De Sahagún a León

La tierra cerealística se interrumpe al fin con anchos corredores fluviales, por donde fluyen aguas cristalinas. En su entorno perduran restos de grandes monasterios, que aún rememoran páginas brillantes de arte e historia.

Yeserías de la capilla de Sandoval, en La Peregrina, Sahagún. Imagen de guiarte.com

Sahagún fue centro de la influencia cluniacense en España, con jurisdicción sobre casi un centenar de monasterios, conventos e iglesias, desde el Cantábrico a Segovia y en el siglo XIV llegó a tener universidad de Teología y Canónico.

La riquísima abadía cluniacense siempre fue objeto de animadversión para las gentes de la ciudad. Contra ella se rebelaron en el medioevo los burgueses y la "hermandad" de campesinos, para tratar de limitar sus privilegios políticos y económicos. Los mismos vecinos colaboraron a la devastación del recinto, en los momentos de la desamortización, y hoy, tras despojos e incendios, sólo se mantienen en pie algunas ruinas.

Sahagún tiene un magnífico románico de ladrillo. Foto guiarte


La ciudad se extiende desmadejadamente a la orilla izquierda del Cea, alejada de la historia y del progreso. Se salva del anonimato gracias a su importantísima arquitectura mudéjar; arte de pobres, de barro cocido, pero que ha dejado huellas de enorme belleza.

La iglesia de San Tirso, del siglo XII, es de un tamaño pequeño, inversamente proporcional a su elegancia. Mayor de tamaño, menos airosa, pero de similar factura es la iglesia de San Lorenzo, del XIII. Otro templo semejante, el de Santiago el Mayor, fue derribado en este mismo siglo, mientras, por fortuna, aun queda en pie la del convento de La Peregrina, si bien las dependencias anejas perecieron en el curso de la historia. En las cercanías de la ciudad se alza también el monasterio de San Pedro de Dueñas, afortunadamente en mejor estado de conservación.

El Camino continúa, hasta León, sin grandes atractivos. La población más importante del trayecto es Mansilla de las Mulas , que conserva buena parte del lienzo de sus murallas, asomadas a la hermosa ribera del Esla.

Si el viajero busca emociones artísticas habrá de apurar la marcha para llegar a Leon o abandonar la vieja senda peregrina.

En las cercanías del Esla, hubo antaño un elevado número de grandes monasterios que han ido desapareciendo. Ahora quedan tres monumentos de interés: Santa María de Sandoval y Santa María de Gradefes, los dos del siglo XII y cistercienses, y San Miguel de la Escalada, del X.

Estampa urbana de Mansilla de las Mulas. Guiarte.com


PATRIMONIO

Monumentos del tramo y valoración de su interés artístico (Se sigue la valoración de Tomás Alvarez, de cero a cinco asteriscos, publicada en El Camino de Santiago para Paganos y Escépticos. Editorial Endymion)

Sahagún

Iglesia de San Tirso. Siglo XII. * *
Iglesia de San Lorenzo. Siglo XIII. *
La Peregrina. Siglo XIII. *
San Pedro de Dueñas.* *

Burgo Ranero

Arquitectura popular de barro.

Mansilla de las Mulas

Murallas medievales

Proximidades de Mansilla<

Santa María de Sandoval.( A la altura del Km.309 de la cartera Burgos-León). (Siglo XII). * *
San Miguel de Escalada.(Desvío en Km.309 de la carretera Burgos-León). Siglo X. * * *
Castro astur de Lancia. (Km 311 de la carretera).
Santa María de Gradefes.(Desvío en Km.313 de la carretera Burgos-León). Siglos XII y XIII. * *

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Comentarios al artículo
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Rogelio
25/10/09
De Sahagún a Mansilla no hay arte, hay poesía
Entre Sahagún y León hay un paisage de inmensa belleza. Patearse los caminos de la meseta cerealista, en primavera en los menses de abril, mayo y junio, en las primeras horas de la mañana, es, simplemente, una delicia. Si el peregrino recorre el camino tranquilo, sin comerse las etapas, es decir, pensando sólo en llegar, y es capaz de poner atención a los sonidos del campo cuando lo transita, escuchará un silencio inmenso, hondo y fino, roto por trinos de pájaros, y el canto de la perdiz o la codorniz le acompañará en su devenir, así como el viento suabe que le alivia el calor, le permitirá ver un mar verde, inmenso, como el llano que atraviesa, y verá formarse las olas sobre las aristas de las espigas. Es la música del ancho llano cerealista, silencio, alma, fe y misterio. Y en las otras épocas del año, quizá pueda comprender porqué el alma de Castilla construyó España, descubrió un mundo, y se fundió con él.