Ocio y Gastronomía

Buena es esta pequeña urbe para el paseo y la búsqueda de sorpresas tales como bodegas y excelente gastronomía.


Animación en las terrazas de la Plaza Mayor de Toro. guiarte.com. Copyright.

Pasear por la ciudad es gratificante y también bajar desde el altozano de Toro hasta las cercanías del Duero, y visitar la iglesia de Santa María de la Vega, de un bello románico mudéjar, abundante en el territorio, y en un paraje verdeante y propicio la relajación e incluso la siesta. Este es lugar de una animada romería el lunes de Pentecostés.

Si el paseo es a medio día o al atardecer, hay excelente animación en los bares del centro donde se puede gozar del buen vino de la tierra y algún aperitivo. Entre lo más popular, las calandracas, una especie de rollitos con salchicha, jamón y queso. Pero hay mucho más para degustar, cazoletas, morcilla…

Para comer, no faltan las excelentes carnes y legumbres, ni los tradicionales guisos de corderos y cabrito y buen bacalao… como en toda ciudad del noroeste que ha sido centro de feria y comercio.

También hay buena tradición pastelera, especialmente vinculada a las habilidades conventuales y a las celebraciones de Semana Santa.

Toda la arteria que va desde la Colegiata a la Torre del Reloj está llena de lugares para detenerse y gozar de los alimentos, acompañados de los vinos toresanos, de creciente prestigio.

También hay rutas para conocer las bodegas. En la oficina de turismo le informarán de estas.

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