueva cultura industrial: la publicidad, el cine, la fotografía, el deporte, el jazz, la aeronáutica, el gramófono, los diarios, la ciencia...

La Fundación “la Caixa” abrió en Barcelona, con la colaboración de la Fundación Gala-Salvador Dalí, esta gran exposición con más de 400 piezas del genial artista, en el marco del Año Dalí.

DALINAL.

“¿Sufre usted tristeza intelectual ‘periódica’? ¿Depresión estética, fatiga, aversión hacia la vida, depresión maníaca, mediocridad congénita, imbecilidad gelatinosa, piedras de diamante en los riñones, impotencia o frigidez? Tome Dalinal, la chispa artificial que logrará estimular su ánimo de nuevo.”

Estas palabras acompañaban un anuncio de un falso medicamento (Dalinal) que ilustraba las páginas de Dali News, el diario que Dalí inventó, dirigió y editó como autopromoción de su obra y de su persona. Pero la relación de Dalí con la cultura popular fue mucho más allá de este mero atrevimiento comunicativo. Fascinado por los faros niquelados de los automóviles Isotta Fraschini, los noticiarios de la Fox, el mudo Harpo Marx, los labios de Mae West, los maniquíes, los gramófonos y los bailadores de back-bottom, Dalí convirtió en estímulos para la imaginación creativa las tensiones generadas entre dos concepciones aparentemente dispares: la gran tradición europea (la alta cultura) y la cultura popular fabricada industrialmente (la baja cultura).

La exposición Dalí. Cultura de masas analiza por primera vez con detenimiento las relaciones que el pintor y escritor mantuvo con la cultura de masas a partir de sus óleos, acuarelas, dibujos, documentos, anuncios, películas, diseños y objetos variopintos, ordenados en ocho apartados.

Como novedad y coincidiendo con la inauguración, se presentó por primera vez en España, el pase de la película Destino, un encargo de Disney que la misma gran fábrica de los dibujos animados nunca llevó a la gran pantalla.

La exposición está comisariada por Fèlix Fanés y se podrá visitar en CaixaForum (Barcelona) hasta el 23 de mayo de 2004. La muestra viajará posteriormente al Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), donde podrá verse entre junio y agosto de 2004. Parte de la misma se presentará también en el Dalí Museum de Saint Petersburg (Florida, EEUU) y el Museo Boymans (Rotterdam), ciudades a las que viajará entre octubre de 2004 y enero de 2005 (Saint Petersburg) y entre febrero y mayo de 2005 (Museo Boymans).

Parte de las obras de la exposición proceden de las tres importantes colecciones citadas. La muestra ha contado también con la colaboración de otros importantes prestadores, como el MoMA y el Metropolitan (Nueva York) y el Centro Georges Pompidou (París), así como de varias colecciones privadas (entre ellas, los Estudios Disney).

“Si hasta ahora Dalí ha sido ampliamente estudiado como pintor y como escritor, los vínculos que mantuvo a lo largo de su vida con la otra cultura merecen también una visión de conjunto que permita entender la complejidad, la riqueza y la novedad de los mismos”. Son palabras de Fèlix Fanés, comisario de esta exposición que constituye uno de los actos centrales del Año Dalí, que conmemora el centenario del nacimiento de Salvador Dalí (1904-1989).

ALTA Y BAJA CULTURA.

"Dalí convirtió en estímulos para la imaginación creativa las tensiones generadas entre las dos concepciones de la cultura en el siglo XX: la gran tradición europea de la elite y la baja cultura o cultura popular", dijo el comisario de la muestra, Félix Fanés, al presentar la exposición.

Dalí. Cultura de masas analiza las relaciones del artista con la cultura industrial, su manera de entender el arte y la complejidad de la época moderna. Son tres los niveles expositivos: la representación en la obra de Dalí de temas propios de la cultura popular (inclusión de una botella de Coca-Cola en Poesía de América, 1943); la transformación de la pintura bajo el influjo de las técnicas de reproducción seriada (collage, performances), y la intervención de forma directa en la cultura popular mediante el diseño de productos de encargo (moda, cine, publicidad).

Estos tres niveles se explican a partir de ocho ámbitos diferentes:

1. Vida moderna. Arte. Antiarte. Una aproximación a la manera en que Dalí concebía el arte (la teoría antiartística), su relación con diversos aspectos de la cultura contemporánea y el elogio del objeto.

2. El Ángelus. El mito trágico. Las especulaciones de Dalí a partir del cuadro El Ángelus (1859), de Jean-François Millet. Se trata de las ‘variaciones’ que realizó a través de pinturas y escritos.

3. Hollywood: lugar de peregrinaje. La participación de Dalí en películas de vanguardia y su relación, casi siempre frustrada, con la industria cinematográfica: Buñuel, Hitchcock, Disney... Por primera vez se muestran los óleos, las acuarelas y las pinturas que hizo para el proyecto Destino.

4. Sueño de Venus. La intervención del pintor en la Exposición Universal de Nueva York de 1939, un pabellón a medio camino entre un objeto surrealista y la típica casa encantada de las ferias populares.

5. Fiat modes, pereat ars. Este apartado está dedicado al diseño, tomando como hilo conductor la moda: vestidos, perfumes, anuncios publicitarios...

6. Documentos fotográficos. Una exposición de fotografías no efectuadas por Dalí, sino por artistas de renombre como Man Ray, Brassaï y Philippe Halsman, cuyas ‘puestas en escena’ fueron inventadas por el artista ampurdanés.

7. Dali news. Las intervenciones de Dalí en la prensa: Vogue, American Weekly...

8. Epílogo. Los dos screens tests que Warhol hizo de Dalí a mediados de los sesenta.

Estamos, pues, ante una exposición donde se ve cómo la relación de Dalí con la cultura popular fue posible con la inclusión en su obra de temas de ésta –teléfonos, coches, etc.-, la transformación de la pintura bajo el influjo de las técnicas de reproducción seriada ("collage" o "performances") y el diseño de productos de encargo (moda, cine y publicidad).

Ese Dalí fascinado por Hollywood, diseñador del "Sofá-labios" (inspirado en Mae West) o que pinta objetos y símbolos de la cultura industrial... sigue siendo un genio con múltiples interpretaciones, incluida la POP.  

La casa Batlló, cien años de arte

La emblemática Casa Batlló es ahora más atractiva que nunca. En marzo del 2004 ha abierto sus espacios más atractivos hacia la generalidad de los visitantes interesados en la arquitectura gaudiniana.

Hace cien años, este edificio estaba siendo remodelado por Antinio Gaudí. Ahora, bajo el lema "100 años de ilusiones y 100 corazones para celebrarlo", la Casa Batlló es visitable tambien en los espacios atractivos del desván y la azotea, poblada de fantasmagóricas chimeneas.

Unas audioguías, en seis idiomas, explican al viajero esta casa-museo, que pertenece a la familia Bernat, (dueña de Chupa-Chups), edifico cargado de arquitecturas sugerentes y simbolismos, con la clara marca de Gaudí.

El desván, situado en la última planta de la casa, consta de dos salones contrapuestos, uno orientado hacia el Paseo de Gracia, conocido como el Vientre del Dragón, y otro que da hacia la fachada posterior. Los espacios están unidos por dos pasillos laterales, con techos conformados por arcos catenarios, una de las aportaciones del original arquitecto.

En la azotea, el visitante podrá ver de cerca los cuatro conjuntos aislados de singulares chimeneas, revestidas de pedazos de cerámica y vidrio coloreado, coronadas por sombreretes que controlan la fuerza y la dirección del viento. Allí podrá tambien acariciar el "lomo del dragón", una recreación de escamas gigantes y piel de saurio lograda a base de pedazos de cerámica de colores, y contemplar la cruz de Cuatro Brazos, con su anagrama IHS (Iesus Homini Salvator). Gaudí era un profundo creyente.

Las sugerentes arquitecturas de trozos de mosaico, en la azotea del edificio

La Casa Batlló, abierta de lunes a domingo entre las 9.00 y las 20.00 ya recibe cada año un promedio de 300.000 visitantes.

Daniel Giralt-Miracle, comisario del Año Gaudí, destacó en la primera visita tras la apertura total del edificio, que en estos espacios exteriores “todo es función y arte”, ya que, bajo una cúpula, está el depósito de aguas, mientras que las chimeneas, por ejemplo, también sirven para controlar los vientos.

Uno de los puntos culminantes de la arquitectura de la casa Batlló, que Gaudí remopdeló de 1904 a 1906, es el Patio de Luces, que contiene la escalera y el ascensor, revestido con piezas de cerámica, lisas y con relieve, donde el arquitecto juega con unos azulesmediterráneos.

Situada en el número 43 del Paseo de Gracia es uno de los tres edificios que conforman la conocida “manzana de la discordia”, lugar donde los arquitectos más conocidos del Modernismo catalán competían por realizar el edificio más importante del momento: Puig i Cadafalch levantó la vecina Casa Amatller, Lluís Doménech la Lleó Morera y Antonio Gaudí remodeló la casa del industrial textil Joseph Batlló Casanovas.  

Doug Aitken

CaixaForum presenta, del 7 de julio al 26 de septiembre de 2004, la primera exposición en España dedicada al artista Doug Aitken.”Doug Aitken. Estaremos seguros mientras todo se mueva”

Una voz se abre paso entre una marea de imágenes. Tiene un timbre suave, profundo, hipnótico. Una y otra vez repite: «You can´t stop (no puedes parar)», hasta que se desvanece y nos deja a solas frente a un mar de imágenes en constante fluir. Esta voz es parte de i am in you (estoy en ti), una instalación arquitectónica y visual que nos abre la puerta a un universo constituido no solo por espacio y tiempo, sino por la repetición hipnótica de formas y estructuras, por la sensación de poder estar en todas y en ninguna parte al mismo tiempo.

Fragmentación, elipsis, aceleración y cámara lenta son algunos de los recursos que utiliza Doug Aitken (Redondo Beach, California, 1968) para construir atmósferas mágicas y envolventes con las que seduce al espectador, invitándole a acceder a un universo de comunicación a través de imágenes y sonidos. Rostros, ritmos, paisajes, silencios, artilugios, letanías y gestos se suceden unos tras otros a velocidad vertiginosa. Sus historias no son relatos lineales, sino que proponen un ejercicio de atención a los elementos más invisibles e imperceptibles del acto comunicativo. CaixaForum presenta, por primera vez en España, una exposición dedicada a Doug Aitken, uno de los artistas contemporáneos más destacados de Estados Unidos.

Producida y organizada por la Fundación ”la Caixa”, la exposición reúne en la Sala 3 de CaixaForum tres instalaciones arquitectónicas de grandes dimensiones (unos 300 metros cuadrados cada una): i am in you (estoy en ti), blow debris (escombros que vuelan) e interiors (interiores), así como una selección de fotografías de la serie «plateau» (altiplano). Paralelamente, se presenta Skyliner (líneas en el cielo), una pieza sonora inédita, concebida expresamente por el artista para la presente exposición, que podrá verse en el Pabellón Mies van der Rohe. Todas las obras han sido realizadas entre los años 2000 y 2004.

La exposición Doug Aitken. Estaremos seguros mientras todo se mueva, comisariada por Marta Gili, responsable de Fotografía y Artes Visuales de la Fundación ”la Caixa”, se podrá visitar en CaixaForum (Av. del Marquès de Comillas, 6-8, Barcelona), del 7 de julio al 26 de septiembre de 2004. Posteriormente, la exposición se podrá ver en la Sala Rekalde (Bilbao).  

Nace CosmoCaixa, el nuevo Museo de la Ciencia

Se presentó CosmoCaixa Barcelona, el nuevo Museo de la Ciencia de la Fundación la Caixa. Se trata de un nuevo espacio pensado para todo tipo de público, uno de los museos más modernos de su género.

El miércoles 22 de septiembre se presentó CosmoCaixa Barcelona, el nuevo Museo de la Ciencia de la Fundación ”la Caixa”. Se trata de un nuevo espacio pensado para todo tipo de público, con una amplia oferta científica y educativa, donde el visitante puede disfrutar de exposiciones, talleres, cursos, conferencias y debates.

Sus contenidos universales y su innovadora museografía lo convierten en uno de los museos más modernos de su género. El nuevo espacio amplía la oferta científica de su antecesor, distribuyéndose entre salas de exposiciones, el Bosque inundado, el Muro geológico, el Planetario, el Clik, el Flash, salas de actos, aulas taller y la Plaza de la Ciencia, entre otros.

Un lugar sorprendente

Un auténtico bosque amazónico inundado, un gran muro geológico y seis fósiles de verdaderos dinosaurios son algunos de los atractivos del CosmoCaixa Barcelona, el nuevo Museo de la Ciencia de La Caixa, que abrió sus puertas tras una inversión de más de 100 millones de euros para convertirse en más moderno museo científico de Europa.

El nuevo edificio de 50.000 metros cuadrados multiplica por ocho el espacio de su antecesor y nace con el objetivo de "cambiar la vida de los visitantes", según dijo en rueda de prensa el director del centro, Jorge Wagensberg, quién ha precisado que el éxito del museo se medirá por el impacto sobre los asistentes de los contenidos de la instalación. "No caeremos en el error de medir el éxito del "CosmoCaixa" por el número de visitantes. Lo interesante no es que un visitante venga al Museo, sino que vuelva.

Las previsiones de asistencia apuntan a las 800.000 personas estables, tras superar la novedad del primer año", ha afirmado el director.

El nuevo edificio es un proyecto de los arquitectos Esteve y Robert Terradas y ha sido diseñado en función de sus contenidos, pero respetando su entorno y conservando el centenario edificio modernista que era la sede del anterior Museo de la Ciencia, que ahora albergará las oficinas del centro y las aulas taller.

Entre los espacios singulares del nuevo museo destaca el "Bosque inundado", que recrea un ecosistema amazónico en un invernadero de 1.000 metros cuadrados que alberga pirañas, cocodrilos y otras especias animales y vegetales típicas de la zona. Es este todo un ejemplo. Allí se encuentra la reproducción exacta de un trozo de más de 1.000 metros cuadrados de bosque inundado de la selva amazónica brasileña. Se puede explorar no sólo la parte inundada sino también su relación con la tierra firme. También es posible de la visión subterránea, la aérea, la lluvia tropical... todo integrado en medio de la flora y la fauna típicas de la zona.

El equipo del nuevo Museo de la Ciencia se trasladó expresamente a Pará, en Brasil, para llevar a cabo moldes y reproducciones fieles de sus grandes árboles, como las ceibas. Además, ha incorporado más de 100 especies vivas, entre animales y plantas autóctonas. Todo, para que descubras uno de los ecosistemas más ricos en biodiversidad y, a su vez, más frágiles del planeta.

El muro geológico formado por siete grandes cortes de roca que permiten interpretar la geología del mundo y una exposición permanente que hace un recorrido por la historia de la materia dividiendo la muestra en el ámbito de la materia inerte, la viva, la inteligente y la civilizada serán otros dos enclaves significativos.

La inauguración coincide con la presentación de la exposición temporal de los "Los iguanos", seis esqueletos de dinosaurio considerados como los mejor conservados del mundo y que salen por primera vez del Institut Royal des Sciences Naturelles de Bélgica.

CosmoCaixa se encuentra en la calle Teodor Roviralta, 47-51, en el barrio de Sarrià St. Gervasi de Barcelona. Se sitúa al pie de la montaña de Collserola y justo al lado de la Ronda de Dalt.  

Giuseppe Penone en CaixaForum

Del 1 de octubre de 2004 al 16 de enero de 2005, CaixaForum presenta en España la primera exposición retrospectiva dedicada a uno de los artistas más originales e innovadores de la segunda mitad del siglo XX: Giuseppe Penone

Poética, intimista y sensual; pero también perturbadora, paradójica y monstruosa. Así es la obra de Giuseppe Penone (Garessio, Italia, 1947). Incisiones, presiones y deformaciones subvierten y alteran la naturaleza imponiendo un orden humano al caos natural.

El trabajo del autor se basa en una observación meticulosa de la naturaleza, que nos propone una reflexión sobre el hombre y el cosmos y sobre su capacidad de creación que entronca con el pensamiento de Leonardo da Vinci. Adscrito en sus inicios al movimiento del arte povera, apodado como «aquel que vive en el bosque» y creador de una nueva mitología, Penone es uno de los artistas originales e innovadores de la segunda mitad del siglo XX. Su obra figura en los principales museos del mundo: el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, la Tate Modern de Londres, la Kunstalle de Basilea, el Stedelijk Museum de Ámsterdam, etc.

Bajo el título Giuseppe Penone. Retrospectiva, CaixaForum propone, por primera vez en España, una «mirada táctil» a través de su vasta obra, en esta exposición concebida y realizada por el Centre Pompidou, Musée national d´art moderne de París, y producida por la Fundación ”la Caixa”. La muestra reúne la selección más amplia que jamás se ha hecho de su trayectoria artística, desde los primeros trabajos de los años sesenta hasta las últimas creaciones de 2004. Se abre con sus primeros experimentos sobre el terreno en el bosque, en busca de una simbiosis entre naturaleza y cuerpo humano; y se cierra con una serie de obras realizadas con corteza de cedro y espinas de acacia.

Entre estos dos momentos, el mundo personal de Penone se despliega ante el espectador en una búsqueda apasionante del azar, la memoria, el paso del tiempo y las representaciones culturales.

La exposición Giuseppe Penone. Retrospectiva, comisariada por Catherine Grenier, se podrá visitar en CaixaForum (Av. del Marquès de Comillas, 6-8, Barcelona) del 1 de octubre de 2004 al 16 de enero de 2005.

Datos del autor

Giuseppe Penone nació en 1947 en Garessio, una pequeña población del Piamonte, donde pasó su infancia en medio de campos de cultivo y bosques inmensos. Hijo de campesinos, sus primeros recuerdos lo constituyen «montones de castañas y estancias repletas de setas traídas a lomo de asno en sacos enormes».

Tras estudiar contabilidad, se matriculó en una escuela de Bellas Artes. Sus primeras esculturas eran figurativas, pero un día se propuso dibujar todas las piedras de un río. «Tenía compañeros de escuela un poco más formados que hacían esculturas al estilo de Giacometti. Pero había algo que no me cuadraba: ¿cómo esculpir al igual que Giacometti si no has sufrido la guerra, si has crecido en un contexto totalmente distinto?», recuerda ahora Penone.

En busca de una identidad personal, el artista decidió regresar a su pueblo natal y, con poco más de veinte años, comenzó a trabajar con los materiales que mejor conocía: el tronco y la corteza de los árboles; los bosques y las piedras; los estanques y los riachuelos. A lo largo de los años, sin perder su aparente sencillez, la obra de Penone se ha ido enriqueciendo con nuevos registros y matices, con nuevos materiales y formatos. Desde la acción documentada en textos y fotografías hasta la escultura, la litografía y el dibujo, el mundo del artista italiano se despliega ante el espectador con gran coherencia.

La exposición Giuseppe Penone. Retrospectiva reúne en CaixaForum unos 80 trabajos (algunos en forma de grandes instalaciones) de uno de los artistas más sobresalientes de la escena internacional actual. Desde sus primeras intervenciones en los bosques natales (documentadas a través de fotografías y textos) hasta sus conocidos «descortezamientos» y «gestos vegetales», la muestra presenta los diversos «momentos» de una trayectoria artística tan original como innovadora.  

Rodin y la revolución de la escultura

CaixaForum reúne la más completa selección de obras de Rodin en España y las confronta con las de otros artistas: Rodin y la revolución de la escultura.

¿Acaso las catedrales están terminadas?, solía preguntar Rodin a aquellos que, atónitos, tachaban de inconclusa su obra La puerta del infierno.

Formado al margen de las instituciones oficiales, Rodin desconcertó al público con sus múltiples retoques y rectificaciones, en un empeño ingente por reducir la obra a su esencia y alcanzar así la perfección. No en vano hoy es considerado como el iniciador de la revolución que cambió totalmente la escultura en el siglo pasado.

«Seguirá siendo, para las generaciones venideras, el único que dio un mazazo liberador contra la muralla que ahogaba poco a poco la amenazada vida de la escultura», proclamó Zadkine en 1952, con motivo de un homenaje en el Musée Rodin, al que también asistieron Brancusi, Giacometti, Arp y Chauvin.

Bajo el título Rodin y la revolución de la escultura. De Camille Claudel a Giacometti, la Fundación ”la Caixa” presenta en CaixaForum la más completa y sugestiva exposición que se ha realizado hasta la fecha sobre Rodin en España.

Más de un centenar de esculturas de casi treinta artistas confrontan la obra del gran maestro con la de sus coetáneos y la de creadores posteriores de la talla de Picasso, Brancusi, Matisse y Archipenko.

La muestra no sólo traza un recorrido por la trayectoria de Rodin, sino que establece múltiples correspondencias con la obra de los colaboradores de su taller (Camile Claudel, Bourdelle, Jouvray) y de otros artistas que lo consideraron su maestro (Maillol, Duchamp-Villon).

Uno de los atractivos es poder contemplar las esculturas del gran precursor junto a otras que, como el Gran profeta de Gargallo y el Hombre que camina de Giacometti, se han convertido en símbolos de la condición humana. Paralelamente, se presenta una selección de piezas fundamentales de la escultura española en las que la impronta de Rodin se hace patente.

La exposición Rodin y la revolución de la escultura. De Camille Claudel a Giacometti, comisariada por Antoinette Le Normand-Romain, conservadora de escultura del Musée Rodin de París, se podrá visitar en CaixaForum (av. del Marquès de Comillas, 6-8, Barcelona), del 29 de octubre de 2004 al 27 de febrero de 2005. La muestra ha contado con el asesoramiento de Josefina Alix, quien ha realizado la selección de piezas de artistas españoles.  

Tesoros tracios

Del 15 de abril al 31 de julio de 2005, CaixaForum presenta 300 obras de una de las culturas más enigmáticas y olvidadas de la Antigüedad. “Los tracios. Tesoros enigmáticos de Bulgaria”

Altivos, rudos y despiadados, según los griegos, los tracios fueron también un pueblo de gran sensibilidad que legó a la posteridad tesoros de inusitada belleza que han dejado atónitos a los especialistas. Como el tesoro de Rogozen, descubierto en 1985, que data de finales del siglo V a. de C. y está formado por 65 piezas de oro y plata finamente trabajadas, con un peso total de más de veinte kilos.

La escritura aún no ha podido ser descifrada, por lo que los responsables de su entrada en la historia fueron los antiguos griegos. «Son tan bellas sus armas de oro que encantan a la vista, ya que no parece que hayan sido labradas por hombres mortales, sino forjadas para los dioses divinos», escribió Homero, en cuya Ilíada aparece por primera vez el nombre de Tracia.

Con el título Los tracios. Tesoros enigmáticos de Bulgaria, la Obra Social de ”la Caixa” presenta en España la mayor exposición realizada de una de las culturas más olvidadas y misteriosas de la Antigüedad. Fruto de la colaboración con el Ministerio de Cultura de la República de Bulgaria, la muestra reúne en CaixaForum 311 obras excepcionales: ricos ajuares, objetos suntuarios, armas y arneses, máscaras funerarias y servicios para banquetes en oro, plata y bronce, entre los que destacan los tesoros de Letnitsa, Rogozen y Borovo.

Los tracios. Tesoros enigmáticos de Bulgaria, comisariada por Gregorio Luri, Alberto Costa y Valeria Fol, se podrá visitar en CaixaForum (Barcelona), del 15 de abril al 31 de julio de 2005. Posteriormente, se podrá ver en la Sala de Exposiciones de la Fundación ”la Caixa” de Madrid, y más tarde en Valencia.

El conocimiento de la historia

Uno de los objetivos de la Obra Social de ”la Caixa” es contribuir al conocimiento de la historia y el arte, poner al alcance del público los últimos hallazgos arqueológicos y mostrar en todo su esplendor el legado de los pueblos de la Antigüedad a través de exposiciones dedicadas a las grandes culturas del pasado, como Los íberos, príncipes de Occidente, Asia: ruta de las estepas y Nubia. Los reinos del Nilo en Sudán. La muestra Los tracios. Tesoros enigmáticos de Bulgaria responde a esta voluntad.

La exposición actual desvela los últimos descubrimientos arqueológicos realizados en territorio búlgaro a través de una selección de las piezas más notables y singulares halladas, procedentes de una treintena de museos búlgaros.

Aunque el acento recae en la cultura tracia, también se exhiben algunos objetos especialmente relevantes de las culturas que la precedieron en los Balcanes orientales. Es el caso de Varna, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo (datado a finales del Calcolítico, es decir, más de 4.000 años antes de nuestra era) y donde quizá, según coinciden en afirmar varios expertos, se esconde la cuna de la civilización europea, así como el primer oro trabajado del mundo. En las casi trescientas tumbas estudiadas se han hallado collares, brazaletes, cetros, amuletos e, incluso, un falo de oro, todos ellos trabajados con un refinamiento que sorprende.

La exposición quiere familiarizar al público español con la cultura de los tracios, un pueblo de origen indoeuropeo que habitó los actuales territorios del norte de Grecia, Bulgaria, Rumanía y hasta la desembocadura del río Dniéper (República de Ucrania). A lo largo de los siglos, Tracia ha permanecido en el olvido. El reciente descubrimiento de magníficas tumbas reales ha llamado la atención de los especialistas sobre el extraordinario legado de los tracios. A partir de 1970, los hallazgos se han encadenado de forma continua: la necrópolis de Varna (1972), el tesoro de Borovo (1974), la tumba de Sveshtari (1982), el tesoro de Rogozen (1985), las tumbas de Shushmanets (1996), Starosel (2000), Alexandrovo (2001), Goliama Kosmatka (2004), etcétera. Precisamente, los tesoros de Letnitsa, Vratsa, Rogozen, Borovo y Panagyurishte son el gran reclamo de esta exposición singular por la amplitud de su enfoque y la calidad de las obras y los objetos reunidos.

La muestra ha sido dividida en seis ámbitos, que recorren la cultura tracia y sus predecesoras desde el Neolítico hasta su declive en las épocas helenística y romana

El comisario de la exposición, Gregorio Luri, hizo una apasionada defensa de la cultura tracia durante la presentación de la muestra. "La historia urbana de Europa -ha aseverado- no se puede escribir igual sin la aportación de la cultura tracia. Mientras en Mesopotamia comenzaba el desarrollo de la agricultura y en Egipto se esbozaba lo que iba a ser su gran civilización, ya existía una cultura tracia" plenamente desarrollada.

Para Gregorio Luri, "Si le pudiéramos preguntar a Sócrates o a Fidias qué pueblo estaría nominado a dominar el mundo hubiera respondido que los tracios.  

Maestros del collage. De Picasso a Rauschenberg

En la Fundación Miró de Barcelona se muestran unas 140 obras del siglo XX, pertenecientes a 42 artistas europeos y americanos, en la exposición "Maestros del collage. De Picasso a Rauschenberg".

La muestra presenta obras de Braque, Gris, Arp, Magritte, Chillida, o Pollock, seleccionadas por Diane Waldman, comisaria, que ha sido conservadora-jefa del Museo Guggenheim de Nueva York, y es experta en el collage, al que califica como la técnica más representativa del arte del XX.

En el otoño de 1912, utilizando solamente unas tijeras y unos impresos de propaganda comercial que pegaban a sus dibujos, Georges Braque y Pablo Picasso inventaron el collage y alteraron para siempre la forma en que se hacía y se recibía el arte.

Artistas de toda Europa y de Estados Unidos reconocieron inmediatamente el gran potencial de la nueva técnica. En Italia, los futuristas, partidarios de la Primera Guerra Mundial, se sirvieron del collage para captar la furia de la batalla y ensalzar el ritmo dinámico de la vida urbana. En Alemania y Suiza la guerra llevó a la desilusión y al nacimiento del movimiento dadá. Los dadaístas berlineses George Grosz, Johannes Baader y Hannah Höch concibieron el fotomontaje como un medio de protesta contra el orden social y político.

Por otra parte, en la nueva nación soviética, los artistas Liubov Popova, Gustav Klutsis, Lazar El Lissitzky, Alexander Rodchenko, Nikolai Sidelnikov y Solomon Telingater utilizaron el collage y el fotomontaje para celebrar los objetivos progresistas de la nueva nación.

A diferencia de estos primeros movimientos, el surrealismo, fundado en París en el año 1924, se inspiró en el inconsciente como fuente esencial del arte y de la vida. Max Ernst, René Magritte y Joan Miró pegaron imágenes aleatorias para crear una nueva poesía visual extraída de las partes más recónditas de la mente. Después de la Segunda Guerra Mundial, los artistas europeos Jean Dubuffet, Antoni Tàpies y Joseph Beuys trabajaron con materiales rudimentarios que reflejaban la cruda realidad de una Europa devastada. Inspirándose en los surrealistas, los estadounidenses Joseph Cornell, Franz Kline, Willem de Kooning, Robert Motherwell y Jackson Pollock experimentaron nuevos caminos en el arte basados en el inconsciente.

Para todos ellos, recortar, rasgar, pegar y superponer materiales mejoraba el sentido de la improvisación y la libertad de ejecución, dos elementos decisivos en su proceso creativo. A mediados y finales de la década de 1950, Robert Rauschenberg y Jasper Johns desviaron la atención del espectador desde la psique del pintor hacia el mundo cotidiano utilizando términos vernáculos para plantear el significado del arte y su relación con la cultura que lo producía. Para ellos, como, de hecho, para todos los artistas que trabajan con este medio, el collage es la técnica que mejor permite cuestionar una visión ortodoxa tanto en el arte como en la vida.

Este recorrido por la historia del collage se concreta en el catálogo de la exposición, de hecho el primer estudio en profundidad sobre esta técnica en castellano y en catalán, que incluye una completa cronología y estudios teóricos de Donald B. Kuspit, Carter Ratcliff y Diane Waldman.

Por otra parte, en torno a los temas planteados por la exposición se ha organizado el seminario “Maestros del collage”, del 1 de febrero al 6 de marzo de 2006, en colaboración con la Universidad de Barcelona y la Universidad Autónoma de Barcelona, que cuenta con la participación de reputados especialistas, como Dawn Ades, Dominique Dupuis-Labbé, Anne Umland, Isabelle Monod-Fontaine, Carolyn Lanchner, Lourdes Cirlot, Alícia Suárez, Matthew Gale, Fèlix Fanés y la propia Diane Waldman.

La Colección Annick y Anton Herbert

El MACBA presentará a partir de febrero de 2006 la muestra más extensa realizada hasta ahora de obras de la Colección Annick y Anton Herbert, de Gante (Bélgica),

La muestra estará del 8 de febrero al 1 de mayo de 2006. es comisario de la misma Manuel Borja-Villel y se trata de una coproducción del Museu d´Art Contemporani de Barcelona (MACBA) y Kunsthaus Graz, Austria

En esta exposición, que ocupará más de dos plantas del Museo, se presentarán unas ciento cincuenta obras, entre esculturas, pinturas e instalaciones, de destacados artistas asociados al minimalismo, el arte conceptual y el arte povera.

Para Annick y Anton Herbert el coleccionismo de arte constituye una forma de compromiso y, a la vez, un modo de participar en las estructuras sociales. Los Herbert iniciaron su colección en 1973 planteando una postura radical, alejada de la superficialidad de otros coleccionistas; impulsados por una búsqueda de profundidad y compromiso en relación con sus adquisiciones, escogieron aquellos lenguajes que rehuyen la grandilocuencia y el triunfalismo. En la Colección Herbert no hay lugar para la espectacularidad: no han entrado los artistas pop, ni los neoexpresionistas, ni los representantes del “gesto apasionado” o enfático. Tampoco las estructuras difusas, como los happenings, el movimiento Fluxus, el accionismo vienés o la performance.

Annick y Anton Herbert, comprometidos defensores del reductivismo del minimalismo, el arte conceptual y el arte povera, convirtieron la salvaguarda de lo que es “esencial” –no “superficial” – en una de las directrices de su colección. En consecuencia, sus primeras adquisiciones fueron obras de Carl André, On Kawara, Dan Graham, Lawrence Weiner y Daniel Buren, entre otros. Los Herbert, sin embargo, no representaban un caso aislado con su actitud: galeristas como Konrad Fischer, Fernand Spillemaeckers, Jack Endler, Arte & Project y Nicholas Logsdail desarrollaron una línea de trabajo similar prestando apoyo a determinados artistas, que acabó consolidándose como una forma de posicionamiento.

Entre los artistas representados en esta colección destacan también Art & Language, Marcel Broodthaers, Luciano Fabro, Gilbert & George, Dan Graham, Douglas Huebler, Donald Judd, Martin Kippenberger, Mike Kelley, Joseph Kosuth, Jannis Kounnellis, Sol LeWitt, Richard Long, Mario Merz, Bruce Nauman, Michelangelo Pistoletto, Gerhard Richter, Robert Ryman, Jan Vercruysse o Franz West.

Las obras de la Colección Herbert pueden organizarse en torno a dos momentos, 1968 y 1989, fechas que evocan experiencias políticas de gran importancia: la revuelta estudiantil del 1968 –con su acento en la emancipación y en la liberación del individuo– y el fin del comunismo y el comienzo de una era de revoluciones tecnológicas. Los acontecimientos políticos que marcan estas dos fechas otorgan a esta colección un perfil político inconfundible: el movimiento juvenil contrarrevolucionario, la rebelión contra las tendencias de restauración de los años de la posguerra, la reconsideración de las relaciones entre los sexos, la sensibilidad de una generación ante las estructuras de poder en la vida en sociedad.

Subjetividad, parcialidad, independencia, calidad y flexibilidad son también rasgos de esta colección. Citando a Anton Herbert, su espíritu podría quedar explicado con una frase: “No hemos coleccionado obras de arte, sino una nueva forma de pensar.”

Ahora, poco tiempo antes de la apertura al público de la Fundación Annick y Anton Herbert a Gante, se presenta en el MACBA la exposición “Espacio público / dos audiencias”, en la que se trata de establecer un diálogo entre dos colecciones diferentes, una privada y una pública, planteando cuestiones diversas sobre el coleccionismo, la memoria, la historia, etc. Hasta el momento, solamente se habían realizado dos presentaciones parciales de la Colección Herbert, en el año 1984 en el Van Abbemuseum de Eindhoven y en 2000, en el Forum d´Art Contemporain de Luxemburgo.  

Temporada de Lágrimas y Soledad Sevilla

CaixaForum presenta una instalación efímera de Soledad Sevilla en el Jardín Secreto diseñado por Arata Isozaki.

Temporada de lágrimas es el título de la instalación que Soledad Sevilla (Valencia, 1944) presenta en CaixaForum. La obra inaugura el ciclo de intervenciones de artistas contemporáneos en el Jardín Secreto, un espacio rectangular con una fina película de agua que diseñó el arquitecto japonés Arata Isozaki en la entrada del centro social y cultural de la Fundación "la Caixa". La arquitectura, la luz y el agua, elementos fundamentales en la obra de Sevilla, son precisamente los elementos constitutivos del espacio blanco del Jardín Secreto.

La artista los convoca de nuevo en Temporada de lágrimas, una obra que nace de su compromiso con la situación actual que vive el mundo. Las ideas sobre la ruina y los espacios devastados que forman parte de su reciente proceso creativo se han traducido en este caso mediante la repetición de la frase que constituye el título de la instalación a lo largo de todo el espacio: temporada de lágrimas. Las palabras se adhieren a los muros como si fueran una afección que padeciera la piedra blanca; una metáfora del sufrimiento actual de la sociedad contemporánea. Palabra y agua se convierten en recursos poéticos que enlazan el espacio del arte con la realidad de los acontecimientos que tan brutalmente acosan en estos días nuestra conciencia.

Temporada de lágrimas forma parte del ciclo Espacios abiertos, un programa de intervenciones de artistas contemporáneos sobre la arquitectura de CaixaForum y los distintos espacios exteriores del centro.

Soledad Sevilla, galardonada en 1993 con el Premio Nacional de Artes Plásticas, es una artista con una dilatada y reconocida trayectoria artística en el campo de la pintura y de la instalación. Si sus lienzos se han caracterizado por la creación de atmósferas espaciales, sus instalaciones envuelven al espectador en espacios ambientales de gran contenido poético. Estas obras articulan el espacio y condicionan nuestra percepción, siempre de forma sutil, en una búsqueda del sentido de nuestra existencia.

Temporada de lágrimas es una instalación efímera pensada exclusivamente para el Jardín Secreto. "La temporalidad de las instalaciones es un aspecto de ellas que me gusta mucho. Que sean efímeras es para mí un valor añadido. Entendemos por arte muchas cosas que, como sabemos, son efímeras: la danza, la música o los toros. Eso no se había dado en la plástica hasta el siglo XX y es un experimento que me interesa muchísimo, porque muchas veces me pesa la acumulación de elementos, de objetos, y en este sentido lo efímero es perfecto: ocurre y desaparece. El que la instalación se produzca en un tiempo y un espacio y después ya solamente quede el recuerdo le añade una poética llena de sugerencia", constata la artista.

La instalación forma parte del ciclo Espacios abiertos, un programa de intervenciones de artistas contemporáneos sobre la arquitectura de CaixaForum y los espacios que se encuentran fuera de las salas de exposiciones. Si bien el ciclo se inauguró a principios de noviembre de 2002 con una gran instalación de luz de Chema Alvargonzalez (Puntosdeluz.net) que finaliza el próximo 30 de marzo, la obra de Soledad Sevilla inaugura las intervenciones en el Jardín Secreto.

A propósito de Temporada de lágrimas, Soledad Sevilla escribe: "Ya no es posible la paz sólida de los estanques; vivimos un crepúsculo de la conciencia y de la ética." Entre los fondos de la Colección de Arte Contemporáneo se encuentra su instalación Fons et origo (1987), cuyos elementos constitutivos son también la luz y el agua. Esta obra fue realizada para la Sala Montcada de la Fundación "la Caixa", y culmina el trabajo de la serie pictórica dedicada a la Alhambra a lo largo de 1986.  

Para conocer la evolución del hombre

Los cursos del Museo de la Ciencia de la Fundación “la Caixa” presenta ahora un viaje por los escenarios de la evolución humana. De las cuevas sudafricanas a las de Capellades

Se trata de un recorrido por los principales lugares que han dejado testimonios de la evolución humana, con especial incidencia en nuestros yacimientos más representativos. Un viaje que va desde las cuevas sudafricanas hasta las de Capellades. A lo largo de nueve sesiones, y con datos de primera mano, los asistentes conocerán los principales acontecimientos que han llevado al hombre moderno a través de rincones como las estepas georgianas, las sabanas de África Oriental, o diversos puntos de la Península Ibérica. Viaje por los escenarios de la evolución humana, dirigido y coordinado por Jordi Agustí, director del Instituto paleontológico M. Crusafont, empezará el 17 de marzo en la sede provisional del Museo de la Ciencia de la Fundación “la Caixa” (Paseo de Sant Joan 108. Barcelona).

Programa:

17 de marzo

La geografía de la evolución humana. La cuenca del Vallés-Penedés y la primera migración fuera de África. Profesora: Meike Köhler, investigadora del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de la Diputación de Barcelona.

19 de marzo

Supervivencia en la isla de Barcinello: el caso de Oreopithecus. Profesora: Salvador Moyà, investigador del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de la Diputación de Barcelona.

24 de marzo

Presentación del libro de Jordi Agustí Fósiles, genes y teorías, diccionario heterodoxo de la evolución. A cargo de Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y codirector del equipo de investigadores del yacimiento de Atapuerca.

26 de marzo

Los yacimientos de África Oriental y del Sur. Profesor: Jordi Agustí, director del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de la Diputación de Barcelona.

31 de marzo

Los yacimientos del Levante mediterráneo y la segunda migración fuera de África: Georgia e Israel. Profesor: Jordi Agustí, director del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de la Diputación de Barcelona.

2 de abril

Los primeros pobladores de Europa Occidental I. La cuenca Guadix-Baza. Profesor: Jordi Agustí, director del Instituto Paleontológico Miquel Crusafont de la Diputación de Barcelona.

4 de abril

Los primeros pobladores de Europa Occidental II. Los yacimientos de Atapuerca. Profesor: Eudald Carbonell, catedrático de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili y codirector del equipo de investigadores del yacimiento de Atapuerca.

7 de abril

La transición Neanderthal-Hombre moderno en Europa. Profesor: Juan Luis Arsuaga, catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid y codirector del equipo de investigadores del yacimiento de Atapuerca.

9 de abril

La transición Neanderthal-Hombre moderno en Cataluña: el abrigo Capellades. Profesor: Robert Sala, profesor de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili y miembro del equipo de investigadores del yacimiento de Atapuerca.

Los cursos del Museo de la Ciencia de la Fundación “la Caixa” pretenden facilitar los instrumentos necesarios para acercar el conocimiento científico al ciudadano, para crear opinión y ponerse al día sobre los temas de actualidad científica. Sus destinatarios son todas aquellas personas que tienen interés por el conocimiento, tanto si quieren profundizar en áreas cercanas a su formación, como si quieren adentrarse en territorios alejados a los de su actividad habitual.  

Crece la Sagrada Familia

La Sagrada Familia, el templo emblemático de Barcelona, podrá ser abierto al culto en marzo de 2007.

Los arquitectos prevén que en esa fecha se habrán cerrado las bóvedas y, desde dentro, se tendrá ya la sensación de que la catedral modernista está acabada.

El arquitecto responsable de las obras, Jordi Bonet, aseguró en rueda de prensa que, es imposible prever cuando acabarán definitivamente las obras del gran templo proyectado por Antonio Gaudí pero, en cambio, sí se ha comprometido a que para la festividad de San José de 2007 todas las bóvedas del templo estarán cerradas. Esto significa, ha explicado Bonet, que desde dentro la Sagrada Familia se verá acabada y me atrevería a decir que se podrá celebrar ya el culto, porque todas las paredes, todos los ventanales estarán cerrados.

El presidente de la junta constructora de la Sagrada Familia, Joan Jordi Bergós, se ha mostrado optimista y ha pronosticado que las obras del templo estarán acabadas dentro de 20 años, aunque Jordi Bonet ha matizado esto y ha indicado que no es posible todavía hacer un cálculo certero.

La Sagrada Familia es una estampa emblemática de Barcelona

Según informó EFE, Bergós y Bonet han hecho balance del estado de las obras y han presentado la jornada de puertas abiertas que el templo celebra el 10 de junio, y que servirá también para hacer la colecta anual de donaciones privadas para poder financiar la continuación de la obra de Gaudí. Este año la jornada de colecta, durante la cual habrá sardanas y visitas comentadas, coincidirá con el mismo día en que se celebra el 75 aniversario de la muerte de Gaudí.

A fin de este año, según Bonet, se prevé que se habrá acabado el ventanal del pináculo, donde se colocará la escultura de 3 metros del Espíritu Santo, obra de Josep Maria Subirachs, y se habrán comenzado a levantar las columnas por encima de la cripta, que deben sostener el campanario de 170 metros de altura, ideado por Antonio Gaudí.

El Templo de la Sagrada Familia ha estrenado este año un nuevo logotipo y una nueva rotulación turística, al tiempo que ofrecerá un nuevo sistema para los visitantes: las audio-guías. El monumento recibió el pasado año más de 90.000 visitantes.

Un templo especial

Este templo es un monumento aparatoso, sorprendente, singular, donde Gaudí hace un ejercicio naturalista de inusitada belleza.

Por desdicha, sus continuadores son un sólo un reflejo de lo que él soñó, lo que redunda en una pérdida de la armonía y el encanto. Pero aún así, hay grandiosidad en el lugar.

La iglesia fue el centro de trabajo y vida de Antonio Gaudí, que pasó allí recluido 16 años. Hoy descansa bajo ella.

En 1883 empezó a trabajar allí Gaudí. Йl fue quien dio forma a la bellísima fachada de la Natividad, en cuyas portadas están representadas las virtudes teologales y el nacimiento de Cristo, con sus torres bellamente rematadas por mosaicos y con la profusión de palomas blancas.

La otra fachada se terminó en 1980 por José María Subirats y se refiera a la Pasión de Cristo. Sus figuras dramáticas, maquinales, son el contrapunto al estilo del viejo maestro.

La cripta tiene un pequeño museo y alberga el lugar del enterramiento de Antonio Gaudí.

Falta mucho para culminar el proyecto, que tiene tantas torres como evangelistas y apóstoles, más una central, más alta que las anteriores, dedicada a la Virgen María. Pero la Sagrada Familia es un empeño de Barcelona y algún día se culminará.

Fundación Miró

La Fundación Miró ha ampliado sus instalaciones, para albergar una veintena de piezas pertenecientes a una de las colecciones de arte más valiosas del mundo, la del empresario japonés Kazumasa Katsuta.

Con esta ampliación, el centro se convierte en depositario de la colección más completa de la obra de Miró. El acto oficial de la inauguración de esta ampliación es el final de las celebraciones del 25 aniversario de la creación de la Fundación.

El presidente de la Fundación, Eduard Castellet, explicó que la donación de las obras de Katsuta se empezó a gestar en 1993 coincidiendo con la gran exposición del centenario, para la que el coleccionista japonés prestó una docena de obras.

Rosa Maria Malet, directora de la Fundación Miró, comentó que la selección de las obras de Katsuta, reunidas en la nueva Sala K, se ha hecho intentando que las piezas escogidas tuvieran una coherencia con la colección permanente.

Rosa María Malet dijo que en el recorrido se pueden admirar, entre otras, obras emblemáticas de épocas inéditas del artista, como un Dibujo-collage (1933), en que combina esta técnica con el dibujo; Personatge (1934), un magnífico pastel de colores ácidos; o las de la última época, como El cielo entreabierto nos da esperanza (1954), pintada después de su exposición en el MOMA de Nueva York y en la que Miró demuestra influencias de los expresionistas americanos.

El resto de la obras de Katsuta expuestas en Barcelona son un acercamiento a las obsesiones de Miró, plasmadas en su particular lenguaje sígnico: la luna, las estrellas, la mujer, los pájaros forman parte de cuadros como La sonrisa de una lágrima(1973), Pájaros al amanecer (1970) o Paisaje en la noche (1966-74).

La ampliación permitirá reunir nuevamente dos obras concebidas de manera conjunta por Miró y que desde su creación, en 1968, habían tenido historias separadas: Cabello perseguido por dos planetas, perteneciente a Katsuta, y Gota de agua sobre la nieve rosa, de Joan Punyet Miró, nieto del artista.

En ambas telas, indicó la directora de la Fundación, el artista contrapone cosas tan insignificantes como un pelo o una gota de agua a la inmensidad del universo o de la nieve.

La ampliación del edificio que proyectó junto con Miró el arquitecto y amigo Josep Lluís Sert, ha sido realizada por Jaume Freixa y ha tenido un coste de 265 millones de pesetas, aportados por la Generalitat, Ministerio de Cultura y por el ayuntamiento y la Diputación de Barcelona.  

L´amor i la mort

Amor y muerte son dos palabras de estructura cercana, más aún en catalán que en castellano –amor i mort- un eterno binomio y dilema que sirve de atractivo título a una muestra de la Fundación Caixa de Catalunya, en la Pedrera.

Es una sugerente exposición para este verano –del 24 de julio al 7 de octubre- en la que se puede reflexionar sobre cuestiones tan básicas de la existencia humana, eterna fuente de inspiración para pintores o poetas. Además, la visita tiene el atractivo de abrir al espectador un abanico de trabajos en gran parte desconocidos.

La exposición se verá posteriormente en la Biblioteca Nacional en Madrid entre febrero y abril de 2002. Presenta obra de Durero, Tiépolo, Rembrandt o Goya, la gran mayoría de los trabajos fechados entre el siglo XV y el XIX

Según la comisaria, Elena de Santiago, esta es una muestra del mejor grabado europeo desde el siglo XV hasta finales del XIX, que confirma cómo Amor y Muerte han sido dos grandes temas del arte y la literatura desde antiguo y fuente de inspiración de obras maestras.

Los grandes pintores se basaron en obras literarias de la Antigüedad Clásica y el Renacimiento para crear unas imágenes de una belleza extraordinaria que reproducidas y multiplicadas por el grabado se difundieron por todo el mundo occidental y fueron modelo para otros artistas,.

Leda y el Cisne, realizado a partir de una obra desaparecida de Miguel Angel.

Según Elena de Santiago, a través de la exposición se puede percibir el cambio de registro simbólico desde el neoplatonismo del Renacimiento pasado por el realismo de la Contrarreforma y el Barroco hasta el nuevo código de valores del Romanticismo.

Las obras expuestas, que en su mayor parte nunca se han visto en España, proceden de los fondos de la Biblioteca Nacional, que cuenta con 40.000 dibujos, 150.000 grabados y otro medio millón de grabados que forman parte de libros ilustrados.

Junto a la creación de los grandes artistas grabadores, comenzando por Durero y continuando con Rembrandt y Goya, se pueden contemplar los denominados grabados de traducción(copias) que demuestran, a juicio de Santiago, cómo los grabadores se metían en las pinturas de Miguel Ángel o Rafael e interpretaban los colores para lograr distintos planos y texturas en blanco y negro.

En la primera parte, consagrada al Amor, se pueden ver imágenes del amor en la mitología y la literatura clásicas, con representaciones de los grandes seductores, Venus y Júpiter y otros dioses héroes y hombres, copias de obras famosas de Miguel Ángel, Rafael, Tiziano, Correggio, Carracci, Tiépolo o Boucher.

El segundo apartado, El Amor y la Muerte, consta de ocho estampas, entre ellas las alegorías de Durero El galán y la dama y Escudo de armas con calavera, y dos de Goya de la serie de Los Caprichos, una de las cuales da título a esta sección.

La tercera parte se dedica a la Muerte, una de las obsesiones del ser humano y uno de los temas más representados en el arte. En este apartado se hallan piezas como Los cuatro jinetes del Apocalipsis y El caballero, la muerte y el diablo, de Durero, Estragos de la guerra y Enterrar y callar, de Goya.  

Un año grande para recordar a Gaudí

Va a cumplirse el 150 aniversario del nacimiento de Antonio Gaudí, uno de los mayores genios de la arquitectura moderna.

Gaudí nació el 25 de Junio en 1852 en Reus, Tarragona. Su nombre era Antonio Plácido Guillermo Gaudí i Cornet. Se graduó en Barcelona en 1878 y en esta ciudad desarrolló una ingente obra, en sintonía con un período expansivo, tiempo de Renaixenca.

Barcelona estará a la cabeza de este año-Gaudí. No en vano, allí tiene obras como la Sagrada Familia, un monumento sorprendente, singular, donde Gaudí hace un ejercicio naturalista de inusitada belleza. Esta iglesia inacabada fue el centro de trabajo de buena parte de la vida de Antonio Gaudí, que pasó allí recluido 16 años. Hoy descansa bajo ella.
Templo de la Sagrada Familia, en Barcelona. Foto guiarte. Copyright

Otra obra importante se presenta cerca del templo: la Pedrera o la casa Batlló, aunque tambien hay importante obra de Gaudí en lugares como Santander o León.

Según informaba EFE recientemente, una veintena de exposiciones evocarán la magia de la arquitectura de Antonio Gaudí durante el año 2002, coincidiendo con el Año Internacional Gaudí, 150 años después de su nacimiento.

El comisario del Año Gaudí, Ricard Giralt-Miracle, declaró que esa veintena de exposiciones abarca aspecto tan amplios de Gaudí como su vida, las aportaciones a la arquitectura, el urbanismo, el diseño, la cerámica, las relaciones con los colaboradores, los mecenas, especialmente Eusebi Güell, sus coetáneos y la visión que los artistas han tenido de Gaudí, como Miró y Dalí.
La obra de Gaudí también está en Astorga. Palacio Episcopal. Foto guiarte. Copyright

La Pedrera acogerá una de las exposiciones más representativas sobre los muebles y los objetos diseñados por Gaudí, que permitirá conocer las variedades, los modelos más remarcables y las aportaciones que hizo el arquitecto al diseño moderno, del cual está considerado un precursor.

Esta misma exposición, junto con otra organizada por el CCCB sobre los orígenes de la arquitectura gaudiniana, sus relaciones con otros arquitectos y estilos, la valoración que hicieron sus contemporáneos hasta convertirlo en un mito y su posterior internacionalización constituirá el punto de partida del montaje propio que mostrará a partir de octubre de 2002 el Centro Reina Sofía.

El Museo de Historia de la Ciudad pondrá al descubierto la partes menos visible pero más importante y compleja de la obra de Gaudí: la rica geometría de su arquitectura a partir de grandes maquetas, gráficos ilustrativos, fotografías y recursos multimedia.

Esa vertiente científica también se ilustrará en una exposición en el Museo del Templo de la Sagrada Familia a partir de las numerosas fotografías que se conservan y de réplicas de los instrumentos de experimentación que utilizó Gaudí.

El Centro de Arte Santa Mónica dedicará sus salas a identificar la relación de Gaudí con la naturaleza, el entorno sociocultural, la morfología, el sentido religioso y sus vínculos con el arte popular y la tradición, así como las influencias internacionales.

Facetas adicionales y complementarias se verán en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) (muestra sobre uno de los mejores colaboradores de Gaudí, Jujol), la Fundación Miró (serie de 21 aguafuertes que Miró dedicó en 1979 al arquitecto de La Pedrera), el Castillo Gala Dalí de Púbol (relación Dalí-Gaudí), el Museo de Historia de la Ciudad (las relaciones entre Gaudí y el poeta Jacint Verdaguer, del que se conmemorarán en 2002 el centenario de su muerte) y la Fundación Francisco Godia (presentación de una selección de obras de artistas que coincidieron con el arquitecto). En fin, un año para disfrutar de nuevo con la magnífica obra del gran genio de Reus.

Una mirada a Afganistán

Unas 230 obras de arte presentan en Barcelona una brillante panorámica del patrimonio afgano. "Afganistán, una historia milenaria", el Centro Cultural de la Fundación Caixa, hasta el 23 de diciembre.

El comisario de la exposición, Pierre Cambon, dijo que la exposición de Barcelona es la más importante organizada desde la que se mostró en los años 60 en Estados Unidos y cobra aún mas valor teniendo en cuenta que en los últimos años se ha destruido el Museo de Kabul y algunos yacimientos arqueológicos.

El director de la Fundación la Caixa, Lluis Monreal, afirmó que esta exposición, la mas importante presentada en Europa sobre la materia, tiene su origen en marzo pasado, cuando el régimen talibán decretó la destrucción de las gigantescas estatuas milenarias de Buda de Bamiyán.

Un territorio clave

Situado en las montañas del Asia central, el territorio del actual Afganistán ha sido, a lo largo de la historia, un enclave estratégico. Eslabón de la ruta de la seda, se convirtió en punto de encuentro de los grandes imperios y, por ello, en mosaico de etnias, culturas y religiones. Esta particular riqueza fue también el origen de luchas por el control de la zona.

Aunque en Afganistán se encontraban las representaciones más grandes de Buda hasta el pasado mes de marzo, también nació allí uno de los grandes reinos griegos y, además, la zona fue durante siglos cuna de los sultanes otomanos. Desde el siglo VI a.C., formó parte del Imperio persa.

Conquistada por las huestes de Alejandro Magno, la región llegó a ser el centro del reino de Bactriana. A partir del siglo I, surgió el budismo en Afganistán, religión que se extendió posteriormente hacia el nordeste de Asia. Durante este periodo, Bamiyán se convirtió en centro de peregrinaje para los fieles procedentes de la India y la China.

Algunos siglos más tarde, con la llegada de los árabes, se produjo una amplia fusión del islam, y esta religión quedó consagrada como pilar cultural de la franja central del continente asiático.

Bajo el mando de Gengis Kan, los mongoles dominaron el país en el siglo XIII y convirtieron Kabul en el centro, desde el cual se inició la invasión mongola y la conquista de la India.

La exposición Afganistán, una historia milenaria pretende explicar al público los antecedentes históricos de este país, desde el punto de vista del patrimonio artístico y arqueológico, para ayudarle a entender su realidad actual.

Reúne piezas procedentes de varios museos y colecciones privadas, como el Musée de l´Homme de París, el Museum für Indische Kunst de Berlín, el Museu del Ermitage y el Musée National des Arts Asiatiques Guimet de París.

Mestizaje cultural

La muestra presenta la excepcional riqueza del patrimonio afgano a través de un recorrido por las culturas preislámicas, con un ámbito dedicado especialmente a Bamiyán, y por el arte islámico. No en vano en los fértiles valles del país se dan cita productos artísticos tan diversos como los bronces grecorromanos, las cerámicas alejandrinas, las lacas chinas y los marfiles indios, en una clara muestra del flujo y reflujo de viajes, conquistas y migraciones milenarias.

La singularidad de este mestizaje cultural encuentra sus máximas expresiones en los Budas de rasgos apolíneos y en el clasicismo de los mosaicos de Herat.

Afganistán representa la especificidad de un arte preislámico, situado en los límites de Irán y del mundo nómada, en plena esfera de influencia helénica, en la frontera con la India, en los confines entre Oriente y Extremo Oriente. Pero también representa la especificidad de la época islámica, ya que su condición de encrucijada, la yuxtaposición étnica, la propia situación del país, abierto a las estepas del norte y, por ello, a las invasiones mongoles, dieron lugar a la aparición de un arte original que marcó todo el mundo musulmán.

Picasso Erótico en el Museu Picasso de Barcelona

En el Museo Picasso de Barcelona se inauguró la muestra Picasso erótico, que estará del 26 de octubre al 20 de enero de 2002

La muestra había sido exhibida con anterioridad en la Galerie Nationale du Jeu de Paume de París y por el Musée des Beaux-Arts de Montréal.

El tema es el del erotismo como una constante en la obra de Pablo Picasso. Los primeros dibujos que realizaba de niño en sus libros de texto ya muestran sus contactos con la sexualidad, y en la obra final perdura ese rol de voyeur del artista y su memoria de los actos amatorios

El recorrido, compuesto por 290 obras entre pinturas, dibujos, grabados, cerámicas, es el más amplio y completo realizado hasta ahora sobre esta vertiente de la obra picassiana.

Picasso llega a llevar la relación entre el pintor y su modelo hasta sus últimos extremos: transforma la relación entre el pintor y su modelo en una relación entre el hombre y la mujer, apunta Ocaña, directora del Museo Picasso.

La comisaria de la muestra, Dominique Dupuis-Labbé, indicó que Picasso da mucha importancia a las experiencias de iniciación sexual desde su época juvenil catalana.

Una segunda etapa coincide con su relación apasionada con Marie-Thérese, en Boisgeloup, donde los amantes vivieron a escondidas su amor. El pintor no deja de explorar, de reinventar los cuerpos. Pintada o esculpida, Marie-Thérese es retratada como la modelo del artista o incluso enfrentada con el Minotauro "Minotauro violando a una mujer", tema que repite en "Dora y el Minotauro".

En los años 50 y 60, Picasso produce, en diferentes estilos y técnicas, numerosas obras sobre los temas recurrentes del beso, el abrazo, el acoplamiento amoroso, la bestialidad, la exhibición de las relaciones sexuales o las bacanales.

A los 80 años, el pintor centrado entonces en la técnica del grabado, retoma el tema del burdel, "más ilusorio que vivido", en opinión de la comisaria, para quien estas obras, en su mayoría exhibidas al público por primera vez, son provocadoras. “el espectador debe tener en cuenta que son íntimas, personales y que Picasso nunca pintó para mostrar, pues sólo se vendieron después de su muerte.

150 aniversario del nacimiento de Gaudí

En el 2002 se cumple el 150 aniversario del nacimiento de uno de los mayores arquitectos de los últimos siglos: Antonio Gaudí. Barcelona está a la cabeza de las celebraciones.

Sagrada Familia en Barcelona. Fotografía de guiarte. Copyright

Mientras se organizan exposiciones y actos en su honor, su obra más emblemática, la Sagrada Familia, sigue avanzando

Antonio Gaudí nació en 1852 y falleció en 1926, después de ser atropellado por un tranvía. Entre una fecha y otra desarrolló una fecunda actividad, que ha quedado patente en una serie de obras de suma belleza, alguna de las cuales ha entrado en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO

Barcelona estará a la cabeza de este año Gaudí. Es lógico. Allí tiene el arquitecto su máxima obra, la Sagrada Familia, un monumento sorprendente, singular, donde hizo un ejercicio naturalista de inusitada belleza. Esta iglesia inacabada fue el centro de trabajo de buena parte de su vida. En ella pasó prácticamente recluido 16 años, y bajo ella descansa eternamente.

Cerca del templo de la Sagrada Familia están otros edificios gaudinianos de elevado interés, aunque también hay importante obra del autor en lugares como Santander o León.

LA VIDA DEL ARQUITECTO

Antonio Gaudí y Cornet, nació en Reus (Tarragona), el 25 de junio de 1852, y murió en Barcelona el 10 de junio de 1926. Era hijo de un calderero y estudio el bachillerato en un colegio de Escolapios de su localidad natal.

A los quince años manifestó su inclinación por el dibujo, en una revista manuscrita, "El Arlequín", de doce ejemplares de tirada, que hacía con sus compañeros. A los dieciséis y diecisiete años trabajó con Eduardo Toda y José Ribera en un proyecto de restauración del monasterio de Poblet.

En 1873 ingresó en la Escuela Superior de Arquitectura. No destacó como estudiante, pero trabajó activamente en la elaboración de proyectos tales como un patio para una diputación provincial, una monumental fuente para la plaza de Cataluña, el hospital general de Barcelona, un pabellón español para la exposición de Filadelfia, etc.

En estos proyectos se nota el influjo del medievalismo reinante en la época. Eran tiempos en los que en Francia, en Alemania o España se rehacían obras como las de las catedrales de Notre Dame de París, Colonia y León, en las que se intentó restablecer un sentido purista del gótico.

Gaudí experimentó la influencia del medievalismo y las doctrinas de Violet-le-Duc, pero siempre mantuvo una actitud revolucionaria dentro de su arte, en el que se mezclan la fantasía, la ingravidez, la intuición, el colosalismo, lo árabe, lo gótico y otras características.

Entre 1875 y 1877 trabajó con el arquitecto Francisco de Paula del Villar y Lozano en el camarín de la Iglesia de Montserrat, en Barcelona. En 1877 colaboró con el maestro de obras José Fontseré en la Cascada del Parque de la Ciudadela de dicha ciudad. Un año más tarde acabó su carera.

Durante cuatro años continuó su colaboración con Fontseré. Al mismo tiempo, trabajó sin descanso en el diseño de objetos como los faroles para la Plaza Real de Barcelona, su propio pupitre, o un reclinatorio y sillones para la capilla de Comillas, Santander. Hizo un proyecto de quiosco para venta de flores y una vitrina para la exposición universal de París.

Uno de los hechos más importantes en la vida de Gaudí se produjo al terminar su carrera de Arquitectura. Entró en contacto con el conde Güell, quien durante muchos años sería su protector y generoso mecenas. Entre las muchas obras que hizo para Eusebio Güell destacan el Palacio de Güell y el Parque Güell (1900-14), calificado ésta como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

El 3 de noviembre de 1883 Gaudí sustituyó a Francisco del Villar en la construcción del Templo de la Sagrada Familia, que Villar había comenzado tres años antes. Esta es su obra maestra y a la que dedicó los últimos años de su vida. El proyecto, concebido por Gaudí, debería tener doce torres, pero sólo llegó a construir cuatro, debido a la carestía y la magnitud de la obra.

Entre las numerosas construcciones del arquitecto catalán cabe destacar: la Casa Vicens (1878-80); la Casa Díaz de Quijano, de Santander (1883-85); la Cripta de la Sagrada Familia (1884-87); el Palacio Episcopal de Astorga (1887-93); el Colegio de Santa Teresa de Jesús (1889-94); la "Casa de los Botines", en León (1892-93); la Casa Calveto (1898-1904); la Cripta de la Iglesia Colonia Güell, en Santa Coloma (1898-1914); el Bellesguard (1900-1902); las obras de restauración de la Catedral de Palma de Mallorca (1904-1914); la Casa Batlló (1905-1907); y la Casa Milá, conocida mundialmente como La Pedrera (1905-1910).

El arquitecto falleció el 10 de junio de 1926 a consecuencia de las heridas sufridas al ser atropellado, tres días antes, por un tranvía.

LA SAGRADA FAMILIA

La Sagrada Familia de Barcelona, aún inacabada, es un templo monumental, aparatoso, sorprendente, singular, donde Gaudí hizo un ejercicio naturalista de inusitada belleza.

La iglesia fue el centro de trabajo y vida de Antonio Gaudí, que pasó allí “recluido” bastantes años. Allí empezó a trabajar en 1883. Él fue quien dio forma a la bellísima fachada de la Natividad, en cuyas portadas están representadas las virtudes teologales y el nacimiento de Cristo, con sus torres bellamente rematadas por mosaicos y con la profusión de palomas blancas.

La otra fachada se terminó en 1980 por José María Subirats y se refiere a la Pasión de Cristo. Sus figuras dramáticas, maquinales, son el contrapunto al estilo del viejo maestro. La cripta tiene un pequeño museo y alberga el lugar del enterramiento de Antonio Gaudí.

Falta mucho para culminar el proyecto, que tiene tantas torres como evangelistas y apóstoles, más una central, más alta que las anteriores, dedicada a la Virgen María. Pero la Sagrada Familia es un empeño de Barcelona y algún día se culminará.

Hace unos meses se anunció que en marzo de 2007 se podrán celebrar misas en el interior del templo. Los arquitectos prevén que en esa fecha se habrán cerrado todas las bóvedas. Jordi Bonet, arquitecto responsable de las obras, aseguró en junio pasado, en rueda de prensa, que es imposible prever cuando acabarán definitivamente las obras del gran templo proyectado por Antoni Gaudí pero, en cambio, sí se comprometió a que, para la festividad de San José de 2007, las bóvedas y vidrieras del templo estén cerradas.

El presidente de la junta constructora de la Sagrada Familia, Joan Jordi Bergós, ha calculado que las obras del templo estarán acabadas dentro de 20 años, aproximadamente. Es casi una utopía.

2002: UN AÑO DE CELEBRACIONES

Multitud de exposiciones evocarán en España -principalmente en Barcelona, Reus, Madrid, León, Astorga y Comillas- las creaciones de Antonio Gaudí, durante este Año Internacional.

Esas muestras abarcan aspectos como la vida del arquitecto, sus aportaciones a la arquitectura, al urbanismo, al diseño, a la cerámica; las relaciones con los colaboradores y los mecenas, especialmente Eusebi Güell; sus coetáneos, y la visión que los artistas como Dalí o Miró han tenido de Gaudí.

La Pedrera, uno de los edificios gaudinianos más emblemáticos, acogerá una de las exposiciones más importantes sobre muebles y objetos diseñados por el creador catalán, lo que permitirá conocer las aportaciones que hizo al diseño moderno, del que es un precursor. Esta exposición (junio-septiembre), junto con otra organizada por el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, CCCB, (mayo-septiembre) sobre los orígenes de la arquitectura gaudiniana y su trascendencia nacional e internacional, constituirán el punto de partida del montaje que mostrará en octubre el Centro Reina Sofía, en Madrid.

De marzo a septiembre, el Museo de Historia de la Ciudad, también en Barcelona, pondrá al descubierto la parte menos visible pero más importante y compleja de la obra de Gaudí: la rica geometría de su arquitectura a partir de grandes maquetas, gráficos ilustrativos, fotografías y recursos multimedia. Esa vertiente científica también se ilustrará en una exposición en el Museo del Templo de la Sagrada Familia (marzo- diciembre) a partir de las numerosas fotografías que se conservan y de réplicas de los instrumentos de experimentación que utilizó Gaudí. El Centro de Arte Santa Mónica (junio-septiembre) dedicará sus salas a identificar la relación de Gaudí con la naturaleza, la religión y el arte popular. Otra muestra sobre Jujol, el más importante de sus discípulos, se podrá ver en el Museo nacional de Arte de Cataluña, MNAC.

La Fundación Miró exhibirá de mayo a julio la serie de 21 aguafuertes que Miró dedicó en 1979 al arquitecto de La Pedrera, junto con los collages y las planchas originales, y el Castillo Gala Dalí de Púbol, en Girona, (marzo-diciembre) reflejará por su parte la admiración que Dalí tuvo por Gaudí, después de que fuera uno de sus primeros defensores cuando había sido proscrito por modernistas y novecentistas.

En Reus, la ciudad natal, el Museo Salvador Vilaseca mostrará desde abril toda la documentación existente en la ciudad sobre el arquitecto en la exposición "Gaudí & Reus". El consistorio ha previsto también rehabilitar la fachada de la casa donde nació Gaudí, y proyecta, junto con el Arzobispado de Tarragona, emprender la construcción en el barrio Gaudí de Reus de una capilla diseñada por el arquitecto que nunca llegó a materializarse. La capilla, de planta circular y de unos cien metros de superficie, fue diseñada inicialmente para ser construida en México.

Las artes plásticas, la danza y la música protagonizará el programa de actividades "León Gaudí 2002" que se desarrollarán en la capital leonesa y Astorga (León), entorno a los dos magníficos edificios gaudinianos de la provincia, el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de Botines de León. De igual modo, también se ha sumado al Año Gaudí el ayuntamiento de Comillas, municipio cántabro que posee otro edificio del arquitecto catalán, el Capricho.

En el ámbito académico internacional destaca el simposio en torno a la obra de Gaudí que organizarán la Unión Internacional de Arquitectos, junto con los colegios de arquitectos de Cataluña y Madrid y las escuelas de arquitectura de Barcelona, del Vallés, Australia y Nueva Zelanda.

En suma, el 2002 será un buen año para acercarse a la obra del gran arquitecto, y una excelente disculpa para disfrutar de ciudades de interés vinculadas a la obra gaudiniana.  

Abre CaixaForum

Casaramona es un edificio industrial diseñado en los inicios del siglo XX para fábrica de tejidos. Los tiempos cambian. Ahora es uno de los grandes centros de arte de Europa Occidental.

Josep Puig i Cadafalch, arquitecto modernista, concibió y dirigió la realización de este edificio, levantado entre 1910 y 1911, de interés por la estética y por la funcionalidad. La fábrica se inauguró en 1913 y cerró en 1920.

Fue luego zona de caballerizas de la policía, parque móvil… hasta que cayó en manos de la Caixa, cuya Fundación optó por transformarlo en un gran centro cultural.

Se ha rehabilitado el edificio y se ha añadido una planta, excavando bajo tierra, modificándose el lugar de entrada. En las innovaciones dirigió la actividad el arquitecto japonés Arata Isozaki.

Ahora, un total de 72 obras de Beuys, Kounellis, Merz, Boltanski, Badiola o Nauman de la colección de arte contemporáneo de La Caixa se reúnen en la primera exposición de este nuevo centro cultural, CaixaForum, situado en la fábrica modernista de Casaramona, que es ya Monumento Histórico Nacional desde 1976.

En la presentación de la exposición, la coordinadora de arte contemporáneo de la Fundación, María Corral, explicó que con estas obras "se ha intentado reflejar el espíritu con el que se ha venido coleccionando desde los años ochenta" y establece "una serie de diálogos entre los diferentes lenguajes artísticos y las diferentes formas de percepción que se han generado en las últimas décadas".

La exposición reúne obras de artistas tan significativos como Robert Mangold, Mario Merz, Christian Boltanski, Sigmar Polke, Juan Muñoz, Paul McCarthy, Richard Long, Joan Hernández Pijuan, Ferran García Sevilla, Bruce Nauman, Julian Schnabel, Sam Taylor- Wood, Txomin Badiola, Donal Judd y Francesco Clemente, entre otros.

Con la apertura de CaixaForum, la Fundación dispone de un espacio en el que se mostrarán permanentemente, a través de exposiciones temáticas, los fondos de su colección de arte contemporáneo, que, con 800 obras, se ha convertido en una de las más importantes de Europa en la materia.

La exposición inaugural ocupa, de manera excepcional, las tres salas expositivas del edificio, el equivalente a 3.000 metros cuadrados, en el que se pueden contemplar instalaciones, pinturas, esculturas, fotografías y videoinstalaciones de 62 artistas españoles y extranjeros.

Algunas de las obras se exhibirán de forma permanente como "Espacio de dolor" (1983), de Beuys, una cámara opresiva hecha de plomo e iluminada por una luz mortecina en la que el artista alemán condensa sus ideas sobre el hombre, el dolor, la vida y la muerte.

El vestíbulo de CaixaForum mostrará también permanentemente otras dos obras, "Splat" (2002), un mural creado expresamente por Sol LeWitt, y la estructura de neón "Ambiente espacial número 51- A1", creada por Lucio Fontana para la IX Trienal de Milán (1951).

Corral, que no ha ocultado su emoción ha comentado que "la exposición arranca con una sala dedicada a los años 80, con artistas como Hernández Pijuan, Merz, Long, Polke, Sicilia, Solano, Tapies, Muñoz, Kabakov o Schnabel, un reflejo de la vuelta a la pintura neoexpresionista, la aparición de una cierta pintura minimal o el arte povera". Una sala central remite, añade Corral, a la pintura conceptual con referencias a la historia de la pintura, como "Para los pájaros", de Thomas Schütte, o "Casa de Pinocho/pierna torcida", de Paul McCarthy.

El último espacio ilustra "los comportamientos de nuestra sociedad, las ciudades, la ironía, la burla, la crítica sobre nuestra propia historia y la forma en la que se nos ha enseñado" a través de obras como "Malestar óptico/malestar épico", de Gordillo, "Asa-Nisi-Masa", de Juan Uslé, "I.G. (790-3)", de Richter, "Caga sobre tu sombrero-Pon tu cabeza encima de una silla", de Nauman o "Milonga", de Carlos Pazos.

En general, la crítica ha saludado bien la presencia de este nuevo gran centro cultural, que aún fortalece más el atractivo de Barcelona, pero censuran el poco realce de la obra española en general y catalana en particular, en una posición que difiere de la que las grandes instiruciones de otros países defienden, dando siempre relevancia notable a lo propio.

El coste de las obras de CaixaForum en Casaramona ha sido de unos 30,05 millones de euros y permitirá disponer a la Fundación además de un auditorio polivalente para 350 personas, una mediateca-biblioteca de 550 metros cuadrados, un taller pedagógico, talleres de conservación y restauración, un almacén destinado a la colección con 4.500 metros lineales de estanterías o dos salas polivalentes.

Una obra para ampliar la oferta cultural

La Fundación “la Caixa” amplía considerablemente su oferta cultural y social en Barcelona con la inauguración de CaixaForum. Modernismo y contemporaneidad se dan la mano en el edificio: tras un arduo proceso de rehabilitación ¾que ha conseguido la recuperación del aspecto original de la antigua instalación textil¾, la fábrica “flota” sobre una nueva planta excavada bajo tierra cuyo vestíbulo es obra de Arata Isozaki, y en cuyo interior Sol LeWitt ha concebido un gran mural. La ampliación ha permitido prácticamente duplicar la superficie del edificio: el nuevo centro dispone de 12.000 m2, frente a los 7.500 de la antigua fábrica. Asimismo, CaixaForum dobla el espacio expositivo del Palau Macaya que, tras la clausura de la exposición Joan Ponç, el próximo 28 de abril, cerrará sus puertas como Centro Cultural.

Programas próximos

La entidad anuncia que ofrecerá una programación variada y de interés general. El nuevo centro apuesta por el arte contemporáneo, amplía su oferta familiar y educativa, abre nuevas vías en música, literatura y poesía, y presenta la nueva Mediateca, que incorpora los últimos avances tecnológicos.

La Fundación “la Caixa” dispondrá por primera vez de un espacio donde exhibir, de forma estable, los fondos de su Colección de Arte Contemporáneo (creada en 1985), cuyas 800 obras sólo habían sido mostradas hasta la fecha en exposiciones temporales organizadas en distintas ciudades nacionales e internacionales.

Con motivo de la inauguración, dedicará todo su espacio expositivo a presentar una amplia selección de obras de la colección.

A partir del próximo mes de abril, se presentarán las grandes exposiciones temporales: De Renoir a Picasso... Obras maestras del Musée de l’Orangerie, París (de mediados de abril al 7 de julio); Richard Avedon. In the American West (de mediados de mayo al 1 de septiembre) y De Berlín a Montjuïc: Mies van der Rohe (del 26 de julio al 29 de septiembre). El próximo mes de octubre, se inaugurará la exposición Lucian Freud, que primero podrá verse en la Tate Britain y que, tras su paso por Barcelona, viajará a Los Ángeles.

De Renoir a Picasso

CaixaForum, inicia sus exposiciones temporales con una muestra, titulada "De Renoir a Picasso. Obras maestras del Musée de l´Orangerie, París".

El nuevo centro cultural de la Fundación la Caixa, CaixaForum, inicia sus exposiciones temporales con una buena muestra, titulada De Renoir a Picasso. Obras maestras del Musée de l´Orangerie, París. Estará abierta del 12 de abril al 30 de junio.

Desde su inauguración el pasado 2 de marzo, CaixaForum ha recibido ya 110.000 visitantes, superando las expectativas iniciales de la Fundación que lo regenta, según ha explicado su vicepresidente Alejandro Plasencia

El comisario de la exposición y director de la Orangerie, Pierre Georgel, ha destacado la presencia en la exposición de un conjunto de obras magníficas del periodo que va del final del siglo XIX a los inicios del XX, básicamente el impresionismo francés.

Marchante infatigable y coleccionista visionario, Paul Guillaume (1891-1934) reunió en vida más de 500 obras de algunos de los pintores más destacados de la Francia de finales del siglo XIX y principios del XX.

Piezas únicas, como Novo Pilota (1915), de Amedeo Modigliani, que se han convertido en símbolos de nuestro tiempo.

Un total de 81 de estas telas constituyen la exposición De Renoir a Picasso. Obras maestras del Musée de l´Orangerie, París, primera exposición temporal que acoge CaixaForum, el nuevo centro cultural y social de la Fundación la Caixa, que abrió sus puertas el pasado 2 de marzo.

La muestra brinda una excelente oportunidad para contemplar algunas de las mejores obras del impresionismo y la vanguardia a través de la mirada de 11 destacados maestros de la pintura francesa: Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Claude Monet, André Derain, Henri Matisse, Pablo Picasso, Henri Rousseau, Amedeo Modigliani, Chaim Soutine, Marie Laurencin y Maurice Utrillo.

Entre las obras más relevantes destacan Muchachas al piano (circa 1892), de Renoir; La boda (circa 1908), de Rousseau; algunos bodegones revolucionarios de Cézanne; Gran desnudo drapeado (1923), de Picasso; Arlequin y Pierrot (1924), de Derain, y Notre-Dame (circa 1909), de Utrillo, entre otras.

De Renoir a Picasso. Obras maestras del Musée de l´Orangerie, París comienza con obras de Renoir y Cézanne realizadas entre los siglos XIX y XX. A continuación, la exposición traza un recorrido por la obra de algunos de los pintores más destacados de los inicios del siglo pasado. La muestra también presenta un óleo de Claude Monet, Argenteuil (1875).

La colección de Paul Guillaume.

Los trabajos pertenecen a la colección Jean Walter y Paul Guillaume, que se conserva desde 1984 en el Musée de l´Orangerie (París). El Estado francés la adquirió en 1977, tras la muerte de la viuda de Paul Guillaume, Juliette Domenica Lacaze (1898-1977). Casada en segundas nupcias con el arquitecto Jean Walter, Lacaze quiso unir los dos apellidos al dar nombre a la colección, aunque fue Paul Guillaume el verdadero artífice.

El marchante francés Paul Guillaume fue un personaje clave en la historia del arte moderno de París, concretamente, entre la Primera Guerra Mundial y principios de los años treinta. Debutó en el terreno apenas explorado del arte negro, que los fauvistas y Picasso acababan de descubrir. Aconsejado por su mentor, el poeta Guillaume Apollinaire, se introdujo en las vanguardias y conoció a De Chirico, Modigliani, Derain, Matisse y Picasso. Guillaume expuso obras de todos ellos en su galería, al mismo tiempo que iniciaba su colección privada. Muchos de los cuadros de estos artistas que actualmente se exhiben en los grandes museos de Europa y Estados Unidos pasaron primero por sus manos.

Guillaume coleccionó en vida algunos de los mejores cuadros del París de aquella época, piezas únicas que se han convertido en símbolos de nuestro tiempo y que en el lenguaje coloquial se califican como “de museo”. Animado por el ejemplo de Barnes y otros pioneros que, en los años veinte, fundaron los primeros museos de arte moderno norteamericanos, Guillaume se planteó abrir un museo privado en su propia ciudad, París, y más aún tras presentar su colección por primera vez en la galería Bernheim, en 1929, que fue todo un éxito. La gran depresión de 1929 y la prematura muerte de Guillaume, a los 42 años (1934), impidieron que viera convertido su sueño en realidad. Fiel al deseo expreso de su primer marido, Domenica Lacaze vendió la colección al Estado francés.

De Renoir a Picasso. Obras maestras del Musée de l´Orangerie es la primera exposición temporal de CaixaForum, el nuevo centro cultural y social de la Fundación la Caixa, situado en Barcelona, al pie de la montaña de Montjuïc. CaixaForum acogerá próximamente las muestras Richard Avedon. In the American West (del 15 de mayo al 1 de septiembre) y Mies van der Rohe (del 24 de julio al 29 de septiembre). El próximo mes de octubre, se inaugurará la exposición Lucian Freud, que primero podrá verse en la Tate Britain y que, tras su paso por Barcelona, viajará a Los Ángeles.

El harén y la cultura occidental

El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona presenta FANTASÍAS DEL HARÉN Y NUEVAS SHEREZADES, una exposición concebida y dirigida por la escritora marroquí Fatema Mernissi, autora del libro El harén en Occidente.

una visión de la mujer oriental, del pintor francés Jean-Léon Gérôme

Afirma Mernissi que el motivo que le llevó a escribir este libro fue constatar cómo los periodistas occidentales –hombres– demostraban tener una idea sobre el harén totalmente diferente a la que corresponde a la realidad. Idea que tiene sus referentes iconográficos en algunos artistas occidentales de los siglos XIX y XX, quienes, fascinados por el tema del harén, lo elevaron a categoría de mito. Sin embargo, los artistas orientales habían representado el harén de acuerdo con sus propios cánones estéticos, plasmando una realidad muy distinta a la reflejada por Occidente.

La exposición producida y organizada por el CCCB confronta representaciones orientales y occidentales de la realidad y el mito del harén, lo que permite al visitante contraponer también sus diferentes visiones sobre la belleza y el amor.

Fantasías del harén y Nuevas Sherezades reúne unas 130 obras, algunas de ellas consideradas piezas maestras de la historia del arte occidental. Delacroix, Ingres, Gérôme, Picasso, Matisse, Fortuny, Constant y Boucher son algunos de los artistas presentes en la muestra.

Frente a ellos encontramos miniaturas orientales, grabados y libros de los maestros persas, turcos y de la dinastía Mugal de la India, además de fotografías originales que documentan la vida de los habitantes en el harén.

La muestra se cierra con una selección de obras de artistas contemporáneas procedentes del Próximo Oriente y del norte de África que desafían radicalmente la visión tradicional de las mujeres de estas zonas. Son las nuevas Sherezades: Jananne Al-Ani, Ghada Amer, Samta Benyahia, Shadi Ghadirian, Ghazel, Selma Gürbüz, Susan Hefuna, Malekeh Nayiny, Shirin Neshat, Houria Niati, Raeda Saadeh, Zineb Sedira y Nadine Touma.

La exposición cuenta con la presencia de destacadas obras que provienen de instituciones tan significativas como el Museo del Louvre y el Museo Guimet, el Museo Nacional de Arte Moderno-Centro Pompidou, la Biblioteca Nacional de Francia y el Museo Picasso en París; el Museo de Topkapi y el Museo de Arte Turco e Islámico en Estambul, el Los Angeles County Museum of Art o el Metropolitan Museum of Art of New York, entre otros.

La exposición, que estará abierta en el CCCB hasta el 18 de mayo, comienza con Sherezade y "Las mil y una noches", libro publicado por primera vez en Europa entre 1704 y 1717 según traducción de Jean Antoine Galland, quien modificó parte del contenido y el estilo de los manuscritos persas originales para adaptarlo al estilo dieciochesco.

Sherezade, la joven persa que en la tradición oriental simboliza a la heroína intelectual que supo disuadir a su esposo de su idea de matarla, quedaba reducida en Europa a una "imagen superficial y voluptuosa".

Por el contrario, en Oriente, donde se editó por primera vez en 1804, durante los siglos de tradición oral, Sherezade fue "un modelo de mujer que luchaba por su propia libertad".

En esta sección se muestran ejemplares manuscritos e impresos tanto orientales como occidentales de "Las mil y una noches", fechados entre los siglos XIII y XX, entre ellos el de Galland, así como las cartas de Lady Mary Montagu que describen el interior del harén del palacio de Topkapi (Estambul), clausurado en 1909 tras la caída del imperio turco.

En la visión del harén del arte occidental, dos cualidades destacan en las mujeres: desnudez y silencio, ha precisado Mernissi, en contraste con la pintura oriental, que percibe a la mujer "no sólo como centro del amor, sino como parte activa.

Puntosdeluz.net

El artista Chema Alvargonzalez abrió en CaixaForum el ciclo Espacios Abiertos con una gran instalación de luz que el público puede accionar a través de internet.

Encender o apagar las luces de CaixaForum es posible a través de internet. El artista Chema Alvargonzalez presenta Puntosdeluz.net, una instalación de luz sobre la antigua fábrica modernista que enlaza el espacio físico del edificio con el espacio virtual de internet, y que permite interactuar con la obra desde cualquier parte del mundo.

El epicentro de la instalación es la luz que Alvargonzalez ha instalado en CaixaForum: una luz roja que salpica de forma puntual todo el perímetro de las fachadas, flotando por encima de las almenas del edificio modernista, y una luz azul y difusa que penetra en las torres y las calles interiores, forjando una nueva visión del edificio en el paisaje nocturno de la ciudad. El flujo de esta luz (su movimiento, su ritmo y su intensidad) está determinado por la participación de las personas que visiten la obra a través del sitio web www.puntosdeluz.net.

Con la instalación de Alvargonzalez, CaixaForum inaugura el ciclo Espacios abiertos, un programa de intervenciones artísticas sobre la arquitectura del edificio y de aquellos espacios que se encuentran fuera de las salas de exposiciones, y que contará con la participación de artistas con una trayectoria consolidada en instalaciones y proyectos públicos.

La intervención arquitectónica Puntosdeluz.net se podrá visitar en CaixaForum del 5 de noviembre al 30 de marzo de 2003. Asimismo, el público podrá interactuar con la obra a través del sitio web www.puntosdeluz.net.

Chema Alvargonzalez (Jerez de la Frontera, 1960) estudió pintura y arte multimedia en la Escola Massana de Barcelona. Amplió sus estudios en la Universidad de Bellas Artes de Berlín, donde cursó un máster en Arte Multimedia con Rebeca Horn. Vive y trabaja entre Barcelona y Berlín. Expone con regularidad en las galerías Carlos Taché (Barcelona) y Oliva Arauna (Madrid), así como en diversos espacios de Berlín. Ha participado en múltiples exposiciones internacionales y ha realizado un importante número de instalaciones en espacios públicos. Su obra tiene como centro de interés la luz, el lenguaje (las palabras) y la arquitectura urbana. Sus soportes son la fotografía, el vídeo y el espacio público.  

Muestra sobre la obra de Lucian Freud

CaixaForum recorre sesenta años de la trayectoria del gran artista británico Lucian Freud, a través de 126 pinturas, dibujos y grabados.

¿Qué le pido a una pintura? Le pido que sorprenda, perturbe, seduzca, convenza. A sus ochenta años, Lucian Freud es uno de los más grandes pintores realistas vivos. Conocido principalmente por sus inquietantes retratos y desnudos, ha creado un universo perturbador cuyos modelos son generalmente personas de su entorno: su madre, sus hijos, los amigos, los artistas, las amantes...

Mi obra es totalmente autobiográfica. Es sobre mi persona y lo que me rodea”, ha reiterado el artista. La Fundación ”la Caixa” presenta ahora en CaixaForum Lucian Freud, la exposición retrospectiva más amplia organizada hasta la fecha sobre el creador. A través de 126 pinturas, dibujos y grabados ¾algunos de ellos de reciente creación¾, la muestra abarca más de sesenta años de la trayectoria artística de Freud, y permite contemplar algunas obras del fructífero periodo creativo de los últimos veinte años junto a obras de las primeras décadas.

Entre las obras clave de la exposición se encuentra la extraordinaria serie de retratos de la madre del artista; los retratos de sus amigos pintores Francis Bacon, John Minton, Frank Auerbach y Michael Andrews, y varios autorretratos, así como otras pinturas representativas como La habitación del pintor, Leigh Bowery (sentado) y Muchacha con rosas. La exposición retrospectiva Lucian Freud, organizada por la Tate Britain (donde ha podido verse entre el 20 de junio y el 22 de septiembre de 2002), ha sido producida en Barcelona por la Fundación ”la Caixa”.

Tras su paso por CaixaForum, se mostrará en el Museum of Contemporary Art de Los Ángeles (del 9 de febrero al 25 de mayo de 2003).

La exposición Lucian Freud, cuyo comisario es William Feaver, traza un recorrido cronológico por la trayectoria artística del pintor británico que abarca más de sesenta años.

La muestra comienza con una serie de obras de la década de los años cuarenta ¾Caja de manzanas en Gales (1939), La habitación del pintor (1943-1944) y Muchacha con rosas (1947-1948), entre otros óleos¾ y finaliza con un conjunto de pinturas de muy reciente creación, como Eli (2002), finalizada el pasado mes de agosto. Las 126 obras de la exposición, repartidas a lo largo de nueve salas, invitan al visitante a descubrir algunos capítulos de la vida de Freud: la relación con su madre, sus mujeres y sus hijos, la amistad con Francis Bacon, la soledad... No en vano Freud ha afirmado en numerosas ocasiones: “Todo es autobiográfico, y todo es un retrato.”

Biografía

Lucian Freud nació en Berlín el 8 de diciembre de 1922. Su padre, arquitecto de profesión, era hijo de Sigmund Freud, el fundador del psicoanálisis. La familia emigró a Inglaterra en 1933, pocos meses después de que los nazis se hicieran con el poder. Seis años después, en 1939, Freud adquirió la nacionalidad británica. Ese mismo año se convirtió en alumno del East Anglian School of Painting and Drawing, la escuela de pintura de carácter informal que dirigía Cedric Morris. Al finalizar su breve formación académica, se enroló en 1941 como marino mercante en un convoy del Atlántico. “Me gustaba la idea de aventura ¾el personaje del viejo marinero¾ , pero pronto me desilusioné.”

En 1944, la Galería Lefevre presentó la primera exposición individual de Freud, que incluía la obra La habitación del pintor (1943-1944), tan aclamada en la actualidad y que podrá verse en CaixaForum. En 1948 contrajo matrimonio con Kitty Garman, hija de Jacob Epstein, y en 1952 lo hizo con Caroline Blackwood.

En la década de los años cincuenta saltó a la fama en Londres, junto con su amigo Francis Bacon. Tras una estancia en París y, posteriormente, en Grecia, se instaló en Londres, donde vive y trabaja en la actualidad.

“Para mí la persona es la pintura”, considera Freud, conocido principalmente por sus inquietantes retratos y desnudos, varios de los cuales pueden verse ahora en CaixaForum con motivo de la exposición retrospectiva. Entre las obras clave de la muestra se encuentra parte de la extraordinaria serie de retratos de la madre de Freud, como La madre del pintor leyendo (1975). La serie comienza en 1972, año en que el padre del artista murió y su madre se sumió en una profunda depresión, y finaliza con el fallecimiento de ésta, en 1989. “Si mi padre no hubiera muerto, nunca la habría pintado”, dice Freud, quien cuatro o cinco veces por semana la iba a buscar para que posara.

La exposición también reúne varios autorretratos de Freud, como Reflejo con dos niños (1965) ¾los niños son dos de sus hijos: Rose y Ali¾, Interior con espejo de mano (1967) y Pintor trabajando, reflejo (1993), una pintura que el día en que Freud se puso a repasarla “resultó que era mi padre”. En este sentido, Freud considera: “Mi idea del retrato surge a raíz de mi descontento ante los retratos que se parecen a sus modelos. Quiero que mis retratos sean ‘de’ personas, no como ellas. Más que parecerse a los modelos, que ‘sean’ ellos mismos.”

Asimismo, la muestra presenta varios desnudos inquietantes, como los de Leigh Bowery, un performer de más de 100 kilos de peso que se convirtió en el primer modelo profesional de Freud, y para el que posó varios días a la semana a lo largo de dos años. “Debo de tener predilección por la gente inusual o de proporciones extrañas, con la que no quiero recrearme en exceso”, ha afirmado Freud. Las hijas del pintor son también motivo de varios desnudos, como el Retrato de Rose (1978-1979). “Hay algo en una persona desnuda cuando la tengo delante que apela al respeto. Hasta incluso podría llamarse caballerosidad por mi parte: en el caso de mis hijas, es el respeto de un padre además del de un pintor. Se toman bien que las pinte. No me hacen sentir incómodo.”

Pierrick Sorin, en CaixaForum

El artista francés Pierrick Sorin recrea en CaixaForum, Barcelona, las estancias de su casa a través de unas veinte obras e instalaciones audiovisuales

El artista presenta en CaixaForum una suerte de vivienda personal en cuyas estancias se suceden las videoinstalaciones: el vestíbulo, la cocina, el comedor, el dormitorio, el baño, el taller... La exposición Pierrick Sorin. Av. Marquès de Comillas, 6-8. 08038 Barcelona conforma un universo de imágenes dotado de coherencia propia.

Una serie de dispositivos de vídeo se suceden en las distintas estancias. Este conjunto constituye el universo personal de imágenes que conviven a diario con el artista.

La exposición Pierrick Sorin. Av. Marquès de Comillas, 6-8. 08038 Barcelona reúne una veintena de obras e instalaciones audiovisuales que tienen al propio Sorin como protagonista. El artista relaciona el universo íntimo con el espacio público propio de una sala de exposiciones utilizando ingeniosas técnicas audiovisuales. La muestra cuestiona también la manera de exponer obra en vídeo ante el público. Con pocos muebles, pero con grandes dosis de humor, Sorin muestra a través de sus instalaciones las pesadillas banales de la vida cotidiana.

Organizada por la Fundación la Caixa en Barcelona, la exposición ha sido concebida y producida por la Fondation Cartier de París y diseñada enteramente por el propio artista.

La exposición se podrá ver en CaixaForum (Av. Marquès de Comillas, 6-8), del 26 de septiembre de 2002 al 5 de enero de 2003.

Pierrick Sorin nació en Nantes en 1960, ciudad en la que reside en la actualidad. Sus obras han podido contemplarse en la Bienal de Venecia (1993), el Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos (1994), la Bienal de São Paulo (1998), el Centro Georges Pompidou de París (2000) y la Fondation Cartier pour l´art Contemporain (2001), entre otras instituciones. También ha realizado diversas películas para la televisión. Entre las instalaciones que Sorin presenta ahora en Barcelona destacan El hombre que perdió sus llaves (1999), It´s Really Nice (1998), Nantes, proyecto de artistas (2001), 143 posiciones eróticas (2000) y Sorino el mago (1999), así como proyecciones inéditas y autofilmaciones realizadas entre 1987 y 1994.

La muestra da cuenta de las diferentes técnicas audiovisuales que el artista francés ha utilizado a lo largo de toda su producción.

Crece la actividad cultural en Barcelona

Los museos de Barcelona han aumentado el número de visitantes en un 205% en diez años. Sólo en el 2001 pasaron por estos centros culturales un total de 7.023.189 personas.

Los museos más visitados fueron el del Fútbol Club Barcelona y el Picasso, con más de un millón de visitantes por temporada en los últimos tres años. El edificio modernista de La Pedrera, de Gaudí, tambien alcanzó algo más de 1.200.000 visitas.

El informe también señala que, en conjunto, los ciudadanos han concurrido más a los museos municipales que a instituciones privadas, y también que ha preferido las muestras artísticas por sobre la historia, las artes aplicadas, las ciencias naturales, la etnología y la música, en este orden.

En un período de diez años, entre 1991 y 2001, los visitantes a museos municipales y privados han aumentado de 2.303.221 a 7.023.189.

La memoria subraya también la situación preferencial de la ciudad en el circuito de arte contemporáneo mundial, al señalar que Barcelona fue ubicada entre las cien mejores ciudades del año por la revista americana "Artforum".

La Memoria del Instituto de Cultura de Barcelona de 2001 destaca también que la exposición más vista el año pasado fue Joan Brossa o la revolución poética, en la Fundación Joan Miró, que recibió 162.484 visitantes.

En total, las exposiciones de arte contemporáneo recibieron 1.517.706 visitas, un 9 por ciento más que el año anterior.

El informe busca destacar el sitio que ocupa Barcelona como receptora del turismo internacional, siendo que la cultura una de las principales atracciones.

Según una encuesta citada en esta memoria, Barcelona es la mejor ciudad del mundo para los británicos, en buena parte porque la cultura se encuentra en el centro de su alta calidad de vida.

La Pedrera, uno de los lugares gaudiniandos más emblemáticos y visitados. Imagen de guiarte.com Copyright

Finalmente, se resalta la presencia de actividades culturales en los diferentes distritos de la ciudad, que en total han realizado 370 exposiciones, 1.100 festivales y ciclos, y 158 fiestas mayores y populares durante el 2001

Año Gaudí

Continúa celebrándose vivamente el año Gaudí, con notable incidencia en la ciudad.

Más de 150 obras de 40 artistas como Joan Miró, Salvador Dalí, Joaquim Mir, Antoni Tapies, Josep Guinovart, Perejaume o Frederic Amat ilustran desde julio una exposición sobre la influencia de Gaudí en el arte catalán del siglo XX. La exposición se exhibirá hasta el próximo 30 de septiembre en el Centro de Arte Santa Mónica. La "fiebre Gaudí" alcanza el juego. La famosa empresa de naipes Heraclio Fournier se ha sumado al Año Gaudí con una baraja de póquer conmemorativa del 150 aniversario del nacimiento del arquitecto modernista. La baraja está compuesta por 55 cartas de póquer inglés, en las que se reproducen 52 fotografías en sus caras, más una reseña biográfica de Gaudí en castellano, catalán, inglés y francés en los tres comodines. En los diferentes naipes se reproducen fachadas y fragmentos de edificios gaudinianos.  

Gaudí, Patrimonio Mundial

Representantes del Gobierno de España y de varias comunidades autónomas han iniciado el expediente para solicitar que toda la obra del arquitecto pase a ser Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Sagrada Familia. guiarte.com

En la reunión se ha diseñado el documento para el Comité Internacional de la UNESCO, con el objeto de que sea estudiado en la convocatoria de 2003.

La Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO ya incluye actualmente tres obras de Gaudí desde 1984: la casa Milá, más conocida como La Pedrera, el Parque Güell, y el Palacio Güell, todos en Barcelona.

De prosperar el expediente que se redacta ahora, se incorporaría el resto de edificios de Gaudí en Barcelona: Casa Vicens, Casa Calvet, Torre Figueres o Bellesguard, portal y valla de la finca Miralles, pabellones de la finca Güell, Colegio de las Teresianas, casa Batlló y Sagrada Familia, así como otros monumentos gaudinianos en Cataluña como la Cooperativa Obrera de Mataró y la Cripta de la Colonia Güell en Santa Coloma de Cervelló.

En el resto de España hay otros tres edificios de Gaudí, que también se incluirían: El Capricho, en Comillas (Cantabria), la Casa Botines de León, el Palacio Episcopal de Astorga(León).

Exposiciones.

Sigue el goteo de exposiciones en honor del arquitecto catalán. En Barcelona, la Fundación Miró muestra desde fin de mayo una exposición de la serie de grabados que Joan Miró dedicó al arquitecto Antonio Gaudí. En la misma, se pueden contemplar cuatro grandes fotografías de obras de Gaudí de las muchas que hizo Joaquim Gomis (1902-1991), amigo y colaborador de Miró, que fue uno de los primeros creadores españoles en utilizar un lenguaje moderno en la fotografía y al que la Fundación dedica una amplia retrospectiva.

Cuando en los años 50, Miró y el ceramista Josep Llorens Artigas recibieron el encargo de los murales de la UNESCO de París, buscaron la inspiración en el arte prehistórico y en el arte románico, pero también en la arquitectura de Gaudí.

Gaudí se convirtió para Miró en una fuente de referencia, sobre todo cuando se enfrenta a la cerámica. A mediados de los años setenta, en reconocimiento a esa influencia, Miró decidió rendir un homenaje al arquitecto con una serie integrada por 21 grabados de diferentes formatos, que ahora se muestran.

En León también se abrió el 20 de mayo la exposición "De Gaudí a Tapies", con un fondo de 105 obras pertenecientes a 33 creadores catalanes. La Casa de Botines, de Gaudí, alberga esta muestra que constituye uno de los actos centrales del programa "León Gaudí 2002".

La obra de Gaudí, Joan Miró, Juli González, Antonio Tapies y Pablo Picasso, entre otros, está presente en esta exposición, que muestra cómo los diferentes artistas catalanes tenían relación entre sí.

Esta exposición, que patrocina Caja España, es una muestra itinerante. Ha recorrido desde 1996 ciudades de Estados Unidos, Egipto, Hungría, Canadá, Bélgica, España y Siria. Después de estar en León irá a La Laguna (Isla de Tenerife).  

De Disney a los faraones, en CaixaForum

Desde la creatividad de Warhol al mundo de los faraones egipcios o el deporte en la Grecia Clásica. Una oferta de CaixaForum Barcelona, para la nueva temporada expositiva.

Presentación de la próxima temporada de CaixaForum Barcelona, donde las grandes culturas del pasado son las protagonistas, junto con el arte y la animación actual

Guiarte.com. Barcelona, 06/09/2017

La Obra Social ”la Caixa” presenta la programación de su centro cultural en Barcelona para la temporada 2017-2018, marcada por una oferta de gran calidad y variedad diseñada para todos los públicos.

Warhol. El arte mecánico.

Del 14 de septiembre al 31 de diciembre de 2017, la Obra Social ”la Caixa” invita a adentrarse en el mundo creativo de Andy Warhol a través de aproximadamente 350 de sus inconfundibles obras.

En colaboración con el Museo Picasso Málaga, la Obra Social ”la Caixa” presenta "Warhol. El arte mecánico", una exposición que propone un completo y poliédrico recorrido que permite seguir el desarrollo creativo del artista desde sus inicios en la ciudad de Nueva York en los años cincuenta hasta su muerte en 1987.

La exposición incluye pinturas, esculturas, dibujos, serigrafías, instalaciones audiovisuales, libros de artista, películas, portadas de discos, pósteres, revistas, objetos y material fotográfico y sonoro. Todo ello para acercar a los espectadores al mundo underground surgido en los comienzos de la segunda mitad del siglo XX en Nueva York, cuando Warhol funda su legendario estudio The Factory.

La competición en Grecia

Del 23 de noviembre de 2017 al 18 de febrero de 2018 se puede ver “Agón! La competición en la antigua Grecia” una muestra organizada con el British Museum se acerca a la antigua Grecia con más de 170 piezas, algunas de las cuales viajan por primera vez fuera de Londres

La muestra Agón! La competición en la antigua Grecia ahonda en este aspecto clave de la antigua civilización griega desde el terreno deportivo a otros ámbitos, como la política, el teatro, la guerra o la mitología.

Bloque de un friso con una batalla entre griegos y amazonas. Relieve de mármol. c. 350 a. C. Hallado en Mausoleo de Halicarnaso, actual Turquía © The Trustees of the British Museum

La exposición está formada por una gran selección de objetos griegos de las colecciones del British Museum, incluyendo refinados y raros ejemplos de armaduras, esculturas, joyas, monedas y cerámica. Entre las obras destacan algunas piezas icónicas procedentes del mausoleo de Halicarnaso que nunca antes se han podido ver fuera de Londres.

Músicas en la antigüedad

Del 9 de febrero de 2018 al 6 de mayo de 2018, “Músicas en la antigüedad”, un proyecto realizado con el Musée du Louvre, que reúne cerca de 400 piezas de grandes civilizaciones antiguas. Ambas entidades presentan, junto con el Musée Louvre-Lens, la primera exposición en España que recoge las últimas investigaciones sobre la música en las antiguas civilizaciones, desde el Lejano Oriente a Roma, pasando por Egipto y Grecia.

Estela del arpista ciego, Aniguo Egipto © Musée du Louvre, dist. RMN-Grand Palais, Christian Decamps

La muestra reúne cerca de cuatrocientas obras de una amplia variedad, algunas de las cuales nunca han sido mostradas al público hasta ahora por su fragilidad. Las obras provienen de las colecciones del Louvre y de una veintena de instituciones internacionales, incluyendo el Museo Arqueológico Nacional de Atenas y el Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

Disney. El arte de contar historias

Del 22 de marzo al 24 de junio de 2018, la Obra Social ”la Caixa” invita a los visitantes a realizar un apasionante viaje por el mundo fantástico de Disney a través de sus creaciones

Desde tiempos remotos, el arte de contar historias desempeña un papel importante en la historia de la humanidad, ya sea a través de la escritura jeroglífica o bien a través de bardos, trovadores, baladistas, poetas, compositores de canciones, novelistas, cineastas y otros comunicadores. Siguiendo la tradición épica de narrar historias, encontramos que muchas películas de The Walt Disney Animation Studios se basan en mitos, leyendas, fábulas y cuentos de hadas conocidos.

Esta muestra presenta un amplio conjunto de más de 200 obras, creadas con una gran variedad de técnicas ―acuarela, carboncillo, pastel, lápiz graso, grafito, tinta, témpera, acrílicos y pintura digital―, que guían el recorrido visual de la trayectoria creativa de Disney, así como clips de algunas películas. Todo envuelto en una atmósfera en la que los visitantes podrán sentirse como los protagonistas de su propia aventura.

Brave Little Taylor (1938) The Walt Disney Archives (2017) © Disney Enterprises Inc

Faraón. Rey de Egipto

Del 7 de junio al 16 de septiembre de 2018, se presenta un apasionante viaje por el mundo de los faraones en CaixaForum Barcelona, a partir de los prestigiosos fondos del British Museum.

Los faraones gobernaron Egipto desde aproximadamente el 3.100 a. C. hasta la conquista romana. Eran los representantes de los dioses en la Tierra. Los gobernantes fueron muy diversos, masculinos y -excepcionalmente- femeninos, y a veces ni siquiera de origen egipcio.

La muestra está formada por más de 150 piezas procedentes del British, desde monumentales estatuas, relieves de piedra bellamente tallada y joyas de oro brillante hasta los objetos más inusuales, como incrustaciones de colores utilizadas para decorar el palacio del faraón, cartas diplomáticas a los aliados de Egipto inscritas en tablillas de arcilla, imágenes de gobernantes persas, griegos y romanos que actuaron como faraones o, incluso, el arco de madera de uno de los comandantes de las tropas del rey.

El primer impresionista

CaixaForum Barcelona presenta una exposición antológica dedicada a la figura del impresionista Camille Pissarro. La muestra podrá visitarse hasta el 26 de enero de 2014.

Camille Pissarro. Autorretrato, 1903. Óleo sobre lienzo. 41 x 33 cm. Tate: donación de Lucien Pissarro, hijo del artista, 1931

Barcelona, 22 de octubre de 2013
Tras su paso por el museo madrileño, llega a Barcelona la primera y más completa retrospectiva de la obra de Camille Pissarro presentada hasta ahora en España. La muestra reúne 67 obras procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo. Un conjunto que permite reconstruir la aventura de este artista precursor a partir de los lugares que recorrió y los paisajes que pintó, desde sus primeras pinturas a orillas del río Marne, hasta los últimos años de su vida y los paisajes urbanos de París, Ruan y, finalmente, El Havre.

Apodado "El primer impresionista", por su amigo Cézanne, Camille Pissarro (1830‐1903) es quizá la figura fundamental del impresionismo y, al mismo tiempo, la menos reconocida de ese movimiento. Junto a su amigo Monet, Pissarro dio el impulso inicial al grupo de impresionistas, y ejerció una influencia clave en Cézanne, Gauguin y Van Gogh, convirtiéndose en un maestro de los pioneros del arte moderno.

La exposición Pissarro se propone restaurar la reputación del artista y destacar su aportación más allá de la creación artística: su actitud vital de retorno a la vida sencilla de la naturaleza y del campo, así como la promoción de actividades colectivas en defensa de una nueva forma de entender el arte, que desembocaron en las exposiciones impresionistas, concebidas como alternativa a los salones oficiales.

Camille Pissarro. La paleta del artista con paisaje, c. 1878. Óleo sobre tabla. 24,1 x 34,6 cm. Sterling and Francine Clark Art Institute, Williamstown, Massachusetts, EE. UU.

El paisaje, género que domina en su producción, centra el recorrido de la muestra, articulada en orden cronológico en función de los lugares donde el pintor residió y trabajó, desde su llegada a Francia en 1855 procedente de las Islas Vírgenes, hasta su muerte, acaecida en París en 1903.

Camille Pissarro ha sido descrito como el "patriarca" del impresionismo. De hecho, fue el pintor quién redactó en 1873 los estatutos de la cooperativa de artistas que iniciaría las exposiciones del grupo. Además, Pissarro tuvo gran influencia entre los artistas más jóvenes; siendo algo así como un "maestro de pintores". La pintora Mary Cassatt escribió sobre él: "Era tan buen maestro que podía haber enseñado a las piedras a dibujar correctamente".

Cézanne y Gauguin, fueron discípulos suyos: trabajaron junto a él y aprendieron de sus consejos y de su ejemplo. Pissarro enseñó a Cézanne la técnica impresionista cuando pintaban juntos a orillas del Oise, hacia 1873‐1874: "Fue un padre para mí. Era un hombre al que consultar y algo así como el buen Dios". También se beneficiaron de su protección Seurat, Signac y los jóvenes pintores neoimpresionistas. En mayo de 1886, fue él quien les introdujo en la última exposición del grupo impresionista, exponiendo en la misma sala que ellos.

Camille Pissarro. El antiguo camino de Ennery, Pontoise, 1877. Óleo sobre lienzo. 91,8 x 150 cm. National Gallery of Canada, Ottawa, donación de Nahum y Sheila Gelber, Montreal, 1997

La crítica consideró a Pissarro como un paisajista rural, oponiéndolo al refinamiento parisiense de Monet, Renoir o Sisley, que representaban los escenarios del ocio de la burguesía. Pissarro, en cambio, prefería pintar paisajes de temática rural: campos arados, huertos... Pissarro, también sintió una gran fascinación por el camino. Carreteras rurales, calles de pueblos, senderos o el curso de un río, permiten al espectador ingresar en el espacio pictórico.

Décadas después, en 1880, Pissarro empieza a explorar el mundo del paisaje urbano, estando dominado el último tramo de su carrera (1893‐1903) por las vistas de París, Londres, Ruan, Dieppe y El Havre. Su vasto trabajo sobre ellas está organizado, al igual que el de Monet, por series, como las de la estación Saint-Lazare y su entorno, el Boulevard Montmartre, la Avenue de l’Opéra y aledaños, el Jardín de las Tullerías, el Pont Neuf y el Louvre. En julio de 1903, su última serie estuvo dedicada al puerto de El Havre, el mismo al que había arribado casi medio siglo antes en un vapor procedente de América.

Pissarro
Hasta el 26 de enero de 2014
CaixaForum Barcelona
Avda. de Francesc Ferrer i Guаrdia, 6-8

Camille Pissarro. Pont Boieldieu y Pont Corneille, Ruán, efecto de lluvia, 1896. Óleo sobre lienzo. 73 x 92 cm

El legado de Jackson Pollock

Explosión! El legado de Jackson Pollock es el título de la muestra que se presenta del 24 de octubre de 2012 al 24 de febrero de 2013 en la Fundación Joan Miró

Saburo Murakami. Tsuka (Pasaje), 1956. © Makiko Murakami y los antiguos miembros de la Gutai Art Association. Cortesía del Museo de la Universidad de Osaka.

Barcelona, 15 de octubre de 2012

La exposición de este centro de arte contemporáneo investiga el entramado de influencias y conexiones que se generaron a partir de la action painting, cuyo principal exponente fue Jackson Pollock (1912-1956).

La action paintig o pintura de acción intentó expresar a base de color y la materia una sensación de movimiento y expresividad, plasmar sobre el cuadro una huella espontánea, gestual y enérgica.

Desde finales de 1940, la noción de pintura como acción abrió un inmenso campo de posibilidades que se tradujeron en el arte de la performance y en las innovadoras prácticas artísticas conocidas con el nombre de arte conceptual.

Muchos artistas confirieron tanta importancia al acto creativo como a la pintura que resultaba del acto. En esta zona frontera entre la pintura y la performance, el azar o el espectador actuaron a menudo como cocreadores de la obra. Esta actitud experimental y conceptual hacia la pintura y el arte inspiró posteriormente a muchos otros artistas.

Andy Warhol. Oxidation Painting, 1978. Pigmentos metálicos y técnica mixta sobre tela. Skarstedt Gallery, Nueva York. Andy Warhol Foundation for the Visual Arts/ ARS, New York

La muestra ofrece una visión geográfica y cronológica sobre el alcance del fenómeno, e incluye obras de distintas técnicas realizadas entre finales de los años cuarenta hasta la actualidad.

Entre los artistas que participan en la muestra destacan Jackson Pollock, Yves Klein, Niki de Saint Phalle, Jean Tinguely, Allan Kaprow, Andy Warhol, Lynda Benglis, Saburo Murakami, Bruce Nauman, John Baldessari, y Paul McCarthy entre otros.

La exposición, organizada por el Moderna Museet de Estocolmo, cuenta con el patrocinio de la Fundación BBVA

La gran retrospectiva Delacroix

La Obra Social "la Caixa" celebra en Barcelona el décimo aniversario de CaixaForum con la mayor retrospectiva internacional en medio siglo sobre el pintor romántico Delacroix

Eugène Delacroix. Boceto de la Muerte de Sardanápalo, 1826-1827, óleo sobre lienzo, 81 x 100 cm, © 2009 Musée du Louvre / Erich Lessing
Barcelona, 15 de febrero de 2012

Eugène Delacroix cuestionó la necesidad del tema en la pintura. Según él, lo que provocaba emoción en un lienzo eran sus valores plásticos —materia, luz, color—, más allá de las escenas que se representan. Dar a conocer esta nueva imagen de Delacroix, alejada de su asociación con las grandes composiciones de tema histórico, como un revolucionario enfrentado a las rígidas convenciones del arte neoclásico, es uno de los objetivos de Delacroix (1798-1863).

La exposición organizada por la Obra Social ”la Caixa” y el Museo del Louvre es la más completa realizada jamás sobre la trayectoria del pintor francés en España. Reúne más de 130 obras procedentes de colecciones públicas y privadas de Europa y América, que permiten reconstruir la evolución del artista, desde sus inicios, cuando buscaba la inspiración en creaciones artísticas y textos literarios, hasta la etapa final, marcada por la síntesis del conjunto de su obra.

Uno de los atractivos es poder contemplar obras que se han convertido en referentes de nuestra cultura visual, como Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi, uno de los bocetos de La muerte de Sardanápalo, o Mujeres de Argel en sus habitaciones, que Delacroix pintó de resultas del viaje que hizo por el norte de África en 1832, pasando por diferentes ciudades españolas. Este viaje le influyó profundamente, y la exposición también ahonda en el vínculo de Delacroix con España.

Junto a los óleos de gran formato, se muestran bocetos, dibujos, acuarelas y grabados que ofrecen un testimonio de la vida interior del artista y lo aproximan a la sensibilidad contemporánea.

Delacroix (1798-1863), comisariada por Sébastien Allard, conservador del Departamento de Pintura del Museo del Louvre, estará en Barcelona del 15 de febrero al 20 de mayo de 2012.

La exposición supone la culminación del acuerdo de colaboración entre la Obra Social ”la Caixa” y el Museo del Louvre, suscrito en el año 2009. Gracias a este acuerdo, ya se han podido ver en los diferentes centros CaixaForum exposiciones como Rutas de Arabia, Tesoros arqueológicos de Arabia Saudí, Príncipes etruscos y Otro Egipto. Colecciones coptas del Museo del Louvre. Ahora, la inauguración de Delacroix (1798-1863) marca el inicio de los actos de celebración del décimo aniversario del prestigioso Centro Cultural del ”la Caixa” en Barcelona.

La exposición convivirá a partir del 16 de marzo con otra amplia retrospectiva sobre Francisco de Goya a partir de los fondos que atesora el Museo del Prado. De este modo se relacionarán estas dos figuras, precursoras innegables de la modernidad, cuya trayectoria tuvo puntos en común. Y es que precisamente, con esta muestra se descubrirá a una nueva generación de espectadores la relación del pintor francés con España. Durante el viaje que realizó a Marruecos en 1832, Eugène Delacroix hizo diversas escalas en España: Algeciras, Cádiz y Sevilla. «Todo Goya palpitaba a mi alrededor», escribió a su amigo Pierret, manifestando su precoz interés por el arte de la península Ibérica. De hecho, Delacroix fue uno de los primeros en Francia en conocer los Caprichos de Goya.

Eugène Delacroix. Autorretrato con chalecho verde, 1837, óleo sobre lienzo, 65 x 54,5 cm. Musée du Louvre. 2010 Musée du Louvre / Angèle Dequier

Más de 130 obras para descubrir las múltiples facetas del genio

Esta gran retrospectiva propone una visión completa de la obra de Delacroix y de su evolución pictórica, recorriendo las diferentes etapas de su producción, desde las primeras obras, que buscan la inspiración en el museo, hasta la etapa de madurez, en la que el artista repite los temas que trabajó anteriormente, con otra perspectiva, poniendo especial énfasis en sus obras de historia, así como en las de inspiración oriental.

Además de las obras procedentes del Museo del Louvre, la exposición cuenta con numerosos préstamos de instituciones de todo el mundo —Galería de los Uffizi (Florencia), The National Gallery (Londres), The Metropolitan Museum of Art (Nueva York), Musée d’Orsay (París), The Art Institute of Chicago, The British Museum (Londres) o el Musée des Beaux-Arts (Burdeos)—, así como de colecciones privadas.

El conjunto muestra que el pintor francés conocía profundamente la tradición pictórica de los encargos oficiales y de los temas heroicos de la historia y de la religión, y cómo la reinventó antes de confrontarla con la revolución del realismo a partir de mediados del siglo XIX. También se centra en aspectos menos conocidos de la producción del artista. El retrato constituye uno de ellos: el gran Retrato de Louis-Auguste Schwiter, que sedujo tanto a Degas que lo compró, muestra el genio del maestro en este campo.

El autorretrato también ofrece un interesante campo de análisis, dado que Delacroix solo realizó tres enteramente de su mano, todos ellos presentes en la exposición: el famoso Autorretrato con chaleco verde y el Autorretrato como Ravenswood, los dos del Louvre, y el Autorretrato ejecutado hacia 1842, procedente de la Galería de los Uffizi de Florencia.

ÁMBITOS DE LA EXPOSICIÓN

Delacroix y el modelo

En la época de Delacroix, el desnudo constituía la piedra angular del aprendizaje artístico. El ciclo de María de Médicis de Rubens, en el Louvre, proporcionó al joven pintor un modelo a seguir. En esta sala se exponen varios estudios que ponen de relieve la originalidad de Delacroix al anteponer la fascinación por la luz y el color de la carne femenina a la precisión anatómica.

Las tres versiones del retrato de Aspasia suponen una extraordinaria investigación sobre el color. El reto es reproducir la luz y la textura de terciopelo de la piel de la mulata. Para conseguirlo, Delacroix marca con un marrón más oscuro ciertas partes del cuerpo, como las axilas o el dorso de la mano, desatendidas en el desnudo académico. Además, se recrea en el contraste entre el marrón de la piel y el rojo intenso de los labios. Si comparamos los tres retratos, podremos comprobar que el rostro y el cuerpo interactúan con el fondo coloreado, que pasa de rojo en la versión más antigua, a verde en la más moderna.

Las ilustraciones de Fausto

La literatura representó para Delacroix una poderosa fuente de inspiración. Una de sus principales obras como litógrafo fueron diecisiete planchas para Fausto de Goethe (1828), que proponen una lectura muy personal de esta obra.

Delacroix se aleja del texto original, deja de lado los amores entre Fausto y Margarita, y se centra en la relación entre Fausto y Mefistófeles, su doble maléfico. A lo largo de la serie, la imagen de Fausto se identifica cada vez más con su diabólico mentor, hasta el punto de llegar a confundirse con él en la escena de la seducción de Margarita.

El retrato y la influencia británica

Entre los años 1820 y 1830, la obra de Delacroix denota una fuerte influencia de la pintura inglesa, sobre todo a partir del viaje que realizó a Londres en 1825 y después de haber conocido al pintor Sir Thomas Lawrence. Delacroix interpreta el retrato británico de acuerdo con su propia personalidad pictórica. La obra más relevante de este periodo es el retrato del barón Schwiter (1826). Como en muchos retratos ingleses de la época, la pintura aspira a captar el carácter del barón, que aparece de pie, en un parque. Pero en vez de reproducir una actitud falsamente distendida, Delacroix privilegia los aspectos formales y, mediante la indumentaria, realza su sentido aristocrático.

El gusto romántico por el disfraz se manifiesta especialmente en el retrato del barítono Barroilhet vestido de turco o en el autorretrato del artista como Edgar Ravenswood, el protagonista de la novela de Walter Scott La novia de Lammermoor (1819).

La inspiración literaria

La imaginación de Delacroix necesita estímulos. «Lo que hace falta para encontrar un tema, sería abrir un libro capaz de inspirar y dejarse llevar por la disposición del momento», escribió en su Diario. En la década de 1820 a 1830, estos estímulos le llegan a través de la literatura. Pero no basta con ilustrar una narración: el artista transcribe las emociones que le provoca la lectura. Más adelante, la sola visión de los colores de la paleta será suficiente.

Delacroix irrumpe en los Salones de dicha década con audacias estilísticas que revolucionan la pintura de historia. Al mismo tiempo que exalta la materia de la pintura, renueva sus temas a partir de lecturas de literatura antigua y moderna: junto con Dante, Cervantes o Milton, las novelas de moda de Chateaubriand o de Walter Scott. Lord Byron se convierte en una figura tutelar para el artista, que le sugiere temas exóticos, como Sardanápalo o el combate de Giaur y Hassán, y le proporciona una visión de la historia contemporánea.

El drama de Grecia

«¿Quién se pondrá al frente de tus hijos dispersos? ¿Quién te liberará de una esclavitud a la que estás demasiado habituada?», escribió Lord Byron en su poema narrativo Las peregrinaciones de Childe Harold (1812-1818), tras su primer viaje a Grecia en 1810. Las ideas de Byron calaron hondo en Delacroix, que dedicó varias obras a la guerra de independencia griega. En esta sala se pueden contemplar una acuarela y un estudio de La masacre de Quíos (1824), que evoca la matanza de 20.000 griegos y el sufrimiento de las mujeres y niños supervivientes.

En 1826 Delacroix pintó Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi. La obra estaba destinada a una gran exposición en beneficio de los revolucionarios griegos, y representa la heroica resistencia de los habitantes de Missolonghi. Es también un homenaje a Lord Byron, que murió en esa ciudad en 1824.

Eugène Delacroix. Mujeres de Alger en su aposento, 1834, óleo sobre lienzo, 180 x 229 cm, Musée du Louvre. 2009 Musée du Louvre / Erich Lessing
Recuerdos del viaje a Marruecos

En 1832 Delacroix participó en una misión diplomática francesa en el norte de África, acompañando al conde de Mornay en su visita a Abderramán, sultán de Marruecos. En el transcurso de ese viaje realizó varias escalas en ciudades españolas: Cadis, Sevilla y Algeciras.

En su cuaderno de viaje, Delacroix tomó una gran cantidad de notas del natural, lo que le permitió perfeccionar la técnica de la acuarela. Este periplo norteafricano proporcionó al artista un inagotable repertorio de temas y motivos, en los que trabajó hasta el final de su vida. Algunas obras de pequeño formato, como Una calle en Mequinés, respiran frescor e inmediatez.

La gran decoración

A mediados de la década de 1830, la actividad de Delacroix se multiplica con la realización de grandes decoraciones para edificios públicos, por encargo del Estado: el Salón de Rey y la biblioteca del Palacio Bourbon (actual sede de la Asamblea Nacional francesa) y la biblioteca de la Cámara de los Pares.

En 1849 realizó el techo principal de la galería de Apolo en el Louvre, de cuya obra se presenta un boceto.

Medea y San Sebastián

A finales de la década de 1830, Delacroix vuelve al clasicismo y pinta grandes óleos de tema mitológico y religioso. Realiza varias versiones de Medea, donde la esposa de Jasón aparece con gesto salvaje, puñal en mano, poco antes de asesinar a sus hijos, y de San Sebastián, donde el santo aparece exánime, mientras santa Irene le retira las flechas del martirio. Ambas obras revelan la influencia de los maestros Andrea del Sarto, Rubens y Van Dyck.

La soledad de Cristo

El sentimiento religioso no es muy relevante en la obra de Delacroix, y la crítica de su tiempo se lo reprochaba. Sin embargo, la figura de Cristo ocupa un lugar muy destacado en su producción.

Delacroix veía en la imagen de Jesús crucificado al individuo enfrentado al destino y la muerte. Sus Crucifixiones se centran en la soledad de Cristo. El pintor interpreta la Pasión como un drama humano lleno de dudas, sufrimiento y resignación.

Series y variaciones

En 1847 Delacroix retoma su diario, interrumpido en 1824. Mientras trabaja en varios proyectos de pintura decorativa, reflexiona sobre su obra y recupera temas literarios que había tratado veinte años atrás. Ahora se muestra crítico con Byron, aunque este le inspira El naufragio de Don Juan o La novia de Abidos. Realiza una serie sobre El rapto de Rebeca, inspirada en el Ivanhoe de Walter Scott, así como diversas variaciones en dibujo, pintura y grabado a partir de un tema shakesperiano: Hamlet y Horacio en el cementerio.

La caza de los leones: el poder del boceto

La Exposición Universal de París de 1855 encumbró a Delacroix, que presentó en sus salas una retrospectiva de treinta y cinco obras. Sobresalía especialmente un cuadro de enormes proporciones, La caza de los leones, en el que retomaba sus investigaciones sobre la pintura de animales. El lienzo se inspira en Rubens: Delacroix quería presentarse a los ojos del mundo como el sucesor del pintor flamenco.

Anticipándose a la modernidad pictórica, Delacroix antepone la fuerza de la expresión a la perfección formal.

El paisaje, entre la materia y el espíritu

La tentación de la pintura pura está siempre presente en la obra de Delacroix. ¿Cómo un arte tan material puede llegar al alma del espectador y transmitirle tan profundas emociones? En sus escritos, el artista habla del «acuerdo mágico» que permite a la pintura apoderarse de quien la contempla.

A partir de 1850, paisajes y estudios atmosféricos cobran una importancia creciente, como si el pintor sintiera la necesidad de comprender y explicar este fenómeno. Delacroix pasa temporadas en Dieppe, Normandía. El contacto con el paisaje marítimo le permite experimentar nuevas sensaciones y plasmarlas en el lienzo a través de sombras coloreadas y reflejos que anticipan la búsqueda luminosa de los impresionistas.

Teotihuacan, ciudad de los dioses

Teotihuacan, Ciudad de los Dioses se presenta en CaixaForum Madrid, del 27 de julio al 13 noviembre.

Escultura del dios del fuego, Huehuetéotl. © Consejo Nacional para la Cultura y las Artes - Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, Fotografía: Martirene Alcántara

Madrid, 29 de julio de 2011

Teotihuacan fue desde el siglo II a. C. al siglo VII d. C. el centro cultural, político y religioso de una potente civilización. Situada a cuarenta y cinco kilómetros de Ciudad de México, llegó a ser la sexta ciudad más grande del mundo en su tiempo y hoy es una de las grandes maravillas arqueológicas, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Esta muestra, que recorre ocho siglos de historia de una de las maravillas arqueológicas del mundo, ya fue presentada anteriormente en CaixaForum Barcelona, y es la más completa realizada nunca sobre la cultura teotihuacana, con 400 piezas que incluyen algunas de las obras maestras que se han encontrado en esta ciudad prehispánica durante un siglo de excavaciones arqueológicas.

Las piezas que se exponen, algunas de ellas de grandes dimensiones, revelan un elevado refinamiento y un espíritu cosmopolita, abierto a las principales culturas de América central. En la exposición, el visitante descubrirá esta gran ciudad a través de algunos de los aspectos más notables de su cultura: ideología, poder, arte, sociedad, religión, guerra, tradiciones, vida cotidiana y, por supuesto, la influencia que legó la civilización teotihuacana a las diferentes culturas prehispánicas.

La muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, llega a CaixaForum enmarcada en una itineración internacional que ya ha pasado antes, entre otras ciudades europeas, por París, Berlín y Roma, donde ha tenido más de 350.000 visitantes.

Teotihuacan, Ciudad de los Dioses ha sido comisariada por el arqueólogo Felipe Solís, que falleció en 2009, y ha contado con Miguel A. Báez en la dirección científica del proyecto.

La ciudad de Teotihuacan

Disco solar con el dios de la Muerte. Plaza del Sol, Teotihuacan, 400 dC. Museo Nacional de Antropología. © Instituto Nacional de Antropología e Historia, México, Fotografía: Martirene Alcántara
La Obra Social ”la Caixa” dedica desde hace años a atención a las grandes culturas del pasado. Las muestras dedicadas a la ruta de las estepas, Afganistán, Nubia, el Imperio persa o los tesoros del Reino de Arabia Saudí subrayan los vínculos entre el mundo antiguo y el mundo actual, y presentan la cultura como un medio de entendimiento y de comunicación entre los pueblos.

La ciudad de Teotihuacan, Sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, tiene lugares como la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, unidas por la Calzada de los Muertos, el bellísimo Palacio de los Jaguares o el templo de Quetzalcóalt. Son referentes de la cultura universal.

Teotihuacan significa en lengua náhuatl ‘el lugar de los dioses’ o ‘el lugar donde se hacen dioses’. Considerada como la mayor ciudad prehispánica jamás construida en el continente americano, fue un centro cultural, político y religioso. En esta gran metrópoli antigua se desarrolló, durante más de 800 años, una de las sociedades más importantes del México precortesiano.

Como gran metrópoli, Teotihuacan marcó la pauta de la política, el comercio y la ideología en buena parte de Mesoamérica durante el periodo 150 a. C. – 650 d. C. Tal fue la magnificencia e importancia de esta urbe que, incluso siglos después de su colapso, era considerada como un lugar sagrado por distintos grupos que migraron hacia el centro de México.

Hoy, Teotihuacan sigue constituyendo un elemento fundamental de la identidad mexicana, que busca sus raíces en el complejo entramado de creencias y costumbres de sus culturas antiguas.

El fin de la Ciudad de los Dioses sigue siendo un misterio. La evidencia arqueológica —gruesas capas de ceniza halladas en los yacimientos— parece indicar que, hacia mediados del siglo VII, toda el área metropolitana fue arrasada por un enorme incendio.

También existen indicios de revueltas: las esculturas fueron mutiladas y sus fragmentos dispersados por distintas áreas de la ciudad, y las imágenes de jerarcas y sacerdotes fueron destruidas para terminar con la presencia de la élite y sus representantes. Incluso llegaron a construirse muros frente a las escalinatas de las pirámides para indicar la prohibición de acceso para ceremonias y culto a las deidades.

Se han aventurado varias explicaciones para el colapso de Teotihuacan: revueltas internas contra el poder establecido, situaciones derivadas del excesivo aumento de población, bloqueo de las rutas comerciales e invasiones de pueblos vecinos. A todo ello hay que añadir el fatalismo del pensamiento indígena prehispánico: si la génesis del universo es obra de los dioses, también ellos determinan el final de su creación. El disco de la muerte, mutilado en la acción destructiva contra la ciudad, evoca de forma concluyente el terrible final de una grandiosa civilización.

400 piezas reunidas por primera vez

Jaguar de Xalla. Xalla, Teotihuacan, 400 dC. Piedra, estuco y pigmentos. Museo Nacional de Antropología. © Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México. Fotografía: Martirene Alcántara
Teotihuacan, Ciudad de los Dioses presenta más de cuatro centenares de piezas arqueológicas —reunidas por primera vez— que proporcionan una completa visión de la cultura teotihuacana. Las obras proceden de los principales museos pertenecientes al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, entre los cuales destacan el Museo Nacional de Antropología, la Zona Arqueológica de Teotihuacan y el Museo del Templo Mayor. Las obras de estas colecciones se complementan con otras procedentes de colecciones privadas, como la que el pintor Diego Rivera reunió en el palacio de Anahuacalli.

Entre las obras que integran la exhibición, el visitante encontrará pintura mural, esculturas en piedra, estatuillas trabajadas en obsidiana, bellos recipientes de cerámica, suntuosos ornamentos de joyería prehispánica y máscaras rituales —algunas recubiertas de turquesa—, además de figurillas de animales mitológicos de gran importancia en Mesoamérica, como el jaguar y la serpiente, elaboradas en diversos materiales.

Las piezas revelan un elevado refinamiento y un espíritu cosmopolita, abierto a las principales culturas de América central. Se incluyen desde los objetos localizados en los albores del siglo pasado hasta los más recientes descubiertos en el Palacio de Xalla, al norte de la Pirámide del Sol. Entre las piezas emblemáticas destacan el Gran Jaguar de Xalla, una fachada escultórica (descubierta hace pocos años) que conserva gran parte de su policromía; y el llamado Disco de la Muerte, figura en piedra que alude al misterioso fin de esta antigua civilización.

Barcelona en Ámsterdam

En el Museo van Gogh de Ámsterdam, del 21 de septiembre al 20 de enero de 2008 se podrá ver una interesante exposición dedicada a la ciudad de Barcelona y a su momento brillante de la transición del siglo XIX al XX: Barcelona 1900.

Ámsterdam septiembre de 2007
El museo Van Gogh es notable, básico, para conocer a este pintor holandés, del que conserva la colección más extensa. Esa magnífica oferta se suele complementar con interesantes muestras, como en este caso la dedicada a Barcelona. El centro cultural está situado en Museumplein. La entrada se encuentra en Paulus Potterstraat 7.

La muestra barcelona 1900 celebra el refulgente momento de la transición de un siglo a otro –desde 1880 a 1909- una época en la que Barcelona toma presencia publica en el arte en general, con especial referencia a la pintura y la arquitectura.

Una selección de artistas da muestra de esa potencialidad:

Pablo Picasso, Isidre Nonell, Santiago Rusiñol, Alexandre de Riquer, Ramon Casas... A ellos hay que añadir los arquitectos Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch, el joyero Lluís Masriera, etc.

La muestra trata de una revisión de la ciudad de aquella época por los monumentos y lugares emblemáticos de la misma.

Maquetas, dibujos, pinturas, esculturas, joyas, muebles, mosaicos… Todo un elenco de materiales para mostrar una creatividad fuera de lo común, en una exhibición comisariada por Teresa-M. Sala, de la Universidad de Barcelona.

Más información en:
http://www3.vangoghmuseum.nl/vgm/

El arte solidario

Hasta el 27 de noviembre, Cruz Roja presenta en CaixaForum Barcelona una muestra con una veintena de obras solidarias de los grandes artistas catalanes contemporáneos.

Antoni Tàpies, Vaso budista. 1990. Fondo de Arte Cruz Roja en Cataluña

Barcelona 27 de septiembre de 2011
«Más importante que una obra de arte en sí misma es lo que sembrará. El arte puede morir, una pintura puede desaparecer. Lo que cuenta es la semilla.» Así se expresaba Joan Miró, que en 1977 dio a la Cruz Roja el cuadro Gracias/Gracias en agradecimiento a una atención sanitaria recibida.

Desde entonces, esta institución humanitaria ha recibido diferentes donaciones de obras de artistas de renombre, prestigio y reconocimiento internacional, como Tàpies, Barceló o Guinovart.

Con los años, la Cruz Roja ha reunido un gran conjunto de donaciones artísticas desinteresadas que han formado su Fondo de Arte y que ahora muestra en esta exposición en CaixaForum Barcelona. No se trata sólo de un conjunto de obras de arte, se convierten en altavoces de lo que empuja a toda una sociedad, así como a la Cruz Roja, a intervenir activamente en vista de las adversidades a las que debe hacer frente la humanidad.

El nexo de unión de estos artistas consiste en la transmisión unívoca de unos valores que son inherentes a un movimiento humanitario y solidario con más de 150 años de existencia.

La exposición incluye una veintena de obras cedidas solidariamente por algunos de los grandes artistas contemporáneos catalanes. El Fondo de Arte de la Cruz Roja en Cataluña cuenta con obras donadas por artistas de renombre como Alejo, Frederic Amat, Manel Anoro, Miquel Barceló, Josep Beulas, Antoni Clavé, Quim Domene, Josep Guinovart, Joan Hernàndez Pijuan, Xavier Mariscal, Assumpció Mateu, Joan Miró, Josep Niebla, Antoni Pitxot, Albert Ràfols Casamada, Riera i Aragó, Susanna Solano, Antoni Tàpies o Joan Pere Viladecans, entre otros.

Joan Miró, Gràcies/Gracias. 1974. Fondo de Arte Cruz Roja en Cataluña

El hombre y los rascacielos

Del 20 de junio al 9 de septiembre de 2012, CaixaForum Barcelona acoge una exposición que muestra el ansia humana por la altura: Torres y rascacielos: De Babel a Dubái.


Torre AGBAR (1999-2005), Barcelona. Arquitecto: Jean Nouvel. Colección CLF, París. Foto: Mathieu Forestier, París

Barcelona, 19 de junio de 2012
Torres y rascacielos. De Babel a Dubái evoca esta fascinación natural que inspiran los edificios a gran altura. Partiendo del mito de la Torre de Babel —historia bíblica que ha seducido a artistas de todos los tiempos y que representa la pérdida de la escala humana, la utopía fallida, la desmesura—, la exposición nos acerca al mundo de los rascacielos desde perspectivas muy diversas: la historia y el mito, la ingeniería y los desafíos constructivos, la integración en el paisaje, la sostenibilidad y los retos del futuro.

CaixaForum Barcelona acoge esta aproximación mediante 200 obras: maquetas, fotografías, películas, grabados, pinturas, dibujos y proyecciones. Una historia que nos invita a tocar el cielo desde la Torre de Babel hasta la Burj Khalifa en Dubái, que con 828 metros ostenta a día de hoy el título de rascacielos más alto del mundo.

La muestra forma parte de una serie de exposiciones de la Obra Social ”la Caixa” que toman como punto de partida la arquitectura para examinar algunas grandes cuestiones de historia cultural. Muestras como Construir la revolución. Arte y arquitectura en Rusia 1915-1935, o los proyectos dedicados a Andrea Palladio y Richard Rogers, pretenden ofrecer al visitante una visión global que, más allá de la aproximación a estilos y periodos históricos concretos, permite entender mejor la función de la arquitectura en el mundo que nos rodea.

Burj Khalifa (2004-2010), Dubái. Arquitectos: Skidmore, Owings & Merrill (SOM). Colección CLF, París. Foto: Mathieu Forestier, París
Petronas Towers (1992-1998), Kuala Lumpur. Arquitecto: César Pelli & Associates. Foto: Cortesía de Corbis
Entre las piezas, préstamos de importantes museos de todo el mundo, entre ellos el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Centro Pompidou, el Museo del Prado y el Museo de Bellas Artes de Bruselas, así como numerosos estudios de arquitectura de algunos de los nombres protagonistas de los rascacielos más altos construidos en los últimos años. Para esta exposición se han producido ocho nuevas maquetas a escala 1:200 de algunos de los edificios más singulares de la historia de los rascacielos, como el Home Insurance Building de Chicago, el Chrysler Building de Nueva York, el edificio de la Universidad de Moscú o la torre Burj Khalifa de Dubái. Las maquetas han sido realizadas en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallès (UPC).

La imagen del rascacielos se ha convertido en una respuesta interesante a la escasez de espacio, no solo en las grandes ciudades de Occidente, sino en cualquier parte del mundo.

Este afán humano por construir cada vez más alto se remonta al mito de la Torre de Babel, desde donde arranca la exposición. En esta historia bíblica, los hombres desafiaban las leyes naturales y el poder divino, y el mito fue una fuente de inspiración para pintores europeos desde el siglo XIII hasta el XIX.

Posteriormente, las catedrales de la Europa cristiana, los minaretes de Oriente y las atalayas civiles del norte europeo muestran esta propensión humana a afrontar desafíos imposibles y vencer las trabas materiales.

Independientemente del contexto —religioso o laico—, el objetivo siempre ha sido el mismo durante todos estos siglos: rivalizar con un modelo, superarlo y ascender a las cotas más altas.

A partir del siglo XIX, los adelantos de la industria y la confianza en un desarrollo incesante del progreso, ligados al cambio de escala de las ciudades, aceleraron la experimentación en Occidente. Estados Unidos tomó las riendas de estos nuevos desafíos y fue en Chicago, alrededor de 1880, donde se erigieron los primeros rascacielos. Promotores, ingenieros, arquitectos y empresas empezaron a disputarse la construcción de los rascacielos más altos, y desde entonces Estados Unidos, asimilando siempre las influencias procedentes de Europa, inspiró los modelos arquitectónicos en todo el mundo.

La escena norteamericana concentraría las edificaciones más innovadoras, situándose hasta finales de la década de 1970 a la vanguardia de una flamante modernidad.

A partir de los años noventa se produjo una ruptura que hizo que los rascacielos se propagasen a otras latitudes del planeta. Estados Unidos dejó de ser la única referencia arquitectónica en materia de innovación y perdió su supremacía en la carrera por la altura. En 2012 dos terceras partes de los grandes rascacielos de obra nueva están localizados en el Extremo y Medio Oriente.

La difusión planetaria de los rascacielos
A finales de la década de 1970, Estados Unidos sigue manteniendo una innegable supremacía en materia de construcción de altura, pero la estética del estilo internacional empieza a dar muestras de agotamiento. Una generación de rascacielos subraya el surgimiento de nuevas fuentes estéticas: posmodernidad, high-tech, etc.

A partir de los años ochenta, los rascacielos de estética novedosa proliferan tanto en los países del este asiático como en Oriente Medio y, en menor medida, también en Europa. Así, del Hong Kong and Shanghai Bank de Foster, construido en esta segunda ciudad en 1986 (180 metros), a la Jin Mao Tower de Hong Kong, realizada en 1990 por el estudio SOM (421 metros); o de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, en Malasia, obra de César Pelli (1998, 452 metros), a la Torre Taipei 101 de C. Y. Lee, en la capital de Taiwán (2004, 509 metros), todas estas edificaciones reflejan a menudo un gran ímpetu creativo y una extraordinaria renovación de las formas, donde se ponen de manifiesto, por un lado, el dominio tecnológico, y por el otro, una incontenible voluntad de prestigio.

En cambio, Europa, debido a su historia patrimonial y a su afán de integración urbana, pone en escena los rascacielos como otros tantos exponentes de la metáfora simbólica de la ciudad.

En 2009, se traspasa un nuevo umbral con la finalización de la Burj Khalifa en Dubái, diseñada por la firma SOM de Chicago. La altura de esta torre, estimada en 828 metros —lo que le confirió el título de rascacielos más alto del mundo—, se guardó en secreto hasta que finalizaron las obras. Testigo de una mutación social, la Burj Khalifa expresa la búsqueda del reconocimiento como identidad cultural y la materialidad de una sociedad en vías de internacionalización. Así, en la misma área geográfica, parece cerrarse un ciclo de torres que abarca «de Babel a Dubái».

Novedades Programa CaixaForum Barcelona

Desde el arte del Japón al de Mesopotamia o las nuevas creaciones occidentales. La Obra Social la Caixa presenta un programa “global e innovador”.

Cabeza de mujer devota. Dinastía arcaica, 2900-2334 a. C. Museum of Fine Arts, Boston. Donación de Mrs. Gallatin Cobb, en Caixa Forum

Barcelona 19 de septiembre
Piranesi
En el edificio modernista de CaixaForum Barcelona arrancará la nueva campaña el próximo mes de octubre con una innovadora exposición sobre Giovanni-Battista Piranesi, uno de los ilustradores más importantes del siglo XVIII que cultivó la tridimensionalidad y el detalle en el grabado.

La muestra consta de un conjunto irrepetible de más de 250 grabados de este genio italiano del dibujo en un original montaje que plantea al visitante una nueva forma de observar el arte, que tuvo gran influencia en artistas románticos, surrealistas y cubistas. Del 5 de octubre de 2012 al 20 de enero de 2013.

Vista del Panteón. Piranesi.

Sembrando esperanza
El departamento de Cooperación Internacional de la Obra Social ”la Caixa” presentará una nueva exposición, “Justicia alimentaria. Sembrando esperanza”, con el objetivo de sensibilizar a los ciudadanos sobre la problemática de la distribución y el acceso a los alimentos a escala global.

La muestra, en colaboración con la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) e Intermón Oxfam, da voz a los pequeños productores de los países en vías de desarrollo a través de las fotografías del fotoperiodista Pep Bonet (2.º premio World Press Photo 2007). Del 11 de octubre de 2012 al 6 de enero de 2013.

¿Qué?
Como en anteriores temporadas, la Obra Social la Caixa dedicará de forma íntegra la Sala 2 al arte contemporáneo. En este caso, con un gran proyecto que ocupará esta sala durante todo el curso. Se trata de Qué pensar. Qué desear. Qué hacer, una exposición dividida en tres partes, cada una de las cuales intentará dar respuesta a las preguntas que formula su título. Comisariado por Rosa Martínez —responsable, entre otras, de la 52 Bienal de Venecia—, una cuarta pregunta recorrerá todo el ciclo: «¿Es el arte necesario para vivir?».

Qué pensar: del 9 de noviembre de 2012 al 20 de enero de 2013.
Qué desear: del 8 de febrero al 28 de abril de 2013.
Qué hacer: del 15 de mayo al 8 de septiembre de 2013.

Mesopotamia
Como en otros años, también se invitará a los visitantes a descubrir culturas antiguas, con la clara voluntad de mostrar su influencia y su relación evidente con nuestra forma de vida actual. En la primera exposición se explica la cultura de la antigua Mesopotamia y la influencia posterior de esta primera cultura del Próximo Oriente.

A través de unas 400 piezas arqueológicas procedentes de grandes colecciones públicas internacionales, Antes del diluvio. Mesopotamia, 3500-2100 a. C. también incluirá obras actuales que revelan la imagen que hoy tenemos de una cultura desconocida y reconstrucciones en 3D creadas expresamente para esta exposición que recrean la ciudad de Ur y el Templo Blanco de Uruk, entre otros. Del 30 de noviembre de 2012 al 24 de febrero de 2013.

Le voyage dans la lune. Georges Méliès, 1902.

Georges Méliès
La temporada 2012-2013 continuará con dos exposiciones dedicadas a dos de las formas artísticas preeminentes a finales de siglo: el cine y la fotografía. Ambas analizarán figuras pioneras en estas disciplinas.

Georges Méliès. La magia del cine recorrerá la obra del primer mago del cine, sus raíces, y pondrá de manifiesto su vigencia hasta nuestros días, como ejemplifica el reciente filme de Martin Scorsese en 3D La invención de Hugo (2011). Gran parte de los objetos presentes en esta exposición pertenecen a la Cinémathèque Française, que posee la mayor colección del mundo de dibujos, películas, aparatos cinematográficos, vestuarios y objetos de Georges Méliès, así como un extenso y valioso fondo de objetos e imágenes relacionados con los inicios del cine. Del 5 de abril al 30 de junio de 2013

Seducidos por el arte
Por otra parte, Seducidos por el arte. Pasado y presente de la fotografía explora el vínculo entre la pintura clásica, las primeras fotografías de mediados del siglo XIX y trabajos realizados por fotógrafos contemporáneos. Esta exposición —organizada por la Obra Social la Caixa y la National Gallery de Londres— contrastará pinturas y fotografías agrupadas en distintos géneros tradicionales, como son los retratos, las naturalezas muertas y el paisaje, creando diálogos inauditos entre obras de artistas como Julia Margaret Cameron, Helen Chadwick, Émile-Jean-Horace Vernet y Luc Delahaye; los retratos de Tina Barney y Martin Parr junto a Thomas Gainsborough; los desnudos de Oscar Gustave Rejlander y de artistas contemporáneos como Richard Learoyd, y las intervenciones fotográficas de Richard Billingham, Craigie Horsfield y también Richard Learoyd comparadas con grandes obras del siglo XIX de autores como Constable, Degas o Ingres. Del 22 de febrero al 19 de mayo de 2013.

Man with Octopus Tattoo II, 2011. Richard Learoyd, courtesy McKee Gallery New York. En la muestra de la National Gallery.

Japonismo
La temporada concluirá con Japonismo, una ambiciosa exposición de producción propia que, por primera vez, presentará una visión global de las relaciones artísticas entre Japón y el España desde el siglo XVI y hasta la Guerra Civil. El interés por Japón se extendió por toda Europa durante la segunda mitad del siglo XIX y dejó una profunda huella en la obra de artistas del impresionismo, el postimpresionismo, el simbolismo e, incluso, la vanguardia.

Pese a que el japonismo, entendido como una de las expresiones artísticas más poliédricas del siglo XIX, ha sido ampliamente estudiado a escala internacional, no ha sido así en España, y ahora la muestra dará a conocer cómo arraigó este fenómeno en nuestro país.

Formada por unas 350 piezas, Japonismo presentará numerosas obras nunca expuestas que permitirán descubrir sorprendentes relaciones entre artistas como Fortuny, Picasso, Regoyos, Casas y Miró y el arte japonés. Del 14 de junio al 15 de septiembre de 2013.

La Explanada de los Museos

Se firma en Barcelona un acuerdo de colaboración para la promoción de un gran complejo museístico en la montaña de Montjuïc.

Vista aérea de Barcelona. Fotografia de la Fundació Barcelona Olímpica.

Barcelona, 4 de abril de 2013
Este proyecto hace incapié en la excepcionalidad de Montjuïc como montaña de los museos, del ocio y del deporte. La idea es crear un gran espacio cultural y patrimonial en esta zona de la Ciutat Condal.

Detrás de la iniciativa se encuentran la Alcaldía de Barcelona, el Museu Nacional d'Art de Catalunya, la Fundación "la Caixa" y la Fira de Barcelona. Las partes firmantes del proyecto se han propuesto establecer sinergias para impulsar el valor social y cultural común de éste, y pretenden que la "Explanada de los Museos" se convierta en un conjunto a la altura de otros complejos museísticos europeos.

La montaña de Montjuïc tiene una historia ligada al arte, en los inicios del XX, en ella se realizaron importantes obras para ubicar las instalaciones de la Exposición Universal de 1929. En la parte más baja de la montaña, al oeste, se encuentra la entrada a la Fira de Barcelona.

Como paisaje final, en lo alto, aparece el Palau Nacional, edificio magnífico, construido para exposición universal. Uno de sus atractivos es su magnífico conjunto de fuentes y cascadas, la Font Mágica, construida por Buigas para la exposición.

Otros elementos de interés son el pabellón Mies van der Rohe, diseñado por el famoso director de la Bauhaus como pabellón alemán para aquella muestra universal (se trata de una reconstrucción), el Museo Arqueológico, ubicado en el palacio de las Artes, también del 1929, con elementos visigóticos, fenicios, íberos y grecorromanos, la Fundación Juan Miró, el estadio Olímpico, el palau Sant Jordi, la torre de Calatrava, y el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), que se convertirá en el núcleo central de este conjunto museístico.

Fira de la Ceràmica a Santa Caterina

Del 10 al 12 de mayo se celebra en Santa Caterina, Barcelona, una feria en la que participarán expositores de cerámica de toda la península ibérica.

Cartel de la Fira de la Cerámica a Santa Catarina.

Barcelona, 9 de mayo de 2013
Este proyecto pretende ofrecer a ceramistas de toda la península una plataforma a través de la que dar a conocer sus trabajos artesanales al público asistente.

Un evento único en Barcelona, gracias a la asistencia de artesanos del barro reconocidos mundialmente por sus piezas características. Badajoz, Toledo, Jaén, Zamora, Salamanca, Cáceres, Ciudad Real, Albacete, Córdoba, Zamora e incluso Coïmbra (Portugal) son algunas de las 19 provincias que estarán representadas en la feria.

Algunos de los artesanos participantes realizan sus obras siguiendo los métodos más tradicionales, mientras que otros ha reelaborado estas técnicas ancestrales, para dar lugar a nuevas formas y diseños artísticos. Para poder ver su método de trabajo, durante los tres días se realizarán demostraciones con el torno. Además se realizarán otras actividades, y se podrá disfrutar de música tradicional catalana en directo.

El barrio de Santa Caterina tiene una relación histórica con el trabajo en barro, ya que en el pasado ya existía un monasterio en el que los monjes eran expertos en la realización de piezas de cerámica, que vendían a los ciudadanos de Barcelona.

"La Fira de la Ceràmica de Santa Caterina" tendrá lugar los días 10, 11 y 12 de mayo en la Avenida Francesc Cambó (frente al Mercado de Santa Caterina).

Le Corbusier. Un atlas de paisajes modernos

La muestra del CaixaForum Barcelona es la más completa que se ha podido ver en nuestro país en 25 años dedicada a esta polifacética figura clave de la arquitectura del siglo XX.

Le Corbusier en su estudio del 24 de la Rue Nungesser-et- Coli, 1960. Fotografía de René Burri

Barcelona, 29 de enero de 2014
La muestra que presenta la Obra Social ”la Caixa” propone un itinerario completo por todas las facetas de Le Corbusier, arquitecto, urbanista, pintor, diseñador de interiores, escritor, editor, fotógrafo y cineasta aficionado. Un artista multidisciplinar que deslumbró por su fuerza creativa y por la libertad poco convencional de sus ideas.

La exposición del CaixaForum Barcelona pretende dar a conocer las múltiples facetas del arquitecto a través de 215 objetos como maquetas, pinturas, planos, fotografías y recreaciones de interiores de habitaciones con mobiliario original, que muestran todas las dimensiones de su proceso artístico.

El resultado es una muestra extraordinaria, que sigue la trayectoria del arquitecto a lo largo de seis décadas en las que observó, imaginó y persiguió paisajes sin cesar: paisajes arquitectónicos, paisajes domésticos, paisajes en los objetos. La muestra se detiene en la relación de Le Corbusier con la ciudad de Barcelona, incluyendo también una serie de fotografías panorámicas de Richard Pare de algunos de los proyectos emblemáticos materializados del artista.

Le Corbusier. Villa Savoye, Poissy, 1928-1931. Vista del patio, 2012. The Museum of Modern Art, Nueva York

Le Corbusier
De nombre real Charles-Йdouard Jeanneret, Le Corbusier (La Chaux-de-Fonds, Suiza, 1887 – Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1965) fue pionero en los estudios de mejora de las viviendas de las clases más bajas proponiendo nuevas formas de arquitectura eficiente en ciudades muy pobladas. También fue, a su vez, un artista multidisciplinar, con una obra que se extiende a la pintura y a la fotografía, uniendo arte y arquitectura.

El arquitecto nació en la pequeña ciudad industrial de La Chaux- de-Fonds, en el macizo suizo del Jura. A partir de 1917 estableció en París su estudio, y a lo largo de las seis décadas remodeló directa o indirectamente la fisonomía de distintas ciudades, desde América del Sur hasta la India. Se hizo famoso por su interpretación poética y a menudo provocadora de las tecnologías y valores de la nueva era de las máquinas, trabajó en unos 400 proyectos arquitectónicos y construyó 75 edificios en una docena de países. Publicó asimismo casi 40 libros y escribió cientos de textos, algunos de ellos entre los más influyentes de la cultura moderna.

Su concepción de la arquitectura estaba profundamente arraigada en la naturaleza y el paisaje. Como artista que era, dibujaba y pintaba casi a diario, y captaba en su obra las conexiones espaciales entre naturaleza y edificaciones. Para Le Corbusier, la metrópoli emergente era también un paisaje, donde un interior doméstico recién reconfigurado podía entablar relación con una órbita más amplia de fuerzas naturales y humanas.

Le Corbusier. Palacio de los Sóviets, Moscú, 1931-1932. Maqueta, 1932. The Museum of Modern Art, Nueva York.

Los visitantes podrán contemplar desde el trabajo realizado en los primeros años del artista en las montañas del Jura (Suiza), hasta el del final de sus días en la Costa Azul, pasando por Estambul, Atenas, Roma, París, Ginebra, Moscú, Barcelona, Nueva York y la India. Todos estos proyectos revelan las formas en las que el arquitecto observó e imaginó paisajes a lo largo de su carrera, utilizando todos los medios y técnicas artísticas a su disposición. La muestra se centra en cuatro tipos de paisajes: el paisaje de objetos encontrados, el paisaje doméstico, el paisaje arquitectónico de la ciudad moderna y los paisajes que soñó para los grandes territorios que planeó.

Le Corbusier. Un atlas de paisajes modernos
CaixaForum Barcelona
Av. de Francesc Ferrer i Guаrdia, 6-8
Del 29 de enero al 11 de mayo de 2014.

Comisariada por Jean-Louis Cohen, especialista en la obra de Le Corbusier, la muestra reúne 215 objetos para dar a conocer todas las dimensiones del proceso artístico de Le Corbusier

Sorolla. El color del mar

Del 11 de junio al 14 de septiembre de 2014 se podrá visitar en CaixaForum Barcelona una muestra dedicada al pintor valenciano de la luz.

Joaquín Sorolla. Saliendo del baño, 1915

Barcelona, 3 de junio de 2014
La Obra Social "la Caixa" presenta la exposición “Sorolla. El color del mar”, que, a través de obras dedicadas al que fue el tema favorito y más popular de su pintura, el mar, indaga en la mirada del pintor y su forma particular de pintar del natural y de utilizar el color y la luz del mar Mediterráneo.

A pesar de que estuvo instalado en Madrid la mayor parte de su vida, Sorolla conservó siempre una intensa añoranza por las playas de su niñez, que queda reflejada en su obra junto con el recuerdo de los juegos infantiles, la libertad, el calor del sol y el frescor de las aguas.

Su vida estuvo vinculada de manera muy estrecha a los paisajes de la costa valenciana, de las Islas Baleares y del norte de España, que supo captar con una maestría extraordinaria.

La exposición repasa la evolución de la producción pictórica de Sorolla, y presenta además objetos como sus tablas de apuntes del natural, muestras de pigmentos, fotografías y textos, que y que ayudan al visitante a adentrarse en el mundo de Sorolla, y a profundizar en el importante estudio que el pintor realizó sobre el color y la luz.

Joaquín Sorolla. El balandrito, 1909

JOAQUÍN SOROLLA BASTIDA
Joaquín Sorolla nació en Valencia en 1863. En la Escuela de Bellas Artes (1878-1881) recibiría su formación académica. Sorolla empieza a pintar al aire libre animado por uno de sus profesores, Gonzalo Salvá, y después por el pintor Ignacio Pinazo Camarlench.

En 1884 obtiene una segunda medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes y obtiene una pensión en Italia de la Diputación Provincial de Valencia. En 1885 va a Roma y desde allí a París, donde entra en contacto con el naturalismo. De regreso a Roma, comienza a viajar por distintas ciudades italianas, tomando pequeñas notas de color. En 1887 se instala en Asís y allí empieza a hacer escenas de ambiente valenciano bajo la influencia de José Benlliure y Gil. Es el inicio de su costumbrismo, que repercutirá en gran medida en su futura obra.

En 1889 en la Exposición Universal de París descubre a los pintores nórdicos y su peculiar tratamiento de la luz, en el que él basará su propia versión del luminismo: se abre su etapa de consolidación. Su paleta va cobrando nuevos matices en su esfuerzo por plasmar la luz. Surgen nuevas temáticas, como el costumbrismo marinero, el que trata de las gentes del mar, o el realismo social, demandado en los certámenes oficiales. Con el primero conseguirá su primer éxito internacional con La vuelta de la pesca en 1895, con el segundo varias medallas en la Nacionales de 1892, 1895 y 1901, en esta última con una Medalla de Honor.

Joaquín Sorolla, María en la Playa de Biarritz, 1906

En 1900 obtiene el Grand Prix de los pabellones español y lusitano en la Exposición Universal de París. Se inicia su etapa de culminación, la del Sorolla más brillante, cuyas grandes dotes perceptivas y veloz ejecución producen sus mejores obras, donde la luz es el interés dominante. Sus constantes desplazamientos a París le hacen conocer las distintas vanguardias, que experimenta en sus obras. Surgen los "ismos" en su pintura, siempre a modo de experimentación en su búsqueda por captar la luz. Se interesa por el paisaje, viajando por distintas regiones españolas para recoger sus distintas matizaciones. Sigue cultivando su costumbrismo marinero, del que derivan desde 1904 sus temas de playa, lo más reconocido de su producción, e inicia a partir de 1907 sus estudios de jardines, fundamentalmente en Andalucía.

En este periodo expone individualmente en varias ciudades de Europa y de Estados Unidos: en 1906 en París, al año siguiente en Berlín, Düsseldorf y Colonia; en 1908 en Londres y un año más tarde en Nueva York, Buffalo y Boston. Concluyen estas exposiciones en Chicago y Saint-Louis el año 1911, con un gran éxito en París y clamoroso en Nueva York.

En 1911 Sorolla firma un contrato con The Hispanic Society of America de Nueva York por el que se compromete a hacer una gran decoración sobre Las Provincias de España, más conocida últimamente como Su visión de España. El pintor se enfrenta a un proyecto mural de proporciones gigantescas. Son casi ocho años de viajar constantemente por todo el país, buscando lo más peculiar de su indumentaria y de sus costumbres. En los descansos que hace de esa decoración, Sorolla pinta de forma más sintética, eliminando lo accesorio para enfrentarse con lo fundamental, buscando nuevos caminos para interpretar la luz.

En 1920 sufre un ataque de hemiplejía que lo deja invalidado del lado izquierdo. El pintor va languideciendo hasta el 10 de agosto de 1923, fecha en que fallece en Cercedilla (Madrid).

El arte mochica

En CaixaForum de Barcelona se presenta, hasta el 7 de junio de 2015, la muestra El arte mochica del antiguo Perú. Oro, mitos y rituales.

Máscara funeraria con el rostro de Ai Apaec. Mochica, 100 – 800 d.C. Cobre 17,5 x 2,7 x 23,5 cm © Archivo Museo Larco

Barcelona 9 de marzo de 2015
Del año 200 al 850 d. C. se desarrollaron en los valles y desiertos de la costa norte del Perú una serie de cacicazgos y reinos de gran complejidad cultural. Se trata de las sociedades mochicas, que desplegaron una notable actividad agrícola merced al dominio de las tecnologías hidráulicas. Asimismo desarrollaron una valiosa cerámica y un avanzado uso del cobre, que se plasmó en bellos objetos ornamentales.

Organizados en torno a autoridades que aglutinaban el dominio militar y religioso, construyeron auténticas montañas de adobes donde llevaban a cabo sus prácticas religiosas, y su activa organización y capacidad productiva causó un gran crecimiento de la población, sostenido por una gran producción agraria y una buena actividad pesquera.

Los mochicas fueron poco conocidos hasta el siglo XX. En 1532, los conquistadores españoles, liderados por Francisco Pizarro, llegaron a América del Sur y se encontraron con que gran parte de este vasto territorio se hallaba bajo el gobierno de los emperadores incas. La difusión que de esta cultura realizaron cronistas, sacerdotes, visitadores y administradores coloniales hizo que la cultura peruana más recordada hasta el siglo XX fuera la inca. Hasta que en el tránsito del XIX al XX empezó a conocerse el periodo mochica.

Nariguera que representa a un ancestro divinizado sobre una estructura escalonada. Chimú, 1100 – 1470 d.C. Plata. 8 x 1,3 x 12 cm © Archivo Museo Larco

La exposición, que presenta la Obra Social ”la Caixa” profundiza en la forma de entender y organizar el mundo de las sociedades que surgieron en Perú antes de la dominación inca mediante 200 piezas de arte mochica procedentes del Museo Larco de Lima (Perú) que incluyen cerámicas, joyas y objetos ceremoniales de metales preciosos, textiles y objetos de uso ritual de madera, piedra, concha y hueso.

La muestra presenta en su parte final un ámbito dedicado al héroe mitológico de la sociedad mochica, un personaje denominado por los investigadores Ai Apaec. En el plano religioso, los mochicas tenían combates rituales y hacían sacrificios humanos destinados a aplacar la ira de dioses, espíritus y fuerzas cósmicas, estableciendo desde la tierra un contacto fluido con los mundos: el «de arriba», de los dioses, y el «de abajo», de los ancestros.

También se ubican en la muestra elementos relacionados con los ritos de la fertilidad, fundamentales en una sociedad cuya principal preocupación era garantizar su continuidad social.

El arte mochica del antiguo Perú. Oro, mitos y rituales. Organización y producción: Obra Social ”la Caixa”, con la colaboración del Museo Larco de Lima (Perú). Comisariado: Ulla Holmquist, comisaria del Museo Larco. En CaixaForum Barcelona (av. de Francesc Ferrer i Guàrdia, 6-8). Del 5 de marzo al 7 de junio de 2015.

Nariguera que representa a un ancestro divinizado sobre una estructura escalonada. Chimú, 1100 – 1470 d.C. Plata. 8 x 1,3 x 12 cm © Archivo Museo Larco

Animales y faraones

Del 23 de septiembre de 2015 al 10 de enero de 2016, en CaixaForum Barcelona se puede ver una exposición dedicada a la figura de los animales en el antiguo Egipto.



Momia de gato. Materia orgánica, lino, cartonaje policromado. Baja época (664-332 a. C.) o Periodo Ptolemaico (332-30 a. C.) © Musée du Louvre, dist. RMN-GP / Christian Décamps

Barcelona, 24 de septiembre de 2015
Son 430 obras las que explican las funciones y la importancia que tuvo la figura de los animales salvajes o domesticados en el antiguo Egipto.

Los animales, reales o representados desempeñaron un papel fundamental en aquella civilización, y estaban omnipresentes en la vida cotidiana. Los antiguos egipcios se apropiaron de los animales para emplear de distintas formas sus imágenes simbólicas. De este modo, la figura animal se convierte en el elemento múltiple de un lenguaje codificado, escrito o representado, y, en este sentido, se erigió en pilar del pensamiento religioso egipcio.

También fue la imagen del animal fuente infinita de inspiración y origen de una producción artística de una riqueza y variedad excepcionales.

La exposición es fruto del acuerdo entre la Obra Social ”la Caixa” y el Museo del Louvre para la organización conjunta de proyectos excepcionales como este.

En el Egipto faraónico hay una omnipresencia de los animales que no encontramos en ninguna otra cultura de la Antigüedad. Ningún otro pueblo ha observado, descrito, integrado y hecho suya la fauna de su país como esta civilización. Así, a través del prisma de la zoología se nos muestra el corazón del antiguo Egipto, su aspecto más cotidiano.

Esta profusión, junto con el culto a los animales sagrados que se dio en las épocas más tardías del Egipto faraónico, llevó a algunos filósofos e historiadores clásicos a considerar a los antiguos egipcios como simples zoólatras. Clemente de Alejandría, entre otros, llegó incluso a ridiculizarlos con elocuente condescendencia. 

Pájaros revoloteando sobre las ciénagas. Imperio Nuevo, dinastía XVIII (c. 1550-1295 a. C.) © Musée du Louvre, dist. RMN-GP / Georges Poncet

Esta reputación ha permanecido arraigada en el pensamiento occidental hasta la época moderna, hasta que la egiptología científica ha arrojado nueva luz sobre una religiosidad mucho más compleja de lo que parecía y ha interpretado con mayor precisión la relación entre los antiguos egipcios y el mundo animal.

Los egipcios no adoraban a los animales: elegían cuidadosamente las formas animales para convertirlas, por comparación o asimilación, en manifestaciones de la esencia divina accesibles a los humanos.

Entre las obras, la inmensa mayoría proceden del Museo del Louvre. La lista se completa con algunos préstamos de otras instituciones, como son la Bibliothèque centrale des musées nationaux (París), el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC (Madrid), El Museu de Ciències Naturals de Barcelona, el Museu de Montserrat y el Museu Egipci de Barcelona.

El visitante encontrará esculturas, estatuas y figuras, estelas y relieves, cerámica, papiros, acuarelas y pinturas murales, cofres, amuletos y joyas, así como una gran diversidad de objetos cotidianos. La exposición incluye algunas piezas de grandes dimensiones, entre las que destaca la obra que cierra la muestra, de más de seis toneladas de peso de granito rosa. Se trata de un grupo estatuario que muestra a los babuinos que formaban la base del obelisco oriental del templo de Luxor. Otras piezas de grandes dimensiones son las estatuas Esfinge real con el nombre de Acoris o León tumbado sobre un costado. 

Tablilla decorada con una fábula: danza de un toro ante un asno arpista. Esteatita. Finales del Imperio Nuevo o Tercer Periodo Intermedio (1200-800 a. C.) © Musée du Louvre, Dist. RMN-GP / Christian D

Asimismo, destaca un grupo formado por 14 ejemplares de momias de diversos animales (gatos, perros, corderos, ibis, halcones, peces, cocodrilos y serpientes), así como ataúdes y sarcófagos. Aprovechando la última tecnología y la organización de esta exposición, se han realizado escáneres (tomografías computarizadas) a las momias, con el objetivo de recoger el máximo de información a partir de las imágenes obtenidas.

La muestra llega a Barcelona tras su exhibición en el Museo de Louvre-Lens y en CaixaForum Madrid. Este otoño, las dos salas principales de CaixaForum Barcelona acogerán muestras con obras procedentes del museo francés, ya que a partir del 18 de noviembre a la muestra sobre el reino animal se sumará Dibujando Versalles. Bocetos y cartones de Charles Le Brun (1619-90).

CaixaForum Barcelona, novedades

Una selección de obras del Thyssen-Bornemisza y una muestra de arte medieval con obras del British Museum, los elementos más atractivos de la programación de CaixaForum Barcelona para esta temporada.



Rembrandt. Autorretrato con gorra y dos cadenas, c. 1642-1643 © Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Barcelona, 13 de septiembre de 2016
Obras del Thyssen-Bornemisza del 4 de noviembre de 2016 al 5 de febrero de 2017
Coincidiendo con el 25 aniversario del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid (1992-2017), una selección excepcional de obras maestras de su colección viajará a CaixaForum.

Un gran conjunto de obras maestras de este museo viajará hasta CaixaForum Barcelona. Y se mostrarán organizadas en torno a cinco géneros: pintura religiosa, retrato, naturaleza muerta, paisaje y paisaje urbano.

La exposición estará formada por 63 obras maestras, incluidas ocho pinturas en depósito en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC). Entre los artistas, Fra Angelico, Rafael, Rubens, Rembrandt, Cézanne, Kandinsky, Picasso, Chagall, Hopper y O’Keeffe. Comisariado, Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza

Arte y cine. 120 años de intercambios Del 16 de diciembre de 2016 al 26 de marzo de 2017
Esta exposición profundizará en la relación entre cine y artes visuales. Desde hace más de un siglo, el cine ha sido una clara fuente de inspiración para el resto de las artes visuales; del mismo modo, el celuloide ha absorbido y centrifugado las vanguardias artísticas con innovadores y sorprendentes resultados.

Arte y cine recupera algunos ejemplos célebres de lo que el cine debe al resto de las artes y viceversa, a partir de la colección de arte del siglo XX de La Cinémathèque Française.

Desde Monet y los hermanos Lumière hasta David Lynch, pasando por Chaplin, Hitchcock, Godard, Léger, Duchamp o Dalí, y hasta Cindy Sherman, esta exposición reúne a cerca de unos 150 artistas y cineastas, con 300 piezas desde pintura, escultura, grabados, instalaciones y fotografías hasta libros de artista, vestidos, carteles, maquetas y la proyección de fragmentos de 63 películas. Comisariado: Dominique Païni. 

Charles Chaplin. Modern Times, 1936. Modern Times © Roy Export SAS

Los pilares de Europa. La Edad Media en el British Museum Del 10 de marzo al 18 de junio de 2017
La muestra, la primera que surge del acuerdo con el British Museum, explora la época en que se formaron muchos de los estados y las bases de la Europa actual.

En el pasado, los historiadores habían considerado la Edad Media como un desafortunado puente entre las antiguas civilizaciones de Grecia y Roma y el Renacimiento italiano. No obstante, en realidad este período de más de mil años de historia también conllevó inmensos cambios políticos, económicos y culturales, dando como fruto grandes talentos artísticos y progresos intelectuales.

La exposición comprende el período entre el 400 y el 1500 d. C. y acerca al visitante a la Edad Media a partir de los tesoros culturales de la época. Para ello se cuenta con 260 objetos procedentes de la colección del British Museum, muchos de los cuales nunca habían sido exhibidos. Se completará con préstamos excepcionales de las colecciones del Museo Arqueológico Nacional de Madrid, el Museu Nacional d’Art de Catalunya y el Museo Frederic Marès.

Las piezas permiten conocer aspectos del mundo medieval, tales como la vida en la corte, la guerra y la conquista, y también la vida cotidiana. Comisariado: Michael Lewis y Naomi Speakman.

20 FotoPres ”la Caixa”. Del 27 de abril al 30 de julio de 2017
Los diez fotógrafos seleccionados en la vigésima edición del certamen FotoPres ”la Caixa” exponen sus proyectos de imagen documental.

En su vigésima edición —que comprende los años 2015 y 2016—, la entidad ha otorgado diez ayudas de 15.000 euros cada una para la producción de trabajos inéditos que reflexionen sobre temas íntimos como la familia, el racismo, la misoginia, la identidad y las perspectivas de futuro, y también sobre problemas sociales como la marginación, el urbanismo o la gestión de residuos.

En CaixaForum Barcelona podrá verse el resultado de estos dos años de trabajo para la creación de diez proyectos de imagen documental:

- The colors mountain / Arturo R. Castillo (Madrid), David Rodríguez (Orihuela)
- Hereafter / Federico Clavarino (Turín)
- Good luck wih the future / Dani Pujalte y Rita Puig Serra (Barcelona)
- Mamá / Ignacio Caravia (Oviedo)
- Corea / Alejandro Garrido (Madrid)
- Bubble Beirut / Anna Bosch (Badalona)
- Ciudad Real / Carlos García (Alicante)
- Arquitectura espontánea / Nicolás Combarro (La Coruña)
- Contraception / Laia Abril (Barcelona)
- Y tú, ¿por qué eres negro? / Rubén H. Bermúdez (Madrid) 

Estatuilla de un caballero, 1375-1425 Inglaterra. Piedra © The Trustees of the British Museum (2016)

El mundo de Giorgio de Chirico Del 14 de julio al 22 de octubre de 2017
El mundo de Giorgio de Chirico presenta el trabajo de este artista bajo la abigarrada complejidad de temas, estilos e investigaciones que lo caracterizan: desde su período metafísico inicial de la década de 1910, pasando por los temas iconográficos de las décadas de 1920 y 1930, y sus investigaciones técnicas dedicadas a la pintura de los grandes maestros en la década de 1940, hasta su período neometafísico, entre 1968 y 1976.

La retrospectiva incluye 150 obras entre pinturas, esculturas, acuarelas y dibujos, procedentes de los principales museos que conservan obra del artista.

Comisariado: Mariastella Margozzi y Katherine Robinson. Organización: Obra Social ”la Caixa”, con la colaboración de la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico de Roma y la Galleria Nazionale d’Arte Moderna e Contemporanea de Roma

Cristina García Rodero. Tierra de sueños Del 20 de septiembre de 2016 al 8 de enero de 2017
La exposición plasma el reportaje fotográfico realizado por la fotógrafa Cristina García Rodero en Anantapur (India) en 2015 por encargo de la Obra Social ”la Caixa”.

García Rodero se ha sumergido en este mundo fundiéndose con la alegría y el sufrimiento de quienes cubren con color y elegancia los claroscuros de su propia existencia. A través de las 80 fotografías de gran formato que se exponen, se pretende dar voz a las mujeres de Anantapur y poner de relieve su poder de transformación en las comunidades donde viven. 

Cristina García Rodero Tierra de sueños © Cristina García Rodero

Bálsamo y fuga. La creación artística en la institución penitenciaria Del 26 de octubre de 2016 al 15 de enero de 2017
Bálsamo y fuga combina obras de artistas de la Colección ”la Caixa” como Matt Mullican, Jorge Barbí, Antonio Saura o Miquel Barceló con obras realizadas por distintos internos de centros penitenciarios de Cataluña.

La muestra revela los paralelismos que emergen entre ambos contextos y pone de manifiesto el potencial de la creatividad para aliviar a las personas y hacerlas más libres. Comisariado: Mery Cuesta

Art Photo Bcn 2017

En la cuarta edición del Festival de Fotografía Emergente Art Photo Bcn 2017, del 5 al 7 de mayo, participarán más de 100 fotógrafos emergentes y 12 galerías de arte.

Cartel de la edición 2017 del Festival de Fotografía Emergente Art Photo Bcn.

Barcelona, 24 de marzo de 2017
El Festival de Fotografía Emergente “Art Photo Bcn 2017” celebra su cuarta edición los días 5, 6 y 7 de mayo en la Fundaciò Enric Miralles. Esta feria especializada se ha convertido ya en el punto clave de encuentro de creadores, galeristas, escuelas, editoriales y amantes de la fotografía en general.

Una de las novedades principales de este año es el cambio de sede al palacio decimonónico de la Fundación Enrique Miralles, en el barrio gótico de Barcelona.

La edición 2017 ofrece un completo programa con exposiciones, visionados, concursos, talleres, conferencias y clases magistrales impartidas por artistas consagrados. Además, en la Feria de Galeristas, los visitantes encontrarán expositores de una docena de galerías que apuestan firmemente por la fotografía más actual.

El Festival y Feria Art Photo Bcn nació en 2014 con el objetivo de acercar al público las obras y proyectos de nuevos artistas y talentos emergentes y afianzar el trabajo de galerías especializadas. En su edición 2016, el festival registró la asistencia de 1.800 personas, y este año espera superar la cifra de 2.200 visitantes.


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