
...Esa playa que, al contrario que las de Santander o San Sebastián, no atrajo tradicionalmente a las grandes familias de la nobleza, sino que se "contaminó" con la presencia del proletariado que aupó la economía asturiana desde las minas o la siderurgia.
Cuando paseo por la playa de San Lorenzo pienso en el significado de la escultura de Chillida.
Las esculturas de Chillida tienen una concepción íntimamente relacionada con el espacio. Los brazos de la obra de Gijón parecen definir un espacio vacío y, justamente, ese espacio vacío es lo que me llama la atención.
Porque hace muchos años, allá por los cincuenta, la playa de San Lorenzo fue la primera en la que mis pies se mojaron con el agua salada del mar. Pasé un tiempo allí, y recuerdo la playa, y recuerdo la existencia de un amigo circunstancial, de quien no conozco ya ni el nombre ni el rostro: es el vacío que queda en cada uno de nosotros con el paso del tiempo, un vacío que amamos y que -como la estatua del artista vasco- seguimos abrazando.
Comenzar Cuentaviajes de Gijón, elogio del Cantábrico |
> > Volver a la guía de Gijón, elogio del Cantábrico