Por los museos

Lisboa a es mucho más… empezando por sus museos, alguno de los cuales tiene especial interés.


Estela del Escriba. Egipto, Imperio Nuevo (c. 1300 a. C). Fundación Calouste Gulbenkian

… y todo ello pese a que el gran terremoto del siglo XVIII fue totalmente destructivo, porque se llevó por delante los archivos del imperio, los cuadros y joyas de sus palacios aristocráticos, algunos monumentos públicos… dejando sólo soledad y destrucción.

El museo Calouste Gulbenkian abrió en 1969 y es fruto de la donación de un industrial de origen armenio, gran coleccionista de arte. Se halla en el centro-norte de la ciudad, un poco más al norte de la avenida Libertadores, en medio de un agradable espacio verde, el parque de Santa Gertrudes.

Tiene especial interés su colección de arte oriental y clásico. Magnificas piezas y alfombras persas, excelentes porcelanas chinas, conocidas piezas del arte egipcio antiguo. Junto a ello, buenos materiales del mundo grecorromano y medieval europeo. De pintura europea también se puede ver una gran colección, que abarca desde los flamencos como Van der Weiden a los modernos Manet o Renoir. En el intermedio, Rembrandt, Rubens o Turner…

Otros de los museos importantes es el de Artes Decorativas, ubicado en la Alfama, en un viejo palacio del siglo XVII, donde el visitante se adentra en la vida de la rica Lisboa del siglo XVII, con sus diversas colecciones de plata, porcelana o muebles.

Políptico de São Vicente de Fora. Nuno Gonçalves (hacia 1450-1490). Museu Nacional de Arte Antiga. Foto de José Pessoa 1994 Direção-Geral do Património Cultural / Arquivo de Documentação Fotográfica (

Más alejado, pero en la misma orilla del Tajo, está también otro museo especial, el del Azulejo. Se halla en el convento de la Madre de Dios, originario de principios del siglo XVI, una excelente estructura manuelina. Este centro es uno de los mejores del mundo en su género, con excelentes piezas hispanas, italianas, alemanas o inglesas, aparte de la magnífica colección portuguesa. El visitante goza con la contemplación de tales materiales a la par que recorre notables dependencias como el claustro, la iglesia y la sala capitular.

Para cerrar el capítulo de museos, cabe destacar el Nacional de Arte Antiga, también cercano a la costanera, pero al oeste de la Plaza del Comercio. Tiene las colecciones recogidas de la confiscación de conventos de inicios del XIX. Excelentes obras de autores portugueses, entre las cuales la estrella es el Políptico de la Adoración de San Vicente, obre de Nuño Gonçalvez, del siglo XV. Entre los autores de fuera de Portugal encontraremos trabajos de El Bosco y Zurbarán.

Finalmente, pensando en los más pequeños, una visita posible es el Ocenário lisboeta, del que se dice que es el mayor oceanográfico de Europa, y donde se contemplan las especies que habitan en los distintos océanos, tanto peces como flora marina.

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