Está muy cerca de la colina de Filopapos, y tenía una forma de hemiciclo para acoger a los atenienses que acudían a reunirse en las asambleas entre los siglos VI y IV a.C., en lo que significó el nacimiento de la Democracia.
En este lugar, todavía se pueden apreciar los cimientos del altar dedicado a Zeus Agoraios, protector de la Asamblea. También se sabe que contaba con dos stoas o pórticos grandes.
Además se ve la Tribuna de tres niveles, por donde pasaron grandes oradores de la Grecia clásica como Pericles, Demóstenes, Alcibíades o Arístides entre otros.
En el Pnyx se realizaron importantes discursos para la historia de Atenas, y uno puede dejar volar la imaginación pensando cómo serían aquellas asambleas, con sus políticos, ciudadanos, y claro está, sus votaciones, que comenzaron haciéndose con piedras de diferente color.
> > Volver a la guía de Atenas