De Cáceres a Plasencia

De Cáceres a Plasencia hay un paisaje variado, con zonas pobres y desoladas y sorprendentes pueblos como Galisteo. Además, una joya gastronómica: las

La Vía de la Plata sale de Cáceres en dirección norte por la Ermita de San Blas, donde podemos hoy observar aún un tramo empedrado, continúa hacia el cementerio de la ciudad, finca de Campo Frío, Arroyo de Aguas Vivas, Arroyo de la Fuente Empedrada, fincas de los Muelos y hacia el cementerio del Casar de Cáceres.

*


El tramo Cementerio de Cáceres-Cementerio del Casar de Cáceres es rectilíneo y puede ser reconocido por los materiales graníticos (jabre) que utilizaron los romanos en la construcción de la calzada. También pueden localizarse algunos pasos de agua (alcantarillas) y varios miliarios (muelos)

En algunos textos se señala que el trayecto también se podía hacer bordeando la ciudad de Cáceres por el este, y continuando por las cercanías de la Universidad Laboral para alcanzar la carretera de Torrejón el Rubio casi en el kilómetro 3, donde según algunos autores estaba ubicada Castra Caecilia, primero campamento romano y luego ciudad contributa de Cáceres. Desde donde se giraba hacia en noroeste, en dirección a Casar de Cáceres.

Casar de Cáceres, típico pueblo de la penillanura cacereña, tiene una agradable Plaza Mayor y una estupenda iglesia de la Asunción, edificio gótico, de los siglos XV y XVI. Pero lo que más fama ha dado a la localidad son la Tortas del Casar, uno de los quesos más exquisitos de la Península Ibérica.

Desde Casar de Cáceres, el camino sigue por el llamado Camino de las Barcas hacia el vado de Alconetar. Hacia el kilómetro 527 de la Nacional hay que abandonar el viejo camino para pasar a la carretera. Las obras del embalse han cortado el valle por el que llega el Almonte y el Tajo. Una vez pasado éste, la vieja calzada se halla de nuevo al este de la nacional, hasta llegar a Cañaveral.

El paso del Tajo requería importantes obras; es por eso por lo que en este entorno se hallan dos puentes de notable categoría: el de Alcántara, unos treinta kilómetros aguas abajo, al lado de la presa del embalse, y el de Alconétar, por donde cruzaba la Vía de la Plata. El puente de Alconétar (o mejor sus ruinas) fue trasladado en 1970 aguas arriba cuando se construyó el gran embalse. Es de la época de Trajano. La obra se situó en una de las colas del pantano, cerca de la confluencia de la Nacional 630 con la 526. Fue destrozado en el medievo por los musulmanes para detener el avance de los leoneses.

En el kilómetro 510 de la nacional se encuentra la localidad de Cañaveral, importante descansadero de la ruta del ganado trashumante. De esa época radica la tradición hostelera del lugar, mantenida merced a la carretera y el antiguo ferrocarril.
En Grimaldo perduras construcciones de cierto valor. Foto guiarte


Ruta de la Plata y Carretera Nacional prosiguen muy cercanas, ascendiendo el pequeño puerto de los Castaños. Estamos en las estribaciones del parque de Monfrague. Pasado el puerto de los Castaños, se llega al caserío de Grimaldo, pequeño, de sólidas construcciones graníticas.

Aquí la Ruta de la Plata se vuelve a separar progresivamente de la carretera Nacional y discurre permanentemente al oeste de la misma, hasta acceder a las proximidades de Galisteo.

La población de Galisteo está cercana a la confluencia del Alagón y el Jerte. Es, sin duda, uno de los lugares interesantes de la ruta. El lugar se encuentra delimitado por los muros de su fortaleza, construida por los Manrique de Lara en el siglo XV, al lado de otra precedente de la época almohade.

Unos kilómetros más adelante, la ruta pasa cerca de Carcaboso, donde perdura una tradición de sabrosos dulces. Es zona de ribera alegrada por el Jerte, con una chopera que invita a la acampada. El lugar tiene una iglesia relativamente moderna, en cuyas inmediaciones se han reunido varios miliarios, testimoniando de este modo la cercana presencia de la Vía bimilenaria. A la altura de Carcaboso, dos kilómetros hacia el este, la Vía de la Plata cruza el Jerte, para continuar en dirección norte y luego noreste, pasando a unos cinco kilómetros al oeste de Oliva de Plasencia.

Es el momento de hacer otro alto en el camino y visitar una hermosa ciudad que está a tiro de piedra de la ruta, al este de la misma: Plasencia.
Siguiente: Plasencia
Anterior: Cáceres

> > Volver a la guía de Via de la Plata



Comentarios al artículo
Se muestra 1 comentario

Cary

26/5/08
Etapa dificil
Hola

En vuestro artículo os olvidais que en el tramo Plasencia Cáceres, existen otros pueblos como RIOLOBOS, que es el mio y está en medio de esta etapa. que según muchas guias muere en Galisteo (Cañaveral-Galisteo), y para nada pasa por Plasencia. que es una ciudad preciosa, pero pilla un poco alejada de la Via de la Plata...

Un saludo