Ocio y Gastronomía

Al contrario que la cercana San Vicente de la Barquera, que mira hacia el mar, el núcleo urbano de Comillas parece hallarse en un marco rural, entre las colinas y al abrigo de los vientos.


El casco urbano de Comillas está lleno de bellas casas tradicionales en l las que abundan los establecimientos comerciales y de hostelería. Imagen de José Manuel Fernández Miranda, para Guiarte.com

Pero Comillas siempre tuvo también vocación marinera y es núcleo de veraneo playero en los meses más bonancibles. De hecho población, de poco más de 2.000 habitantes, se multiplica en el estío, cuando puede alcanzar los 40.000.

Y es que el lugar está en un marco geográfico privilegiado, a la vera del Parque Natural de Oyambre que ocupa un magnífico espacio costero entre Comillas y San Vicente, donde de hallan las playas de Gerra y de Oyambre muy estimadas por los surfistas y por quienes buscan un ambiente sumamente natural.

Pero ante la misma población se halla una amplia playa, que va desde el paseo del muelle hacia el este.

Esa vinculación al mar también está en la fiesta. Comillas celebra la fiesta del Cristo del Amparo, patrono de los pescadores, el 16 de julio. Recuerda una galerna que súbitamente sorprendió a los marineros que no podían regresar a puerto. Los comillanos, que contemplaban desde la costa la inminente catástrofe clamaron al Cristo del Amparo por la salvación de sus convecinos… y la galerna amainó. Era el año 1676, y desde entonces se procesional a la imagen de Cristo desde la iglesia a al mar y se celebran fiestas.

Otra festividad importante es la de San Pedro, el 29 de junio, también vinculada a las devociones marineras... 

Los productos del agro, asturiranos y santanderino, se ofertan en tiendas especializadas. Imagen de José Manuel Fernández Miranda, para Guiarte.com

También está la villa en el Camino de Santiago y por eso se ven a veces los peregrinos que viene por la costa y que tras pasar por Santillana avanzan en dirección a Asturias. El edificio que fue cárcel del lugar desde el siglo XIX es ahora sólido albergue para peregrinos.

En materia de gastronomía, Comillas participa de la tradición de la zona propicia para los guisos de sabor marinero, en los que se cuenta con los productos del Cantábrico. Lubinas, merluzas, salmonetes… o pulpo, bogavantes, mejillones y nécoras.

El plato más conocido es el sorropotún, muy popular en toda la costa, desde el País Vasco a Asturias. Se trata de un guiso de trozos de bonito y patata. En esta línea de gastronomía marinera, la localidad organiza también cada año una Semana de la Caballa, en tiempo de Semana Santa.

Para tomar algo, la zona del corro de Campíos es concurrida. Para comer, desde la zona del puerto (la lonja) hasta el centro urbano, en el entorno de la iglesia.

Para comprar, hay en el centro urbano alguna tiendas de ropa, artesanía… o productos de la zona, quesos o dulces cántabros o asturianos… Y mercadillos los viernes en el entorno de la iglesia.

Para quienes buscan naturaleza, lo más recomendable es acudir al parque de Oyambre, que se halla entre esta población y San Vicente de la Barquera. El parque es muy interesante en especial por las aves, pero hay rutas de costa e interior. La de la costa une la ría de la Rabia, pasando por el Cabo de Oyambre hasta San Vicente, y ofreciendo al caminante espacios de dunas, acantilados y playas. Son unos 8 kilómetros. Otra ruta es de interior y de notable interés forestal, la del Monte Corona. Con un recorrido circular de 13,5 kilómetros, se pasa por la ría de la rabia y el Monte. Arranca y termina en la Ermita de San Antonio, cerca de Caviedes. 

La pescadera, ante una playa desierta en el atardecer. Imagen de José Manuel Fernández Miranda, para Guiarte.com

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