El Algarrobico: ¿Punto final?

En la España de la especulación urbanística y el abuso, el Algarrobico es un emblema. Un inmenso hotel construido en suelo no urbanizable y de gran valor ecológico.

En 2009, Greenpeace “hizo desaparecer” bajo lonas verdes, el hotel ilegal del Algarrobico, que se construía sobre un paraje natural protegido, a la orilla del Mar.

Almería, 22 de febrero de 2016
Durante décadas, "señores del ladrillo" han actuado a su antojo, ocupando espacios privilegiados, sepultando la costa bajo el cemento y enriqueciendo sus bolsillos a medida que empobrecían y degradaban la imagen del litoral español.

En ese mundo en el que siempre ganaba el dueño del cemento, la construcción del Algarrobico parecía destinada a ser una afrenta más. Pero ha habido una lucha que parece decantarse a favor de la razón. El pasado 18 de febrero el Tribunal Supremo ha resuelto a favor de Greenpeace y ha sentenciado el futuro del hotel construido sobre suelo no urbanizable de especial protección. Es el fruto de una década de protestas contra la ilegalidad. El paso siguiente deberá ser el derribo.

Mario Rodríguez Director Ejecutivo de Greenpeace España declaró que esta victoria se ha conseguido “gracias a las denuncias de colectivos ecologistas y ciudadanos que se han denunciado este atropello y que se han mantenidos fieles a pesar de los vaivenes de la administración pública”.

Ahora, la organización exige al Gobierno en Funciones y a la Junta de Andalucía que pongan en marcha el protocolo de demolición. Hay que restaurar el territorio… y salvar un paraje. La pena es que los políticos que permitieron el inicio del proyecto y que ilusionaron a los habitantes de la zona con un futuro de negocios cosmopolitas… se hayan “ido de rositas” tras el apoyo a una iniciativa ilegal.

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