De Freudenstadt a Friburgo

La Selva Negra Central es el corazón de la segunda etapa, de cerca de 200 kilómetros, donde se recorre por carreteras de interior un trayecto que va desde Freudenstadt hasta la hermosa localidad de Friburgo.
En todo este tramo se pueden encontrar numerosas imágenes de bosques y cascadas, cerca de la ruta. Foto guiarte. Copyright

Freudenstadt es una ciudad pequeña, cuidada y relativamente moderna, reedificada en el siglo XX, con una estructura cuadriculada, en cuyo centro se halla la Markplatz.

Siguiendo hacia el sur se pasa por Alpirsbach, que tuvo una prosperidad vinculada a su abadía benedictina, originaria del siglo XI, uno de los más antiguos monumentos románicos de la Selva negra

Sobresale desde lejos la antigua iglesia de la abadía, románica, junto a los viejos edificios del centro religioso. Lo más importante del mismo es de estilo románico, y con elementos góticos.

Schiltach está en la confluencia del Schiltach y el Kinzig. En un lugar tapizado por los bosques de coníferas. Es una bella y cuidada población, con excelentes casas de entramados de madera. Sobresale la bella plaza del mercado, con el ayuntamiento y unas excelentes casas, algunas del XVI, en un recinto triangular.

Tiene el lugar un museo de la farmacia, otro dedicado a la madera y a los curtidores (elementos económicos tradicionales del lugar.

Luego la ruta tuerce al oeste para llegar a Wolfach, donde sobresale la masa dominante del viejo castillo. La ciudad tiene un pasado vinculado a la minería y a la madera. Alberga un museo sobre el cristal, el Dorotheenhütte, y otro de la Mina y los Minerales.

Siguiendo en dirección al oeste, aparece poco más adelante Haslach, con unas bellas casas de siglos pasados, en un lugar florido y cuidado, a la vera del Kinzig.

Haslach tiene diversos enclaves agradables. Foto guiarte. Copyright
Hay aquí un museo de vestidos de la Selva Negra, en un viejo convento capuchino.

Volviendo hacia el este, en dirección a Gutach, está el Museo de la Selva Negra, en Vogtsbauernhof, con varias granjas de la región, donde se puede apreciar el sistema de vida tradicional. Excelente para ver las características de las casas tradicionales y conocer sus dependencias.

Hornberg es un bello lugar en el valle del Gutach. Desde la cima del castillo se tienen magníficas vistas. También es hermoso el trayecto del ferrocarril de la Selva Negra, con su popular viaducto.

El ferrocarril de la Selva Negra es uno de los elementos atractivos de la zona. Parte de la orilla del Rin, en Offenburg y sube por los valles del Kinzig y Gutach en dirección a Triberg, para continuar en sentido sudeste hacia Hohentweil, con un recorrido de 150 kilómetros que cruza 39 túneles.

Esta obra es del segundo tercio del XIX y contó con tracción a vapor hasta 1962. Ahora es eléctrica pero sigue teniendo encanto, en medio de paisajes verdeantes y hermosas poblaciones.

Triberg, que perteneció a los señores de Hornberg, poseyó tradicionalmente industrias relojeras. Tiene un magnífico entorno y cercanas localidades, Schönwald y Schonach, que también tienen tipismo y belleza. Cerca de la población esta Wasserfall, un magnífico paseo al lado de las cascadas del Gutach. También está cerca la iglesia de María in der Tanne, (Nuestra Señora de los Abetos), popular santuario de la Selva Negra.

Continuando hacia el sur aparece Furtwangen, con unos 10.000 habitantes, ya cerca de las fuentes del Danubio, entre praderas y bosques y con una notable tradición cultural y relojera. Precisamente en este lugar hay un buen museo de la relojería, donde se puede ver desde el taller relojero hasta estupendas piezas de diversas épocas y países.

Cerca del lugar está la Fuente del Breg, tenida como lugar de origen del caudaloso Danubio. Es una excursión en dirección noroeste, que nos exige unos 12 kilómetros de recorrido.

Siguiendo la Ruta de la Selva Negra avanzamos en dirección sudoeste, ya camino de Friburgo, y paramos en St. Märgen, con su viejo priorato de origen románico y reconstruido en el XIX, donde se venera una popular virgen románica.

Cerca está St. Peter, famoso por su abadía benedictina, cuyas torres bulbosas dominan el panorama. En la abadía destaca la biblioteca, de un barroco atractivo. Lo más representativo del centro religioso es del siglo XVIII.

La Ruta prosigue en dirección a Kandell, el monte de 1242 metros de altura desde el que se tiene una magnífica vista sobre la Selva Negra, el valle del Rin y Los Vosgos. La cima está apenas a un cuarto de hora a pie desde la propia carretera.

Luego se desciende en dirección a Waldkirch, por una carretera rodeada de magníficos abetales, entre los cueles se contempla a veces la hondura del paisaje.

Waldkirch es una activa villa que preside un ruinoso castillo. Es bella su plaza del mercado. La iglesia de Santa Margarita es una buena pieza barroca. Cerca perduran algunas buenas casas de siglos pasados. En el lugar hay un museo del valle del Elz, con elementos artísticos y artesanales, y un pequeño zoo.

La Ruta prosigue luego, por una magnífica carretera hasta la cercana Friburgo.

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Comentarios al artículo
Se muestra 1 comentario

Roser
24/10/11
Waldkirch
Interesante articulo.Sólo añadir que en Waldkirch hay un museo de órganos muy bonito.Ese pueblo antes tenia una fábrica donde se construian esos instrumentos.También hay un lago no muy grande,pero es muy agradable pasear por allí.