Zamora

Ciudad con notable vigor en el medievo, Zamora conserva su porte altivo, junto al río Duero, y una buena colección de arte románico.
Zamora, la bien cercada. Sobre la muralla asoma la torre de la catedral. Copyright foto guiarte
El entorno de Zamora siempre ha tenido densidad histórica por su asentamiento, en un altivo centro, a orillas del Duero, río que se cruzaba desde el medievo por el Puente de Piedra, levantado cerca de donde estuvo el romano.

Ocupó ya en tiempos romanos cierta importancia como estación de la Vía de la Plata. Aquí estaba Ocelo Durii, una de las mansiones del camino. En toda la Edad Media gozó de fama por sus sólidas defensas, sus campos de cultivo y su comercio, creyéndose entonces que se trataba de la antigua Numancia.

El viajero que proviene del sur la divisará pronto, dominando el margen norte del río, coronada por la recia torre de la catedral, su principal monumento. Un recorrido por la ciudad nos llevará a los siguientes destinos:

Catedral, donde destaca la recia torre y la cúpula, ambas románicas. El interior es austero y relativamente luminoso, merced a la aportación de las ventanas laterales y el original cimborrio.

Iglesia de La Horta, Siglo XII, casa matriz de los Hospitalarios, una de las muchas iglesias románicas de la ciudad.- Cpyright foto guiarte
Las iglesias: San Claudio, la Magdalena Santa María la Nueva Santa María de la Horta, San Pedro y San Ildefonso, San Cipriano, San Juan de Puerta Nueva, Santiago del Burgo, San Esteban, San Vicente, San Leonardo, Santo Tomé, Santiago el Viejo, Sancti Spiritus... Muchas de ellas son de origen románico, de la época de esplendor de la ciudad.

Entre los edificios civiles cabría citar la Casa del Cid, edificio civil construido al lado de la muralla, así como el castillo, antiguo alcázar. Desde el mismo se contempla una magnífica vista sobre la vega.

Zamora conserva unas murallas románicas de gran valor histórico y mala conservación.

El viajero que quiere detenerse algún tiempo más en esta tranquila urbe, puede aprovechar el tiempo visitando otros dos importantes enclaves: Campillo, con la iglesia visigótica de San Pedro de la Nave, a unos veinte kilómetros de la ciudad; y Toro, a unos treinta kilómetros, donde destaca sobremanera la Colegiata de Santa María la Mayor, del XII y XIII, con su cimborrio que recuerda el modelo zamorano.

> > Volver a la guía de Via de la Plata